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La obesidad es un problema de salud mundial, con muy altos costos sobre todo cuando sumamos los gastos derivados en tratamientos y defunciones, caemos nuevamente en la cuenta de que siempre es mejor prevenir que curar. Aunque en nuestro país no se tienen datos exactos de cuántos perros o gatos tienen problemas de sobrepeso, si tomamos en cuenta que en Estados Unidos, entre el 50 y 60 % de los perros y gatos lo tienen, además del hecho que México ocupa el segundo lugar a nivel mundial en obesidad humana y que generalmente transferimos nuestros malos hábitos a nuestra mascota, podemos llegar a la conclusión de que en nuestro país también es un problema que podríamos tener en casa.
¿Qué es la obesidad? Es el exceso de peso mayor a un 10 o 15% del peso ideal del individuo, en que la proporción grasa corporal contra masa muscular es mayor. Este sobrepeso se gana por ingerir más calorías de las que estamos gastando con la actividad física.
¿Cuánta energía gasta mi mascota? Se calcula que gasta cerca del 60% de la energía que ingiere durante el reposo, 30% la gasta por actividad física voluntaria y 10% durante el proceso de digestión y cuando el individuo es sometido a condiciones de estrés (termogénesis adaptativa).
La energía que un perro o gato gasta dependerá de factores como edad; por supuesto los perros jóvenes son más activos que los maduros o ancianos, sexo, estado reproductivo, estado hormonal y del sistema nervioso, composición corporal; un perro atlético consume más energía que un basset hound, tamaño del perro, estado nutricional. También inciden otros factores como nivel de actividad, duración e intensidad, peso y talla del animal.
Imagina la diferencia en el desgaste de energía que hay entre un pastor alemán dedicado a la guardia y protección de una casa, comparado contra un schnawzer miniatura dedicado a estar sentado junto a su dueña. Mientras se procesa el alimento también se consume energía e inciden factores como la composición del alimento, el tipo de nutrientes que contiene y el origen de esos nutrientes. Cuando un individuo es sometido a situaciones extremas de frío o calor o estrés emocional, como podría ser para un perro el que a su dueño se le ocurra remodelar su sala, la entrada y salida de los trabajadores, el olor a pintura, el movimiento de muebles, son demasiadas cosas ocurriendo al mismo tiempo en un ambiente normalmente más estable.
¿Cuáles son los factores de riesgo de la obesidad? En primer lugar y no me lo tomes a mal, si tu estas excedido entre un 10 o 15 % de tu peso, definitivamente eres un factor de riesgo para tu mascota, ya que probablemente le estés transfiriendo tus hábitos a tu mascota, la mayoría de mascotas con sobrepeso, tienen dueños con sobrepeso.
Edad: a mayor edad, menor actividad física y mayor acumulación de calorías. Esterilización: el celo, encontrar una pareja y las actividades relacionadas con la reproducción demandan una cantidad de energía enorme. Si tu mascota no tiene esa necesidad estará dejando de consumir bastante energía que podría también acumular. Nivel de actividad: si tu perro no hace ejercicio y se la pasa encerrado, aunque él busque maneras para desgastar su energía, no logrará sacarla por completo y de paso hará algunos destrozos. Genética: se ha logrado detectar que los perros y gatos de raza pura son menos propensos a la obesidad que los mestizos. También la presencia de otras mascotas genera competencia por dominar y el líder tratará de acaparar más alimento obteniendo unos kilitos de más y tal vez, dejando flacos a tus otras mascotas.
¿Cuáles son los riesgos de la obesidad? En nuestros perros y gatos predispone a diabetes mellitus, también se generan problemas en articulaciones, debido a que su estructura ósea está cargando un sobre peso, ésta tiende a irse debilitando. De la misma manera, la acumulación excesiva de grasa va comprimiendo diferentes órganos y dificultando su funcionamiento el resultado: hipertensión y dificultades respiratorias. Si estas condiciones se mantienen periodos prolongados se pueden afectar órganos como el hígado de manera irreversible. Los costos económicos para corregir los problemas generados por el exceso de peso, o por dar tratamiento a las enfermedades mediante medicamentos, o incluso cirugías, aunque son enormes, nunca se compararán con el sufrimiento que implica para nuestra mascota y para el dueño el ser sometidas a estos tratamientos. Cuando un animalito padece diabetes y tenemos que inyectarle insulina frecuentemente, realmente desearíamos haber tomado medidas preventivas.
