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Regresas cansado del trabajo, con ganas de hacer algo relajante como salir a caminar con tu perro o ver la televisión, pero encuentras que toda tu casa está convertida en un campo minado en el que no puedes pasar sin resultar dañado. Estas escenas provocan enojo y desesperación en el dueño, así como confusión, temor y angustia en nuestro fiel amigo. No te preocupes, quiero compartirte algunos consejos para evitar estos sentimientos tan desagradables. Continúa leyendo, tal vez descubras algo de utilidad.
Desde que nuestro perro es cachorro es importante educarlo y enseñarle ciertas normas de conducta que son cruciales para una relación larga y armoniosa. Hacer sus necesidades en el lugar y momento correctos es algo que el cachorro debe aprender con tu ayuda, pero ¿en dónde radica el secreto? En encontrar la técnica adecuada, un poco de dedicación, constancia, disciplina y paciencia.
Tiene que quedar claro que la liberación de orina y heces es una actividad normal y muy deseable en nuestros animales de compañía. Lo importante es enseñarles a hacerlo adecuadamente. Si una vez aprendidas estas normas tu perro tiene deposiciones en lugares o momentos indeseables, habrá que investigar a fondo el origen del problema. Algunas posibles causas son: enfermedad, ansiedad por separación (se observa cuando el animal se queda solo), problemas de mal adiestramiento, estímulos provocados por temor, marcación urinaria, micción relacionada con la excitación y micción relacionada por sumisión; en animales viejos, por pérdida de aprendizaje, incontinencia urinaria o fecal, problemas neurológicos, enfermedades del sistema nervioso central y, en algunos casos, para llamar tu atención.
El tiempo que invertiremos en entrenar a nuestro perro a liberar sus secreciones en el lugar correcto es variable, pero siempre valdrá la pena invertir 2 o 3, o hasta 4 meses a cambio de los muchos años que compartirás con él. Cuando la gente me comenta "es que ya llevo 2 semanas o 2 meses, entrenándolo, y el muy bestia no aprende" con todo el tacto posible le recuerdo el tiempo que tardó él mismo en aprender a avisarle a su mamá. Y generalmente terminan aceptando que la paciencia es una virtud que siempre podemos cultivar. Al principio, el cachorro no tendrá control absoluto de su cuerpo y será hasta los 3 o 4 meses de edad que realmente podamos entrenarlo, así que no lo presiones, ni te angusties, o podrías tener resultados adversos.
Los métodos de entrenamiento utilizados hoy en día se basan en la tendencia natural de los perros a mantener limpio el lugar donde duermen y comen. Los entrenadores expertos recomiendan, sea cual sea la técnica que utilicemos, premiar a nuestro amigo cada vez que haga las cosas bien. Evita utilizar castigos, gritos o golpes. Los refuerzos positivos (premios) funcionan mejor que un maltrato cuya finalidad sea castigarlo. Cuando hablo de premios me refiero a caricias, un tono de voz suave, de vez en cuando una golosina y ¿porqué no? proporcionarle su juguete favorito después de hacer lo correcto. Generalmente reprendemos a nuestro perro, cuando el hecho ya ha pasado y a él le cuesta trabajo entender la lógica humana, no es capaz de asociar cual de sus acciones es la que puso enojado a su amo. Los expertos en conducta animal sugieren las llamadas de atención en el momento justo de la acción; cuando lo caches "in fraganti", en cualquier otro momento es inútil y sólo confundirás al animal.
La clave fundamental en el entrenamiento de tu perro es que: pasados unos 10 o 20 minutos después de comer o beber agua, él querrá hacer del baño. A partir de ese momento, deberás estar alerta de sus movimientos. Algunas señales que te indican el momento preciso es cuando empieza a dar vueltas en el mismo lugar, mientras olfatea el piso, puedes estar seguro de que está buscando dónde "hacer del baño". En ese momento llévalo de inmediato al lugar elegido para que siempre haga del baño. Espera unos momentos hasta que termine de orinar o defecar, felicítalo con palabras suaves mientras lo acaricias. Otro momento típico para hacer del baño es poco después de despertar. Mientras lo estas entrenando, dale de comer en un horario en el que puedes estar con él al menos 30 minutos después para que puedas guiarlo y premiarlo por su buen desempeño.
El lugar que destines como baño de tu perro, deberá estar siempre limpio; de lo contrario, se acostumbrará a vivir entre la suciedad y le parecerá normal hacer por todos lados.
La técnica del periódico: coloca periódico en el área donde deseas que haga del baño. Procura que esté alejada del lugar que tiene destinado para comer y beber. Distribuye dos o tres capas; la de abajo puede quedar semi fija con cinta adhesiva y las de arriba alternarse una vertical y una horizontal, entretejiéndolas para evitar que las safe y juegue con ellas, haciéndote un lío de papel.
Sobre el periódico puedes rociar un poco de líquido atrayente. Es una sustancia con olor imperceptible para el hombre pero que tu perro asociará rápidamente como el lugar correcto para realizar sus evacuaciones; la encontrarás en la tienda de mascotas. Ve eliminando sólo las hojas de periódico sucias y sustitúyelas por limpias. Con el paso de los días, verás que casi siempre hace en un mismo punto; paulatinamente ve reduciendo el área cubierta y en dos o tres meses llegarás a una o dos hojas de periódico. Si en algún momento se sale del área, amplíala un poco, para después volver a reducirla. Tu perro identificará las hojas de periódico como el sitio correcto para hacer del baño. Durante las primeras semanas vigílalo hasta que aprenda, motívalo y refuerza sus conductas correctas. Si posteriormente decides que el lugar que le habías destinado ya no es adecuado, mueve poco a poco el papel hasta el nuevo sitio que le has asignado. Tu perro no se dará cuenta de que el papel se va moviendo y seguirá haciendo ahí.
