El gran salón del hotel Four Seasons se encuentra lleno como pocas veces. Estamos aquí reunidos cerca de 250 personas entre reporteros, camarógrafos y fotógrafos. Hace apenas un par de semanas, una reunión de tanta gente, en un lugar cerrado como este, no hubiera sido posible. La alerta sanitaria que con motivo del brote del virus –ahora pomposamente llamado H1N1- de influenza prohibía las conglomeraciones.
Y justamente la película que hoy se promociona fue una de las grandes afectadas por dicha alerta sanitaria. Originalmente programada para estrenarse el 24 de abril, la película fue postergada prácticamente un mes y junto con ella, la visita –también previamente programada- de su protagonista y productor, el actor Hugh Jackman.
‘XMEN- Origins: Wolverine’ es una cinta que tiene más vidas que un gato. No solo sufrió el retraso de su estreno en nuestro país. Sino que además, dos meses antes de su estreno mundial, se coló en la red la famosa versión sin efectos especiales. Pero a pesar de ello, la película tiene excelentes cifras en taquilla. Al parecer, funcionó que la gente pudiera ver la versión “demo”, ello generó el interés suficiente como para que al gente se levantara de sus computadoras para ir al cine.
Pero hoy todo ello parece quedar atrás, o casi. El tema en este salón será evidentemente la influenza, pero viene aderezado además con el tema de la promoción de México como un lugar seguro para visitar. El asunto adquiere nueva relevancia ya que el actor, justo la noche anterior a esta conferencia de prensa, se entrevistó con el presidente Felipe Calderón en la residencia oficial de Los Pinos. Un mutante entró a los Pinos, bromean algunos reporteros.
Con puntualidad inglesa, justo a las 10:00 de la mañana, sale de una pequeña puerta el actor australiano, con un atuendo más bien casual (pantalón tipo khakis y playera tipo polo) que no hacía evidente la impresionante musculatura de este hombre que a sus 40 años tiene uno de los cuerpos mejor trabajados de Hollywood. Pero eso no fue impedimento para que las reporteras, fotógrafas y demás personal femenino se diera rienda suelta para expresarle al guapo actor sus impresiones: “Ufff papasito”, “Apachurro”, “Mi rey estás bien bueno”, “Hazme un hijo” fueron algunos de los gritos que las damas de los medios lanzaron al actor aprovechando el anonimato que les brindó la gran multitud de fotógrafos y camarógrafos que de inmediato rodearon al actor. Hugh, al centro de ese huracán sonreía, pero tímidamente; se podía notar en su rostro un poco de asombro por la vorágine de flashes y gritos.
Una vez que se pudo guardar la calma, el actor quiso dejar en claro los motivos y circunstancia de su visita: “Antes que otra cosa me gustaría decirles lo emocionado que estoy de estar aquí en México. Ayer tuve el privilegio de reunirme con el presidente y su esposa para escuchar, de primera mano, cómo es que su país ha salido adelante. Ayer en la noche la ciudad se veía radiante de energía. México, como mi personaje (Wolverine), es indestructible”. La ovación no se hizo esperar.
Sobre la discriminación hacia los mexicanos por un posible contagio del virus de influenza, Jackman expresó su descontento: “Los virus siempre han estado con nosotros, los virus no saben de nacionalidades y esto nos pudo haber pasado a cualquiera, yo no soy de esas personas que no van a ciertos lugares por temor a enfermarse, simplemente se toman precauciones básicas y ya. Esa es otra de las razones por las que quise venir a México, para mostrarle al mundo que no hay nada que temer, que el gobierno ha reaccionado bien y rápido. Es asqueroso todo el tema de la discriminación hacia los mexicanos”.
Jackman pasó de la timidez del momento inicial, al completo control de la situación. Se veía animado, contento, bromista; incluso bromeó con el personal que hacía la traducción simultánea sobre su muy particular forma de pronunciar el inglés: “Lo que me gusta de venir a México es que aquí al parecer mi nombre se dice ‘Huge’ (grande) y no Hugh. Me pregunto si la chica de traducción está intentando decirme algo.”
Sobre el hecho de que su película haya llegado dos meses antes del estreno a los piratas de Internet, el actor lanzó una de las críticas más inteligentes que alguien de la industria haya hecho antes; usualmente cuando se cuestiona a las distribuidoras sobre estos temas, siempre se escudan en la ilegalidad de subir copias a Internet, amenazando con los posibles castigos y tildando de criminales a todos los que usamos Internet. Jackman, mesurado e inteligente comentó: “No entiendo a esos que les gusta ver el cine en una pequeña pantalla de computadora, si ellos se quieren perder la experiencia de ver las películas en el cine, con gente a tu alrededor, con una pantalla enorme, bueno, allá ellos”.
