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La vida en tránsito: camino sin retorno
09-junio-2010
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Imagen obtenida es: http://www.caretas.com.pe/Storage/ImageBank/Image/30608-l1Mt3Dg9Ma2Kw8E.jpg
Por Enrique Tamés

Comenzaré esta intervención con un pasaje personal y reciente. Llevo una semana pasando más tiempo en aviones y carreteras que en mi oficina, lugar de concentración y productividad. Y como seguramente pasa a muchos, las horas fuera de la oficina pagan una factura muy cara: el trabajo de esos días no desaparece. Al contrario, los pendientes se acumulan, y con apetito casi sexual, se reproducen siniestramente hasta que uno regresa cabizbajo de la ausencia, sabiendo lo que le espera.

En estos días de homo movilis, me asaltó una y otra vez la extraña sensación de que la gente estamos y no estamos: habitamos, compartimos espacios, horas, trayectos y citas, sin embargo, en una especie de autismo de transeúntes, nos vemos sin ver, nos oímos sin escuchar, nos acercamos sin tocarnos. Crash (Haggis, 2004) se llamó la película que comenzaba diciendo que los hombres modernos (y aislados) buscamos pretextos para tocarnos, incluso si de encontronazos automovilísticos se trata. She is running to stand still, dice el clásico de U2 en la maravillosa interpretación de Elbow.

Y no es nuevo, pensará más de uno. Por supuesto que no lo es: llevamos años en la construcción del ego acorazado por los artilugios tecnológicos del solipsismo posmoderno. ¿Recuerdan esas cajitas negras y cuadradas que se amarraban en el cinturón, con botones saltones de play y stop? "Tocacintas portátil" es un concepto que seguramente dice nada a mis hijos pubertos. Walkman... Discman... ¿alguien recuerda las primeras laptops, Apple o Toshiba, con capacidades de memoria y velocidades que hoy dan risa? Hace poco le platicaba a unos jóvenes perplejos la anécdota del famoso teléfono de carro con el que el periodista aquel narraba las imágenes del devastador terremoto de 1985 en la Ciudad de México. ¿cuántos teléfonos móviles había en el país hace 25, sólo 25 años?

Bien, pues aunque el trayecto lleva años, da la sensación, como dije en un principio, de que algo distinto y complejo sucede en la actualidad. ¿los tiempos se aceleran? ¿los aparatos se agolpan y se sofistican? ¿aparecen tecnologías con una morfología distinta? ¿O a los usuarios ya nos cayó el veinte de las condiciones de los nuevos tiempos? Aquí un sencillo ejercicio taxonómico explicando la combinación de factores.

1. La narrativa esquizoide. Los tiempos de la novela y de la narración lineal ven sus últimos días. Como un acto absolutamente melancólico, repaso una y otra vez las tres películas de El Padrino. Muchas horas se necesitaron para contar una historia, una época, una vida. De principio a fin. Padres, hermanos, hijos, nietos, en ese orden: no hay historia más bella que la que se hace en secuencias. Perdón, quise escribir "no hubo...". Porque lo lineal ahora cuesta, cansa, no significa. Porque vivimos, hoy, tiempos de Pulp Fiction, donde el adelante es atrás, el antes después y el arriba abajo. ¿vendrá pronto nuestro Sr. Wolf a recoger el tiradero?

2. La cultura visual. El estímulo a través de la vista es más común en los hombres que en las mujeres, me acaba de explicar hace unos días una colega. Puede que sea una cuestión de género, pero creo que también es de generación. El culto y el cultivo de la imagen es avasallador cuando se trata de construir una presencia en una cultura visual. No puedo pensar en Steve Jobs anunciando su nuevo gadget sin sus escasos jeans; recuerden, es uno de los hombres más poderosos del planeta.

3. Los tiempos del "emoticón", del grafos, del nuevo lenguaje icónico donde las caritas, las manitas dibujadas, los animalitos en diferentes posiciones dicen más de mi estado anímico que el hermosísimo poema de Neruda que me robé en la juventud. Hacer discursos en este lenguaje de cómic minimalista requiere de destreza que sólo los cibernautas nativos pueden lograr. Smile.

4. La brevedad del mensaje. A mi gusto, los recursos discursivos de ted.com resumen el principio de autoridad más contundente en los mares de la Internet. Premios Nobel de todas las áreas, científicos connotados, artistas, líderes ambientales, empresarios, invitados a explicar "la neta del planeta" en no más de 20 minutos. Algunos dicen lo que tienen que decir en menos de 10. ¿tiene sentido hasta qué grado ha llegado la impaciencia posmoderna? El genio tiene unos instantes para explicar las consecuencias topológicas de la ingravidez neuroepiscopal en los cuadrantes de la izquierda militante. Y por cierto, hay que ser entretenido en el intento.

