A finales del pasado mes de marzo los internautas asiduos a bajar contenidos digitales (música, películas, series, libros y hasta revistas) encontraron un archivo en la red que decía contener la película XMEN Origins: Wolverine. Encontrar películas taquilleras en internet no es algo raro, pero encontrar una película que estaba a dos meses de su estreno mundial, eso si era inusual.
El archivo, efectivamente, contenía la película, pero se trataba de una copia de producción, es decir, era una copia a la que aún le faltaban elementos como música, sonidos y –principalmente- efectos especiales. No obstante, el archivo empezó a multiplicarse y distribuirse como pocas veces ocurre en la red.
Días después, los estudios FOX aceptaron de manera oficial que una copia aún no terminada de su película habría sido robada y subida a internet. La compañía, como era de esperarse, indicó que buscarían al o los culpables, además de que harían remover el archivo del internet. La Fox en un ataque de ingenuidad idéntico al del IFE en México, no solo no pudo “borrar” del internet las copias de su película, sino que además, el archivo ha alcanzado (hasta el primero de mayo, día del estreno mundial de la película) la impresionante cifra de 4 millones de descargas.
Si cada una de esas personas que bajaron la película – este es el tipo de operaciones matemáticas que le encanta hacer a las distribuidoras- hubiera pagado su boleto ($7.18 dlls promedio por boleto) las ‘pérdidas’ por piratería sumarían la nada despreciable suma de $28.7 millones de dólar. Eso, por supuesto, es una suposición nada realista, puesto que nada asegura que aquellos 4 millones de personas que bajaron la película hubieran optado en su defecto por ir al cine a pagar su boleto.
La FOX aprendió de la manera menos amable que aquello de “mandar retirar” contenidos de internet no es algo precisamente sencillo ni muy viable que digamos (¿escuchaste IFE?). Pero aquí la pregunta interesante es: ¿la filtración haría que la cinta se volviera un fracaso en recaudación?
La respuesta a esta interrogante vino días después. En su semana de estreno, la película recaudó poco más de $85 millones de dólares, convirtiéndose así en la película más taquillera del año en su primera semana de exhibición. Al día de hoy, la película se encuentra en el quinto lugar de recaudación del 2009 con $134 millones de dólares, y falta aún lo que aporte a estos números su estreno en México. Sólo como comparativa, la película más taquillera en lo que va del año es ‘Monstruos vs Aliens’ con $187 millones de dólares recaudados. (1)
¿Qué pasó aquí?, ¿cómo es posible que una película que se filtró al internet dos meses antes de su estreno logre tener tan buenos números en taquilla?.
Nadie desestima las pérdidas que estas prácticas generan a los estudios cinematográficos. Tampoco nadie pone en tela de juicio que bajar una película sin tener los derechos para ello es, palabras más, palabras menos, un delito (aunque en este punto tenga sus aristas, debatibles para otra ocasión), pero, acaso no es este un buen ejemplo de cómo una filtración, más que perjudicar a la distribuidora, le sirvió para medir mercados, crear interés, generar publicidad gratis y, sobre todo probar la cinta con una audiencia real que en foros y blogs expresó su opinión sobre la misma.
Más allá de implicaciones legales, la industria debería de aprender a leer estos fenómenos, por que el internet y el intercambio de archivos no será una tendencia que sea fácil de detener, a menos claro que los gobiernos recurran a prácticas que atenten a la libertad de expresión (control de los proveedores de internet, decomiso de servidores, espionaje a particulares en la red, y demás prácticas que ya quisiera el IFE, por supuesto).
Un último dato. Una comparativa disponible en la red (hacer click aquí) muestra que la lista de las películas más taquilleras no coincide -excepto en dos títulos- con la lista de las películas más bajadas. The Dark Knight empata en primer lugar siendo la película más descargada y la más taquillera. La gran película de Christopher Nolan contó el año pasado con 7 millones de descargas (el equivalente a casi $50 millones de dólares) mientras que en taquilla obtuvo $997 millones de dólares.
El resto de la lista se compone por películas que fueron exitosas en cuanto a descargas pero no tuvieron mucha taquilla. Las películas más bajadas por internet no son, en la mayoría de los casos, las más exitosas. ¿Qué nos dice esto?, ¿será cierto que el fracaso de alguna cinta en taquilla se deba en gran parte a la piratería por internet?, ¿o más bien, las cintas menos apoyadas por las propias distribuidoras encuentran en internet (de manera involuntaria) una manera de llegar a más público que quiere ver la cinta?, ¿Cuántos documentales sólo tenemos la opción de verlos o bajarlos por internet a causa de que a las distribuidoras no les interesa su promoción exhaustiva?
