La búsqueda de los libros de Luis Spota, autor que causó mucha polémica la semana pasada, me llevó a una “librería de viejo”. Tuve la oportunidad de hablar con su dueño, Agustín Jiménez, quien me ayudó a desterrar ciertas ideas acerca de las también llamadas “librerías de ocasión” y a comprobar algunas de mis teorías. De entrada, yo pensaba que quien se dedicaba al negocio de la compra-venta de libros usados lo hacía por herencia familiar. No es así en el caso de La Torre de Lulio, que así se llama el local de Jiménez, ubicado en la colonia Condesa, en la Ciudad de México, ya que él decidió comenzar esta labor desde cero, aunque decir que desde cero no es justo, porque arrancó como gran lector y amante de los libros. Hay, sí, una dinastía de libreros de viejo en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en donde varios de los locales pertenecen a la familia López Casillas. Hay muchas más (librerías y dinastías de libreros), yo mismo las he visto en ciudades como Xalapa, Culiacán, Puebla.
¿Pero por qué ir a una librería de volúmenes usados? Para mí es el sitio en donde encuentro todo lo que no sea novedad. De pronto las grandes librerías han estandarizado sus catálogos y uno sabe que en casi todas hallará los mismos libros en la mesa de novedades y un poco de variedad en los anaqueles. La librería de viejo, por el contrario, es un lugar al que se va por la sorpresa, por el texto que no editó más, por un raro ejemplar de edición limitada o simplemente a dejarse seducir por el libro como objeto que, contra todo pronóstico, no se extingue.
¿Tú compras libros viejos? Yo sí. Sobre todo porque las grandes casas editoriales han dejado de lado a muchos autores que no son negocio y si se les quiere leer, los libros de antaño son la única opción. Pero no sólo es un asunto de conveniencia, cuando veo, en cualquier rincón de la ciudad, a alguien vendiendo libros usados, invariablemente me detengo a curiosear. Es el síndrome de la búsqueda del tesoro: así, por ejemplo, encontré hace algunos años un ejemplar firmado de una novela de Alfredo Bryce Echenique.
Agustín Jiménez me cuenta que en librerías como la suya subsiste la figura del librero, ese ser culto, con gusto y amor por libros, que sabe de autores, ediciones, géneros y puede orientar tanto a estudiantes de secundaria como a coleccionistas exigentes. Es su caso: a él llegan escritores como Guillermo Sheridan, Juan Gelman, Alí Chumacero en busca de primeras ediciones de autores como Octavio Paz, Jaime Sabines o Marco Antonio Montes de Oca. Se queja, y yo lo secundo, del poco oficio con que cuenta el personal de las “librerías de nuevo”, en donde a veces ponen cara de susto cuando se les pregunta por algún autor que no sea de los de cajón.
¿Crees que el libro está destinado a desaparecer debido a la tecnología? Ya hay e-books, se pueden bajar libros en formatos varios y muchísimas bibliotecas tienen enormes catálogos digitalizados. Sin embargo, comentamos Agustín Jiménez y yo, esto no ha hecho sino revalorar al libro. Me explico: en los formatos digitales no hay primeras ediciones, ni libros autografiados y mucho menos dedicados de un escritor a otro, tampoco se cuenta con las notas al margen hechas por algún obsesivo lector (yo odio los libros marcados, pero hay a quien le gustan), y mucho menos ilustraciones o grabados de gran valor. ¡Y qué decir de los encuadernados y empastados! O de las calidades de papel o la belleza de la tipografía. Yo auguro que en unos años el libro será un objeto cada vez más valioso, especial e incluso elitista.
Encontré que los libros y las librerías de viejo gozan de cabal salud y sólo son amenazados, igual que nosotros, por el paso del tiempo: somos papel.
¿Tú visitas librerías de viejo? ¿Qué virtudes, ventajas, desventajas les encuentras a estos establecimientos? ¿Prefieres los libros nuevos? ¿Has hecho hallazgos interesantes entre los anaqueles de las también llamadas librerías de ocasión?
Ah, y sí, Jiménez tiene todo de Luis Spota.
EN LA META
Ve preparando un par de libros para Semana Santa, La Reina del Pacífico, de Julio Scherer no tiene desperdicio, es una gran entrevista periodística que nos descubre una personalidad muy interesante y su relación con capos y narcopolicías. Si lo tuyo son los libros usados, te recomiendo que leas a Lope de Vega, un autor del Siglo de Oro que, él sí, nunca pasará de moda porque su obra es eterna; o bien, déjate llevar por tu gusto y elige lo que te atraiga.
Hola...