5. Cantidad por calidad, la nueva consigna. La aceleración, la rapidez, conllevan a producir más mensajes, y por lo mismo, si no hay tiempo de prepararlos, mucho menos de digerirlos. Tengo una compañera de trabajo que no escribe signos de puntuación en sus correos ni por equivocación. Y parece que a nadie hace ruido. La carga de significaciones cae definitivamente en el lector, que torpe como yo, tiene que componer el caleidoscopio de las interpretaciones para entender qué rayos está pidiendo.

Escribo de prisa, para que el punto final llegue antes que se escuche el temido anuncio de que hay que apagar todos los aparatos electrónicos. Escribo frenéticamente este artículo en un iPad. Caigo en la cuenta de que en las 4 horas de trayecto, en los que escribo, leo tres libros electrónicos al mismo tiempo, escucho música, no me he fijado quién me rodea. Me tomo un par de minutos. A un costado, un par de judíos, que por cierto, uno es idéntico a Howard Wolowitz. Al lado, un japonés que no habla una palabra de español, tampoco de inglés, no entiendo cómo subió al avión. Frente a mí, una joven típicamente siendo joven; en una mano una revista que tiene más fotos que palabras, en la otra mano un bote de agua potable, 0 calorías por su supuesto. Al final del trayecto, no me queda claro que es más adictivo, si la sensación de vértigo o la sensación de vacío.

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Tamés ¡qué buen gusto tienes para el cine! Excelente artículo aderezado con 3 de mis películas favoritas! ;)


 Enviado por Lorena H.W. - 08-julio-2010 a las 10:23 Enviar mail al autor

 

Estimado Enrique, los tiempos a esto nos obligan... cambiar la linealidad por un pensamiento \"fractalizado\"... sera esto un nuevo tipo de inteligencia? De la cultura visual... aplica para mi, pero creo que mi esposa es la excepcion que rompe -mejor dicho, destroza- la regla que enuncia como postulado tu compañera. En particular, aprecio mucho los mensajes breves pero sustanciosos. Si tiene que ser mas extenso... adelante, solo deben venir aderezados con un poco de emocion del comunicador y con una variedad visual interesante. Por cierto, me siento aludido en el punto 5... tiene muchos años que escribo correos sin acentuacion... una vez trate de lograrlo sin puntuacion y fue donde marque mi limite. Tal vez ya haya filosofado acerca de la amenaza de la desaparicion de la acentuacion en nuestro idioma... no sera la forma de mejorar la \"horrografia\" de nuestros estudiantes? Mas de un sindicato lo respaldaria. Ya me desvie. Mi opinion: todo encontrara su balance... lo frenetico, acelerado, desordenado, multivisual y reducido, contra lo pausado, meditado, elaborado e imaginativo. Espero que tambien se desate un movimiento \"slow-life\"... finalmente, nuestros jovenes, algun dia se haran viejos... recibe un abrazo con mi afecto


 Enviado por Pablo Rene - 21-junio-2010 a las 02:05 Enviar mail al autor

 

Increíble! 6500 lecturas y ni un sólo comentario? Será que nadie tiene tiempo de escribir o mínimo de poner un =). Carajo! qué era más paradójica vivimos.. Gracias Enrique por tus letras...


 Enviado por Viviana Pérez - 18-junio-2010 a las 15:56 Enviar mail al autor

 
 
Acerca del autor
 
Centro de Estudios sobre Internet y Sociedad del Tecnológico de Monterrey

Virtualis es un espacio para reflexionar y analizar las implicaciones de la tecnología en la sociedad del nuevo siglo.


Cuatro investigadores del Centro de Estudios sobre Internet y Sociedad, CEIS, del Tecnológico de Monterrey conversarán contigo desde diversas perspectivas, no sólo sobre el impacto de la preeminencia tecnológica en la sociedad, sino también sobre lo que todos hacemos con ella, cómo nos la apropiamos, la disfrutamos y la padecemos.


Enrique Tamés. Doctor en Educación y Tecnología. Profesor e investigador de Historia del arte, educación y tecnología. Dirige la Escuela de Humanidades y Ciencias Sociales.


Jacob Bañuelos. Doctor en Ciencias de la Información. Profesor e investigador de imagen digital, fotoperiodismo y medios para el desarrollo. Dirige la maestría en comunicación.


María Elena Meneses. Doctora en Ciencias Políticas y Sociales. Profesora e investigadora de medios de comunicación,Internet y Sociedad de la información. Coordina la Cátedra Sociedad de la información y la revista científica Virtualis del Tecnológico de Monterrey


Paola Ricaurte Quijano.Doctora en Ciencias del Lenguaje. Especialista en ciberculturas, ciberpolítica, ciberactivismo y alfabetización digital.

 
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