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Dicen que el buen juez por la casa empieza. Esto lo digo, al conocer la recomendación 5/2009, que emitió la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal a la Asamblea Legislativa, la primera en la historia de este órgano legislativo, debido a la “negativa de realizar ajustes razonables para la accesibilidad universal de las personas con discapacidad en los inmuebles de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal”.
Esta recomendación surge por una queja interpuesta en febrero de 2007, por Héctor Figueroa Solano, integrante de Libre Acceso A.C, organización que preside Federico Fleischmann, a quien hemos tenido en este blog. Y ojo, no es sólo para PCD con discapacidad motriz, sino de cualquier tipo, incluso personas de edad mayor que tienen retos de desplazamiento (vaya, hasta madres que llevan a sus hijos en carreola)
Hace casi tres años, en octubre del 2006, invitaron a Fleischmann a la comparecencia del entonces secretario del Transporte y Vialidad del Gobierno capitalino.
Acudió al recinto legislativo, que está en la esquina de Donceles y Allende, en el Centro Histórico.
Pero no pudo ingresar. Como sabemos, él se transporta en una silla de ruedas, y dichas instalaciones no contaban con las adecuaciones necesarias para que pudiera ingresar. Imagínense… Lo invitaron y no había condiciones para que entrara. ¿Ustedes hacen eso en su casa? Y bueno, no hay pretexto sabiendo que es un lugar público, accesible, supuestamente a cualquier ciudadano.
Si no había adecuaciones necesarias para ingresar, mucho menos para que se instalara en alguno de los palcos destinados a invitados especiales.
En un ir y venir de oficios entre la ALDF y la CDHDF, nuestro congreso local, deja en claro que muchas de las adecuaciones arquitectónicas no pueden ser decidas por ellos.
Al ser considerada como un Monumento Histórico por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia, en septiembre de 2007, se enviaron a la Dirección General de Asuntos Jurídicos de la ALDF, diversos cuestionamientos a fin de que informaran sobre las “gestiones realizadas para llevar a cabo el estudio de accesibilidad de ese inmueble (recinto legislativo) y demás inmuebles de la ALDF”. Así como los trámites realizados ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia, y ante el Instituto Nacional de Bellas Artes.
Para no hacerles el cuento largo, les resumo parte de la respuesta que obtuvo la CDHDF:
--Las adecuaciones pertinentes están proyectadas para su ejecución en breve, sin poder por el momento precisar una fecha en particular, pues como se ha mencionado, no son acciones que dependen exclusivamente de la Asamblea, ya que se necesita de la autorización de diversas instituciones relacionadas con la conservación de Monumentos Históricos. Aún así, se han realizado ya las actividades necesarias, para que las personas que visiten los distintos inmuebles que ocupa este Órgano de Gobierno, tengan una mejor accesibilidad a los mismos, de manera particular señalo que en los sanitarios del Recinto Legislativo se han instalado contenedores de jabón y papel, que por su altura y colocación permiten un fácil acceso a los mismos por parte de personas con discapacidad; así mismo se han sustituido en la medida de lo posible, las rampas…
Y no sé si los legisladores en ese momento pensaban que la accesibilidad solo debía ser en sanitarios y no al resto de las instalaciones.
También la ALDF dio a conocer a dicha comisión, mediante el oficio DGAJ/IV/0208/08 que se tomó la siguiente decisión:
--Se considera de vital importancia precisar que […] una de las medidas tomadas para atender la problemática de accesibilidad fue trasladar las oficinas de la Comisión de Grupos Vulnerables a la Planta Baja del Edificio de Gante No. 15
Ignoro en qué piso o dónde estaba antes esta Comisión. Y sí, creo capaz a nuestros legisladores de haberla instalado en un segundo piso, sin elevador ni rampa alguna.
En este mismo documento, la ALDF dio a conocer que el 10 de enero del 2007, en los tres edificios que albergan oficinas legislativas, se instalaron señalamientos en sistema braille.
El 22 de agosto de ese mismo año, y como parte de esta queja, Fleischmann, personal de la CDHDF y personal de la dirección de Asuntos Jurídicos, de la Oficialía Mayor, y de la dirección de Administración de la ALDF, realizaron un recorrido por el recinto legislativo.
Constataron que había una rampa “salvaescaleras” , la cual, no era la adecuada para una persona que se trasladara en una silla de ruedas con motor. Les reproduzco textualmente lo sucedido en esta visita, de acuerdo con el documento de la propia recomendación:
--Se observó que la citada plataforma, cuando fue utilizada por el señor Fleischmann se detuvo con brusquedad varias veces; que personal de Resguardo tuvo que colocarse con cercanía a la misma para evitar algún accidente; que el propio peticionario externó su inconformidad con su funcionamiento, y que fue patente el riesgo para la integridad personal del señor Fleischmann al utilizar esa plataforma.
La cosa se pone peor. En octubre del año pasado, la CDHDF pidió a la ALDF detallara las acciones a implementarse en lo que restaba del 2008 y para el 2009, en materia de accesibilidad en los edificios pertenecientes a este órgano legislativo.
La respuesta llegó el 28 de octubre del año pasado, la Directora de Asuntos Jurídicos de la Asamblea Legislativa, en el oficio DGAJ/IVL/622/08 informa que:
--…Las partidas presupuestales se agrupa por capítulos genéricos y no así por conceptos específicos, en tal sentido y como se ha reiterado en múltiples respuestas, durante el presente ejercicio fiscal de 2008, se autorizó presupuesto para reforzamiento estructural y mantenimientos menores que no implican modificaciones arquitectónicas ni de accesibilidad.