Yo habia oido muchas historias sobre las librerias de viejo. Pero no habia visitado una. En una ocasión buscando un lugar para reparar mi celular encontré una por le metro eugenia. Me puse a mironear todo lo que habia y sorpresa. En medio de algunos libros de poesía con nombres clasicos habia un libro de un autor mexicano que me gusta mucho. Incluso estaba autografiado, me dio tanto gusto encontrarlo porque es un tiraje pequeño y ademàs el libro estaba autografiado.
De verdad que uno se puede llevar sorpresas muy agradables. Saludos
Enviado por Graz - 15-abril-2009 a las 15:57
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[b>Alberto:
Felices vacaciones... leyendo, supongo.
Yo la estoy pasando perfecto, aunque no leyendo gran cosa (periódicos y revistas), pero sí viendo cine a pasto. Me hacía falta ponerme al día.
Nos vemos el próximo jueves... supongo.
Enviado por Lennon - 09-abril-2009 a las 02:18
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SI SON BUENAS LAS LIBRERIAS DE VIEJO,SON MEJORES LAS LIBRERIAS DE VIEJAS.
Enviado por RENE GRIDO - 07-abril-2009 a las 10:25
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Hola, para mi el ir a una libreria de viejo es toda una experiencia de la que disfruto muchisimo, soy asidua a la calle de Donceles, y ahí he encontrado pequeños tesoros, uno en especial un Código Penal de 1929, y muchos otros, para mí, el leer es toda una experiencia, no son muy de mi agrado los e books, no hay nada como abrir el libro y percibir el inconfundible aroma de tinta, o tratándose de libros viejos, la textura del papel, no tiene comparación.
Enviado por Lilith - 06-abril-2009 a las 11:35
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Caldo de gallina vieja...
No hay duda, al menos para mí, prefiero mil veces los libros viejos, amarillentos si es posible. Es un olor diferente, y hay que tratarlos con calma, con delicadeza para evitar que se lastimen sus hojas.
Librerías de este tipo, bueno, hasta hace un año (ahora uso el auto para ir al trabajo) cambiaba de un camión a otro cuando iba del trabajo a mi casa. Entre esas veces que tardaba mucho en pasar o que iban muy llenos, empecé a caminar por el centro y llegue, sin pensarlo a una callecilla medio escondida. Esa callecilla estaba dedicada y consagrada a libros viejos. Mientras esperaba el camión, revisaba los libros y poco a poco me di cuenta de algo... Tenían una buena parte de una colección de libros de pasta dura, forrados de rojo y en su mayoría eran títulos clásicos. Los sacaban poco a poco, y me sorprendía cuando veía ejemplares en perfecto estado costando diez pesos... los más baratos que había comprado en mi vida. Cuando era quincena, llegaba y compraba hasta diez o más...
Junte una pequeña colección, hasta que se dieron cuenta que esos libros se podían vender a otro precio; de pronto ya no eran diez, sino cuarenta y hasta cien.
Algunas veces, regalaban libros... Los ponían en una mesa cerca de la ventana, en la acera, y decía... “tome dos”. Pecador, pecador de mí, porque jamás le pude hacer caso, siempre me llevaba mas...
Gracias a Dios por los libros impresos, por los libros viejos, y por los libreros que les preservan.
P.D. Siempre he soñado con encontrarme algún libro viejísimo; de ocultismo, de magia o simplemente algún texto de esos que ahora son leyendas. Seguiré buscando.
Enviado por Elí - 03-abril-2009 a las 13:37
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Hola Albersto: En efecto, una ocasión me encontré visitando las librerías de viejo que están detrás de nuestra Catedral. El motivo: Un amigo se hospedaría en casa de un amigo cubano dedicado a hacer teatro, que estaba interesado en montar una obra de teatro basada en las publicaciones de Luis Zapata, y conocía poco de su obra. Así que como desempleado que fui en esa época me ofrecí a ir en busca de lo que se encontrara. Motivado, no tanto por apoyar a mi amigo, sino por el hecho de que en verdad sería una labor que una persona en un país cuyo lenguaje oficial no es el español, lo apreciaría en su justo valor. Desconozco si alguna obra de las obras publicadas del autor se ha descontinuado, pero fue una buena manera de recopilarlas. Y en efecto el anfitrión agradeció los libros y agradeciendo el trabajo de recopilación.
Enviado por Ciro - 03-abril-2009 a las 11:09
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Ya tome nota de todos los tips para aprender a comprar libros usados,en casa de mi mamá acaban de sacar cajas y cajas de libros viejos y ya me dijo que pasara por mis reliquias de la secundaria, donde encontre Azul de Dario y Llano en Llamas de Rulfo, una dotación completa de Sepan Cuantos y hasta Palabra y Pensamiento de la Secundaria hasta pergaminos de Geografía de mi abuelo... Lo bonito de ir a las librerías de segunda mano es que también abres también un baúl de recuerdos...
