1. Dícese de aquella persona que no contradice al jefe, aunque esté equivocado. Persona que para obtener o mantener influencia en las decisiones, recurre a argumentos agradables, pero nunca correctos, a los oídos de los que deben tomar una decisión final.
2. Persona envidiosa, celosa del éxito ajeno. (Definición del diccionario libre www.diccionariolibre.com), pero también existe la definición de la Real Academia Española: adj. El Salv., Hond. y Méx. Adulador; "que adula" de acuerdo también a la RAE: tr. Hacer o decir con intención, a veces inmoderadamente, lo que se cree que puede agradar a otro.
Cuando me dispuse a escribir éste post empecé a hacer un recuento de los años que llevo dirigiendo personas y me di cuenta que he tenido la suerte de nunca tener colaboradores directos lambiscones, (aduladores a partir de ahora para evitar la altisonancia). Tal vez como cosecha de que no he sido un adulador. Entonces empecé a preguntarle a gente cercana, e increíblemente, tampoco habían tenido experiencias con "aduladores" cercanos, comencé a preguntarme entonces sí esto era un tema regional y en esta capital no se da semejante fenómeno. Obviamente si he tenido compañeros, y como consultor he visto muchísimo esto, pero quería una respuesta más palpable de quienes hayan sido afectados. Para profundizar acudí a mi principal fuente de aprendizaje profesional, mis colaboradores (no estoy adulando enserio es de donde más aprendo, bueno y malo), llamé a algunos a mi oficina y les pregunté su experiencia previa con aduladores, ahí sí, encontré lo que buscaba y hubo varios comentarios que me llamaron la atención:
"Donde más compañeros aduladores tuve fue trabajando en la Universidad (Pública)";
"Un jefe que tuve le permitía salir más temprano o retirarse en horas de trabajo a sus colaboradores más aduladores";
"Mi ex jefe le pedía favores "especiales" a sus aduladores más prominentes"; "Creo que uno es adulador cuando se cuelga las medallas de los otros para quedar bien con el jefe";
"Uno es adulador cuando sobre estima el esfuerzo que hizo para conseguir algo que realmente le costó muy poco", y un largo etcétera.
Sí, definitivamente donde más aduladores he visto es dando consultoría en empresas públicas, seguramente por que como me dijo una colaboradora, "ahí todo son relaciones". ¿Pero desarrollar buenas relaciones laborales depende de que tan buen adulador sea?, por supuesto que no, y si esta es una forma de escalar posiciones definitivamente no es sana, ¿qué pasará cuando te toque un jefe no sujeto de adulaciones?, ¿se acabará tu carrera profesional?, o ¿buscarás una nueva empresa donde se permitan los aduladores?
Los aduladores no son "un fenómeno" exclusivo de empresas públicas, los hay por todos lados, pero creo que es una especie de ecosistema o simbiosis parasitaria, los aduladores se alimentan de los jefes sujetos de adulación y viceversa, los jefes miden su "éxito" según la cantidad, calidad y tamaño de adulación/aduladores. Aquellos que premian esta desdeñable práctica, entonces son los principales responsables del rezago en materia profesional de nuestra sociedad, porque creo que hay pocas cosas peores para nuestro desarrollo que ocultar los resultados detrás de las mentiras, las sonrisas fingidas y los "amiguismo" mal entendidos, si llevamos esta práctica al terreno de la vida diaria tenemos como resultado lo que vemos en las noticias todos los días.
Es importante entonces para el desarrollo profesional personal y de la sociedad detener esta práctica, aquellos que estamos en áreas de responsabilidad somos los primeros que debemos de hacernos una autoevaluación para ver si somos o no vulnerables a los aduladores. Para aquellos que están en posición de adular, entonces es hora de que empiecen a pensar en el futuro, los aduladores terminan su carrera profesional en el momento en que se encuentren con un jefe que mide los resultados no las palabras bonitas. Hay otros que llegan muy lejos, a veces a altas esferas de poder, si eres de ellos o de los que crees que así llegarás a semejantes niveles, pregúntate si eso es lo que quieres dejar como legado, pregúntate si quieres ser recordado como una persona de resultados, o como un "lambiscón" (amerita altisonancia).
