Quien no actualice su posición respecto del mercado rápidamente, quedará sin posibilidad de ser un jugador real. Las reglas han cambiado súbitamente para todos, lo mismo para propietarios vendedores de inmuebles, que para los posibles compradores interesados en adquirirlos y promotores o mediadores profesionales tratando de cerrar operaciones.
En mercados inmobiliarios más evolucionados, cuando llegan las crisis, el efecto se ve de inmediato reflejado en los precios. Las caídas son significativamente fuertes, y es posible observar en un lapso corto bajas de treinta o cuarenta por ciento.
El mercado inmobiliario en México, y en particular el de la Ciudad de México que conozco con detalle, ha reaccionado en las últimas grandes crisis de diferente manera. La elasticidad del precio es casi nula. Quienes se mantienen en el mercado tratando de vender, se niegan absolutamente a reconocer una posible reducción en el precio solicitado, y prefieren mantenerse en el que tenían previsto, aunque eso les signifique un lapso de tiempo mucho más largo para cerrar la operación.
Al margen de las crisis, en ocasiones el aferrarse a un precio llega a extremos inauditos. Apenas hace unos días alguien me dio el dato de una casa habitación en Jardines del Pedregal que lleva ocho años continuos expuesta a la venta, sin conseguir el objetivo. No se necesita ser precisamente un genio para aún sin conocerla, saber que el precio es el problema.
Pero la capacidad de autoengaño de los propietarios vendedores a veces es extrema. Piensan que han tenido mala suerte, o que quienes acuden a visitar su casa no tienen la capacidad de apreciar lo maravillosa que es. Y obviamente si uno llega a insinuar que están equivocados, se disgustan y ofenden y hasta argumentan que para "rematar" su casa ya lo habrían hecho hace mucho.
En una situación como la que vivimos actualmente, me parece que ocurren al menos dos situaciones importantes en el mercado. La primera es que el mercado se empequeñece porque algunos vendedores y también un buen número de compradores, simplemente se retiran para esperar tiempos mejores. Quienes trataban de vender temen equivocarse en su decisión por estar en un entorno tan incierto, y en donde aún en caso de vender estarían ante el riesgo de quedarse con dinero líquido que no saben en donde invertir con seguridad. Los compradores se retiran por la imposibilidad de contratar crédito, o por el temor de perder su empleo y quedar en situación de no poder afrontar el compromiso.
El segundo fenómeno que alcanzo a observar, es que las posiciones entre compradores y vendedores se va distanciando. Dicho de una manera coloquial pero cercana a la realidad, usualmente, y en condiciones normales, la diferencia entre ambas partes pude ser de un 10 ó 15 por ciento, pero en estos momentos ese diferencial en cuanto a visión de precio, bien puede estar ampliándose a un 40 por ciento, porque los que adquieren piensan que podrán conseguir gangas al comprarle a la gente supuestamente "ahorcada" que venderá al menos un 20 o 30 por ciento abajo, pero curiosamente quienes venden, imaginan que quizá su casa o inmueble, hoy en razón de la devaluación del peso o cualquiera otro argumento, vale un 10 o 15 por ciento más que antes de iniciar ésta crisis mundial.
Quienes actuamos como mediadores en las operaciones de compraventa de inmuebles, tendremos que ser mucho más aptos y hábiles para lograr acercar las posiciones de compradores y vendedores. Requeriremos de más y mejor información, de datos duros, para crear consciencia a todos los clientes y personas que confían en nuestra experiencia, de lo que deben de hacer para conseguir el objetivo. Nuestro actuar se vuelve más difícil, pero también más necesario. El mercado se hace más chiquito pero la responsabilidad se incrementa.
Saludos Lic. Robina, siempre es un gusto contar con gente experta que nos dé su punto de vista de lo que pasa en el mercado inmobiliario. Gracias, un artículo interesante.
Enviado por Carlos Soto - 29-enero-2009 a las 19:49
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Fernanda: Mi caso fue casi igual al tuyo, pagué el 10% de enganche como promesa de copraventa; sin embargo, en la tramitación del crédito hubo irregularidades y negligencias por parte de los brokers y el crédito quedo en condiciones intratables y totalmente ajenas a las que me habían estimado por lo que me negué a firmarlo y di el dinero por perdido. Afortunadamente llevé mi queja a Profeco y en una conciliación logré recuperar mi dinero. Espero te sea de utilidad mi experiencia.
Enviado por Manuel G. - 06-enero-2009 a las 13:08
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Buenos días. Como siempre muy oportuna la información. Yo estoy pasando por una situación que describe. Tenemos comprometida la compra de una casa, pero como estamos viendo actualmente la situación financiera, realmente creo que preferimos perder el dinero que dimos como promesa de venta a que después no podamos seguir pagando la casa y perder más dinero. Qué piensa al respecto. Gracias por su respuesta.
Enviado por Fernanda - 06-enero-2009 a las 09:55
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Lic. Luis R. Una pregunta.