Enviado por claudia e - 02-abril-2009 a las 21:41
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Alberto Amigo: . . . . . . .
Es realmente feo este mundano asunto del trabajo, y que alguien tenga que hacerlo y no le de a uno tiempo de participar . . . . . . .
Las librerias de viejo son lugares realmente fantásticos, como bien han señalado, las de la Roma son excelentes, y creo que el contraste con los centros culturales de ahí, (como Casa Lamm) les da un mejor sazón . . . . . . .
Yo he conseguido ahí varias novelas (además de libros en la época de estudihambre) . . . . . . .
También hay varias en Coyoacan, en 3 Cruces y en Carrillo Puerto (y otras más) . . . . . . .
Pregunta ¿nunca has visitado el Bazar del Ángel en la zona rosa? Entre las muchas antigüedades también hay libros y revistas, es realmente fantástico; lamentablemente un poco caro, porque ahí lo que vale es el tiempo y no el contenido . . . . . . .
Detalle, en las librerías de viejo, no solo encuentras libros, sino muchos recuerdos (que pueden derivar en algo más) yo he rescatado varias cosas en los libros que ahí he adquirido: un boleto de metro de los 70\'s, un poema (muy bueno por cierto) de una mujer decepcionada, una flor, que la verdad hasta miedo me dio tocarla para que no se deshiciera y más . . . . . . .
Creo que es una de las grandes ventajas de adquirir libros de viejo, no solo es la lectura, el libro o el contenido, es un pasaje o una invitación a compartir el pasado de alguien más . . . . . . .
Saludos desde un jardín salvaje . . . . . . .
PD, [b>Malena pregunta curiosa ¿y no has pensado en ser tu la primera que abra tan ilustre y necesario lugar?, digo igual podría ser una buena opción . . . . . . .
Y es que me acabo de imaginar la escena, igual no directamente la vista a playa, pero si el sonido de las olas, el aire húmedo y salado, un atardecer casi caluroso y leyendo \"el viejo y el mar\" (y si se pudiera incluir un Southern Comfort completamos el cuadro)
Enviado por Lestat - 02-abril-2009 a las 18:20
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Alberto; Tengo un libro escrito por el general Bernardo Reyes....papá de Alfonso Reyes, sobre el General Porfirio Díaz. Es un libro grande y pesado tiene la efigie realzada de Porfirio Díaz, en letras doradas, los temas que trata son militares, batallas etc.....se me hace que de hoja de oro.....(este no se lo voy a devolver a mi mamá)
Enviado por COCO - 02-abril-2009 a las 18:20
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Hola Antonio!. Te agradezco el gesto, pero si tengo aqui libros en espera, solo que por un tiempecito estaré realizando unos estudios que involucran libros muy gruesos en términos de tamaño u hojas impresas y con eso me basta por el momento.
Estos dos ultimos años me he desquitado mucho leyendo lo que no leí en algunos añitos. Realmente no tengo un género o tema de predilecto por el momento. Estoy como en etapa de transición cultural y quien sabe que me guste leer más adelante. Ahorita tengo suficiente con mis estudios y leo artículos y blogs (of course) varios. Gracias! PD. Guardaré tu gesto para cuando me sienta dispuesta con los temas.
Enviado por Malena - 02-abril-2009 a las 16:46
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Alberto; En alguna ocasión mi mamá tuvo la ocurrencia de \"regalar\" tres cajas atiborradas de libros....al seminario. Abundaban libros en latín y francés...como que \"sospechaba\" que mis hermanos no iban a seguir el camino...\"por donde han ido los pocos sabios que en el mundo ha habido..\". Además algunos libros muy muy viejos...novelas costumbristas..que afortunadamente lei. Me dió tristeza verlos desfilar a su nueva morada. Pero las casas viejas tienen lo mismo que los libros....espacio de sobra donde estar....Y eso fué lo que pasó...cuando mi mamá vendió la suya, con su zaguán, los tres patios....junto con la humedad y el salitre. Me gusta hojear y tocar los libros viejos....he comprado uno que otro...pero espero \"heredar\"....los que le quedaron a mi mamá.
RESPUESTA DEL AUTOR: COCO: A veces es difícil darle el valor a los libros acumulados. Creo que el valor es el que uno mismo le otorga. En todo caso es mejor buscar en el medio cercano a gente interesada en los títulos y temas que regalarlos. Eso sí, es un gran trabajo clasificar todo.
Enviado por COCO - 02-abril-2009 a las 16:45
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Hola Beto...