Se le preguntó por su experiencia en los Pinos, con el presidente Calderón; mencionó que conoció a sus hijos, que los invitó a la premiere de la cinta, pero que no sabía si habría cometido algún error al hacerlo: “al parecer su hijo Felipe había tenido algunos problemas con su papá en días pasados y no sabía si le darían permiso de ir”. Al final, Margarita Zavala le comentó al actor que sí le darían permiso para ir al Auditorio Nacional a ver la cinta.
Rumbo al final, Jackman se despidió de los reporteros. Las fotos, los flashes y los gritos de las mujeres regresaron. “Uff está guapísimo” fue el consenso general entre las mujeres. Pero antes de irse, Jackman comentó sobre Felipe Calderón: “Fue muy gratificante entrevistarse con el líder de una nación en una situación crítica […] como extranjero, déjenme decirles que sentí que tienen a alguien que se preocupa profundamente por su país, y por su gente. Es un hombre con los pies en la tierra. Me sentí aliviado de ver que su gobierno tiene el problema controlado”.
En tiempos electorales, esas palabras seguramente serán música para los panistas. Pero más allá de las ámpulas que estas declaraciones puedan provocar, más allá del compromiso de promoción que el actor tenía que cumplir, más allá incluso de la película, la visita de Hugh Jackman a México deja un muy buen sabor de boca.
Mucho brillo, poca garra. X-Men Origins: Wolverine Dir. Gavin Hood
Esta película es el ejemplo clásico de una cinta de verano. Todos los ingredientes están ahí: edición trepidante, fotografía colorida, muchos (muchos) efectos especiales, un personaje emblemático, y una trama –desgraciadamente- sin muchas pretensiones.
Y todo estaría bien excepto por una cosa. Esta cinta es heredera –hija bastarda dirían otros- de la saga que dirigiera Bryan Singer en el año 2000 (X-Men I y II) y que vino a demostrar que el cine de superhéroes –y el cine de verano por ende- no se trata únicamente de una edición trepidante, de una fotografía colorida ni de muchos (muchos) efectos especiales. Singer vino a demostrar que el género de superhéroes en el cine no tiene por qué ser chabacano, banal, o “para niños”, pudiendo alcanzar una mayor profundidad en tramas y personajes, sepultando el paradigma de “los buenos contra los malos”.
Desgraciadamente esta cinta (al igual que la fallida tercer parte de X-Men) se olvida de todo ello y apuesta por lo fácil: una cinta de acción trepidante con increíbles efectos especiales, muy buen sonido pero que en ningún momento se toma la tarea de plantear una historia inteligente. La cinta intenta narrar el origen de Wolverine, el famoso mutante de las garras de ‘adamantium’ cuyo poder regenerativo le permite ser casi inmortal.
Con un guión sumamente deficiente, al final, toda la cinta es simplemente un vehículo de lucimiento para el buen Hugh, cuya falta de capacidad histriónica la suple con una buena cantidad de carisma y encanto en la pantalla. Pero ni el carisma, ni los efectos especiales, ni las explosiones hacen una buena película. En resumen, esta cinta es un ejercicio inútil, ya que (como bien sabemos los que vimos la primera X-Men), Wolverine olvidará todo lo que le sucede en esta película. Qué envidia.
Donde viven los solitarios. Mister Lonely Dir. Harmony Korine
Esta cinta filmada en 2007 y protagonizada por Diego Luna, representa un reto interesante para todo aquel que decida verla. Por un lado tenemos la historia de este hombre que vive de imitar a Michael Jackson (del cual nunca sabemos su nombre, simplemente es Michael) y que un día se encuentra con una imitadora de Marilyn Monroe. Ella lo invita a esta especie de comuna en Escocia donde viven un puñado de imitadores: Charles Chaplin, la Reina de Inglaterra, Abraham Lincoln, El Papa, Madonna, los tres chiflados y más. Jackson decide acompañar a Marilyn, no tanto por la idea de convivir con otros imitadores, sino por la atracción que siente por la chica de vestido blanco y amplio escote.
Pero en realidad, la historia no es más que un pretexto para que el director, Harmony Korine, inunde la pantalla con imágenes irónicas, oníricas, chistosas y emotivas. Desde la toma inicial de un Michael Jackson montado en una pequeñísima motocicleta con un changuito de peluche atado a la parte trasera, todo esto filmado en cámara lenta y con el clásico de Bobby Vinton (Mister Lonely) como música de fondo; pasando por la escena en la que los imitadores le reclaman al Papa por que no se baña y huele mal (‘The pope stinks!’, ¡el Papa apesta!, le cantan en coro); hasta las secuencias de un Werner Herzog –ese otro loco genial- haciéndola de cura y llevando en avioneta a un grupo de monjitas que por azares del destino aprendió a volar “El señor nos quiere ver bailar por los cielos” dice un muy divertido Herzog mientras lanza a las monjas al vacío.
