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El año está por terminar y como es ya tradición las principales revistas de ciencia publican su selección de los que consideran los avances científicos más importantes del 2008. Para la revista Science este año se recordará científicamente por las siguientes diez razones.
El décimo lugar está ocupado por las tecnologías de secuenciación genética que están al alcance de la población y permiten saber a cualquier persona dispuesta a pagar 5 mil dólares lo que esconden sus genes. Aunque todavía se tienen que resolver algunas cuestiones éticas y dilucidar su utilidad real, la opción existe y la decisión de secuenciar el genoma es individual.
El noveno lugar lo ocupa la física teórica y sus modelos para calcular la masa de las partículas que componen la materia con una precisión del 98 %.
En el lugar número ocho está la grasa parda, el nuevo protagonista de la lucha contra la obesidad. A diferencia de la grasa blanca que se ha convertido en un problema de salud pública, este otro tipo de grasa se creía desaparecida en las personas adultas pero varios grupos la han encontrado en pequeñas cantidades y en zonas específicas del cuerpo adulto. Este tipo de grasa convierte la energía en calor en vez de almacenarla en depósitos grasos y demostró ser un pariente cercano del músculo. De hecho, la manipulación de un solo gen es suficiente para convertir células de grasa parda en células musculares capaces de contraerse. Esto abre nuevas posibilidades y recursos en la forma de enfrentarse al sobrepeso y la obesidad.
En séptimo sitio se encuentra una filmación de cómo se desarrolla un embrión que permite observar el movimiento, división y especialización de cada una de las células que forman un organismo. Para aquellos interesados las imágenes están en Internet y aspiran a ser una suerte de YouTube de la biología del desarrollo.
En sexto lugar están las fuentes renovables de energía. Ahora existe la posibilidad de utilizar el agua, o más bien su fragmentación en hidrógeno y oxígeno, como combustible. El quinto lugar lo ocupa el movimiento de proteínas y la forma en la que interactúan entre ellas, una suerte de baile molecular.
Los superconductores, que son materiales capaces de conducir electricidad sin resistencia a temperaturas más altas de las modeladas teóricamente, ocupan el cuarto lugar colocando a la física de materiales dentro de los finalistas de este año.
Esto nos deja a los tres primeros lugares que son ocupados por:
Tercer lugar: Genes del cáncer. La secuenciación del cáncer de páncreas, cerebro, pulmón y leucemia mieloide aguda. La información obtenida ha permitido identificar genes responsables de malignidad así como la comprensión de algunas de las características de estos tumores, como su resistencia a medicamentos. Lo más importante es que gracias a esto será posible desarrollar tratamientos más efectivos y específicos para cada paciente.
Segundo lugar: Exoplanetas. A pesar del gran número de organismos vivientes que tenemos en la Tierra, los seres humanos seguimos obsesionados con buscar vida en otros planetas. Este año se identificaron seis planetas que giran alrededor de estrellas parecidas a nuestro sol y en los cuales hay agua, metano y dióxido de carbono- elementos indispensables de un planeta habitable. Aunque la posibilidad real de encontrar planetas habitados es aún remota, estos descubrimientos mantendrán a los astrónomos ocupados un buen rato.
Primer lugar: Reprogramación celular. La posibilidad de usar células madre cotidianamente en el estudio y tratamiento de enfermedades es cada día más cercana. Este año distintos grupos han obtenido células madre de la piel de seres humanos, sin necesidad de utilizar embriones y haciéndolo éticamente aceptable. A partir de estas células madre han reproducido distintas enfermedades en platos de células cultivadas donde se puede estudiar su evolución y su respuesta a distintos medicamentos. Entre las enfermedades que ya cuentan con líneas de células madre son: diabetes tipo 1, Parkinson y Síndrome de Down entre otras. Hay mucho por hacer aún pero el camino recorrido es sin duda considerable y el primer lugar muy merecido.
Hasta aquí el 2008 y nos quedamos preguntándonos que nos depara la ciencia en el 2009.
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