¿Ustedes qué opinan?, ¿han bajado una película por internet para luego decidirse a verla al cine?, ¿bajar películas por internet es lo mismo que comprarlas, por ejemplo, en el metro? Queden estas preguntas para estos tiempos donde la satanización y los intentos de censura a internet florecen de los lugares (o instituciones) que menos sospechábamos.
(1) Fuentes: www.boxofficemojo.com y http://www.5wgraphics.com/en.
La ruta de 'La Bestia'. Sin Nombre Dir. Cary Fukunaga
‘Sin Nombre’ no es la típica película norteamericana, por donde se le vea, esta cinta transgrede todas las reglas que el mercado impone a una cinta que pretenda tener éxito en taquilla.
La película, dirigida por el norteamericano Cary Fukunaga, sorprende por el realismo que desborda en pantalla, un desempeño técnico impecable –inusual en una opera prima -, y por la investigación tan profesional que dio como resultado el guión de la cinta.
‘Sin Nombre’ trata sobre los migrantes que vienen de países como Guatemala, Belice, Honduras y prácticamente todo centro y Sudamérica. Para ellos, el drama y el peligro de migrar es doble, porque si bien tienen que sortear las trampas del Río Bravo en su camino hacia el ‘sueño americano’, antes tienen que sortear otra frontera igual o peor de brutal: la mexicana. Sayra (Paulina Guzmán) es una Hondureña que junto con su padre intentará llegar a los Estados Unidos. Para ello tendrán que cruzar Guatemala y México viajando como polizontes en el techo de un tren (la famosa locomotora conocida como ‘La Bestia’).
Por otra parte está Casper (Edgar Flores), miembro de la Mara Salvatrucha que quiere desertar. En su huída, se unirá a los migrantes que viajan por tren, conociendo a Sayra. Así comienza esta especie de thriller épico con tintes de documental y un toque de historia de amor.
Consciente de las exigencias del tema, el director no elige actores conocidos de Hollywood, no hace su película en inglés e incluso –contra toda ley del mercado- decide que el título de su cinta permanezcan en español, no importando en qué lugar del planeta se exhiba. Por si fuera poco, el propio director vivió en carne propia el viaje que se narra en su película, viajando de polizonte en la famosa ‘Bestia’ conviviendo con migrantes reales.
Fukunaga cuida las formas y el fondo. Sabe que su guión es lo bastante sólido para no tener que recurrir a ningún artificio argumental; su historia es lineal, fluye simple pero sus imágenes, su fotografía y sus encuadres son poderosos. La buena manufactura de esta cinta nos hace dudar por momentos si en realidad estamos ante el trabajo de un debutante o se trata de una cinta hecha por algún veterano que se esconde detrás de un pseudónimo.
‘Sin Nombre’ es una película que nunca se traiciona; nunca intenta ser condescendiente con sus personajes ni tampoco inculca clases de moral. El gran problema del cine sobre migración es que muchas cintas derivan en fábulas para disuadir a los posibles migrantes: “es mejor quedarse en casa con los tuyos”. Por el contrario, ‘Sin Nombre’ no es una película pretenda educar a nadie.
El espíritu tan cercano al documental, de ‘Sin Nombre’ obliga forzosamente a que la cinta sea violenta, y lo es, pero nunca de manera gratuita. Se trata simplemente de plasmar una realidad. Algunos criterios sensibles seguramente abandonarán la sala. Allá ellos…
Una película excepcional; valiente en muchos sentidos, brutal en su realismo y profesional en su manufactura. Un thriller épico que a pesar de ser un filme de ficción, resulta más realista y conmovedor que muchas otras cintas sobre migración. Cary Fukunaga es definitivamente un director revelación que hay que seguir.
¿Cómo es que llegó ahí? W. (¡Hijo de... Bush!) Dir. Oliver Stone
Conociendo a Oliver Stone como lo conocemos, no deja de ser una grata sorpresa su última película simplemente llamada ‘W’. Lo anterior viene a cuento ya que – como es de todos sabido-, Stone no es precisamente un entusiasta de George W. Bush, “es el peor presidente que hemos tenido que padecer”, dijo Stone en alguna ocasión.
