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Un gerbo como mascota es una opción acertada para todo aquel que busque un animal tranquilo, limpio, amigable, gracioso y juguetón. Con un poco de dedicación conseguirás que este roedor ocupe un gran espacio en tu vida. Gracias a sus múltiples acrobacias, tu rutina se llenará de momentos divertidos e inolvidables.
Un Jerbo, gerbo, jerbillo o gerbillo es un pequeño mamífero del orden rodentia. Conocidos como ardillitas o ratas del desierto; la subfamilia de los Gerbilinos posee 89 especies de roedores originarios de África y Asia. Todos adaptados a ambientes áridos. La mayoría son de hábitos nocturnos y omnívoros. Uno de los más conocidos es el Meriones unguiculatus o jird de Mongolia, que pasó de ser un animal de laboratorio a animal de compañía y es posible encontrarlos en las tiendas de mascotas. Son animales de 18 a 24cm de largo, parecidos a los hámsters, pero con la cola más prolongada, aproximadamente la mitad de su tamaño total. Su cráneo es más corto y ancho que en los ratones, las orejas son grandes y cubiertas de pelo; su cola, también cubierta de pelo, acaba en un penacho. Sus extremidades posteriores están mucho más desarrolladas que las anteriores, lo que les permite moverse a saltos erguidos sobre ellas. Existen múltiples variedades de color: más de 30. Como todos los roedores, tienen una vida relativamente corta. Lo habitual es que vivan tres años, aunque pueden llegar a los cinco.
Comportamiento: los jerbos son ruidosos tanto en gemidos como al roer los barrotes metálicos y escarbar incesantemente. Su capacidad exploratoria es extrema, su nariz se suele irritar de tanto buscar un hueco por donde escapar. Los machos producen ruido con las patas, un característico "tamborileo", como muestra de inseguridad o nerviosismo, cuando están en celo, al ser mordidos por una hembra fuerte o al ser impacientados por un amo.
Selección: adquiere uno cuando tenga de seis a ocho semanas. A esta edad serán bastante resistentes, no demasiado nerviosos y su aspecto y acciones te resultarán más divertidas. Busca que sus movimientos sean rápidos y enérgicos, como los de una ardilla. Tienen que estar alerta, cualquier acción inesperada por tu parte debiera sorprenderlos y alarmarlos. El cuerpo tiene que ser moderadamente lleno y de aspecto firme; una apariencia de excesiva gordura puede ser debida a edad avanzada o sobrealimentación. El pelaje debe ser relativamente largo, suave y brillante. La parte inferior del cuerpo de color gris claro o blanco cremoso. La nariz y la cabeza cortas y romas y no largas y delgadas. Las orejas han de ser bastante pequeñas, no demasiado redondeadas y tienen que estar erectas. Los ojos ser grandes (pero sin sobresalir demasiado), oscuros y de aspecto brillante. Una malformación en la cola o una cola corta con el extremo no aguzado -aunque tenga pelaje- puede ser el resultado de una herida. Las peleas pueden dar como resultado un ojo parcialmente cerrado, una herida en la boca, un bulto en la nariz o en la cabeza o llagas en el lomo. Comprueba bien las patas y las uñas para asegurarte de que están en buenas condiciones. Unas zonas sin pelo pueden indicar una deficiencia de la dieta. Si el animal se rasca frecuentemente la capa, es posible que haya parásitos externos. Los ojos o la nariz con secreciones, un trasero húmedo, las llagas de la piel, los bultos extraños o las heridas pueden ser signos de enfermedad o de un estado que puede estar más allá de tus posibilidades curarlo.
¿Cuántos? Parecen estar mucho más activos y sentirse felices si se les mantiene en parejas de diferente sexo. Dos hembras o dos machos maduros pueden pelear si se los tiene juntos, especialmente si se criaron en familias diferentes. Lo mismo aplica para los grupos mixtos de hembras y machos de más edad. Si decides tener un único jerbo, cualquier sexo será igualmente satisfactorio, en este caso asegúrate de que le brindas suficiente atención y proporciónale juguetes.