Debo confesar que luego de leer a los conlectores me ha dado un ataque de nostalgia. No tanto por las librerías de viejo, que acá en Barcelona se pintan solas, no. El gancho al hígado ha venido al leer nombres de calles, rumbos y colonias. Al evocar hasta los letreros en las esquinas. Me quedo con la imagen de Donceles y con la Plaza de Coyoacán. Al menos el olor de estas librerías lo puedo encontrar por acá. ¿Conocen la costumbre catalana de Sant Jordi? No me extiendo pero en ese día del patrono local, se regalan libros y esto conlleva una manifestación multitudinaria que abarrota las calles, ¿y para qué? No es que vayan a ver al Barça, o a un concierto de U2, no. Son simplemente lectores ávidos de nuevos tomos, de hacerse con el autógrafo de los escritores famosos que pasan horas dedicando sus libros. Es tan impresionante todo esto, que tanto los libreros de viejo como las editoriales, han llegado a vender en un sólo día, más del 30% de toda su venta anual. Increíble ¿no? Además ese día se regalan rosas, culminando así una celebración inigualable para la cultura. El día es el 23 de abril, por lo que ya se imaginarán, estoy ahorrando unos euritos. Saludos a todos.
RESPUESTA DEL AUTOR: Pepe: Me encanta la idea de regalar libros. Estoy seguro de que lo podemos hacer en México. Hay muchas editoriales y librerías con libros en sus bodegas que les cuesta más caro almacenar que regalar. Ya veré a quien se lo propongo. Y claro, si hay autores, firmas, etc, puede ser una maravilla. Gracias por compartinos esta experiencia.
Enviado por JJ - 02-abril-2009 a las 13:32
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Por cierto, los libros viejos no son los más baratos. Hay ejemplares que valen fortunas. En la ciudad de México la casa de subastas Louis & Morton realiza con relativa frecuencia subastas de libros antiguos y documentos. Sus catálogos nos acercan al valor de ciertas ediciones. Un libro es una inversión. Que padre sección Alberto. Me gustó.
RESPUESTA DEL AUTOR: Octavio: Así es, hay verdaderas joyas entre los libros viejos, que en este caso seguramente les llamarían antiguos. Hay que recordar que en algún momento se hiciero ediciones con grabados hermosísimos, en papel my especial, pastas de pieles especiales y hasta letras de oro. En fin, de todo hay. Un gran saludo.
Enviado por Octavio - 02-abril-2009 a las 12:23
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Malena: Qué lástima que no puedas conseguir libros desde dónde escribes, son una afición que deja muchas satisfacciones. Compra los que puedas, no hay libro malo. Leí también que te gustaría leer algo y en el mejor interés de hacer que lo difrutes te pregunto ¿Qué temas te gustan? Si me lo permites, podría con esta información recomentarte alguno. Quizá logre que ya no sueltes más los libros. Un abrazo. ¿De dónde escribes?
Enviado por Antonio Fuentes - 02-abril-2009 a las 12:12
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Interesante artículo acerca de algo que no he practicado: buscar en las librerías de viejo o de ocasión.
[b>Gracias Alberto por despertarme esa inquietud; lo primero que haré es buscar los de Luís Spota y los de Carlos Fuentes (aunque de este último si los hay en las “librerías de nuevo”).
Me agradó tu frase de \"Síndrome de la búsqueda del tesoro\" y me recordó la sensación que de niño me embargaba cuando mi maestro de 6° año me permitía pasar horas en la biblioteca de su casa hojeando infinidad de libros de múltiples temas y autores.
A propósito del librero culto y orientador me acordé de un personaje similar interpretado por [b>Anthony Hopkins en la película [b>84 Charing Cross Road (dirección en Londres de una librería de volúmenes raros) a quien contacta una escritora neoyorquina coleccionista y con quien mantiene una relación por correspondencia que dura varios años (interpretada por [b>Anne Bancroft esposa del productor de la película, Mel Brooks).
p.d. confieso que en la actulaidad no soy un lector muy asiduo, dos o tres libros al año. Me estoy guardando para cuando me retire (When I´m 64, saludos Lennon).
RESPUESTA DEL AUTOR: Will: Lánzate a una librería de viejo y sube tu promedio a cuatro para este año y así le vas agregando uno a uno. Si le agarras el modo, leer se hace un vicio, uno ya busca algún libro para hojearlo mientras espera en una fila, se transporta, se duerme, cocina, etc. Cuéntanos si vas.
Enviado por Will M - 02-abril-2009 a las 12:02
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HOLA :
PUES MIRA YO TENÍA UNA MAESTRA EN LA UNIVERSIDAD DE LITERATURA, LA MEJOR QUE HE TENIDO EN MUCHO TIEMPO, QUE DECÍA QUE DECÍA QUE LOS QUE VAN A LA LIBRERÍA DE VIEJO, VAN EN BUSCA DE JOYITAS, QUE LOS QUE COMPRAN EN ESTOS SITIOS SON UNA ESPECIE DE CATADORES QUE EN VEZ DE VINO BUSCAN BUENA LECTURA.