Con este antecedente uno esperaría que el director se hubiera ido a la yugular de Bush Jr. (‘no me digan Jr., es W.’ dice Georgie en la película), pero, a diferencia de lo que hubiera hecho en similares circunstancias, por mencionar un ejemplo, Michael Moore; Stone decide hacer una película crítica pero no paródica, mesurada pero nunca compasiva, divertida pero nunca burlona (en dado caso el humor involuntario corre a cargo de Georgie, lo cual no se aleja nunca de la realidad); en resumen, W. es una visión bastante justa sobre uno de los personajes más polémicos –por no decir odiados- de este nuevo siglo.
Stone, cuando está frente a un micrófono, no duda en apasionarse en sus declaraciones en contra de George W. Bush. Pero cuando se encuentra tras la cámara, sabe controlar sus filias y fobias, entendiendo que una visión parcial – por apasionada- del personaje, sería contradictoria en si misma y terminaría por coadyuvar en vez de mostrar la ineludible realidad: antes que cualquier otra cosa, W. fue un personaje siempre dominado, títere de sus propias emociones, su ignorancia, sus vicios, o peor aún, por su propio gabinete que – siempre apegados a la película- encontró al forma de manejar a modo al individuo más poderoso sobe la faz de la tierra, el presidente de los Estados Unidos.
Así, Oliver Stone nos muestra de manera intercalada la historia de vida de George W. Bush, desde sus días en la universidad donde era capaz de meterse semidesnudo a una tina de agua fría, soportando todo tipo de torturas y castigos para entrar a una fraternidad; sus días de alcoholismo franco donde chocaba autos y embarazaba adolescentes; los correctivos que Bush padre le imponía (impensable, ¡lo mandaba a trabajar!); la subsecuente riña personal contra su padre, quien siempre tuvo como favorito a su hermano Jeb (“Quien sabe, a lo mejor un día hasta llega a ser presidente”); y por supuesto, sus días en la presidencia donde se permitía aprobar sin leer el uso de “técnicas de interrogación más disuasivas”, planear el uso de frases como “eje del mal”, o diseñar junto con sus hombres – y mujeres- más cercanos la invasión para finalmente atrapar a ese hombre que daddy había cometido el error de dejar vivo: Saddam Hussein.
Mención aparte merece el gabinete de Bush, que si bien se muestran siempre como ‘la mano que mece la cuna’, entre ellos mismos hay discrepancias: Dick Cheney y Rumsfeld convencidos de que la guerra era la solución, Powell mostrando dudas y criticando esa decisión, y una Condolezza Rice que siempre se muestra fiel y acrítica hacia su jefe. Lo más perturbador de esta cinta es ver cómo este grupo de hombres, después que han decidido mandar bombas a medio Oriente, juntan sus palmas, cierran los ojos, bajan la cabeza y junto con el presidente, elevan una plegaria a Dios.
En gran medida la cinta son sus actores, concretamente Josh Brolin quien no se limita en imitar a Bush, de plano se convierte en el. El actor hace suya toda esa gran gama de expresiones faciales, tics, acentos y poses de Bush. Pero además evoca con gran efectividad el resentimiento, la chabacanería, la ineptitud, la ignorancia y la falta de vocación política de este hombre que llego a ser el presidente número 43 de los Estados Unidos.
Una cinta irreprochable, que en todo momento nos hace pensar: ¿Cómo diántres un tipo así pudo llegar a la casa blanca?.
Nota: El ridículo título en español de esta cinta, "¡Hijo de ... Bush!", fue idea -asegún la distribuidora- del propio Oliver Stone, quien habría querido titular de esa forma su película (Son of a...Bush!), pero como le pareció demasiado fuerte al estudio, decidió cambirlo por el más mesurado y sobrio 'W.', ¿será cierto esto?.
Nota 2: Quédense al final de los créditos, se muestra una bonita imagen que resume la personalidad de Georgie.
Gamers, disfruten el fanservice. Dead Or Alive (Vivo o Muerto) Dir. Corey Yuen
En ese peligroso pantano llamado “películas basadas en videojuegos”, Dead Or Alive (DOA) cuenta ya con algo que la distingue de todas las demás cintas del género: probablemente sea una de las películas que más veces ha sido pospuesto su estreno, al menos en México. Estrenada en E.U. en el 2006, llega a nuestras pantallas con tres años de retraso, luego de incontables ocasiones en las que el cartel de la cinta adornó los cines bajo la rúbrica “Próximamente”. ¿A alguien le angustió esta larga espera?
