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Todas las mascotas deben ser fuente de satisfacciones y momentos agradables. Una parte clave para disfrutarlas a plenitud es proporcionarles el mantenimiento preventivo y periódico, además de los cuidados que cada una requiera.
Un acuario bien equipado (es decir con los aparatos suficientes en potencia y calidad) y poblado responsablemente requiere de poco mantenimiento. Este no tiene que ser un trabajo largo y fastidioso. Hay personas que me comentan que todos los fines de semana se la pasan lavando la pecera, y por supuesto, a la primera oportunidad terminan por deshacerse de ella. Otros, me comentan que de la noche a la mañana "...se murieron todos sus peces..." y cuando comienzo a indagar llego a la conclusión de que nunca le dieron mantenimiento alguno a su pecera.
Continúa leyendo y descubre cómo disfrutar de peces sanos y un acuario hermoso sin grandes esfuerzos. Evalúa cuáles de estos pasos aplican para el caso específico de tus peces y elabora tu propio checklist de mantenimiento. Recuerda: Si no te estás divirtiendo...algo estás haciendo mal.
Antes de arrancar con tu mantenimiento, elabora una pequeña lista de todos los productos necesarios para llevarlo a cabo y comienza sólo cuando tengas todo a la mano. En el primer post sobre Acuarismo, te sugerí tener utensilios especiales: cuando menos una cubeta, una jícara, una esponja, escobillón y un cepillo de dientes viejo; márcalos y pide a tu familia que no los usen, pues podrían contaminarlos con grasas, pintura o detergentes. Es importante que laves tus manos y brazos antes de introducirlos al acuario, asegúrate que estén libres de perfume, crema, detergentes u otras sustancias nocivas; ponte ropa cómoda, una camisa o blusa de manga larga será mala idea.
Puedes organizar el mantenimiento así:
Cuidados inmediatos. Aquellos que deben realizarse en el mismo instante en que se detecten.
Retira el exceso de comida: la abundancia de comida provocará desechos y suciedad; rápidamente empezará su descomposición y contaminará el agua.
Retira animales muertos: además de contaminar el agua al entrar en descomposición, pueden ser ingeridos por otros peces y si falleció por alguna enfermedad infecciosa, los demás podrían contagiarse.
Cuidados diarios. Deberás hacerlos todos los días; son muy sencillos y rápidos. En la mayoría de los casos, es una simple verificación y las medidas correctivas.
Realiza un conteo y revisa el número de peces en tu acuario: si ves que empiezan a desaparecer, tal vez la pecera no está bien cubierta o algún pez grande se está cenando a los chicos; alguno puede estar enfermo o escondido.
Revisa el suministro de aire: verifica que la bomba de aire o cabeza de poder esté abasteciendo aireación de calidad para que tus peces respiren cómodamente.
Comprueba que tus peces no presentan síntomas de enfermedad: si detectas manchas, puntos, sangrados, hongos, algodoncillo, turbidez en los ojos o cualquier anormalidad en su conducta o forma de nadar, acude a tu veterinario; si es posible, lleva una foto del problema, si te esperas podría ser demasiado tarde.
Confirma el funcionamiento del equipo: el filtro, el calentador y el aireador deberán operar sin problemas.
Vigila la temperatura: de acuerdo con la familia de peces, deberás regular y mantener temperaturas estables y seguras para proteger su salud.
Alimenta a tus peces: puede ser con alimentos balanceados; elige el más adecuado dependiendo de su talla, familia y edad. También podrás usar alimentos congelados o vivos (daphnias, artemias, tubifex,). La cantidad necesaria que puedan comer en 5 minutos 2 o 3 veces al día; el alimento excedente deberás retirarlo y la siguiente ocasión proporcionarlo en menor cantidad.
Controla las horas de iluminación: tus peces y plantas naturales requieren de periodos de luz y oscuridad, aproximadamente 12 horas, pero puede variar dependiendo de la especie. Usa un temporizador (timer) que cuidará los horarios y las cantidades de iluminación por ti.
Cuidados semanales. Este tipo de cuidados se realiza una vez a la semana cuando menos. Por lo general, no te deberán llevar más de 30 minutos en conjunto, si cuentas con las herramientas necesarias.
Limpia el filtro externo: deberás desconectarlo, enjuagar todos los materiales filtrantes que contenga, desatorar los sólidos acumulados en las partes de tu filtro y cepillar las áreas que estén impregnadas con algas, sarro o alguna suciedad. Vuelve a armar e instálalo de nuevo.
Controla el nivel del agua: con los días, empieza a descender el nivel de agua. Simplemente deberás preparar un poco más (a la misma temperatura, con anticloro o acondicionador y sal para acuario) y reponer el agua evaporada. Te recomiendo tener tu pecera cubierta con un cristal que evitará que el agua se consuma, pues además los cristales quedan manchados con los minerales y después es muy complicado eliminar estas manchas.
Realiza cambios parciales de agua: después de un mes de haber instalado tu taque o cuando tu detectes que el agua se ve turbia, realiza un cambio de agua. Inicia apagando los equipos que pudieran ponerse en riesgo al bajar el nivel del agua, después con un sifón o lava grava, aspira del fondo todos los residuos acumulados. De esta manera, eliminaremos sustancias invisibles e indeseables y que podrían ser mortales para tus peces y plantas.