YO TAMBIÉN HE TENIDO BUENAS EXPERIENCIAS, UN DÍA NO ENCONTRABA EN NINGUNA LIBRERIA CONVENCIONAL \"EL ESCÁNDALO DEL WATERGATE\" Y TUVE QUE IR DIRECTAMENTE A LA LIBRERIA DE VIEJOS, Y AHÍ ESTABA EL RELUCIENTE LIBRO DEL WATERGATE, ESPERÁNDOME Y EN MUY BUEN ESTADO.
Y POR CIERTO, HASTA LE HACEN DESCUENTO A LOS ESTUDIANTES DE LA UNAM.
BUEN ARTÍCULO.
SALUDOS.
RESPUESTA DEL AUTOR: Talía: Me gusta la comparción con los vinos, aunque entre los libros viejos hay cosas que han crecido en valor literario y otras que son puro papel. Pero en general uno va por el buen vino. Gracias por escribir.
Enviado por Talía - 02-abril-2009 a las 11:25
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Hola Alberto, solo para la estadística, no voy a librerías de viejo, porque en esta ciudad que tiene apenas 30 años, no hay tales librerías. Como tú, tengo el síndrome de búsqueda de tesoros, cuando vivía en otra ciudad más viejita que esta, pero igual sin librerías de viejo, me paraba a ver los puestos de libros viejos en alguna feria o tianguis festivo. Ah! en un puesto de estos compré: Por Quien Doblan las Campanas y La Guerra de los Mundos. No recuerdo que ediciones eran, pero estaban viejitos :). Y en una sola ocasión ví que afuera de una casa había un estante con libros viejos que los vendía el dueño de esa casa.
Últimamente he restringuido mi lectura por unos estudios que estoy realizando y no se me ocurre algún libro viejo que me gustaría leer o volver a leer. Saludos.
RESPUESTA DEL AUTOR: Malena: Ya te pondrás al corriente de "novedades" cuando termines tus lecturas. Las investigaciones son prácticamente proyectos de vida. Mucha suerte y feliz trabajo.
Enviado por Malena - 02-abril-2009 a las 10:28
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HOLA ALBERTO Y BLOGEROS.Dentro de mis multiples planes para la \"CUARTA EDAD \" jajaja està dedicarme a la compra venta de libros viejos.No desentonaria entre ellos,por la edad,jajaja ademàs de disfrutar de su agradable y olorosa compañia .Desde jovencillo me diò por comprar revistas y libros tendidos al sol perezosamente,casi dormidos,en las banquetas de San Cosme,en las buhardillas de las calles del centro historico y en los tenderetes que suelen poner los comerciantes de estos tesoros.Ahorita mismo estoy viendo un tomo de 1888 que trata de las imagenes de la virgen existentes en Mèxico en aquella època y un ejemplar que considero muy interesante y valioso de 1938,donde se analiza la situaciòn economica ,politica y militar de RUSIA Y ALEMANIA, y donde predice puntualmente lo que sucederà con los regimenes de estas dos naciones.NI NOSTRADAMUS PODRIA COMPARARSE CON EL AUTOR,ERNST HENRI.Me siento como un gambusino en busca de tesoros cuando me acerco a los libros viejos formados lomo con lomo,recargados indolentemente unos a otros,sin tomar en cuenta el nivel cultural y academico que detentan...casi oigo sus platicas,los comentarios entre ellos,apostando a que seràn sacados de sus estantes a una nueva y menos aburrida vida.Aclaro que,dada la situaciòn economica rara vez compro,y solamente me acerco a darles un saludo y un apapacho,prometiendoles volver pronto por ellos.
RESPUESTA DEL AUTOR: RENE: Lo bueno es que los libros no tienen prisa, así recargaditos te esperan. Por otra parte uno nunca lee todo lo que quisiera leer. Un gran saludo.
Enviado por RENE GRIDO - 02-abril-2009 a las 10:19
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QUE ES UNA LIBRERIA?
Enviado por Vicente Fox Q - 02-abril-2009 a las 10:10
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Estimada Victoria: El tema de la traducciones es magnífico. Hay nuevas ediciones que parece que las lograron escaneando el libro a \"traducegratis.com\". Para Llorar. Si puedo conseguirte alguno de los libros que estas buscando , será un gusto. Mándame un correo si estás de acuerdo. Tomé nota. Hay en circulación, com libro nuevo, recién presentado, una antología de Edgar Allan Poe, obra completa se llama, traducida por Cortázar. Un manjar. No se la pierdan. A ver como sigue el blog.
