Aviso Oportuno inmuebles | empleos | vehículos | varios Buscar en: EL UNIVERSAL
El Universal
Blogs
México D.F., Domingo 22 de noviembre de 2009 | 2:30 AM
 
 
Sexo y autos: recordando a J. G. Ballard
24-abril-2009
Ir a la portada del BlogComentarios: 8 Lecturas: 25067 Ir a los comentarios

 
 
maybe the next one, baby, maybe the next one
En esta vida hay muchas formas de ser trascendente, pero sabes que en realidad has hecho algo grande –y perdurable- cuando tu apellido se vuelve un adjetivo (como cuando dices: “aquella película es Tarantinesca”). Eso es justamente lo que le sucedió a J.G. Ballard, el influyente novelista inglés que formó parte de lo que se conoció como ‘La Nueva Ola’ en la ciencia ficción. Las letras inglesas acuñaron el término ‘Ballardian’ para aquellas obras que hablaran de futuros distópicos y psicopatologías afectadas por la modernidad y las máquinas.

El pasado 19 de abril, enterrada entre muchas otras noticias -seguramente más importantes y trascendentes-, pasó de largo la noticias sobre la muerte del escritor Británico a los 78 años, víctima de cáncer de próstata.

Sólo dos de sus obras fueron adaptadas al cine. La primera fue ‘El Imperio del Sol’, dirigida por Steven Spielberg (para muchos su mejor película) y que trata sobre los años de infancia del propio escritor cuando este vivió en un campo de detención japonés durante la Segunda Guerra Mundial.

La segunda novela de Ballard adaptada al cine fue CRASH y fue dirigida por David Cronenberg.

Escrita originalmente en 1973, Crash es el libro más conocido y polémico de Ballard. En él, James Ballard (un personaje homónimo del escritor) narra sus experiencias cuando conoce a un grupo de personas obsesionadas con los choques de autos. Destaca en este grupo el Dr. Robert Vaughan quien se dedica a recrear choques famosos como aquel donde perdió la vida James Dean. Toda esta obsesión los lleva a explorar una “nueva sexualidad, nacida de una tecnología perversa” como lo es el automóvil.

El libro fue increíblemente polémico en su momento, a grado tal que muchos editores se negaron a publicarlo (“Este autor necesita algo más que ayuda psiquiátrica, no lo publiquen”). Sobre el objetivo de su novela, Ballard decía: “Quería restregar en la cara de la humanidad su propio vómito para luego forzarla a verse en el espejo”

Casi puedo imaginar a David Cronenberg, en su apacible casa de Canadá leyendo estas declaraciones de Ballard y pensando a sí mismo: “Tengo que hacer la película de ese libro”.

David Cronenberg, El Rey del Horror Venéreo, el Barón de la Sangre, David "El Depravado" Cronenberg. El director que nos hizo (niéguenlo) vomitar con su remake de la mosca (The Fly, 1986), aquel que nos enseño las perversiones de la televisión (Videodrome, 1983), el mismo que hizo actuar a una pornstar (Marilyn Chambers, muerta también recientemente) en una película no-porno (Rabid, 1977). David Cronenberg. ¿Pueden imaginar a otro director mejor capacitado para la tarea?

Crash –la película- comienza con una toma dentro de un hangar en algún aeropuerto canadiense. La cámara lentamente busca a Catherine Ballard (Deborah Kara Unger), una hermosa rubia que –de pie, a lado de un avión- abre su blusa para dejarnos ver sus pechos perfectos aprisionados por un sujetador blanco de encaje. Lentamente descubre uno de ellos y pone en contacto su pezón con el frió metal de un avión. La cámara baja a sus pies, enfundados en tacones altos y gruesos. Un hombre se acerca – ¿su instructor de vuelo?-, la sujeta por detrás, le sube la falda y descubrimos que esta rubia solo porta un liguero blanco –también de encaje- y nada más; la cámara no huye a la perfecta redondez de sus nalgas. El hombre, siempre de espaldas a ella, se inca y comienza a besar y lamer aquella redondez perfecta; la rubia sigue tocando, como puede, el frío metal. Más tarde la rubia se encontrará con su esposo James Ballard (James Spader), él le pregunta si pudo alcanzar el orgasmo, ella le confiesa que no y responde dulcemente a su marido: “maybe the next one, baby”.