Manipulación: para tomarlo, pon una o ambas manos, con las palmas hacia arriba y ligeramente en copa, bajo su cuerpo y levántalo. Al principio, déjalo que camine hacia tu palma abierta, puedes atraerlo con trocitos de alimento. Después, puedes levantarlo con un suave pero rápido movimiento de una o ambas manos. No lo cojas por la parte media de su cuerpo, podría sentirse atrapado lo que le incitaría a intentar escapar. Si el tuyo es medio hosco, tómalo por la cola, así es imposible que te muerda, PERO es crucial que lo cojas por la base, a fin de evitar roturas. Él disfrutará trepando por tu brazo o por tu ropa y es posible que se instale sobre tus hombros (no hagas ningún movimiento brusco que pudiera causar una caída). A los jerbos les gusta meterse en los cuellos o en los bolsillos; vigílalos para evitar que escarben o muerdan tu ropa.
Anatomía: sus dientes incisivos son poderosos: pueden llagar a destruir una jaula de plástico (resistente), de tanto roer en la misma esquina; te recomiendo siempre proveerle de juguetes adecuados como mordederas de madera o de cartón, encontrarás muchas opciones de la marca "OVO". Ah, y por supuesto nunca los dejes solos en cualquier caja de cartón, siempre ten una transportadora de acrílico donde podrás colocarlo en caso de asear la jaula o cuando quieras llevarlo de paseo.
Sexualidad y reproducción: para distinguir el sexo de tu jerbo: la distancia del ano al pene en el macho es de un centímetro, mientras que la distancia de la vagina al ano en la hembra es de medio centímetro. En las crías, hasta el día quince, una mancha genital oscura indica que esa cría es macho, en quienes además, a partir de las siete semanas de vida se puede observar perfectamente un abultamiento en la base de la cola que corresponde con el escroto.
Vigila el peso de tu jerbo de manera habitual para reconocer un posible embarazo que podrá ocurrir a partir del tercer mes. Si la hembra adulta pesa 30 gramos de más, recibirás nuevas mascotas próximamente; éstas podrían ser entre cinco y siete. En tal caso, provéele material adecuado para que prepare su madriguera o cómprale una ya hecha. A partir de entonces la hembra presentará celo cada 28 días. La gestación dura de 21 a 25 días en condiciones normales, pero si la hembra esta preñada y cuida a otra camada, el parto se retrasará hasta que la primera camada sea independiente. La hembra presenta un celo justo después del parto, que es un celo fértil (la hembra puede quedar gestante sin ningún problema). Las crías no tienen pelo al nacer, son sordas y ciegas y no miden más de 3cm y pesan unos 2,5 gramos. A partir de los 10 días de vida, las crías comenzarán a salir del nido. Con tres semanas ya ingerirán alimento sólido y con cuatro serán independientes.
Alimentación: Para mantener la salud de tu animalito y para satisfacer sus necesidades energéticas, deberás proporcionarle una dieta equilibrada que cumpla con los requisitos para su buena nutrición. El alimento balanceado en pellets o croquetas, que se vende en las tiendas de animales, está formulado para satisfacer su dieta. Contiene trigo, maíz, avena y cebada, así como semillas de girasol, de calabaza (y otras semillas pequeñas), cacahuetes, y copos de vegetales. Este alimento especial debería constituir la base de la dieta de tus animales.
La cantidad de comida necesaria es algo que se aprende fácilmente con la experiencia. Generalmente, con una cucharada por día para un adulto y más o menos la mitad para un joven, debería ser suficiente. No hay una regla acerca de la hora en que se les debe dar la comida, pero hacia el atardecer, es tal vez bastante cómodo. Tus jerbos aprenderán a esperar y se pondrán muy activos en cuanto oigan los sonidos relacionados con su alimentación.
Las semillas de girasol son la golosina preferida de los jerbos; es divertido observarlos mientras sostienen y manipulan una semilla con sus manitas, partir la cáscara con sus incisivos, extraerla y devorarla y descartar la cáscara para ir a buscar otra. Casi todos los jerbos hacen esto cuando alcanzan unas tres semanas de edad. Estas semillas no deberían constituir una parte importante de la dieta ya que contienen mucha grasa y podrían tener problemas de obesidad. El alimento seco tiene que complementarse con verduras varias veces a la semana para proporcionarles vitaminas y minerales. Puedes darle lechuga fresca, apio, zanahorias, perejil, nabos, cáscara de manzana, hierba, diente de león, alfalfa, y alimentos similares, pero siempre en cantidades pequeñas. Tus jerbos no son tan susceptibles a la diarrea como un hámster, pero aún así, hay que darles verduras sólo en cantidades limitadas para eliminar el riesgo de trastornos intestinales. Puedes servir la comida en un plato bajo, que no sea fácil de volcar, pero es mejor un comedero que se pueda fijar a una de las paredes de la jaula. La comida servida en un comedero de este tipo estará menos expuesta a ensuciarse con excrementos y con material del lecho.
