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Aura, (1962), uno de los libros más reconocidos de Carlos Fuentes, estuvo durante varios días en el 2001 en medio de una serie de notas informativas protagonizadas por una gran paradoja de tinte nacional: el entonces Secretario del Trabajo, Carlos Abascal Carranza, de quien por su cargo se infiere tendría la responsabilidad de velar por los intereses de todos los trabajadores y el cumplimiento de las leyes en materia laboral, orilló el despido de una profesora de secundaria, Georgina Rábago. ¿La excusa? La profesora recomendó la lectura de Aura a sus alumnas del Instituto Félix de Jesús Rougier. Entre ellas estaba la hija del entonces secretario.
Desconocemos qué es de la profesora (aunque después del episodio ha participado como actriz en varios y valiosos proyectos teatrales y televisivos –en 2001 tenía 23 años y estudiaba en la UNAM Literatura Dramática y Teatro), pero sí sabemos lo que opinaba de la hija de aquel secretario de trabajo: “Era la más participativa, muy bien comportada. En clase no platica. Sin ser propiamente líder, era una de las que más enriquecían las clases con sus comentarios. Con ella nunca tuve un incidente".
Malos ratos aparte, nadie duda de la trascendencia de la obra de Carlos Fuentes. Nacido escorpión, tiene tres nacionalidades, por decir: panameño de nacimiento, mexicano al ser hijo de mexicanos, y veracruzano, de Xalapa sobre todo, porque ahí una calle lleva el nombre de su padre, oriundo de esa Ciudad, y otra lleva el suyo porque es ciudadano distinguido de Xalapa. Carlos Fuentes cumplió 80 años este 11 de noviembre y la Universidad Autónoma Metropolitana es parte del Homenaje Nacional que se le rinde al novelista.
Escritor y amigo reconocido por sus colegas, de él alaban no sólo el talento y el oficio sino el apoyo permanente que brinda a los jóvenes escritores. Dice Gabriel García Márquez “Lo que pasa, en realidad, es que él parece entender muy bien la noción católica de la Comunión de los Santos: en cada uno de nuestros actos –por triviales que sean y por insignificantes— cada uno de nosotros es responsable por la humanidad entera. (…) Al contrario de tantos escritores que desearían ser los únicos en el mundo, él quisiera celebrar todos los días la fiesta de que cada día seamos más y más jóvenes los escritores del mundo. Tengo la impresión de que él sueña con un planeta ideal habitado en su totalidad por escritores, y sólo por ellos. A veces he tratado de aguarle el entusiasmo diciéndole que ese lugar ya existe: es el infierno.”
Julio Cortázar le escribió: “Yo no sé si su libro [La región más transparente] me ha hecho conocer un poco mejor a México.
Me basta, por el momento, haberlo conocido mejor a usted y estar admirado de su talento de novelista. En su nota Emma descuenta que usted puede dar más. ¿Por qué no? Usted debe ser el primero en creerlo. Tiene que creerlo, porque la prueba está a la vista. Nuestros libros nos escriben a nosotros, nos echan hacia delante o hacia atrás. El suyo, amigo, le ha dado tal empujón, que desde ya espero la hora de leer el siguiente. Me queda de México una idea terrible, negra, espesa y perfumada”.
Lo que rodea a un hombre con tal trayectoria es inmensurable, pero algo habrá de abarcarse en las tres mesas que dentro del Coloquio “El arte de….” Coordina la UAM y que contarán, nada menos, que con la presencia de Juan Villoro, Carlos Montemayor, Elena Poniatowska, Xavier Velasco, Jorge Volpi, Gonzalo Celorio, Santiago Roncagliolo, Arturo Fontaine, Matilde Sánchez y Edmundo Paz Soldán, entre otros escritores de nuestro continente.
Las mesas de la UAM son el Arte de novelar III, IV y V, y se llevarán a cabo el viernes 21 a las 16 horas y el lunes 24 a las 10 y 12 horas respectivamente en Leandro Valle # 20. Col. Centro, a un costado de la Iglesia de Santo Domingo.
Valdrá mucho la pena acercarse por ahí, irse de pinta con permiso o sin él, como diría Xavier Velasco, para estar con Fuentes y con sus amigos, entre los cuales estamos ustedes y nosotros, sus lectores.
Mtra. Jimena Camacho Torres, Subdirectora de Enlace con Medios, Rectoría General de la UAM
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