Para cuando esta escena termina ya habrán abandonado la sala de cine al menos 5 parejas, muchas más abandonarán después. Al final, la sala en principio llena, quedará con menos de la mitad del público.

En este punto es justo confesar una perversión: me encantan las películas que hacen que la gente se levante furibunda de su asiento y abandone la sala. Y es que Cronenberg antes que cineasta es un provocador profesional. Todas sus cintas generan –en mayor o menor grado- esa pulsión de angustia, incomodidad y asco en quien las mira. Los débiles no lo soportan y se van.

El Crash de Cronenberg es la adaptación perfecta del texto de Ballard. Una cinta audaz, casi surreal –Buñuel, estoy seguro, estaría fascinado- ; un thriller tecnológico que a pesar de las múltiples escenas sexuales no puede calificarse de porno (aunque nuestra presión sanguínea opine lo contrario). Aquí el sexo dicta el ritmo, la progresión de los diversos actos sexuales son los pilares de una trama donde siempre convergen dos fuerzas: la ausencia de un orgasmo pleno (“maybe the next one, baby”) y la presencia de un auto como extensión física de los cuerpos y única vía para alcanzar el anhelado éxtasis.

Pero también están los choques y la onomatopeya que da al título a la cinta, ambas analogías perfectas del encontronazo sexual. Un auto alcanza por detrás a otro, Ballard embiste por detrás al Dr. Robert o a Helen (Holy Hunter). Sexo bi, hetero, homo…, da igual; todo se resume a la búsqueda –por momentos patética- del placer (¿el amor?) no importando los costos.

La obsesión de Cronenberg con las mutaciones y deformaciones del ser humano llegan aquí a otro nivel, ya no se limitan al plano físico (como el personaje de Rossana Arquette, aún excitante a pesar de estar enfundada en grotescas prótesis metálicas que cubren las cicatrices de sus hermosas piernas), sino que por primera vez en su filmografía llegaban al plano de la psique. El tema de la mente deformada obsesionaría al director de aquí en adelante en cintas como eXistenZ y Spider.

Hoy en día, con la comodidad del DVD en la sala, el Crash de Cronenberg –y Ballard- parece menos ofensivo, pero no ha dejado de ser inquietante, original y transgresor.

Que en paz descanse Ballard, su obra –original y adaptada- bien merece que no la olvidemos en el mar de los asuntos -seguramente más importantes y trascendentes- que inundan nuestras vidas.


¿No han visto un caballo blanco?
Cochochi
DIr. Laura Amelia Guzmán e Israel Cárdenas

¿Destino o casualidad?. Laura e Israel deciden un buen día visitar la Sierra Tarahumara. Ya ahí conocen a un par de niños, Antonio y Evaristo, quienes andan buscando un caballo que se les ha perdido. Al regresar, Laura e Isabel Israel tienen en sus manos lo que será su ópera prima.

Cuando regresan a la sierra, ambos lo hacen acompañados de una cámara. Tanto los niños como los habitantes del pueblo les abren las puertas, los ayudan, les ofrecen sus servicios como “actores” para la película. Cochochi se vuelve la primera película, no solo de Amelia e Israel, sino de toda la comunidad que participa como actores o extras, y por supuesto, es el primer protagónico para este par de niños tarahumaras, Antonio y Evaristo.