Enviado por Antonio Fuentes - 02-abril-2009 a las 09:40
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ALBERTO:
LA COMPRA DE LIBOS USADOS TIEN SUS BEMOLES.ENTRE ELLOS,SON BARATOS,ESTAN EN BUEN ESTADO Y GENERALMENTE SON MUY BUENOS.SOLO HAYA QUE TENER CUIDADO DE NO CONTAMINARSE.MUCHOS HAN SIDO USADOS POR PERSONAS QUE TIENEN LA TERRIBLE COSTUMBRE DE PASAR EL DEDO POR LA LENGUA PARA PODER CAMBIAR DE PAGINA.RECUERDEN LO QUE PASA EN EXTRAORDINARIO LIBRO DEL HOMBRE DE LA ROSA.HABIA PAGINAS ENVENENADAS.¡AGUAS!.
EN ALVARO OBREGON DE LA COLONIA ROMA EXISTEN EXELENTES LUGARES DE LIBROS VIEJOS. EN LOS TIANGUIS(cundo hay)DEL EL CAMELLON TAMBIEN SE ENCUENTRAN BUENOS VOLUMENES.
QUE TENGAN BUENA COMPARA Y MEJOR LECTURA.
RESPUESTA DEL AUTOR: José Luis: A mí me causan alergia, están llenos de ácaros, así que mi receta para minimizar esto es meterlo al congelador (en una bolsa de plástico cerrada) y dejarlos ahí por varios días. Y venenos... pues no sé, sólo conozco la misma anécodta que cuentas, pero en México somos más aficionados a los balazos cuando se trata de matar. Saludos y felices lecturas santas.
Enviado por JOSE LUIS RAMIREZ - 02-abril-2009 a las 09:27
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qué tema tocas hoy, alberto! si es el grito silenciosos de todo lector aún cuando empieza ¿ya leíste tal? - no, ¿dónde se encuentra? yo tengo una lista de autores mexicanos dificlísimos de encontrar,entre ellos: elena garro, luisa josefina hedz, josefina vincens ¿será coincidencia que son mujeres? pero josé de la colina tampoco es muy fácil de encontrar. entre los españoles está merce rodoreda, y traducciones? quién ha visto algún ejemplar de william saroyan, donald barthelme, john cheever? en una librería de viejo me encontré Bech de Updike, no lo compré en esa ocasión y me arrepiento, en fin, estoy de acuerdo contigo en que un paseo por una librería de viejo es un viaje de sorpresas, a mí meha pasado. pero mi queja va también hacia las traducciones de libros nuevos que no llegan o de clásicos que ya no se encuentran. un ejemplo: hienrich böll, premio nobel de los años setenta. si ves alguna de sus novelas \"el pan de los años mozos\", \"el tren llegó puntual\", \"casa sin amo\", me avisas (o alguno de tus lectores) es autor de excelencia.
RESPUESTA DEL AUTOR: Victoria: Tomo nota y si veo algo de lo que buscas te aviso. Qué bueno que compartes el entusiasmo.
Enviado por victoria vovides - 02-abril-2009 a las 09:21
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Solo algo más: Un cuento sobre un librero. Es de Stefan Sweig y se llama \"Jacobo Mendel, (vendedor de libros viejos)\" Lo encontré dentro de la edición del libro del autor llamado \"Adolecencia\". Si lo puedes conseguir, te encantará. Felicidades por el tema.
Enviado por Antonio Fuentes - 02-abril-2009 a las 09:03
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Estimado Alberto: Las librerías de viejo son uno de los temas que más me apasionan. Efectivamente, en ellos se concreta el hallazgo, que es la sensación de encuentro con algo valioso e inestimable. Las librerías de viejo son al final el sitio de encuentro con el libro único. Y tambíen toda una industria. Te comento un poco. Los libros usados provienen de bibliotecas desmanteladas ( o de los pocos que se tienen en casas), los compradores primeros, cuando no son los propietarios quienes los llevan al librero, son los buhoneros que compran cosas usadas (pregonando o anunciandose en el periódico) o que los rescatan de la basura y las trituradoras. En el bordo de Xochiaca, Tepito, Portales y otros tianguis populosos en la cuidad, los libros se concentran y hay pequeñas mafias que los compran en volumen, sin seleccionar. Ellos distrubuyen despúes a los \"especialistas\", entonces sí, más o menos escogiendo el libro por sus cualidades. Estos segundos ditribuidores ( o libreros subterraneos como ellos mismos se nombran), llevan los ejemplares a sus clientes finales que son los libreros de los que hablamos o coleccionistas. Yo he comprado libros en todos lados, pasando todo tipo de aventuras.
