He tenido la oportunidad durante los últimas semanas de viajar por diferentes ciudades de Alemania, un país que fue severamente destruido como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, principalmente en las poblaciones que hace seis décadas eran los polos de su desarrollo industrial, así como en sus vías de comunicación e infraestructura ferroviaria.
Es decir que en sesenta y tres años los alemanes han construido un País de impresionante desarrollo e igualdad social, sobre unos cimientos de destrucción y ruina que obtuvieron como legado del más absurdo de los eventos que el ser humano haya podido ocasionar.
He reflexionado acerca de lo que ha hecho que los alemanes hayan podido levantar su país y llevarlo a un estado de excelencia en muchos renglones de su desarrollo en un plazo relativamente corto. Alguna fórmula de éxito habrán seguido para conseguir el bienestar económico que hoy se percibe en sus habitantes, y donde no se aprecia una gran polarización social como la que se ha acentuado en un México en donde pareciera que cada día los ricos son más ricos, y los pobres más pobres, y que algunos políticos tratan de sacar ventaja de esa situación, e incluso la fomentan.
Y como en todas las historias de éxito es difícil encontrar un solo factor que lo determine y más bien es la suma de muy diversos factores. Si se pudieran englobar, tendríamos que hablar de cultura y educación, aunque eso suena muy general y poco claro.
Buscando un elemento más concreto y específico y que se refleja particularmente en los inmuebles, he encontrado que todo en ellos se hace con la idea de perdurar en el tiempo. La calidad de sus acabados como acontece con la herrería y cerrajería, es de un altísimo nivel y con la mentalidad de que deben durar indefinidamente.
A diferencia de factores culturales que copiamos de los estadounidenses, nuestros vecinos al norte, quienes son los reyes de la cultura "kleenex", que consiste en usar y tirar, los alemanes crean sus satisfactores pensando que éstos deben perdurar y conservarse por el mayor tiempo posible. En la industria automotriz ésta forma de pensar y desarrollar los productos resulta muy evidente. Mientras un coche y su motor en los Estados Unidos están fabricados para circular 100,000 kilómetros, las marcas europeas y en especial las alemanas lo hacen para 500,000. Apenas antier me subí a un taxi Mercedes Benz en estado impecable y con casi 650,000 kilómetros recorridos.
En los inmuebles sucede algo muy parecido, aunque en México hacemos construcciones de mampostería con características que podrían durar por muchas décadas, en ocasiones los terminados y la falta de mantenimiento, hacen que un edificio o casa se nos vuelva obsoleta y "vieja" en veinticinco años. En México he escuchado muchas veces la expresión "viejón" para referirse a un edificio de oficinas de 30 años, mismo al que en Europa se consideraría como absolutamente reciente. Y lo anterior, sin considerar que en el viejo continente por lo general los climas suelen ser mucho más hostiles que los nuestros.
Quizá deberíamos aprender un poco de ésta forma de ubicar los inmuebles en el tiempo para hacerles productivos y útiles por períodos mayores, y quizá nuestros gobernantes entender que medidas proteccionistas y populacheras como fue en su época la congelación de rentas en el Distrito Federal, que se suponía era meramente temporal al terminar la guerra y que prolongaron por años y años, solo contribuyeron a ocasionar un gravísimo deterioro en el parque inmobiliario de la Ciudad.
Sr. Robina estoy totalmente de acuerdo con usted. Soy orgullasamente mexicano y vivo en Alemania desde hace algunos meses y su apreciación de la cultuta alemana es acertada. Sorprende ver la cantidad de tiempo que los alemanes dedican a mantener sus propiedades en buen estado y ... a asegurarse de que TODOS matengan en buen estado lo que es de todos. No sólo se nota en su inmuebles, basta con ver sus autos. El cuidado que se exigen el conducir y que le exigen a los demás es formidable, ya que del respeto al orden y las leyes se origina el bienestar común.