Así nació Cochochi, ópera prima de este par de cineastas, quienes después de documentar y vivir en la sierra durante un año deciden filmar una historia de ficción en vez de un documental “porque sentimos que un documental hubiese sido una intromisión, preferimos hacer un trabajo en conjunto con la comunidad y no simplemente de nosotros analizándolos a ellos”. Así lo comentan en entrevista sus directores, “al final pudimos trazar una línea de cooperación mutua, ellos a lo largo de un año se fueron forjando como actores, se fueron acostumbrando a la cámara, pero más importante aún, se fueron volviendo nuestros amigos”.

Hablada en rarámuri y filmada totalmente en locaciones reales, la trama de Cochochi -en contraste con sus hermosos paisajes- se erige simple y sencilla: dos hermanos rarámuri, Antonio y Evaristo, necesitan cruzar la sierra para entregar unas medicinas a su tía. Los niños toman sin consentimiento el caballo de su abuelo, en el viaje no sólo pierden el caballo sino que además se pierden entre sí. La cinta a partir de ahí contará la aventura que vivirán estos niños para poder encontrarse, recuperar el caballo, entregar las medicinas a tiempo y esperar la regañiza de su abuelo.

El experimento funciona, aunque los cineastas por momentos se pierden en el preciosismo de sus tomas –y del paisaje mismo- , los niños de inmediato hacen empatía con la cámara y con el público (grandiosa la escena donde la cámara sigue al par de niños cabalgando en su caballo blanco, sonrientes con el paisaje imposiblemente bello a sus espaldas, el mundo es de ellos por unos cuantos segundos) y a pesar de que por momentos pierde ritmo, lo cándido de sus actuaciones retoma el hilo y el interés del espectador.

Le preguntamos a sus directores cómo fue la experiencia de mostrar el producto terminado a la comunidad tarahumara: “En principio, cuando acabó la película no hubo grandes reacciones, prácticamente estaba todo en silencio, pero poco a poco se nos acercaban los miembros de la comunidad y nos felicitaban, nos decían que querían hacer otra película o entusiasmados nos ofrecían filmar los cumpleaños de sus hijas; creo que no hay mejor crítica que esa”.

Cochochi (que significa “lugar de pinos”) es el tipo de cine que nuestra cinematografía de repente olvida, un cine que decide salir a buscar al México real y lo exhibe no como pieza de museo o sujeto de estudio, sino como una realidad que no por sernos ajena deja de ser cierta. Sea eso, si acaso, el mérito más importante de esta cinta.



¿Quieren ir al cine?

Te invitamos a la Premiere de Sin Nombre.

Sayra es una adolescente Hondureña, la falta de oportunidades la lleva junto con su tío y su padre a emprender el gran viaje rumbo al “American Dream”. Pero ellos, a diferencia de nosotros, no solo tienen que sortear los peligros del Río Bravo, sino que además deben de cruzar una frontera igual o más peligrosa: la mexicana.

Tenemos 10 pases dobles para la premiere de Sin Nombre, dirigida por Cary Fukunaga. La cita es en Cinépolis Diana el próximo lunes 27 de abril a las 8:00 de la noche. Habrá una alfombra roja con los actores de la película (vayan y vean qué no meinto cuando digo que diana García está bin guapa) a las 7:00 de la noche. Sólo tienes que mandar un mail a elsalonrojo@gmail.com con el asunto: “Quiero ver a la guapa de Diana García” y a vuelta de correo te diremos donde recoger tu pase doble. Boletos cortesía de Universal Pictures y de su blog de confianza El Salón Rojo.

Y como una no es ninguna...

Te invitamos a la Premiere de Los Bastardos.