Lo anterior podría ser un claro indicador de lo mala que puede estar esta película. De hecho, la leyenda ‘basada en un videojuego’ nos predispone de inmediato a esperar lo peor (sólo hay que remitirse a la historia de este subgénero del cine para fundamentar nuestros temores). Y en efecto, DOA no es la película que el mundo estaba esperando e incluso ni me atrevería a recomendarla en absoluto. Pero, habría que reconocer que de todas las adaptaciones de videojuegos al cine, esta es de las menos malas; e incluso, si han sido gamers como un servidor, hasta resulta por momentos divertida.
DOA funciona en su propio universo cinematográfico por una muy sencilla razón: al contrario de muchas otras adaptaciones de juegos a películas, aquí los realizadores entienden que sólo se trata de no de tomarse tan en serio el asunto y de divertirse en el proceso; y si de paso diviertes al público, pues qué mejor.
El videojuego en el que se basa la cinta era una especie de “Street Fighter” con gráficas y escenarios de una apabullante belleza (al menos desde su versión del primer XBOX), y ese nivel de detalle alcanzaba su máxima expresión en el diseño de las hermosas (sic) peleadoras femeninas con las cuales podías competir: Kasumi, Ayane, Hitomi, Helena, Lei Fang, Tina, Christie. La trama del juego se respeta en la cinta: existe un torneo de artes marciales llamado Dead Or Alive, al cual se invita solo a los mejores peleadores del orbe. Cada participante, tanto en el jugo como en la película, tiene su propio motivo para entrar al torneo, desde a búsqueda de su hermano desaparecido por parte de la princesa ninja Kasuni (Devon Aoki, como siempre espectacular), el robo de un importante objeto en propiedad del organizador del torneo por parte de la ladrona de altos vuelos Christie (Holly Valance, que llega directo de la serie CSI), o la reconciliación con su padre por parte de Tina (Jaime Pressly). La trama se complicará cuando el organizador del torneo muestre sus verdaderas intenciones, pero bueno, francamente esa es la parte menos importante de la cinta.
El juego y la película son divertidos por la misma razón, aquello que en el slang del videojuego se conoce como fanservice. Tanto el juego, como la película, basan gran parte de su encanto en el hecho de ver pelear a estas hermosas mujeres (de pixeles en un caso, de carne y hueso en el otro), con diferentes trajes y diferentes estilos. Así, el director de la película (Corey Yuen, el mismo de ‘The Transporter’, El Trasportador) se las ingenia (tampoco es que fuera tan difícil) para generar escenas donde vemos a estas chicas en todo tipo de situaciones, siempre bellas y sexys; ya sea Christie escapando de unos policías apenas vestida con ropa interior, ya sea Tina peleando a puño limpio enfundada en un minibikini, o ya sea todas juntas jugando volleyball playero (en clara referencia a un sub-producto del videojuego llamado DOA Xtreme Beach Volley Ball). Eso si, todas la peleas se coreografían a la perfección; algo que en otros tiempos hubiera sido a lo mejor muy impresionante pero que hoy en día al menos se agradece que se haga hasta con cierto nivel de verosimilitud.
Los amantes del juego (me confieso culpable) saldrán satisfechos. Los que no tengan mejor cosa que hacer, en una de esas hasta se divierten, pero yo que ustedes la evitaría. Conste que se los advertí.
El Twitter de este blog sigue y seguirá activo hasta que nos cansemos de subir mensajitos o venga el IFE a censurarnos, la dirección es: http://twitter.com/elsalonrojo. Si quieren saber más sobre el servicio de Twitter y el micro bloggin, les dejo aquí una muy amena explicación.
No puedo esperar a ver la película de \"W\" que seguramente hará lo que muchos hemos querido hacer en su momento... demostrar que E.U.A tuvo a uno de los presidentes (Y sres vivos -no dire humanos-) más estupidos de la historia.
Agradezco que existan personajes como Oliver Stone o Michael Moore que no temen poner en la pantalla grande los errores de uno de los gobiernos que se presumen como los más importantes del planeta.
Por cierto, leyendo comentarios Ricardo Alemán, columnista de este periódico ¿es algo tuyo?
Enviado por fernando - 15-mayo-2009 a las 19:06
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No puedo esperar a ver la película de \"W\" que seguramente hará lo que muchos hemos querido hacer en su momento... demostrar que E.U.A tuvo a uno de los presidentes (Y sres vivos -no dire humanos-) más estupidos de la historia.