RESPUESTA DEL AUTOR: Antonio: Pues sí, ésa es la historia oculta de muchas librerías de viejo. Es una historia que se repite: alguien guarda libros toda su vida, construye una gran biblioteca y cuando fallece, sus familiares no saben que hacer con todos esos volúmenes. Es difícil, si no imposible, encontrar comprador para libros que muchas veces responden a criterior de colección muy extraños. Y cuando intentan venderlos, se los compran por kilo, ya después llegan los que separan lo raro de lo común. Con toda seguridad debería haber un sistema mejor y más justo, porque incluso donar a instituciones y bibliotecas entraña su problema. Un gran saludo.
Enviado por Antonio Fuentes - 02-abril-2009 a las 08:58
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Hay locales de libros usados en el pasaje de Balderas, al lado de la biblioteca de México, alrededor de ese mismo metro, y de otras estaciones (Hospital General, Eugenia, Universidad, por ejemplo), en la calle de Donceles, en Miguel Ángel de Quevedo, sobre Avenida Universidad, la Roma (sobre Álvaro Obregón), la Condesa (Mazatlán, Juan Escutia, preguntar por Max, una leyenda, dónde además se hacen concursos literios y lecturas), los mercados populares, en Tlalpan y eje seis (librería Jimena, con un propietario salido de Dickens, cultísimo además), Portales, Puente de Alvarado, Av. Guerrero, alrededor del monumento a la Revolución, el mismo Tepito etc.
Yo recomiendo a tres libreros muy especiales, con buenos libros y buenos precios: Uno es Don Carlos, que se pone entre semana en Arcos de Belen, frente al registro civil; otro en el mercado de pulgas de los sabados en Durango y Av. Cuauhtémoc, en la roma (especialmente de arte y sobre México. Muy especializado) y el último sobre Cuauhtémoc casi con Av. Chapultepéc, al lado del centro cultural Télmex. Uno más está ubicado en la Cuidad de Cuernavaca y vende por internet, con envíos a toda la república. Lo encuentas en \"deremate.com\". Con ellos he adquido tesoros. Para que te chamaqueen con los precios o los chamaquees tú con el colmillo, los sabados plaza la Rosa, en la zona (libro antiguo, sorry, no pude hallar la diérisis). Otro tema afin al libro, un poco ajeno a lo que comentamos, es la [b>asociación mexicana de Ex-libris, en Yácatas 72, Narvarte, en la que están involucrados libreros tradicionales con colecciones impresionantes (como la de Mercurio, el coleccionista). Platicando con uno, me dejó con una frase para la posteridad sobre su oficio. \"Las mejores amigas de los libreros, son las vuidas de los coleccionistas: nunca saben de lo que se están deshaciendo\" ¿Tendrá razón? Por si las dudas, mis libros los donaré en vida algún día a la biblioteca de México. Es mi lugar de refugio. Un abrazo.
Enviado por Antonio Fuentes - 02-abril-2009 a las 08:58
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Hola Alberto:
libros usados, si, tengo varios
me gustan las librerías de Donceles, en el centro histórico del DF, aunque yo no platico con los que los venden, solo me meto y recorro los espacios...mhhhhh
en Coyoacán, hace poco abrieron varias locales de libros de segunda..., solo que...atendidos por jóvenes dependientes...que están tan preparados como los chicos de Gandhi, los de Ma Quevedo y Av Universidad je je je
yo no he buscado primeras ediciones, solo voy viendo las portadas, el título, y me compro el que me llama la atención...
y te presumo, en la escuela de mis hijos, pusieron una feria del libro, yo no he podido llegar a tiempo para verla, pero ellos si han pasado por ahi, han comprado los que les gustaron, y descubrieron un libro con defecto en las primeras páginas, la maestra de español, se los confirmó y lo devolvieron, porque todos los ejemplares estaban así...se están volviendo compradores exigentes de ¡libros!
¡ah! y en el portal de gandhi.com.mx, ya tienen e-libros, aun no me comprado y descargado ninguno, pero si he leido muchos en pantalla, sobretodo de foros, que se ponen de acuerdo, en subir libros poco conocidos en algunos países y libros propios..., de los mismos foristas...
cuando fui a ver tu obra, también compré un libro de ¡teatro!, No te preocupes, Ojos Azules de Sergio Zurita, porque aunque no la he visto, si sabía de la obra y su autor, por un programa de radio...saludos
RESPUESTA DEL AUTOR: Claudia: Justamente hace un rato fui a una de esas librerías de viejo de M. A. de Quevedo. Me llevé un libro de Lope de Vega y otro de Calderón de la Barca, cada uno por 30 pesotes. Son ediciones anotadas y de pasta dura. Ahora hay muchos de este tipo de autores "clásicos". Le contaré a Sergio Zurita que compraste su libro, le va a dar mucho gusto.