El experto en liderazgo Marshall Goldsmith (link a http://en.wikipedia.org/wiki/Marshall_Goldsmith) sustenta que no es fácil desprendernos de esta práctica, está dentro de la misma naturaleza humana. A través de un experimento determinó que los "jefes" le dan mayor afecto en su casa al perro que a su familia, increíblemente el perro gana en el ochenta por ciento de los casos de sus encuestas. ¿Eso significa que los jefes quieren más a su perro que a su mujer e hijos? definitivamente "NO"
Las respuestas más frecuentes son "el perro me brinda un amor incondicional" o "mi perro siempre está feliz de verme". En otras palabras, perro es un "adulador" natural, eso lo convierte en un favorito.
Según Goldsmith, si no tenemos cuidado, podemos terminar tratando a los empleados como perros, (digo yo, comportándonos como perros) recompensándolos por lo bien que nos hacen sentir cuando nos admiran incondicionalmente. Esto resulta en los típicos favoritismos corporativos que premian a empleados ineficientes mientras que desmotivan a los mejores colaboradores.
Goldsmith propone otro test para saber si estamos reflejando favoritismo hacia un colaborador. Hágase las siguientes preguntas:
1) ¿Cuánto me quiere este empleado? (o cuánto creo que me quiere)
2) ¿Cuál es su contribución objetiva a la empresa?
3) ¿Cuánto reconocimiento le doy al empleado?
Respuesta 1: mucho. Respuesta 2: poco. Respuesta 3: mucho
Usted padece de un caso de favoritismo. Está recompensando a un empleado, no por su contribución a la empresa, sino porque le manifiesta afecto hacia su persona.
Respuesta 1: poco. Respuesta 2: mucho. Respuesta 3: mucho
Usted está tratando con justicia al empleado, recompensándolo por su contribución al negocio. Respuesta 1: poco. Respuesta 2: mucho. Respuesta 3: poco
Usted está tratando injustamente a un empleado que produce gran valor para la empresa pero que, como no lo adula, no recibe recompensa adecuada.
Hay una parábola muy interesante en La Biblia (Mateo 7, 24-27) que cuenta la historia de dos hombres, uno prudente que construyó su casa sobre roca y otro necio que la construyó sobre arena, los que la construyen sobre roca se comparan con los que construyen su carrera sobre los resultados, el esfuerzo y el trabajo honesto, los que la construyen sobre la arena son los que sustentan su carrera profesional con base en las adulaciones ocultando los resultado, trabajando y esforzándose lo menos posible mientras lo que se ve, "la casa", son palabras bonitas, cuando lleguen las olas, todo el cimiento de arena se diluirá, si las olas son muy fuertes tal vez lo que construyeron sobre "roca" pueden perder parte de su casa, pero los cimientos seguirán siendo útiles para reconstruir.
¿Eres un adulador?, ¿Cuál es tu experiencia con jefes o compañeros aduladores?, ¿Cómo evitas fomentar el favoritismo en tu circulo de trabajo?
En mi trabajo hay que quedar bien con 3. Con la jefa, con la gata de la jefa y con otra gatita de la jefa.... los compañeros se la pasan metidos en la oficina de la jefa risa y risa, ella les regala cosas y les regala días de descanso,,) sólo a los que la adulan, la jefa llegó allí sin meritos pero bien apadrinada,, cuando llegó yo le dije dos que tres verdades,, por eso no me kiere,, me amenazaron de correrme si yo seguía con esas cosas,, tuve que bajar la guardia pues no kería perder mi trabajo,,, ella no es mala,, pero sí es muy manipulable por sus gatitos..ah y claro como yo era la oveja negra.. kienes se encargaron de llevarle chismes malos de mi... hoy gozan de muy altos privilegios.. jajaja.. qué cosas no?
Enviado por teresita - 04-abril-2009 a las 12:53
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¡Saludos!
En donde yo trabajé había un tipo que era un salamero, lisonjero y lambiscón en toda la estensión de las palabras. Nadie de los muchachos lo estimaba porque era además de todo mentiroso. Le decían el \"scanner\" porque de todo le pasaba copia al jefe, también le decían el \"Barman\" porque era el primero en servirle las cubas al jefe.
Pero lo feo del asunto es que ningún jefe en turno le dio nunca un ascenso los últimos 15 años. Cuando se jubiló esperaba un ascenso para quedar mejor en el escalafón y sorpresa ¡No se lo dieron!... para empeorar las cosas nunca tuvo amigos y los conocidos del trabajo que se lo encuentran en la calle ni lo saludan.
Ese fué el fin del \"scanner\". Tal vez le hubiera funcionado en otra posición y con otra estratégia.