Como mexicanos debemos dejar de pensar en lo que hicieron los antepasados, sean los aztecas, los españoles o los presidentes de décadas anteriores para mejor pensar en lo que NOSOTROS vamos a hacer para mejorar como país y cultura. Esto no depende sólo de los gobernantes, si no de la población en general. Tan corrupto es el que recibe una dádiva, como el que la da.
Enviado por Javier - 24-octubre-2008 a las 03:23
Enviar mail al autor
Con respecto a los comentarios que realizas en tu texto, veo que tienes pleno desconocimiento de lo que hicieron nuestros antepasados, te puedo mencionar lagunas construcciones que están mil veces mejor hechas que las alemanas y de cualquier otra parte de Europa, comenzamos, la pirámide del Sol y la Luna, el Tajín, Santa Cecilia, Chichenitza, Palenque, Bonampak, Tamuín por decir algunas, todas estas construcciones tienen un grado superior de ingeniería, te puedo decir que lo que hicieron nuestros antepasados es de nivel superior y de excelente ingeniería, en México siempre se hicieron las cosas para que duraran toda la vida, lo malo fue la llegada de los gachupines que solo trajeron enfermedades y desprecio por lo de nuestras culturas, solamente ve la edificación hecha por los españoles (catedral de México) ladeada porque no usaron por completo el basamento piramidal del templo mayor, lo que no está cargado por la base completamente fuera de la horizontal y así te puedo decir de muchas construcciones españolas en el centro de México, tenemos el caso de los edificios de la colonia y el porfiriato hechos con calidad y materiales de primera que hasta la fecha no le piden nada a ningún edificio Europeo, las construcciones en México cada decada fueron bajando en calidad sino te recuerdo el porqué se cayó el edifico Nuevo León de Tlatelolco, donde debió llevar varilla de 2.5 pulgadas se encontró que la varilla era de 3/8 te suena a corrupción o a tranzas de quienes lo construyeron, que casualidad que los edificios que más se cayeron fueron los construidos en los años 40,50,60,70 y 80 que paso, pues venimos arrastrando todo lo malo que el español trajo a México, hoy en día no se puede hacer lo que dicen varias personas aquí que el aleman tiene estudio para esto para lo otro, le recuerdo a esta persona que lo que a un Europeo le cuesta aprender en años, nuestros artesanos lo aprenden en meses, sino pregúntenselo a los joyero plateros, ebanistas, yeseros y albañíles
Enviado por Alberto - 23-octubre-2008 a las 17:23
Enviar mail al autor
Lo felicito. Me parece que sus observaciones son por demás acertadas.
Enviado por Jorge - 07-octubre-2008 a las 09:30
Enviar mail al autor
No sé qué me movió más, si la visión de los alemanes hacia la preservación de sus muebles e inmuebles, o la visión de los mexicanos que han opinado en este espacio y que dejan entrever un terrible resentimiento a gobernantes y la vida misma. También soy mexicana, también estoy desempleada, he rebasado la edad productiva tengo 56 años, pero aún no puedo gozar los beneficios de la 3a. edad. También subió mi impuesto predial y mi canasta básica es aún más pobre. Aún así, tus palabras (Luis) me llenaron de esperanza y de gusto. Esperanza porque una vez más confirmo que la vida termina cuando termina, no antes. Gusto, porque en el ejemplo de Alemania, reflexiono sobre lo cerca que estoy de mi umbral de resistencia. Quiere decir que si conservo mi actitud y mi entusiasmo para hacer lo mejor que pueda en cada cosa que debo hacer. Si busco en mi interior una sola idea, por pequeñita que ésta sea, que me permita, sólo por una hora más, por un minuto más, conservar mi actitud proactiva, pronto muy pronto, aún cuando las nubes del abatimiento por la economía mundial, quieran convencerme de lo contrario, podré sentirme acariciada e iluminada por la luz del sol. ¡Viva México! ¡Vivan todos y cada uno de los mexicanos!Los amo a todos. Por favor reciban mi amor. Lupita Jaime Rguez.
Enviado por María Guadalupe Jaime Rodríguez - 06-octubre-2008 a las 13:27
Enviar mail al autor
Lic Robina, la comparación que hace de México y Alemania es totalmente inapropiada.