Jesús y Fausto son dos jornaleros mexicanos que trabajan indocumentados en Los Ángeles. Todos los días esperan en el mismo lugar a que caiga un trabajo. Hoy es diferente, hoy la paga es buena, hoy el trabajo no necesita de picos, palas o serruchos, hoy Jesús trae una escopeta en su mochila…

Tenemos 10 pases dobles para la premiere de Los Bastardos, dirigida por Amat Escalante. La cita es en LUMIERE Reforma el próximo martes 28 de abril a las 8:00 de la noche. Sólo tienes que mandar un mail a elsalonrojo@gmail.com con el asunto: “No me digas frijolero” y a vuelta de correo te diremos donde recoger tu pase doble. Boletos cortesía de ND Mantarraya y de su blog de confianza El Salón Rojo.
Participa envía tus comentariosIr a la portada del Blog
INSTRUCCIONES: Selecciona el texto deseado y dá click en el botón correspondiente para formatearlo. Para visualizar tu comentario click Aqui
Imagen: * Nombre: * e-mail:

* Campos obligatorios para llenar

Acepto las políticas de privacidad
 


 

Eso es justamente a lo que me referia con lo de no haber cines este fin de semana o al menos este viernes, por lo de la epidemia de Influenza, mientras no sea una epidemia muy al estilo de \"28 Days (Exterminio pa´los cuates)\" todo esta bien.


 Enviado por MRSATAN - 24-abril-2009 a las 16:46 Enviar mail al autor

 

Hola Alex, hace poquito me volvi asidua lectora de tu blog, no soy una conocedora, pero si me encanta el cine. Únicamente quería comentarte que me hiciste bolas con los nombres de COCHOCHI,primero dices que es Laura e Israel, despúes que Laura e Isabel y finalmente que Amelia e Israel... ya no entendi :(


 Enviado por NenaMar - 24-abril-2009 a las 16:06 Enviar mail al autor

 

Y entonces no va haber cines este fin de semana en el DF a causa de la epidemia?

RESPUESTA DEL AUTOR: Pues no es a causa de la epidemia, pero si está muy pobre la cartelera. La otra que se supone es buena se llama 'Paraíso Travel', pero la distribuidora (que no sé cual es) nunca nos invitó a la función de prensa. Así que iré hoy a verla; eso, claro, a menos que ahora se les ocurra cerrar los cines.


 Enviado por MRSATAN - 24-abril-2009 a las 15:27 Enviar mail al autor

 

Alejandro; Como bien lo escribes...vi a varias personas abandonar la sala, cuando estabamos viendo la pelicula \"Crash\"...pero como soy de las que me gusta ver el \"final\", con todo y créditos...creo que en Manhatan la de Woody Allen, merece la pena ver esta parte...lo último de lo último. Provocadora... esa \"fascinación\" morbosa con los accidentes.... la recreación de las muertes de estrellas hollywodenses...Anita Ekberg...era la que se decapitó (?)...me acordé era Jane Mansfiel...con igual fisico de la Ekberg.... muy del gusto de los señores....el convertible de James Dean...Creo que la pantalla grande, tiene lo \"suyo..\",...sentí igual que tú, al verla en la tv....perdió su \"crudeza\".

RESPUESTA DEL AUTOR: Si, no es lo mismo ver ese tipo de películas con el tufo de clandestinidad que otorga el cine. Otra película con la que toodo mundo se salia era la de Irreversible, pobres.


 Enviado por COCO - 24-abril-2009 a las 14:30 Enviar mail al autor

 

Je! Me acuerdo bien cuando fuí a ver [b>Crash al cine, en el Cinemark del CNA... No conocía a Ballard, pero cómo no iba a ver una nueva de Cronenberg, que según las reseñas era particularmente polémica... En pleno sabado por la noche, con una larga fila entrando a la sala la persona que checaba los boletos nos advertía a cada uno: \"les informamos que la película es muy fuerte, eh?\". Se me hizo rara e innecesaria la advertencia (yo ya sabía a lo que iba, pues), pero supongo que la mayoría de espectadores palomiteros no tenían ni idea... Y efectivamente... primero empezaron las exclamaciones (atenuadas) en la concurrencia \"aaaaay noooooooo!\" \"guáaaaaacala\" y la sala se empezó a vaciar, así como lo describes... Jejeje... buena experiencia... Ya me imagino cómo hubiera estado si se hubiera estrenado comercialmente [b>The naked lunch Gracias, y felicidades por el Blog! Saludos,


 Enviado por Pepe Solís - 24-abril-2009 a las 14:01 Enviar mail al autor

 

Retomando el tema principal del blog, esa pelicula (Crash) la vi en VHS y la verdad es que no le entendi ni papa, de hecho me aburri y hasta me parecio ridicula, creo que no la volveria a ver.