‘Mister Lonely’ no es una película donde importe la historia, es más bien una cinta de momentos; quedarán en nuestra memoria no las frases, sino las imágenes, una especie de ‘one-liners’ visuales. El director, Harmony Korine, alcanzó la fama por ser el guionista de la cita Kids (Larry Clark, 1995), de ahí probó suerte como director, siendo ‘Julien Donkey – Boy’ (1999) su cinta más reconocida y que en ciertos círculos alcanzó el nivel de culto.
En una de las escenas climáticas, la comuna trabaja afanosamente por levantar su show, algunos temen que nadie quiera verlo, “alguien vendrá, siempre alguien vendrá”. Este es justamente el espíritu de esta cinta que no pretende llegar al ‘gran’ público. Apenas con cuatro copias en toda la ciudad, estamos ante una película terriblemente audaz, temeraria, original y hermosamente surreal, a la cual no se le debe de buscar un sentido inmediato ni lineal. Es de esas cintas que te tienes que llevar contigo a tu casa para repasarlas y encontrarles el significado correcto: el que ustedes le quieran dar.
Hola Alex: Este fin de semana fui a ver la de Angeles y Demonios y la verdad me parecio bastante entretenida aunque se queda corta en los alcances del libro, aun asi me parece cumplidora y no tan aburrida como muchos dicen. Tambien fui a ver Street Fighter, que pedazo de porqueria, en verdad evitense la pena de perder su dinero y lo mas importante, su tiempo. Que asco de pelicula y pensar que por ir a verla no vi la repeticiòn del juego de ida de mis PUMAS CAMPEONES.
Un saludo
RESPUESTA DEL AUTOR: Ahhh, no me he atrevido a ver Street Fighter (se acuerdan de la mugre esa de Van Damme? solo la soportaba por ver a Kylie Minogue como Cammy), pero no me extraña que la nueva sea una mugre también, prometo hacerme de un espacio para verla.
La que si vi es la cosa esa espantosa llamada 'Condones.com'... ¿realmente quieren que les diga que tal?
Enviado por MRSATAN - 01-junio-2009 a las 14:28
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Hola Alejandro:
pues bien trajeado también se ve bien guapo... según se ve en la foto que pusiste al comenzar el post
¿a qué se debe que un director abandone las sagas? ¿es la presión del estudio, de los inversionistas, de los dueños de los guiones?, pasa en varias películas, de esas que son seriadas, que al final se ven desiguales
y volviendo al guapo de Hugh, después de toooooodo lo que hizo en la presentación de los premios de la Academia de EEUU, puede hacer lo que le venga en gana....incluyendo los comentarios sobre Calderón. Saludos
RESPUESTA DEL AUTOR: ¿Por qué los directores abandonan las sagas? Básicamente por dos posibles razones: dinero o desinterés (predominantemente la primera).
Por ejemplo, Tim Burton si estaba dispuesto a hacer Batman 3, pero el estudio no le dio chance, querían a alguien más comercial por que sentían que ya estaba debrayando mucho Burton con su Batman.
En cambio Brian Singer no quiso hacer XMEN 3 por que estaba ocupado haciendo Superman Returns (que la neta le salió bien mala, pero a mi si me gustó).
No sé ustedes, pero yo estoy harto de los críticos de cine. Usualmente son individuos algo petulantes que odian el cine comercial y erigen sobre un pedestal a cualquier cinta de tres horas en blanco y negro. Desde su mirada fría y sin pasión creen tener la verdad absoluta.
Olvidan que el peor pecado que puede cometer un director de cine es hacer una cinta aburrida. ¿Cuándo habrá sido la última vez que esos críticos entraron con auténtica emoción a una sala de cine?
En este espacio nos gusta el cine, no importando de donde venga, ni quién lo haga. Se trata de recuperar esa capacidad de asombro, justo como ocurría en sus inicios, en aquel Salón Rojo (la primera sala de cine en la ciudad de México) donde la emoción de la imagen en movimiento se convirtió, con el paso de los años, en cinefilia.
Pero no nos malinterpreten, si bien nuestra dieta visual se permiten ciertas golosinas, tampoco soportamos aquel cine que atenta a nuestra inteligencia.
Sirva este espacio para platicar de lo que más nos gusta: el cine y su experiencia. Al fin y al cabo, la crítica la hacemos todos. Bienvenidos.