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Cuántas veces ha entrado a tu casa algún amigo y te ha dicho ¡huele a perro! El perro es el mejor amigo del hombre para una gran cantidad de personas, y como tal convive muy cercanamente con nosotros. A veces, entra a nuestra casa, a veces sube a nuestros muebles, a veces come cerca de nosotros, a veces duerme en nuestra habitación e incluso en nuestra cama. La limpieza a fondo, tanto de la casa, del animal y las áreas donde habita, es fundamental, pero no alcanza por sí sola. El olor de tu mascota puede volver la convivencia incomoda, cuando llega a ser muy concentrado o malo incluso insoportable para el amo y su ambiente. Todos los seres vivientes, plantas, animales y humanos, desprendemos olores que son característicos de cada especie, así que es inevitable que nuestro perro, tenga el olor que le es propio.
Si el olor de tu mascota se convierte en algo apestoso e insoportable, entonces tendrás que tomar algunas medidas. En ocasiones, es un simple asunto de descuido con la higiene que deberías darle a tu amigo y que por algún motivo no le diste oportunamente. Antes que nada, revisa cuándo le diste su último baño, ya que lógicamente, los baños periódicos, (cada mes o mes y medio, dependiendo de la raza, estación del año y qué tanto salga a exteriores o conviva con otras mascotas) lo mantendrán limpio y saludable. Recuerda que los baños demasiado frecuentes pueden alterar el funcionamiento de sus glándulas sebáceas, atrofiándolas o haciendo que produzcan grasas en exceso, causando seborrea y entonces se consigue precisamente el efecto contrario al que se busca, ya que la grasa se descompone fácilmente, provocando un desagradable olor.
Si a tu perro se le ocurre revolcarse en desperdicios o suciedades, el darle un buen baño es imperioso, pero sólo utiliza productos específicos para él, nunca utilices los de uso humano, ya que el pH de los perros es diferente al humano, por lo que requieren un shampoo diseñado para ellos. El uso de shampoos inadecuados o de insecticidas, dañan el manto del perro; aún los considerados inocuos, si son empleados con mucha frecuencia, causan alteraciones en la piel tales como eczemas y malos olores. Si no tienes tiempo para bañarlo, acude a una estética canina, donde harán el trabajo por ti y de manera profesional, no te sorprendas si cuando te entreguen a tu perrito no lo reconoces.
Cuando bañes a tu perro, sécalo rápidamente, pues si el pelaje permanece húmedo se generará mal olor. Es vital estar atentos, pues los malos olores pueden ser signo de enfermedad. Las causas más recurrentes del mal olor son las patologías relacionadas con la piel: dermatitis, trastornos seborreicos, etc.
Es necesario también tomar en cuenta, que hay razas que por sus características morfológicas o por sus hábitos, pueden tener tendencia a malos olores. Así, las razas de pelo largo, al producir más grasa que las de pelo corto, necesitan más cuidados, sobre todo aumentando la frecuencia de los cepillados, no de los baños. El pelo largo tiene más riesgos de que queden restos de materiales malolientes como su propio excremento, por lo que deberás revisarlos por todas partes, limpiarlo o manteniendo el pelo más corto en esa área. Los perros de orejas largas, pueden sufrir infecciones con mayor frecuencia que los de orejas cortas, lo que puede originar también mal olor.
Las razas que se caracterizan por tener pliegues (shar-pei, bulldog, mastin, pug) son propensas a acumular humedad en sus arrugas; cuando éstas se contaminan con hongos y bacterias adquieren un olor rancio. En cambio, las razas árticas (huskies, samoyedos, Alaska malamutes) tienen un menor desarrollo de las glándulas sebáceas, por lo que es raro que huelan mal.
También hay animales que se quedan con las patas mojadas todo el tiempo o que son nerviosos y pueden desarrollar dermatitis podales: son hongos en las patas que generan enrojecimiento, cambios de color entre los dedos, picazón y mal olor. Otros motivo para que tu perro huela mal es cuando hay dificultad para vaciar sus glándulas anales, estas pequeñas bolsas cercanas al ano, se van llenando y será necesario recurrir al veterinario o a un estilista canino profesional para que las limpie, pues pueden reventar y causar llagas malolientes.