¿Cómo saber si mi mascota tiene problemas de sobrepeso? Lo ideal es acudir al Médico Veterinario quien hará una exploración física observando su peso y condición corporal. El valorará su peso ideal de acuerdo a la raza, edad, sexo y demás factores que mencioné anteriormente, y en caso necesario, te propondrá las medidas correctivas a implementar.
¿Cómo puedo monitorear el peso de mi mascota? Por supuesto que tu vigilancia regular es muy importante para evitar sorpresas desagradables. El primer paso es pesar regularmente a tu mascota, hazlo en la báscula de casa, el mejor método es subirte a la báscula tu primero y si tu perro o gato es chico, invítalo a subir y sentarse a tus pies o cárgalo. Después simplemente resta al total tu peso y sabrás el de tu mascota. Si tu perro ha recibido adiestramiento y no es demasiado grande, con que le des la orden de sentarse en la báscula lo hará, si lo haces regularmente, él sabrá exactamente lo que debe hacer.
En cuanto detectes algún cambio hazlo saber al veterinario. Aunque casi nadie sigue mi recomendación, de cualquier manera yo insisto, lleva un registro del peso de tu mascota, ni siquiera tiene que ser tan riguroso, una vez al mes sería ideal, ya que podrías empezar a tomar medidas correctivas en cuanto surja alguna desviación: anota la fecha y el peso, así tendrás un historial. Es más fácil bajar 300 gramos que esperar a que se acumule un kilo, especialmente entre más pequeña sea la raza.
Además puedes observarlo y detectar cómo se ve, es decir si se ve gordo o en forma y cómo se siente, si se agita excesivamente al subir una escalera o lo hace sin mayor esfuerzo. Lo más importante es observar dos puntos: la parte de la cintura vista por arriba y el pliegue abdominal, es decir la pancita. Observando el perro desde arriba, como puedes observar en la ilustración, cuando el perro está en su peso ideal, deberá mostrar una cintura marcada y fácilmente detectable, el abdomen luce firme y adherido al cuerpo. Si tu perro tiene una sobrepeso del 10%, la cintura no estará tan marcada y el abdomen se notará colgado y flácido. Si tu perro tiene un sobre peso del 20%, definitivamente se verá gordo, visto desde arriba, su cintura será muy difícil de percibir, y el abdomen estará muy distendido http://eu.eukanuba.com/Espana/mini/weight-see.html
¿Cuál es el tratamiento para la obesidad? La solución puedes verla de dos maneras: tu mascota necesita ingerir menos calorías de las que desgasta, es decir tener mejores hábitos alimenticios y quemar más osea más actividad física. Al disminuir el peso de tu mascota, el objetivo es quemar la grasa y mantener la masa muscular.
Por principio de cuentas es importante elegir el alimento correcto. Nuevamente te recomiendo hacer uso de alimentos balanceados para tu mascota. Si optas por alimentar a tu perro con alimentos caseros o lo que es peor aún, para humanos o sobras, será muy complicado detectar la calidad y cantidad de los nutrientes, que ingiera. Hay algunos alimentos que para resolver las necesidades humanas son excelentes pero esos mismos ingredientes en el metabolismo y la fisiología de nuestra mascota pueden tener un efecto totalmente distinto, y siempre te he insistido, si nuestra propia dieta no tenemos el conocimiento para balancearla correctamente, imagina la de tu mascota, aún los expertos en nutrición animal invierten mucho tiempo, dinero y esfuerzo diseñando las fórmulas ideales. Por ejemplo, si decides darle un pedacito de tocino a tu perrito o gato, y este pesa 1.5Kg, es equivalente a que una persona se comiera ¡33 tiras de tocino!
Cuando hablamos de alimentos balanceados es importante, comparar las etiquetas, observa las listas de ingredientes, los porcentajes y los contenidos garantizados. En el caso de perros y gatos, por ser carnívoros, los principales nutrientes y proteínas deben ser de origen animal. Varias marcas tienen disponibles alimentos para el control de peso, selecciona el adecuado para tu perro o gato dependiendo el tamaño de la raza y la edad. Busca aquellos que contengan L-carnitina, pero fíjate que su contenido esté garantizado. La carnitina ayuda a quemar grasa más rápidamente al hacer ejercicio, si el perro sigue sedentario, olvídalo, no servirá de nada. El peor asesor en la nutrición de tu mascota es el anaquel del supermercado, investiga con tu veterinario, entra a la página de Internet de la marca y en la medida de lo posible siempre opta por productos premium o súper premium. Aunque son más caros, ganarás en bienestar y longevidad para tu mascota.