Ayer, buscando un poco de información, me encontré con el documento “Rescate , Restauración y Modernización de los inmuebles asignados a la Asamblea Legislativa: Donceles, Gante 15”, en donde se detalla la adquisición y adecuación de instalaciones.
Y dentro de los más de 53 millones que se gastaron en 23 conceptos, se contempló “el suministro e instalación del elevador del recinto legislativo para 13 personas”, con un costo de 959 mil 304 pesos con 35 centavos, y el “proveedor y/o prestador de servicios” fue Elevadores Otis S.A de C.V; además de la “obra civil de reforzamiento para la instalación del elevador”, con un costo de 956 mil 557 pesos con 89 centavos.
Si esto les asombra, puedo decirles que también contemplaron el “suministro e instalación de elevadores hidráulicos para pantalla táctil en los pupitres”, con un costo de 848 mil pesos.
Ante este panorama, fue que la CDHDF tomó la decisión de emitir la recomendación. Vuelvo a citar: “A la fecha no se tienen evidencias suficientes acerca de que se haya efectuado una evaluación especializada sobre la accesibilidad al interior de los inmuebles de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, en particular a su recinto legislativo”
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Que los únicos avances han sido la plataforma “salvaescaleras”, que ya comentamos, las plantillas en sistema braille y cursos de capacitación a su personal.
Ya con todo este panorama, la CDHDF resume que con todas estas fallas, la ALDF estaría incumpliendo con varios artículos de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU (derecho a la accesibilidad, igualdad de oportunidades, participación e inclusión plena y efectivas en la sociedad), así como con el artículo Primero de nuestra Constitución –qué pena que sean nuestros propios legisladores los que no la respeten-- , con la Ley para Prevenir y Erradicar la Discriminación en el DF, así como con el Manual Técnico de Accesibilidad del Gobierno capitalino.
Ahora, la CDHDF, establece en su recomendación:
--Que “en un plazo que no exceda de un mes a partir de la aceptación de la presente Recomendación, se constituya una comisión de Accesibilidad”, para supervisar las acciones que en esta materia se ejerzan en la sede de la ALDF –que hay que recordarlo, es nuestra Cámara de Diputados en el DF.
--Que “en un plazo que no exceda de 2 meses después de creada la Comisión anterior, se realice una valoración sobre la accesibilidad universal en el recinto legislativo”,
--Presentar ante el INAH e INBA , en menos de un mes, posterior a la valoración, las solicitudes para las acciones de accesibilidad,
--En un plazo no mayor a los 3 meses y ya con la autorización del INBA e INAH, tener el plan estratégico con todo y plazos y presupuestos necesarios.
--Posteriormente, en un plazo que no pase de los seis meses, se inicie dicho plan de accesibilidad.
Es decir, en aproximadamente un año y cachito, podríamos tener una Asamblea Legislativa con plena accesibilidad. Con la nueva legislatura, cabe aclarar. Ayer Martí Batres, secretario de Desarrollo Social del DF dijo que ya pidió a las delegaciones informes de acceso a personas con discapacidad dentro de sus instalaciones...
Espero que le hagan caso. ¡¡A ver si ya las delegaciones cooperan al menos con sus mapas y localizaciones para que les pongan rampas!!! Recuerden que eso también ha atrasado el proyecto de Nuestras Realidades…
En fin, que se me hace una vergüenza este caso. ¿Y a ustedes?
Espero sus comentarios, estamos en cibercontacto….
Las cuentas de las tesoreras
Como cada semana, con o sin influenza, aquí está el reporte de Claudia G y su informe de banco . También la página de Excel de Bellota .
Libros para papás especiales
Recordarán que hace unos viernes chateamos con Gabriela Soulé, autora del libro “Papás especiales para niños especiales”. Bueno, pues ayer ya se presentó el libro y me da mucho gusto que ya esté teniendo mucho éxito. (http://blogs.eluniversal.com.mx/weblogs_detalle7505.html )
También recordarán la generosidad de Gabriela de regalar 3 libros y de Claudia G. de regalar dos.
No habíamos tenido peticiones de libros pero esta semana llegaron en tropel. Ya mandé tres, pero ahora hay diez peticiones. A todos les mandaremos su libro. Ya hablé con Daniel Mesino, de la editorial, para que haga un precio especial.
Les pongo el nombre de los “ganadores”, a todos ya les envié un mail para pedirles su dirección:
--Patricia Restrepo, de Proyecto Down, un programa de la Fundación para el desarrollo familiar.
--Álvaro S. Ibarra Figueroa, quiere uno para difundirlo en la comunidad Down de la Fundación para el desarrollo familiar en Nuevo León.
--Ana Elena Iñiguez, mamá de María de 11 años.
--Ofelia, no puso apellidos pero tiene mail. Su hija se llama Camila.
--Susana Escobosa, quien trabaja con niños con discpaacidad y sus padres.
--Mi querida Elizabeth Montes Aguilar, de Adelante Niño Down
--Patricia Ringenbach, para la biblioteca de Comunidad Down.
--Marvin Merino, quien tiene un hijo de 15 años. Dice que quieren leérselo a su hijo, pero más bien es para él y su esposa, Anabel.
--Aminta Reyes, tiene una hija de 4 años.
--Ma. Teresa Cortés Padilla, de la Institución Ana Cristina Juarez Diez Marina, que están en Querétaro.
Ya se los mandamos a:
--Aida Citlalic Gutiérrez Cruz
--Eva Mérida
--Alejandra Jara.
Y también quiero invitarlos el próximo jueves 21 de mayo a las 7 de la noche, a la librería Gandhi, de Miguel Ángel de Quevedo, donde Gabriela Soulé presentará este libro.
Aquí les dejo más datos.
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