Enviado por Juan H Vallad. - 01-abril-2009 a las 16:05
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LA FORMA MÁS RÁPIDA DE ALEJARSE DEL TRIUNFO Y, EN CONSCUENCIA DE LA REALIDAD, ES RODEARSE DE LAMBISCONES! CON LA ADULACION, ES COMO SI TE PUSIERAN UNA LOZA ENCIMA, PARA QUE NO LOGRES TUS OBJETIVOS DE PROGRESO. LOS LAMBISCONES SON UNA FORMA DE CONTAMINACIÓN PROFESIONAL. CUIDADO CON ELLOS! SÓLO BUSCAN ESTAR BIEN, PARA SEGUIR CON LA HOLGANZA.
Enviado por RAUL ANTONIO GARCIA. - 31-marzo-2009 a las 12:48
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Yo he trabajado muchos años en una firma de consultoría. Muchos años tuve la experiencia de que una promoción era el resultado de un buen desempeño, mi jefe, aunque no era el ideal, era de aquellas personas que desconfiaban de los lambiscones, le gustaba la lealtad, pero también la honestidad. Desafortunadamente en los últimos años las cosas han cambiado y el mal de la lambisconería corroe la institución, cuando se privilegia el amiguismo y la complicidad sobre el talento, a la larga los cimientos de una institución se van destruyendo, no obstante el rancio abolengo y el prestigio de la misma. El desánimo empieza a cundir en los buenos colaboradores, sobre todo en aquellos que al dedicarse tanto al trabajo se olvidaron de buscar un padrino poderoso, en aquellos que no importa lo bueno que hagan, habrá otros mejor posicionados, aquellos que se emborrachan con el jefe, los que hacen \"favores\". Es un mal que no sólo se ve en el gobierno, en el sector privado es muy común.
Enviado por Patricia - 28-marzo-2009 a las 19:44
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Yo creo que los aduladores son un verdadero mal no sólo para las empresas, sino para cualquier organización, incuidas las de gobierno. Este fenómeno ha trastocado de tal manera el ego de los jefes, que ya no distinguen la realidad en muchos casos y viven en un mundo de mentiras. Casos como el de Comercial Mexicana, donde se cambiaron los esquemas de inversión en inventarios por productos finacieros, sólo pueden explicarse por una camarilla de vividores rodeando a los accionistas e impidiendoles ver dónde está el negocio, por manejar apenas un ejemplo. Me consta que a veces la estrategia es poner al menos hábil para que el tuerto siga siendo rey. Otro problema es que a los recién egresados les han inculcado el esquema de pasa por encima del que te estorbe y el método más socorrido es precisamente la lambisconería. Es un problema grave, porque el profesional cuando detecta el problema que muchas veces es el esquema de dirección, prefiere cerrar los ojos y tener \"culpables\" a mano para que el superior no sea el que caiga. Ocultar información, creo que es la más terrible forma de lamesuelismo. Ya parece cuestión de genética en estos tiempos de crisis. No veo cómo una organización pueda quitársela de encima. Me pareció excelente la frase de \"sostenedores de ánimo\", que empleó Antonio Fuentes. Hay otra más elegante, pero también terrible: cortesanos. Un abrazo.
Enviado por Susana Jauregui - 28-marzo-2009 a las 18:01
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Hola, Tengo un blog donde capturo mis notas del diplomado en alta dirección que estoy estudiando, seguramente les interesará...
http://web.me.com/vidalruiz
Enviado por vidal - 28-marzo-2009 a las 16:25
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FELICIDADES POR SU AMPLIO Y EXACTO ANÁLISIS RESPECTO A ESE TIPO DE PERSONAS.
DURANTE LA LECTURA, ME DI CUENTA DE QUE, EN MI ÁREA LABORAL, ESTOY RODEADA DE PERROS Y PERRAS, TAL PARECE QUE FUERA UNA PANDEMIA. QUÉ LÁSTIMA QUE EN LA MAYORÍA DE LOS CENTROS DE TRABAJO SE DE ESTA SITUACIÓN, LLENOS DE LAMBISCONES.
