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Nada se puede hacer para evitar la tercera edad; sin embargo, es importante tomar en cuenta algunas recomendaciones para que la calidad de vida de tu gato sea de primera. Al igual que los humanos, las mascotas presentan ciertos achaques y algunas enfermedades típicas de esta etapa.
Por esta razón, es fundamental cuidarlas siempre para que su vejez sea un proceso lo más armónico posible, tanto para ti como para tu gatito. Un gato puede llegar a vivir hasta 22 años, aunque según el Récord Guinness Mundial la gata estadounidense Crème Puff, llegó a cumplir ¡38 años y tres días! Los cambios y los problemas físicos son inevitables, pero mantenerlo sano y con bienestar depende de tus cuidados.
Un gato se considera viejito o de "tercera edad" a partir de los 10 o 12 años más o menos, pero a partir de los siete u ocho años, deberás llevarlo a un chequeo dos veces al año; el veterinario realizará exámenes básicos, a fin de ver la funcionalidad hepática, renal y, además, medir las hormonas tiroideas de tu mascota. A través del examen clínico también se puede detectar si hay alguna cardiopatía o algún tumor.
Algunos factores que inciden en la longevidad de nuestros gatos son: si cuando nació se alimentó con su madre o con biberón, si estuvo desnutrido, la calidad del alimento con que lo has criado, también si vive en un hogar o en la calle, su estado físico general y las enfermedades por las que ha atravesado a lo largo de la vida.
Los gatos esterilizados viven más que aquellos que no lo están principalmente porque no se van "de juerga" ni se pelean por las hembras, lo que disminuye el contagio de algunas enfermedades y reduce considerablemente la posibilidad de desarrollar algunos tipos de cáncer. Los gatos que no salen a la calle se evitan accidentes con coches, perros, lesiones, caídas y extravíos. La obesidad, la diabetes, el cáncer y otras enfermedades disminuyen el promedio de vida del gato. La mayoría de los gatos vive hasta los 15 sin mayor problema y posiblemente pueda llegar a los 20, aunque como ya lo comentamos algunas veces viven más.
Dentro de las características físicas que presentan los gatos ancianos están el deterioro de su dentadura debido al cúmulo de sarro e infecciones de las piezas dentales a lo largo de la vida, sumado a la disminución del sentido del olfato y del gusto, traerá como consecuencia la disminución del apetito y, por lo tanto, de peso.
Se vuelven menos activos debido a que la musculatura tiende a atrofiarse y perder tono, por lo cual se reduce la agilidad y movilidad de los gatos. En consecuencia, de manera paulatina puede producirse una rigidez de las articulaciones. Puede haber cierto decaimiento, duermen más, juegan menos, pueden aumentar o disminuir de peso. En esta etapa, es muy importante tu compañía, invítalo al juego y a la actividad. Del mismo modo, se puede observar que toman más agua de lo acostumbrado, por lo que orinan con más frecuencia. Algunos tienen problemas para controlar los esfínteres y como son más torpes en sus movimientos en ocasiones no alcanzan a llegar al arenero a tiempo, así que deberás colocar algunos a distancias más cortas. También puede darse la aparición de canas en la zona del hocico y los ojos, además del cambio de color en la piel, el pelo tiende a ser más ralo y a caer.
El sistema inmunitario de los gatos también se ve afectado por el envejecimiento, disminuyendo su capacidad para defenderse de ciertas infecciones o enfermedades, tales como insuficiencia renal crónica, hipertiroidismo, distintos tipos de cáncer y enfermedades metabólicas, como hipertensión o diabetes. El envejecimiento es un proceso dinámico que, además, afecta a todos los tejidos, órganos y sistemas.
Psicológicamente se vuelven más dependientes y reclaman más cariño que de costumbre, más mimos y atenciones. Algunos dueños optan por adoptar un cachorrito que les brinde más alegría y movilidad a sus gatitos viejitos y los haga sentir más acompañados, pero esa es una buena solución sólo si tu gato no es en extremadamente celoso o dependiente, es decir depende de cómo lo hayas educado. Asimismo, los gatos pueden volverse más agresivos, poco pacientes o apáticos, producto de las enfermedades que padecen, como afecciones articulares, odontológicas y dermatológicas, además de problemas como debilidad, cataratas, pérdida de la agudeza visual y sordera.
Cuidados preventivos: para una vejez saludable, los cuidados deben empezar alrededor de los siete u ocho años, claro está que desde cachorro no debemos descuidar nunca su salud. Se recomienda llevar a los animales de la tercera edad al veterinario con una frecuencia que va entre los tres y los seis meses.
En el caso de que presente alguna enfermedad, se debe evitar medicarlos sin tener una evaluación previa. El veterinario evaluará su condición física y te dirá si necesita vitaminas o algún otro cuidado específico. Tu gato debe estar siempre en su peso ideal ya que el sobrepeso acorta la vida y le crea problemas con las articulaciones, el corazón o la diabetes entre otros. Es importante un control médico regular que te permita saber cómo está tu gato y si presenta algunos problemas típicos de la edad como artritis o insuficiencia renal.
Es importante en esta edad que lo acompañes, lo mimes y no dejes de estimularlo para que se mueva, aunque lógicamente ya no será el gato que corría y jugaba por toda la casa, pero el moverse y ejercitarse un poco le hará muy bien. Cómprale juguetes atractivos y usa la hierba gatera o Catnip que lo mantendrá animado. A modo de recomendación general, disminuye el estrés al mínimo. Evita los cambios bruscos de temperatura, es fundamental para el bienestar de las mascotas. Junto con ello es importante que tengan un lugar adecuado para descansar y no sobrecargarlos de ejercicios. Esto significa que el gato esté dentro de la casa para disminuir las posibilidades de peleas y agresión en general.
Las revacunaciones deberán continuarse con la frecuencia habitual marcada por el veterinario, exceptuando el caso en que el gato sufra alguna enfermedad y que la vacunación pueda ser perjudicial. Es especialmente importante continuar con las desparasitaciones internas y externas en los gatos viejos.
La buena alimentación en la tercera edad es fundamental. De preferencia, cómprale alimento para gatitos Senior, es decir, comida diseñada especialmente para animales en etapa geriátrica. En este tipo de alimentos, la cantidad de proteínas se restringe, ya que los animales viejos no necesitan tanta; las grasas deben reducirse también para evitar problemas de sobrepeso. Si detectas que tu gatito está excedido de peso sigue los consejos que te doy en el post Obesidad en perros y gatos: tú eres la solución y ofrécele alimentos light. En caso de algunas enfermedades, el veterinario prescribirá dietas con fórmulas específicas para cada una de ellas, especialmente en enfermedades renales, digestivas y hepáticas.
Los cuidados generales deberán continuarse es decir el baño, el cepillado, el corte de garras, el aseo de areneros, la limpieza de ojos y de oídos no deberán olvidarse. Espero que estos consejos te ayuden a prevenir la vejez de tu gatito y si ya alcanzó la edad te guíen en los cuidados que debes proporcionarle.
No olvides que el ingrediente más importante en el bienestar de tu mascota es el cariño que día a día le brindes. Si tienes curiosidad en saber la equivalencia de la edad de tu gato con la de un humano visita el siguiente link (http://proyectomascota.com/gatos/articulos/edad).
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