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¿Eres de los afortunados que tienen un jardín en casa? Si en tu balcón o terraza tienes plantas con flores o algunos arbolitos, es probable que seas visitado por estos simpáticos plumíferos. En este post, te doy algunos consejos para ser un buen anfitrión de las avecillas silvestres que de vez en cuando llegan a tu hogar, que si bien no son mascotas, igualmente las podemos consentir y disfrutar de sus cantos, colorido e interesantes hábitos.
Nuestra ciudad es visitada por miles de pájaros en su paso hacia otros horizontes, además de los miles de aves silvestres que habitan de manera permanente o casi permanente en la metrópoli. Así que no es raro que tu hogar sea elegido para hacer una escala. Incluso, puedes propiciar estas visitas, sembrando árboles y plantas que den flores o frutos, colocando bebederos especiales o semilleros y facilitándoles un baño donde puedan refrescarse. ¡¡¡Tan sólo la familia de los colibríes comprende más de 100 géneros que se dividen en un total de 330 a 340 especies!!! Así que hay que estar preparados para estas visitas tan agradables.
Los colibríes están entre las aves más pequeñas, viven a lo largo del continente americano, desde Alaska, hasta la tierra del fuego. La especie de tamaño más reducido es el colibrí abeja o zunzuncito, que incluyendo su pico y cola, mide apenas unos 6 cm y pesan sólo 1,95 gramos. La especie más grande, el llamado colibrí gigante mide 25 cm.
La mayoría presenta un plumaje vistoso; es por ello que además de su incansable aleteo y su curioso pico largo y curvo, nos parecen tan agradables, simpáticos. Casi siempre, son color verde metálico, el cuello de los machos es frecuentemente rojo brillante, azul o verde esmeralda. Su pico es característico y tiene sus diferencias de especie en especie.
El colibrí pico de espada, por ejemplo, tiene un pico casi tan largo como el cuerpo, de unos 10cm de longitud. Cada pico tiene una especialidad y corresponde a un tipo determinado de flor que le permite al colibrí ocupar su nicho ecológico particular y, de esa manera, evitar la lucha con otras especies. Son conocidos por su rápido vuelo; sus potentes aleteos, tan rápidos que producen un zumbido. Para alimentarse, se ciernen en el aire frente a las flores mientras introducen su lengua larga y extensible, está dividida en la punta y tiene forma de popote, lo que le permite succionar el néctar de las flores con facilidad. Para alejarse de las flores, tienen que volar hacia atrás; son las únicas aves capaces de efectuar esa maniobra. El colibrí de garganta rubí, anida en el este del río Mississippi. Mide unos 10 cm de largo y es notable por sus migraciones a larga distancia, ya que todos los años cruza sin escalas el golfo de México, recorriendo una distancia mínima de 800 kilómetros.
Preparando el escenario: para promover la visita de las aves, coloca una amplia variedad de plantas, desde pasto, arbustos y plantas bajas, árboles pequeños y grandes. Una de las mejores opciones es mantener plantas que producen frutos comestibles locales, semillas y flores con néctar todo el año, delicias para los pájaros y buen material para anidar. Los colibríes son atraídos especialmente por las flores de color rojo o naranja brillante así que consigue ejemplares que se adapten a tu presupuesto y espacio, su mantenimiento te relajará o podrás delegarlo a un jardinero.
Los baños de aves: puedes poner uno en tu jardín, terraza o balcón, de pedestal de piedra o algún recipiente grande, pero no muy profundo, en el suelo, que siempre debes mantener limpio. Es mejor que tenga un interior rugoso; puedes meter piedrecillas, formando desnivel, para que las aves puedan pararse cómodamente, los colores obscuros ayudan a que reconozcan el agua fácilmente, es importante mantener separado el baño de los comederos para evitar que se moje el alimento y se eche a perder. También puedes poner una pequeña fuente porque el agua en movimiento será más atractiva para ellos.
Las aves adoran bañarse, pero no pueden volar cuando tienen mojado el plumaje, así que es buena idea proveerles de algunas medidas de seguridad como que haya un arbusto o perchas cerca del bebedero para que huyan rápido en caso de peligro. Los depredadores naturales de los colibríes y de otras aves silvestres son los pájaros de rapiña, las mantis religiosas y los gatos.
Sus alimentos favoritos: se alimentan del néctar de flores para obtener las calorías que les permiten volar; las proteínas las obtienen de pequeños insectos. Esta alimentación, rica en energía, es la que posibilita su estilo de vuelo altamente exigente.
También puedes colocar un bebedero para colibrí y colgarlo cerca de tu ventana favorita; los hay de plástico y de cristal, que son los más durables y no se deforman con el calor. Por lo general son muy económicos, aunque hay algunos más estilizados y sofisticados que no desentonarán con la decoración. Puedes preparar alimento para tus colibríes de manera muy sencilla; sólo necesitas 4 tazas de agua hirviendo, 1 taza de azúcar, mezclar y dejar enfriar a temperatura ambiente. No es necesario agregar ningún colorante; ya que el néctar de las flores es transparente. Si no quieres batallar en la cocina, en tu tienda de mascotas, conseguirás, néctar en polvo o jarabe ya preparado y listo para usar, sólo sigue las instrucciones del fabricante. Como sabemos que les atrae mucho el color rojo, generalmente los néctares y los bebederos son de ese color.
Para otras avecillas que también son comunes de observar, estas son algunas de las cosas que prefieren degustar. Estorninos: maíz y pan; cardenales: semillas de girasol, manzana, mijo y pan; cuervos: pedacitos de carne, cacahuates y pan; pájaros carpinteros, insectos, fruta, nueces, pedacitos de carne y agua azucarada; palomas y faisanes: maíz, mijo, semillas de girasol, pan y nueces.
Ofrece las semillas en un semillero de jardín, los más recomendables son de plástico y por pequeños orificios permiten a las aves servirse a su antojo. Generalmente tienen una pequeña percha donde los invitados pueden pararse a comer. También puedes comprar alimento balanceado para pollos o alimento para canarios y periquitos, incluso hay unas palanquetas de semillas para aves de compañía, que podrás colgar en algún arbolito, las más populares son las de Trill y Jigae. Si ofreces pedacitos de carne, sólo hazlo por la mañana y retíralos al poco tiempo porque atraen moscas y se descomponen rápidamente.
Espero que estos consejos te sean de utilidad y que recibas frecuentes visitas de estos simpáticos amigos, tendrás agradables momentos observándolos, así que ten preparado un cómodo asiento, tal vez unos binoculares y, porque no, hasta tu cámara. Ah y recuerda, evita capturarlos, estas avecillas nunca podrán adaptarse al cautiverio, así que mejor disfrútalas de lejitos.
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