Enviado por Marlitt López - 28-marzo-2009 a las 13:33
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Creo que uno de los factores importantes para que se de la adulación es un jefe ENDIOSADO, un ego inflado, en el cual el jefe, cree tener la razón, y lo peor subordinados que le dan la razón, lo difícil de un sistema así, es que si uno busca la permanencia, se encontrará con el conflicto moral de ir contra los principios propios o seguir la corriente
Y lamentablemente si uno opta por respetarse a uno mismo, conseguirá uno la exclusión, bien lo decia el CHE
[b>MÁS VALE MORIR DE PIE, QUE VIVIR ARRODILLADO
Enviado por BURGHINI - 28-marzo-2009 a las 12:42
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Que tal, saludos cordiales. En mi trabajo existe la quinta ley de newton “el que se arrastra tiende a subir“. Una vez al cuestionar la actitud de un adulador con el jefe, éste me dijo “pus si, si le traigo las tortas, el refresco, los camarones, la botana, el desayuno le invito las cheves después de la jornada, mariachis en su cumpleaños, buenos vinos etc; pero sabes que -me preguntó-, tiempo extra no me falta y siempre tengo lana en mi bolsa y me la llevo suave\". Y me quedé callado porque tenía razón. Existen casos de compañeros que por quedar bien con el jefe han tenido que ceder a sus propias esposas. Lo que planteas está super bien pero la adulación no se va a acabar. La necesidad es más grande y hay quienes gustan de ser adulador. Lo mejor es mantenerse callado y no fijarse en sus acciones y ser auténticos tanto con los jefes, compañeros y con nosotros mismos. Por último gente aduladora no es positivo para alcanzar la justicia.
Enviado por daniel guadalupe - 28-marzo-2009 a las 01:27
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Hola es un tema importante, viendo algunos comentarios tanto pÚblica como privada que sea la empresa hay estos tipos de personas, lo malo de esto es que los dueños son los primeros culpables ya que de ellos empieza que exista este tipo de individuos porque crees ellos que lo que realizan está bien sin tener la menor precaución de verificar, creo en lo personal que las empresas deben de realizar algunos examenes de conocimientos para estar seguros que el personal con el que cuentan está capacitado para realizar la actividad correspondiente, y el otro factor que influye es el poder (puesto inmediato asignado) Saludos.
Enviado por Alberto Rincòn - 27-marzo-2009 a las 20:21
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Las personas que son \"lambisconas\" no tienen ética profesional, recurren a la lambisconería para maquillar sus deficiencias, pero un consejo, !tengan cuidado!, tomen consiencia de sus límites, porque al acostumbrar a su jefe a su lambisconería, esté les pedirá cada vez más cosas y no precisamente laborales, que quién sabe si estén dispuestos a efectuar, o peor aún cuando no puedan decir \"no\" y quien sabe cómo se sientan después.
De igual forma, para los jefes que suben alguien de puesto solamente por ser adulador sin considerar su desempeño laboral, estas últimas siempre terminan exigiendo su \"pago\" por esa lambisconería como favoritismos, o que el jefe no los regañe cuando cometen errores, etc.. y de igual forma el jefe tendrá que estar \"tapando\" los errores de éste o haciendose de la vista gorda, terminando esto en una relación tipo \"relaciones destructivas\".
Enviado por ali - 27-marzo-2009 a las 15:06
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en cuanto a que los aduladores existen, es cierto, pero lo más terrible no es sólo eso, sino que además hay que sufrirlos, en lo personal, me tocó estar en un grupo de seis personas trabajando en una obra para el gobierno, la diferencia es que nosotros eramos una empresa privada y contrario a lo que ví en el área pública, no sólo tuve que trabajar en un ambiente infernal escuchando a diario habladas,recibiendo un trato discriminatorio por mi edad y mi género, viendo malas caras y estando amenazada con no poder dirigirme siquiera al dueño y jefe de la empresa so amenaza de despido porque todos estaban unidos en su afán por quedar bién con él pues yo tenía que hacer todo el trabajo de uno de ellos, el cuál en especial se refería a mí como \"la muchacha\" o \"mi muchacha\" siendo que tengo el mismo grado profesional que dicho sujeto y por ende todos terminaban refiriendose a mi en el mismo modo despectivo aún cuando todos los que ahí laboraban eran iguales a mí. así todo mi trabajo ante el dueño no existía, pues entre todos se encargaban de decirle que el que trabajaba era mi compañero, por esa razón y por último, despúes de sufrír un intento de envenenamiento por parte de estos individuos lo que me llevó al hospital, puse fin a la historia,tuve que colocsrme en la fila del desempleo pero con vida aunque el daño moral y psicológico que sufrí sé que sólo con el tiempo se curará. Sé que debí denunciar todos éstos hechos ante las autoridades pues este es un delíto que se llama violencia laboral, pero también es sabido que si uno deuncia ellos se encargan de correr la voz a nivel profesional y no sólo quedamos como \"gente problemática\" a la que posteriormente se le negará el empleo en cualquier parte de nuestra área, sino además elloos tienen entre sí un elnace donde se mandan los currículums vitae de los \"fichados\",gracias por su atención.