Si el mal olor persiste en tu perro, es probable que algo no esté marchando bien en su organismo y entonces revísalo de punta a punta. Para esta revisión, te sugiero revisar los oídos: las orejas nunca debieran tener secreciones, mal olor o ser dolorosas al tacto. La boca: los gérmenes pueden acumularse en los pliegues de la boca y en los labios. Lo más habitual son mascotas con enfermedad periodontal. En los perros de tres a cinco años, entre el 90 y 95% la padece. En grados moderados y severos, con cálculos dentarios y acumulación de sarro, el olor se hace insoportable. Por eso los dueños deben cepillar los dientes a sus animales, lamentablemente no es una práctica arraigada y que los dueños normalmente rehuyen.
Si superficialmente no detectas nada probablemente el problema sea interno, enfermedades como la insuficiencia renal y la diabetes mellitus también afectan el aliento. De vez en cuando, también hay que revisar el resto de la cavidad oral, porque no es raro que existan heridas y tumores de la boca que también huelen mal, al igual que infecciones resultado de que tu perro juegue con objetos inadecuados como botellas de plástico, piedras. También es posible que encuentres heridas, granos en la piel, escamas. Acude al veterinario de inmediato, él te dará el tratamiento específico para cada problema. Evita remedios caseros que podrían disfrazar el problema y poner a tu perro en riesgo de muerte.
Si el problema de mal olor de tu perro es simplemente estético, es decir por que así es su naturaleza pero tu olfato es extra sensible, puedes utilizar el collar Déo 7 de la marca Pilou, que suprime los malos olores: a rancio o perro mojado, por ejemplo. Actúa biotecnológicamente sobre las moléculas de olor y se esparce en el pelo. Está hecho con componentes naturales que no dañan el medio ambiente, ni a tu perro y durante tres a cuatro meses tu perro tendrá un olor a durazno o a bosque. También puedes utilizar las lociones o perfumes de la marca Pets Pharma hay diferentes aromas: de las marcas más conocidas y de aquellas que encuentras, en su versión para humanos en almacenes, de prestigio. A la hora de ponerle perfume a tu mascota, no lo hagas directamente sobre la piel. Siempre hazlo sobre el pelo o utiliza un peine o cepillo, empapa el peine con la fragancia y péinalo.
¡Ahora no tienes mas excusas para tener tu casa con mal olor! Agarra a tu perro, dale un lindo baño, una linda peinada y ponle perfume y sácalo a pasear.
Si el mal olor no está en tu animalito, sino en los lugares donde habita, el arma más simple y segura para combatir y erradicar los olores de los animales domésticos, es el bicarbonato de sodio. El mismo puede ser esparcido en las mantas y alfombras que se suelen limpiar con aspiradora, agregado a las camas o casas de los mismos animales o simplemente colocado en un envase abierto, cerca del área con olor.
Otra manera natural y económica de controlar olores, como el de la orina, es utilizando vinagre blanco. Se debe aplicar en una cantidad apropiada a la superficie que necesitas limpiar, en chorritos o con una esponja húmeda. Si el olor es difícil de quitar, existe una gran variedad de productos en las veterinarias o tiendas de mascotas que te ayudarán a eliminar los olores a orina y excremento, tanto de las alfombras como de los muebles; muchos de ellos contienen enzimas que neutralizan las bacterias fuentes del mal olor.
Utiliza los productos de Tornado para asear las áreas donde habita tu mascota así como el lava alfombras de esta marca. Si vas a inclinarte por esta última opción, lo ideal sería que primero lo pruebes en un área muy pequeña y discreta de la alfombra o mueble en cuestión, (dejando reposar los líquidos unos minutos) para saber si el producto podría causarle algún tipo de decoloración. Con estas sencillas medidas disfrutaras de la compañía de tu mascota sin malos olores.
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