Sin embargo ayer pasaron en la tele la de \"Sospechosos Comunes\" que mas o menos es de la misma epoca y vaya que es un peliculon. Un saludo
Por cierto, suena bien esa de Cochochi, espero que tenga una difusion mmmm pues amplia (cosa que dudo)


 Enviado por MRSATAN - 24-abril-2009 a las 13:23 Enviar mail al autor

 

Ahora no hubo recomendaciones para el fin ir al cine este fin de semana?
[b>=o(

RESPUESTA DEL AUTOR: Mmm, gracias a tu cometario me di cuenta que no se subió la reseña de Cochochi. La verdad es que estos dos fines de semana la cosa a estado fatal. El fin de semana que entra la cartelera se recupera con Wolverine, W, Sin Nombre y Los Bastardos. YEAH!


 Enviado por MRSATAN - 24-abril-2009 a las 08:18 Enviar mail al autor

 

Me parece un excelente texto, un muy buena descripción, (y para mi) introducción, un buen homenaje. Felicidades.


 Enviado por Elí - 24-abril-2009 a las 07:42 Enviar mail al autor

 
 
Acerca del autor
 
Alejandro Alemán

No sé ustedes, pero yo estoy harto de los críticos de cine. Usualmente son individuos algo petulantes que odian el cine comercial y erigen sobre un pedestal a cualquier cinta de tres horas en blanco y negro. Desde su mirada fría y sin pasión creen tener la verdad absoluta.

Olvidan que el peor pecado que puede cometer un director de cine es hacer una cinta aburrida. ¿Cuándo habrá sido la última vez que esos críticos entraron con auténtica emoción a una sala de cine?

En este espacio nos gusta el cine, no importando de donde venga, ni quién lo haga. Se trata de recuperar esa capacidad de asombro, justo como ocurría en sus inicios, en aquel Salón Rojo (la primera sala de cine en la ciudad de México) donde la emoción de la imagen en movimiento se convirtió, con el paso de los años, en cinefilia.

Pero no nos malinterpreten, si bien nuestra dieta visual se permiten ciertas golosinas, tampoco soportamos aquel cine que atenta a nuestra inteligencia.

Sirva este espacio para platicar de lo que más nos gusta: el cine y su experiencia. Al fin y al cabo, la crítica la hacemos todos. Bienvenidos.

 
Escribele  haz click!
 

Entradas anteriores
 
Guía para el comprador compulsivo de DVD's
 
Cuando el verano nos alcance
 

Calendario de búsqueda
 
DIRECTORIO | CONTÁCTANOS | CÓDIGO DE ÉTICA | PUBLICIDAD | AVISO LEGAL | MAPA DEL SITIO
EL GRÁFICO | MINUTO X MINUTO | EL MUNDO | MÉXICO | LOS ESTADOS | DF | FINANZAS | PYMES | DEPORTES | ESPECTÁCULOS | CULTURA | ESTILOS | CIENCIA | COMPUTACIÓN | AUTOPISTAS | DESTINOS | SALUD |TU DINERO | LA DISPUTA 2009 | DISCUSIÓN | MULTIMEDIA | VIDEOS © 2000 - 2009
Todos los derechos reservados. El Universal Compañía Periodística Nacional. De no existir previa autorización, queda expresamente prohibida la publicación, retransmisión, edición y cualquier otro uso de los contenidos.
EL UNIVERSAL | aviso-oportuno.com.mx | AGENCIA INTERNET | El Universal TV | CONEXIÓN RADIO | VE FUTBOL | tVa | EL UNIVERSAL EN YOU TUBE | CIRCULO UNIVERSAL