Cómo intervienen los encargados de los avalúos en esta situación?
Es posible que en este año los avalúos salgan más bajos?
A final de cuentas, tanto comprador como vendedor siempre procuran el que precio quede lo más cercano posible a lo que determine el avalúo no sólo porque la conveniencia sea bipartita, sino porque ambas partes quedan sujetas a impuestos (cuya naturaleza desconozco) en proporción a cuanto difiera el avalúo del precio acordado de venta.
De antemano, le agradezco si me pudiera aclarar este punto.
Enviado por Manuel G. - 31-diciembre-2008 a las 10:31
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Así es, cientos de propiedades por mi colonia tienen años intentándolas vender y nada, la gente no tiene ese dinero que piden o bien no somos tontos y nos vamos a las casas con precios más accesibles, pero se vale soñar esos miniespeculadores que se queden esperando algunos años a vender sus propiedades estamos en la oferta y la demanda, se dan casos que alguien vende su casa a las 24 hrs de ofrecerla en El Universal pero es porque ofreció un precio justo y razonable.
Enviado por pablo - 30-diciembre-2008 a las 10:24
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Licenciado:
Yo agregaría un fenómeno adicional a los que usted atinadamente menciona. El hecho de que en algunos sectores de la Cdad. de México, las propiedades están siendo comercializadas en dólares y con el brusco efecto de la devaluación, existen dueños que creen que por ese sólo hecho sus propiedades valen un 30% más. Entonces, esas estarán más lejos que nunca de poderse vender. ABSURDO no cree?
Enviado por Jorge - 23-diciembre-2008 a las 12:28
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LA VERDAD FELIZ NAVIDAD, Y LO FELICITO POR SU BLOG TAN VALIOSO, DÓNDE MÁS SE LE PUEDE CONTACTAR MISTER ROBINA?
Enviado por FRAY YUNKE - 23-diciembre-2008 a las 11:39
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Estoy de acuerdo con lo que dices, he estado viendo casa con inmobiliarias e inauditamente me dicen que debía firmar antes de terminar el año porque iban a subir de precio un 30% para el próximo!? pues en qué mundo viven, en un caso pudieran aplicar para las casas no construidas, pero para las que ya están hechas?... aquí estamos alrevéz, no hay dinero y prefieren subir los precios...
Enviado por Sixx - 18-diciembre-2008 a las 14:51
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Por lo pronto, todos los vendedores que manejan precios en dólares están añadiéndole un 20 a 30% más de sobrecoste por la devaluación del peso. Ese es el absurdo de pensar que los inmuebles en México deben valuarse en dólares.
Enviado por ebm - 18-diciembre-2008 a las 11:40
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Tiene toda la razón.. he estado siguiendo el mercado para una posible compra de un departamento, y me llama la atención que pocos son los que se venden a precios interesantes y bajos. Vamos a ver que tal se adaptan los factores a la situación. Sabe que creo que es factor fundamental en este aspecto? el monto de impuestos anuales (predial). En EU los impuestos son tan altos, que una vez que se pierde el empleo no hay forma de mantener la casa, aún cuando esté pagada. Caso contrario en México, que son mínimos y en donde aún en épocas de crisis, en muchos casos, se pueden mantener. Saludos!
Es socio director de Quality Inmobiliaria Robina desde 1996.
Miembro de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios, fue director del nuevo Sistema de Bolsa Inmobiliaria en Internet (1996 -1997), Consejero y Vicepresidente Internacional (1993 – 1994), Secretario Nacional (1990), Director de la Bolsa Inmobiliaira (1996).
Recibió la medalla Luis Barrios a la Excelencia Inmobiliaria (AMPI Ciudad de México) en 1999 y en el año 2001 la medalla AMPI Nacional. Ocupó la Vicepresidencia de AMPI Ciudad de México durante 2003. Actualmente es Coordinador del Programa de Certificación y presidente de la Comisión Certificadora del Profesional Inmobiliario.
Miembro desde 1990 de National Association of Realtors (EEUU), representante por México en la primera Comisión por el Tratado de Libre Comercio. Asociado desde 1992 a la FIABCI (Federación Internacional de las Profesiones Inmobiliarias) con sede en París, Francia.
Participó en el Instituto de Investigaciones Inmobiliarias de la Ciudad de México como miembro del Cuerpo Titular de Expositores a nivel nacional, en Valuación Comercial, Aspectos Fiscales, Administración de Condominios e Inmuebles de Productos, Venta Unitaria y Múltiple, y diversos cursos especiales (1980-1989).
Licenciado en Administración de Empresas, con estudios sobre arquitectura y urbanismo en la Universidad Iberoamericana. Diplomados sobre temas inmobiliarios. Coautor de Obras y Estudios en materia Inmobiliaria. Diversos cursos sobre valuación, comercialización, administración y aspectos fiscales en materia inmobiliaria, en instituciones nacionales y extranjeras.