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Cuando se ha tomado la decisión de poner los ahorros a trabajar ante la constante pérdida del poder de compra que sufre nuestro dinero en los esquemas de inversión de nuestros días, debe jugarse como lo haría un experto en ajedrez.
El ajedrez es mi juego-deporte favorito. A través de los movimientos de 16 piezas se logran miles de combinaciones que hacen a cualquier partida única, aunque sí repetible.
Algunos Grandes Maestros son especialistas en la práctica de partidas simultáneas, lo que consiste en el reto de varias personas contra un solo jugador.
El récord de partidas simultáneas de ajedrez lo detenta el búlgaro Kiril Georgiev, quien jugó contra la espectacular cifra de 360 jugadores experimentados de ajedrez de todas las edades. La eficacia de este Gran Maestro del ajedrez fue de 88% de victorias.
Al momento de decidir qué hacer con el dinero, podemos encontrar una analogía, esto lo recordé después de reencontrarme con un amigo de la universidad quien se ha dedicado a administrar varios negocios, demostrando su talento como inversionista simultáneo.
Una distribuidora de joyas, una franquicia de aguas congeladas, un despacho de asesoría en administración pública, y próximamente una inversión en una gasolinería, son las actividades en las que está involucrado este hombre economista de 37 años.
Me sorprendió saber su éxito, pero sobre todo su eficiencia en la elección de sus posibilidades de inversión.
A la hora de decidir en qué emplearemos nuestros ahorros cuando se haya tomado la decisión de hacerlos productivos, los mejores proyectos son los que mayores beneficios nos pueden reportar.
Algunos ajedrecistas como Georgiev tienen el gran talento de administrar diversos negocios a la vez, pero cada quien debe evaluar si se está preparado para dirigir el dinero a diferentes proyectos simultáneos, o bien ir consolidando los proyectos de uno en uno.
El riesgo de desarrollar diferentes proyectos a la vez es que pueden perderse de vista las aéreas donde el mercado se rinde, o toma un respiro, y es fácil perder el control.
Hasta que no se conozcan bien todos los conceptos del mercado, mejor jugar una sola partida, y si se pierde que se sepa el porqué.
Recomiendo cautela a quienes por alguna de las siguientes tres razones: por ser un genio, un profesional, o un suertudo, tengan la posibilidad de jugar varias partidas de mercancías o servicios al mismo tiempo.
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