| |
|
| |
Reporteros: Ella Grajeda y Alberto Cuenca. Viñeta por Villa |
Por Alberto Cuenca y Ella Grajeda (*)
Cuando los perredistas hablan entre sí sobre Marcelo Ebrard, siempre sueltan una frase: "Marcelo es el jefe de Gobierno pero no tiene autoridad".
Pareciera un galimatías, pero en la lógica de los perredistas esta expresión tiene sentido, pues cuando se analiza bajo la lupa de la fuerza política que ha construído Ebrard en el partido del sol azteca la verdad se impone.
Sí, porque el jefe de Gobierno no tiene representación al interior del PRD. No cuenta con una base social, vaya, con una tribu -tan necesaria en ese instituto político. Tampoco ha logrado instalar a un sólo representante en el Consejo Nacional del partido, que es el órgano máximo de dirección, y él mismo ni siquiera ha podido tomar protesta como consejero estatal porque las corrientes no se lo han permitido, a pesar de que, como jefe de Gobierno, tiene ese derecho.
El grupo MEC (llamado así por las siglas que derivan de su nombre) lo conforman algunos integrantes de su gabinete, pero ese círculo es reducido, y aunque controlan áreas claves de la administración local, no tienen fuerza política.
Marcelo, dicen los perredistas, no es nada sin las alianzas que ha podido tejer con grupos como el que encabezan Armando Quintero, secretario de Transportes (Unyr); Laura Velázquez, secretaria de Desarrollo Económico (IDN) o Martí Batres, secretario de Desarrollo Social (Izquierda Social).
Las elecciones para diputados y jefes delegacionales se realizarán en ocho meses y en el escenario preelectoral Marcelo se encuentra solo y sin Andrés Manuel.
Con el tabasqueño la distancia es cada vez más visible y una muestra de ello se presentó el jueves pasado, durante la aprobación de la reforma energética en el Senado. Ese día se le preguntó al jefe de Gobierno de qué lado estaba su apoyo, con Andrés Manuel López Obrador y sus movilizaciones o con los senadores del PRD que votarían a favor de la reforma. Respondió que él respetaría y apoyaría la decisión que tomaran los legisladores.
También se le preguntó si acudiría a la asamblea informativa organizada por López Obrador el pasado domingo, como parte del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo. Dijo que no.
La posición de Ebrard es complicada, pues en este momento no le conviene pelearse con la Federación, ya que está por aprobarse el Presupuesto de Egresos 2009 y por lo menos 55 mil millones de pesos del pastelote le tocarán a la ciudad.
Aunque sus allegados aseguran que hay un pacto entre Marcelo y Andrés Manuel, porque son amigos y porque el primero le debe el cargo al segundo, lo cierto es que desde hace tiempo cada uno de ellos trabaja por su parte. Se diluye así la posibilidad de que para el 2012 la candidatura presidencial se defina a través de un acuerdo entre ambos o en favor del que se encuentre mejor posicionado electoralmente.
Algunos perredistas hablan de la fundación de un nuevo partido por parte de López Obrador, mientras a otros les llama la atención la falta de interés del jefe de gobierno del DF para ganar espacios de decisión política al interior de su partido.
Quienes conocen las entrañas del PRD aseguran que Ebrard no tiene intenciones de convertirse en líder de un grupo propio que le compita a otras corrientes perredistas, pues conforme se acerque el tiempo buscará negociar y sumar, al estar consciente que no ha tenido mucha suerte para posicionarse al interior del sol azteca.
En los últimos meses, Ebrard sólo logró dos posiciones en el Comité Ejecutivo Estatal del PRD-DF.
El pasado 11 de octubre hubo elección para designar a 64 consejeros nacionales de ese partido. En la contienda participó una pequeña corriente presidida por el secretario de Protección Civil del DF, Elías Miguel Moreno Brizuela, a la que se le denominó "Izquierda en Movimiento" y que es identificada como la "tribu" de MEC.
Pero ese día la "Izquierda en Movimiento" fue barrida del mapa electoral perredista, al obtener solamente 4.22% de los votos. No alcanzó el 5% de lo sufragios que exigen las reglas internas de ese partido para participar en la asignación de consejeros nacionales.
Igual de fallidos fueron los intentos por imponer a Alejandro Rojas Díaz Durán en el Comité Estatal del PRD. Sólo hay que recordar que era tanto su afán por imponer a Díaz Durán -ahora Secretario de Turismo del DF— que éste despachó a la entrada de la sede del PRD-DF. Ahí estaba él y su escritorio.
Después de este episodio, Ebrard buscó a Alejandra Barrales, quien antes ocupaba la cartera de Turismo en su gabinete, para acercarse a las bases. Tras un proceso electoral descalificado por su opositor, Jesús Zambrano, de la corriente de Nueva Izquierda, ella finalmente ganó.
Sin embargo, Barrales no ha logrado sumar a la corriente más poderosa del perredismo nacional, la Nueva Izquierda, a quienes por cierto acusó durante su campaña de "traidores", lo cual también ha complicado la relación del gobierno local con la Asamblea Legislativa, pues uno de los principales dirigentes de esta corriente es Víctor Hugo Círigo, presidente de la Comisión de Gobierno.
Para el proceso electoral del 2009, diputados perredistas comentan que Ebrard tratará de imponer a sus candidatos a legisladores y jefes delegacionales, con el objetivo de crear una estructura propia en el DF que apoye sus intenciones de lanzarse para el 2012.
De entre los aspirantes palomeados por Ebrard se habla ya de José Ángel Ávila, secretario de Gobierno del DF, Jesús Valdés, director de Participación Ciudadana, y Juan José García Ochoa, quienes buscarían una diputación local o federal, así como Jesús Valencia, director del DIF, como candidato a jefe delegacional en Iztapalapa.
¿Qué tan lejos llegará Ebrard en sus aspiraciones?
¿Con quién será capaz de aliarse para lograr sus objetivos?
¿Veremos el momento de la confrontación directa entre Ebrard y AMLO?
Por lo pronto, con elecciones intermedias a la vuelta de la esquina, el escenario político del jefe de Gobierno es complicado, más aún cuando se encuentra solo y sin Andrés Manuel.
(*)Alberto Cuenca, cubre información del gobierno del Distrito Federal.
Ella Grajeda, cubre información de la ALDF y partidos políticos.
|