Agradezco que existan personajes como Oliver Stone o Michael Moore que no temen poner en la pantalla grande los errores de uno de los gobiernos que se presumen como los más importantes del planeta.
Por cierto, leyendo comentarios Ricardo Alemán, columnista de este periódico ¿es algo tuyo?
Enviado por - 15-mayo-2009 a las 19:06
oye, te pareces a Ricardo Aleman, espero que tu relación con él no vaya mas alla de \"una coincidencia en el apellido\". De lo contrario... habría conflicto de intereses.
Enviado por namela odracir - 15-mayo-2009 a las 16:02
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La verdad es que no me llama mucho la atencion tu blog de este viernes pero participo con gusto por el simple hecho de darle apoyo a este blog. Siempre he pensado que el cine se ve mejor en el cine, en una pantalla gigante, con un sonido sobresaliente, con el ambiente de una sala con gente, con las palomitas clasicas de cine, con el silencio (excepto por los molestos celulares); para muestra el boton de REC, cuando la vi en el cine toda la gente estaba asustada y muchas veces los gritos de la gente te espantaban mas de lo normal, eso por mas que quieras jamas lo vas a encontrar viendo una pelicula en tu casa, por consiguiente creo que el hecho de bajar una pelicula de internet se me hace absurdo y peor aun si no esta terminada como en este caso. Si acepto que compro peliculas piratitas pero es cuando se me paso una pelicula en el cine y me espero hasta que haya salido en dvd, es decir compro clonaditas.
Respecto a tus recomendaciones o reseñas de este viernes creo que merece mi tiempo y atencion la pelicula de Sin Nombre, de pronto siempre estamos condenando a los que nos hacen pero no aceptamos lo que nosotros tambien hacemos; la de W ni por error voy a verla, seria el colmo que fuera a ver una pelicula acerca de un ser estupido. Un saludo.
Enviado por MRSATAN - 15-mayo-2009 a las 15:02
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efectivamente esto aplica no solo al cine sino a la musica y demas cosas que pueden descargarse del internet. que tanto musica como filmes comerciales son restriccion de unos cuantos, y una imposicion de otros menos para dar la ilusoria libertad de poder escoger generos, titulos etc... al final, la diversidad es mas grande que 12 salas en un cine. basta leer los blogs de peliculas que se recomiendan o las peliculas nominadas que o no llegan al pais o llegan a unas cuantas salas y se limita a grandes ciudades. basta decir que hay ciudades donde no hay cines o bien el mas cercano esta a 2 hrs para llegar (no me refiero al df). cuando se vive fuera del df, se extraña esa diversidad, pero para aquellos que se encuentran lejos , tienen un megamundo cercano, donde se puede conocer musica que no se toca en la radio y peliculas que no se ven en los complejos de cine.
en fin, creo que la produccion de un buen material se vera recompensada por la compra del producto definitiva
por ultimo, como se puede gastar en cultura, cine y libros, si la mayor parte de nosostros, sobrevive con un salario que apenas cubre las necesidades basicas,y al hablar de familia, hay que agregar el costo del transporte, alimentos extras y los boletos agregados. la cuenta no sale.
No sé ustedes, pero yo estoy harto de los críticos de cine. Usualmente son individuos algo petulantes que odian el cine comercial y erigen sobre un pedestal a cualquier cinta de tres horas en blanco y negro. Desde su mirada fría y sin pasión creen tener la verdad absoluta.
Olvidan que el peor pecado que puede cometer un director de cine es hacer una cinta aburrida. ¿Cuándo habrá sido la última vez que esos críticos entraron con auténtica emoción a una sala de cine?
En este espacio nos gusta el cine, no importando de donde venga, ni quién lo haga. Se trata de recuperar esa capacidad de asombro, justo como ocurría en sus inicios, en aquel Salón Rojo (la primera sala de cine en la ciudad de México) donde la emoción de la imagen en movimiento se convirtió, con el paso de los años, en cinefilia.
Pero no nos malinterpreten, si bien nuestra dieta visual se permiten ciertas golosinas, tampoco soportamos aquel cine que atenta a nuestra inteligencia.
Sirva este espacio para platicar de lo que más nos gusta: el cine y su experiencia. Al fin y al cabo, la crítica la hacemos todos. Bienvenidos.