Enviado por Claudia G - 02-abril-2009 a las 08:12
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[b>Alberto:
Cuando vivía en el D.F. acudía a las librerías de viejo que estaban frente a la Alameda... antes del sismo, por supuesto.
Había una, la más grande, cuyo dueño (he olvidado el nombre) era además una especie de asesor informal. Si uno estaba demasiado tiempo tonteando, se acercaba y preguntaba si quería algo en especial. Si la respuesta tenía que ver con un autor, más o menos indicaba el rumbo por donde podría estar algo (eran montañas de libros). Pero si la respuesta tenía que ver con alguna tarea escolar, una materia o un tema de ciencias sociales, entonces empezaba una [b>tutoría a fondo...
Años después de residir en el puerto, regresé a bucar algún libro a ese lugar, acompañado de una amiga a quien le conté las maravillas que ahí pude ver. Mi tristeza fue grande cuando vi que de las librerías no quedaba ni rastro. Excepto una, muy pequeña y con un anaquel más bien parco, triste y desnutrido, que ocupaba el pequeño espacio de un zaguán.
En Veracruz puerto no hay librerías de viejo. Más bien todas las librerías son viejas...
Lo más parecido a eso es un lugar que se llama \"Las vitaminas del alma\". Compran y venden todo lo que sea impreso en papel. Libros, revistas, comics. Es tal la revoltura que resulta imposible sacar algo en claro. Pero ahí me encontré un libro de un viejo amigo (es decir, que había pertenecido a él) y que reconocí porque estaba firmado de su puño y letra. Un libro que quizá haya utilizado en la universidad.
Lo compré muy barato y se lo hice llegar. Asombrado, me dijo que lo había vendido hacía muchos años. Así que, al parecer, el inventario de ese lugar (en cuanto a libros al menos) no es precisamente un dechado de dinámica.
Buen jueves prevacacional... ya huele a ocio acercándose lenta pero imparablemente.
RESPUESTA DEL AUTOR: Lennon: Las de la calle de Donceles ya están bastante más organizadas y algunas hasta llevan registro de títulos que venden. Clasifican lo que venden por géneros (a veces un tanto arbitrariamente). Pero conozco otras caóticas, como la que describes y ahí uno entra a ver qué encuentra porque muchas veces quien la atiende no sabe lo que tiene, ahí es más factible encontrar joyas. Cuando el librero sabe su trabajo, de inmediato separa lo caro y casi siempre ya le tiene dueño. Pues sí, ya llegan los días santos... a leer y descansar.
Enviado por Lennon - 02-abril-2009 a las 02:02
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Simple, por la curiosidad de encontrar ese libro que alguna día me recomendaron y que nunca leí y que es difícil conseguir ahora porque ya no se tienen reimpresiones. Entrar a una librería de viejo de la colonia Roma (las de Álvaro Obregón son las mejores que conozco) es distinto porque te recibe un aroma a papel viejo que te advierte a que lugar que estas entrando (no se si me explico en esto último). ¿Son baratas?, mmmh, me parece que no, pero la maldita curiosidad siempre me hace salir con algún tabique bajo el brazo.
PD. Por cierto Alberto, entrar a tu blog con temas tan interesantes, es una especie de oasis, sobre todo si te comparas contra otros blogs de este mismo diario, en el que se la pasan argumentando que político es menos ratero, ineficiente, y tonto. Tu blog es como tomarse un vaso de agua de jamaica a las 12:00 cuando estás atorado en un embotellamiento en el Periférico. Felicidades
RESPUESTA DEL AUTOR: Jesús: Gracias por las felicitaciones. Respecto a los precios, yo creo que, salvo que compres una joya, las liberías de viejo son bastante más baratas que las otras. Además siempre hay ofertas y en caso de que no busques algo específico, siempre puedes salir con algún libro por entre 20 y 30 pesos. Saludos.
Alberto Castillo es originario de la Ciudad de México, egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y de la Universidad de Amsterdam (Holanda). Ha ejercido como periodista cultural en Estados Unidos, Holanda y México.
Está convencido de que es necesario conectar al público con las manifestaciones culturales; el arte no es espontáneo, sino resultado de decisiones tomadas por la sociedad. Tiene la teoría de que en México hay actualmente un divorcio entre espectadores y autores; fenómeno que está provocando la extinción de los creadores y el resentimiento del público.
En este espacio desea eliminar la sensación de que el arte y los artistas pertenecen a un mundo de iniciados.