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Espero que el gozo no se vaya al pozo. En diferentes ocasiones he venido elogiando los créditos que otorga el Infonavit directamente y aún más los que concede conjuntamente con los bancos en el esquema conocido como Cofinavit, que integra en un solo producto dos préstamos hipotecarios simultáneos.
Ahora se presenta una señal de alerta, que esperemos se trate tan solo de un foco amarillo en el camino y que no vaya a representar un alto definitivo o de largo plazo.
Resulta que apenas hace pocos días el Infonavit empezó a girar cartas a sus posibles acreditados en el Sistema Cofinavit en las que les comunica que los préstamos para aquellas personas que perciben ingresos superiores a once salarios mínimos, quedan temporalmente suspendidos.
El Infonavit no da una explicación clara, ni de ningún tipo, de las razones que han motivado una decisión tan drástica y que sin duda afecta a muchos de sus derechohabientes que ya habían iniciado la gestión de un crédito, y tan solo les indica que deberán reiniciar el trámite entre el 1º. Y el 15 de Septiembre, para que a partir de ésta última fecha se vuelva a reconsiderar su caso. Me parece terrible la inseguridad que esto genera, porque no les dan una perspectiva clara de cuando podrán realmente disponer de los recursos.
Y valga decir que si el Infonavit tradicionalmente ha sido un mal comunicador de sus indudables logros, pues ahora que se trata de una noticia que va en contra del interés de muchos de sus posibles acreditados, la información ha sido muy poco difundida, lo cual puede provocar graves daños a quienes hoy siguen pensando que pueden compromisos para adquirir una casa apalancados en un crédito de cofinanciamiento.
Supongo que las turbulencias en los sectores financieros nacionales e internacionales de alguna manera han influido en la normalidad de operación del Infonavit, que hoy se ve precisado a hacer una pausa en el camino, pero que sin duda ha dejado en situación de absoluto riesgo a muchos de los que confiaron en que algo así no podría haber sucedido.
Imaginemos al comprador de un departamento o casa que ya firmó contratos de promesa de compraventa en los que se establece un plazo máximo para la liquidación del precio convenido, pago que en caso de no ser cumplido puntualmente puede ocasionar la rescisión de la operación, y lo más grave, el ser penalizado con cantidades normalmente muy significativas.
Ante ésta situación, apelo a la sensatez del Infonavit para que a todas aquellas personas que ya tenían un trámite iniciado al momento de tomar ésta determinación se les respete y se le de continuidad a su gestión, y que les sean asignados los recursos en la forma en que previo a éste anuncio se venían otorgando fluidamente.
De no hacerse lo anterior, muchos derechohabientes se verán sancionados con penas convencionales que afectarán su patrimonio, o en el mejor de los casos, precisados a renegociar los términos y plazos de sus contratos ya firmados.
Esperemos que esto sea tan solo una corta pausa en el exitoso trabajo que venía realizando el Infonavit, y que con un mínimo de seriedad y sensatez, informen a sus posibles acreditados de ésta nueva política, para que ni uno mas de ellos se vea afectado.
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