El segundo tema relacionado es inculcar buenos hábitos alimenticios: raciónale el alimento, evita dejarle el alimento a libre acceso, salvo que exista orden precisa del veterinario. Sigue las instrucciones del fabricante, lee cuidadosamente sus recomendaciones. Todas las marcas toman en cuenta el peso de tu mascota como base. Hay personas que al no leer bien piensan que en cada comida deben de darle una taza a su mascota y cuando les explico que es una para todo el día, comprenden porqué su perro tiene tantos problemas de salud.
En segundo lugar procura asignarle horarios, igual que los seres humanos, tu mascota debería hacer cuatro o cinco comidas al día. Si tus horarios no te permiten estar en casa para alimentarlo, dosifica la ración en lugar de vaciarla toda desde la mañana, cuando sales al trabajo, dale dos tercios, y reserva la otra parte para la cena.
En tercer lugar, evita darle premios y golosinas, y cuando haya regresado a su peso normal, controla la cantidad, los premios y golosinas que le des deberán ser especiales para mascotas, recuerda que las golosinas para humanos pueden ser dañinas e incluso peligrosas. Cuarto punto. Si tu mascota es de las que acostumbran comer con la familia, suplicar por un pedacito de pan, jamón o cualquier producto de consumo humano, lamento informarte que está muy mal hecho. Tendrás que hacer lo que debiste hacer desde que era cachorro: dale su espacio, sus horarios y enséñale a respetar. Puede ser que tu familia sea muy amorosa con él, sin embargo puede que alguna de las visitas que llegan a casa no estén de acuerdo con que tu lindo animalito suplique comida, suba a la mesa o beba de los platos. Además de las normas de etiqueta, está el aspecto de la higiene. Para corregir estos hábitos además de todo, nada saludables para tu mascota, deberás enseñarle a comer en su espacio. Sírvele en el mismo horario que coma la familia pero en el patio, por ejemplo y por más que ruegue y suplique, no le des comida de tu plato, no es sano, su salud está en riesgo.
Probablemente la parte más importante para controlar la obesidad sea el quinto punto: Realizar ejercicio físico. En el caso de perros puedes sacarlo a correr o caminar, en el caso de gatos juega haciendo, uso de pelotas, cañas de pescar con juguetito en la punta o algún otro juguete. El ejercicio te ayudará a fortalecer sus músculos, y de paso los tuyos, contribuirá a incrementar el movimiento articular, aumentará el consumo energético, es un magnífico estímulo mental, ya que además evitará el aburrimiento se resolverán algunos problemas de comportamiento. Algo que es muy bueno es darles la comida en pelotas o juguetes que se pueden llenar con alimento, de esta manera tu perro se ganará su alimento mientras estimula su mente al descifrar como sacarlo.
El ejercicio, si tu perro y tu no están acostumbrados, comiéncenlo poco a poco, salgan a caminar 10 minutos, luego 15, luego 20 y cuando menos se lo esperen estarán alcanzando una hora y una condición envidiable, por supuesto siempre toma tu correa, collar, recogedor de excremento y bolsitas. También lleva tu bebedero portátil, así evitarás que tome agua de cualquier charco. En caso de que seas de esos dueños responsables muy ocupados, recuerda que hay guarderías para perros y paseadores, que por una módica cantidad sacan a tu perro a pasear, o lo entretienen durante el día mientas tu trabajas. Un beneficio adicional que tu y tu mascota obtendrán es la generación de endorfinas, que son las que nos dan esa sensación de bienestar y alegría.
Recuperar el peso ideal de tu mascota es algo que requiere de constancia y disciplina, también tomará un poco de tiempo, una vez que lo logren no lo descuides, monitorea su peso, su dieta y sus raciones a lo largo de las diferentes etapas de la vida. La obesidad es un problema que tu puedes solucionar, ¡hazlo por tu mejor amigo!
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