Enviado por mili - 26-marzo-2009 a las 16:14
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Es inevitable en estos tiempos. Inicia con la candidata disfrazada de modelo para que el señor de RH la vea \"mona\", hasta el jefe que necesita rodearse de \"sostenedores de ánimo\" (cuatitos futboleros, pués) para poder trabajar. Yo recuerdo una sóla empresa dónde el corporativismo era tan bien fundado, que no valían sino resultados: Peñoles. Cada área era independiente de la otra, los vínculos eran los realmente necesarios y se reducían a confirmaciones del procedimiento para iniciar el siguiente paso administrativo. Recursos humanos era tan respetado, que en alguna ocasión, estando en capacitación y necesitando el Director General una copia de un reporte emitido por un servidor, no pudo pedirseme sino hasta en el receso del curso, que por cierto eran obligatorios en por lo menos 72 horas anuales, más las que se negociaran como necesarios para el trabajo específico. Antes de eso, me tocó colaborar con un curioso esquema administrativo: El dueño, que no empresario, le pedía directamente al empleado lo que necesitaba, brincándose al mando, lo que ocasionaba una distorsión terrible en las órdenes y obligaba al lambisconeo perpetuo. Lo sorprendente es el éxito que reportaba a esta empresa el trabajar así: Le sacaban de inmediato resultados al ejecutivo, lo botaban en pocos meses y quienes mandaban eran los chismes. Un horror. Me quedo con el primer ejemplo. ¿Cómo evitar el lamesuelísmo? Yo recurro a los procedimientos sin ninguna flexibilidad. ¿Algo inusual en la operación? Una nueva política de inmediato. Así todos saben como actuar. Y trato a todos por igual: respetuosa e institucionalmente. Las poquísimas excepciones fuera del manual, las asumo como una responsabilidad personal o que consulto con superiores. ¿Amigos? fuera de oficina. Un abrazo.
Enviado por Antonio Fuentes - 26-marzo-2009 a las 13:19
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Hola Marcelo Tedesco, a lo largo de mi vida profesional he conocido muchos lambiscones. Algunos que aplican directamente conmigo ese estilo. En mi caso no hago distinción entre los que \"me hacen la barba\" y los que sin pena ni gloria. yo creo que lo que habla por uno es el desempeño en el trabajo. Interesante y sabroso este tema que en un país tan \"apapachador\" es cotidiano. Saludos
Enviado por andrea alberti - 26-marzo-2009 a las 13:03
El camino de nuestra vida profesional no se parece en nada a lo que nos enseñan en la escuela o en la casa, ni siquiera es un camino en el que podamos avanzar con el objetivo de ver qué hay adelante para luego retroceder y tomar las decisiones convenientes, más bien es una de esas carreteras que sólo recorreremos kilómetro a kilómetro una vez en la vida. Todo hacia adelante siempre será nuevo y para llegar al final con éxito dependeremos de la hoja de ruta que tracemos.
Esto es lo que buscaremos en el blog: desmenuzar cada una de las circunstancias que atoran nuestro desarrollo profesional, empezando por lo que está en nuestra cabeza, en nuestras manos y, por supuesto, analizando el entorno: los jefes, los colaboradores, recursos humanos, la empresa, la familia, la cultura y la sociedad.
También analizaremos lo que se denomina GAP (Generación de Alternativas Profesionales) que nos puede permitir dar saltos cuánticos (atajos), alcanzar objetivos y cerrar etapas recorriendo semana a semana nuestra Ruta Profesional.
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Marcelo Tedesco es Master en International Business por la Universidad La Salle de Barcelona, cursó Estudios Avanzados de Negocios en China por la Universidad FUDAN de Shanghái, y es Project Management Professional acreditado por el Project Management Institute (PMI).
Ha trabajado como consultor para más de 100 empresas multinacionales y PyMEs en México y Latinoamérica; es miembro activo de organizaciones que desarrollan el liderazgo a nivel mundial como Toast Master International y el PMI.