Durante el cambio de agua, podemos hacer ajustes en la química tales como el pH. La cantidad de agua a cambiar no debe de ser mayor al 25-30%; si hacemos un cambio mayor, podría ser demasiado drástico y afectar la salud de tus peces. Cualquier cambio en la química y temperatura tiene que ser gradual y con una distancia no menor de 24 horas para que los peces y otros organismos tengan tiempo de adaptarse. Hay quienes tienen una pecera funcionando siempre para efectos de tener siempre agua disponible, ya preparada, oxigenada, con el pH y la temperatura correctos para reducir cualquier tipo de shock. Esta opción es particularmente útil si cuentas con varias peceras. Refuerza el ciclo biológico de tu tanque añadiendo bacterias nitrificantes cada vez que realices esta operación. El ritmo y la cantidad de cambios de agua dependerán de la población del acuario y las condiciones de mantenimiento. Siempre incluye en tu pecera peces limpiadores o caracoles para que te ayuden en la limpieza.
Mide niveles: en tu acuario hay factores que no son detectables a simple vista y que pueden afectar la salud de tus peces: el PH, la dureza del agua, el Amoniaco, Nitritos y Nitratos. Repercuten en la reproducción, coloración y presencia de enfermedades en tus peces y plantas acuáticas. Por lo tanto, su medición y ajuste son indispensables. Utiliza los kits de medición que puedes conseguir en tu acuario porque con ellos detectarás cuando existan niveles de riesgo para tus mascotas. En el caso de amoniaco, nitritos y nitratos deberás realizar cambios de agua para disminuir los riesgos. En el caso de la dureza excesiva, deberás colocar ablandadores, y en el del pH, deberás aumentarlo o disminuirlo dependiendo de los requerimientos específicos de los habitantes del acuario; en este, caso existen acondicionadores indicados según el requerimiento.
Controla las turbiedades: si después de hacer cambios o reposiciones notas que el agua está medio turbia, aplica unas gotas de Accu Clear que la harán cristalina en unos minutos.
Limpia los calentadores: elimina los residuos de cal y orgánicos del calentador y demás aparatos, desenchufa y espera unos minutos antes de retirarlo para evitar que se rompa por el cambio de temperatura tan drástico.
Limpia externa e internamente los cristales: por fuera, puedes hacerlo con un paño húmedo; enfócate en las manchas por salpicaduras y escurrimientos, usa un poco de alcohol si la mancha es resistente. Por la parte interna, el vidrio es un material sobre el que las algas se establecen fácilmente, así que utiliza una rasqueta o el limpiador magnético que es sumamente fácil y divertido; no necesitas introducir la mano. De esta manera, le devolverás su transparencia habitual.
Limpieza de la tapa: ya sea una lámpara con tapa o de cristal, limpia los residuos de polvo y alimento, De lo contrario, las cucarachas de tu vecina tendrán buenos motivos para mudarse de casa.
Limpieza de las plantas: si son naturales, retira las hojas muertas, pódalas para que estén en armonía y limpia las hojas manchadas por algas. Si son naturales, se deben limpiar a mano, si son de plástico usa un cepillo de dientes viejo, quedarán como nuevas; recuerda sólo usar agua, nunca detergentes ni otro tipo de limpiadores.
Limpieza de artículos decorativos: las microalgas crecen sobre cualquier superficie dentro del acuario y los adornos son sus favoritos. En algunos casos, el crecimiento de éstas le da un toque de naturalidad al ambiente, pero si no te gusta ese look, puedes limpiarlos con una esponja o cepillo de dientes que tengas destinados para uso único.
Cuidados Mensuales
Abona las plantas: encontrarás alimentos para tus plantas naturales; los hay en tabletas o en gotas, generalmente son formulados a base de hierro orgánico.
Cambio de difusores de aire: con el paso del tiempo, se impregnan de suciedad y algas que obstaculizan la salida del aire y hacen a tu bomba de aire trabajar forzadamente. La buena aireación y filtración de tu pecera depende de su buen funcionamiento, si es necesario, cámbialos.
Cambio de materiales filtrantes: ya sean de cascada, cubeta o esquina, todos usan materiales que debemos renovar. El carbón activado que está presente en la mayoría de los equipos tiene un promedio de vida útil de un mes y medio o dos, pero si la carga biológica es muy pesada, la vida útil podría acortarse. Sobre todo te darás cuenta de que su capacidad de absorción ha sido rebasada cuando la apariencia del agua no sea cristalina y en el olor comience a ser evidente. Las esponjas y algodones sintéticos duran varios meses, en cuanto veas que están apelmazados, sustitúyelos por nuevos Para otros materiales filtrantes como polvo de diatomea y resinas de diversos tipos sigue las instrucciones del producto. ¡Súper importante: nunca los renueves todos al mismo tiempo, hazlo de manera escalonada para que las bacterias nitrificantes vuelvan a equilibrar el ciclo biológico!
Cuidados anuales
Cambia la iluminación: aunque los focos o tubos de luz funcionen, con el tiempo van perdiendo la intensidad necesaria. Revisa en el empaque cuántas horas de vida útil tienen y marca la fecha con un marcador directo sobre el foco, la belleza de tus plantas naturales vale la pena esa inversión.
Otros cuidados
No introduzcas peces en tu acuario si no sabes si están sanos: ya has invertido mucho tiempo, dinero y esfuerzo como para romper el equilibrio de la noche a la mañana. ¿La solución? Una pecera de cuarentena, por algunos días los candidatos estarán ahí, una vez que estés seguro de que no implican un riesgo podrás incorporarlos a tu acuario..
Más de una vez me ha tocado ver aficionados que llegan corriendo por un producto, mientras sus peces esperan en casa impacientes, y en algunas ocasiones ¡¡¡no encuentran lo que necesitan!!! Pero tu eres un dueño responsable, así que con estos tips y tu cariño por tus mascotas, el mantenimiento será un detalle insignificante en su relación.
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