Alojamiento: en las tiendas encontrarás gran variedad de jaulas adecuadas. Pueden ser metálicas, de vidrio, plástico, rejilla, malla de alambre o de diferentes combinaciones de estos materiales. Parecen estar mejor en jaulas con suelos sólidos. Una superficie de suelo de unos 25x50 cm o de 40x40cm es adecuada para una pareja más una camada de cachorrillos. Puedes usar una jaula grande para hámster o un acuario de 40lt. Es conveniente que la altura de la jaula sea de unos 20 a 25cm. Normalmente se prefieren las jaulas de metal, plástico o vidrio por la facilidad de limpieza, aunque los jerbos pueden arañar en cierta medida las superficies de plástico o morder los barrotes metálicos. Si usas una pecera, coloca una tapa para evitar la entrada de intrusos permitiendo, al mismo tiempo, la ventilación. Estas cubiertas pueden comprarse en tamaños estándar en las tiendas. El espacio entre los barrotes de la jaula o el tamaño de las aberturas de la rejilla debería de ser de unos 15mm. No debe usarse malla contra insectos en ningún lugar que quede al alcance de los jerbos ya que éstos pueden abrirse paso a través de ella con las uñas o dientes. Es preferible que los costados de la jaula sean sólidos hasta una altura de varios centímetros por encima del suelo para evitar que los animales esparzan el aserrín del lecho al enterrarse en él. Así también puede evitarse la pérdida accidental de jerbos recién nacidos a través de las aberturas de los barrotes o de la rejilla, y se proporciona cierta protección contra las corrientes de aire.
Lecho: el material de cama se pone sobre el suelo de la jaula hasta formar un estrato de 5 a 8cm. Los jerbos lo arreglarán de modo que quede conforme a sus necesidades, según la temperatura de la estación, de tu casa y sus propios gustos. Este material deberá ser limpio, absorbente, desprovisto de polvo o incapaz de generarlo y atóxico. Las virutas de madera de pino, arena para gatos, aserrín grueso, mazorcas de maíz trituradas, hierba seca, hojas o cualquier material comercial para lechos son adecuados. Te recomiendo particularmente el cama.plus que tiene todas las características y es biodegradable.
Limpieza: son probablemente los animales de compañía más limpios. Sus residuos orgánicos son mínimos así que el material del lecho se cambia cada dos o tres semanas. Y si cuando toca limpiar el material del lecho nace una camada de cachorrillos, puedes esperar a que los jóvenes se desteten para cambiarlo. Pero si se derrama agua o si es evidente que el lecho está sucio, tendrás que cambiarlo antes y puedes hacerlo en partes.
Mantenimiento de la jaula: consiste en un rápido raspado y barrido cuando se saca el material sucio del lecho. Cuando menos una vez al mes, deberás usar una solución de desinfectante doméstico para limpiar con ella tanto la jaula como los utensilios y accesorios. Asegúrate de secar y airear bien la jaula antes de volver a meter a los animales. Cuando vuelvas a poner a tus jerbos, se enterrarán en el lecho renovado y trabajarán industriosamente para disponerlo a su gusto. Pon en la jaula un trozo de tela suave con el fin de puedan despedazarlo y hacer con los pedazos material para anidar, que les durará hasta el próximo cambio de lecho.
Accesorios: complementa la jaula con una rueda de ejercicios que les permite consumir su exceso de energía, también puedes usar las esferas para hámster. Un comedero, una botella para beber agua, algunos juguetes y un pedazo de madera para roer completan los accesorios necesarios para su hogar.
Como siempre me he quedado corto de espacio, pero si crees que esta es la mascota correcta para ti, investiga más, mira el video del link que te anexo, entra en contacto con ellos antes de tomar la decisión y por supuesto prepara todo lo necesario antes de su llegada. Se van a divertir mucho juntos.
http://es.youtube.com/watch?v=vjd3Z-LQzDM
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