Enviado por Lusary - 03-octubre-2008 a las 22:53
Enviar mail al autor
Luis,
suertudo ya quisiera ir aunque sea a México, pero bueno leí tu artículo del día de hoy y hasta se lo mandé a mi novio, el fin de semana vimos la película "la caída" y curiosamente hablamos, de como Alemania a pesar de haber vivido lo que vivió se levantó y ve lo que es ahora.
Qué pena que la mentalidad de nuestros gobernantes es de mediocridad de y de poder para una o pocas personas, ¿así cómo avanzar?
en fin, un saludo desde San Diego, CA.
Enviado por Bábara - 03-octubre-2008 a las 19:12
Enviar mail al autor
La cultura para conservar
Luis Robina dice en su artículo LA CULTURA PARA CONSERVAR...
La herrería y cerrajería es de un ALTISIMO NIVEL en los inmuebles en Alemania.
Quiero mencionar que en Alemania los herreros y cerrajeros son técnicos con 4 años de preparación después de su educación básica. No son gente improvisada como en México. El gobierno alemán tiene total control de la educación y resultados de su gente. Hay grandes subsidios y toda la preparacion del alemán es de suma importancia en todos los campos. Los carpinteros, mecánicos, electricistas, pintores, plomeros hacen trabajos de primera. Esto sucede no únicamente en Alemania sino tambien en los países escandinavos. El problema en México es la falta de escuela, la poca educación y falta de apoyo económico que tiene el pueblo, especialmente la juventud.
La salud y la educación tienen mucho más presupuesto en países pequeños escandinavos que en México. Así no se ve PROSPERIDAD. Peter
Enviado por peder rasmussen - 03-octubre-2008 a las 13:02
Enviar mail al autor
Bueno fuera que tuvieramos el dinero suficiente para construir cosas que fueran más duraderas, con cuantos sacrificios nos hacemos de nuestras casas con la miseria de salario que percibimos en nuestro país. Lo que ganamos apenas alcanza para medio comer, medio vestir, todo a medias con una lista imnumerable de cosas, no es posible que compares un país de Europa con nuestro país; ahí habría que ver quién es el responsable de que estemos bien jodidos ya lo sabemos nuestros gobernantes no hay de otra. Saludos.
Es socio director de Quality Inmobiliaria Robina desde 1996.
Miembro de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios, fue director del nuevo Sistema de Bolsa Inmobiliaria en Internet (1996 -1997), Consejero y Vicepresidente Internacional (1993 – 1994), Secretario Nacional (1990), Director de la Bolsa Inmobiliaira (1996).
Recibió la medalla Luis Barrios a la Excelencia Inmobiliaria (AMPI Ciudad de México) en 1999 y en el año 2001 la medalla AMPI Nacional. Ocupó la Vicepresidencia de AMPI Ciudad de México durante 2003. Actualmente es Coordinador del Programa de Certificación y presidente de la Comisión Certificadora del Profesional Inmobiliario.
Miembro desde 1990 de National Association of Realtors (EEUU), representante por México en la primera Comisión por el Tratado de Libre Comercio. Asociado desde 1992 a la FIABCI (Federación Internacional de las Profesiones Inmobiliarias) con sede en París, Francia.
Participó en el Instituto de Investigaciones Inmobiliarias de la Ciudad de México como miembro del Cuerpo Titular de Expositores a nivel nacional, en Valuación Comercial, Aspectos Fiscales, Administración de Condominios e Inmuebles de Productos, Venta Unitaria y Múltiple, y diversos cursos especiales (1980-1989).
Licenciado en Administración de Empresas, con estudios sobre arquitectura y urbanismo en la Universidad Iberoamericana. Diplomados sobre temas inmobiliarios. Coautor de Obras y Estudios en materia Inmobiliaria. Diversos cursos sobre valuación, comercialización, administración y aspectos fiscales en materia inmobiliaria, en instituciones nacionales y extranjeras.