Esta técnica también sirve para corregir el sitio donde debe excretar tu perro. Si ya había elegido un lugar específico, puedes comenzar colocando el papel periódico ahí y recorrerlo poco a poco hasta que se encuentre en el sitio en el que pensaste. Funciona tan bien que hay quienes sacan a pasear al perro o van de visita a casa de un pariente, sacan la hoja de periódico y en ese momento el animalito hace lo suyo. Es muy fácil, si tu eres paciente y amoroso.
También existen las toallas entrenadoras o "pañales" impregnados con atrayente que el cachorro identifica como un sitio adecuado para hacer del baño y tienen la misma función que el papel periódico. La ventaja de los pañales es que estos han sido diseñados para absorber líquidos y olores de manera muy eficiente y no te dejarán las manos llenas de tinta.
La técnica de los paseos en la calle: Podrán realizarse solamente cuando se ha completado el calendario de vacunación diseñado por tu veterinario. El cachorro sustituirá de forma progresiva los periódicos por la calle. Aún así hay quienes recomiendan continuar por algún tiempo con el usos de los primeros. Una vez más, la norma es: cuando hayan pasado 10 o 15 minutos después de comer, beber o despertar, colócale su correa y salgan a caminar. Vigila esta pequeña norma, de lo contrario tu perro asociará las salidas exclusivamente con el juego y la diversión y ¡¡a tu casa como su baño!!
Lleva siempre tu recogedor y bolsas de plástico para que recojas los desechos y los deposites en los botes de basura. Con este gesto contribuirás a tener un planeta más limpio, ecológico y responsable. Los recogedores más prácticos son los de resorte, con un poco de presión de tu mano, se abre la pinza que atrapa la popó. No necesitas agacharte, si llegara a ensuciarse, lo pones a remojar en una cubeta con agua y jabón y listo, como nuevo. No es correcto dejar el excremento en las calles, es bien sabido que es fuente de contaminación, moscas y enfermedades; además de que es muy desagradable sufrir un accidente mientras vas caminando. Un consejo muy importante: no regreses a casa inmediatamente después de que tu perro haga del baño. Paséalo durante unos minutos más antes, felicítalo y dale alguna caricia. Esa será la mejor recompensa. Si lo metes de inmediato, demorará demasiado en hacer sus necesidades y a la larga invertirás más tiempo. Para usar esta técnica exitosamente, deberás marcar horarios de comida y contar con tiempo cuando menos dos veces al día para sacarlo a caminar, no importando la estación del año, ni el frío ni la lluvia, y en tu ausencia contar con alguien que pueda sacarlo.
Técnica de eliminación a la orden: ¿Te gustaría que en esos días en que no puedes dedicarle mucho tiempo, porque ya se te hizo tarde o tienes muchas cosas que hacer, le dijeras a tu amigo: "Haz popo" y en el instante lo hiciera? Pues he aquí cómo hacerlo: Esta técnica refuerza y se complementa con las otras dos. Mientras tu perro, cachorro de preferencia, está evacuando, dale la instrucción: "haz pipi" o "haz popó" según sea el caso. Al terminar felicítalo y prémialo. Poco a poco asociará la instrucción con su acción y al cabo de algunos meses, en cuanto escuche tu orden lo hará. Suena demasiado fácil para ser verdad, pero créeme con tu atención, paciencia y dedicación, lograrás cosas así de increíbles y más.
Algunos temas relacionados: si sorprendes a tu perro eliminando en un lugar inapropiado, interrúmpelo con un ¡NO! Con voz grave y tono severo, al tiempo que das una fuerte palmada, esto lo desconcentrará y te dará tiempo de conducirlo al lugar correcto. Una vez concluida la eliminación felicítalo, acarícialo, y dale un premio.
Cualquier zona de casa donde haya eliminado debe ser limpiada perfectamente, intentando neutralizar su olor.
Marcación urinaria: Es típica de los machos enteros (que no han sido castrados) después de alcanzar la madurez sexual. El volumen de orina suele ser escaso y es depositado con regularidad en unos pocos lugares específicos como objetos verticales. En algunos casos llega a ser un problema porque algunos machos pueden sobre estimularse por la presencia de hembras en celo en el vecindario. Recuerda que su olfato es mucho más potente que el de los humanos. Y tienen la necesidad de marcar lo más que puedan incluso a sus dueños, visitas o personas en general. Si la marcación se da en pocos lugares, la solución puede ser colocar su comida, agua o su cama en esa ubicación. Hay quienes recomiendan que las áreas donde tu perro ha marcado, NO deben ser higienizadas con meticulosidad, simplemente dar una limpieza ligera de lo contrario lo volverá a marcar. Si tu perro quiere marcar a tus visitas deberás llamarle la atención apenas comience la marcación. Si tu problema es grave o no piensas utilizar a tu animalito como pie de cría, la castración es efectiva en un porcentaje elevado para corregir esta alteración.
Hay muchas otras técnicas muy efectivas, seguramente tu entrenador tendrá algunas ideas específicas para tu perro, pero estas son algunas de las más sencillas y exitosamente utilizadas. Espero que estas ideas te sean de utilidad, aunadas a tu paciencia, constancia y entusiasmo te darán un excelente resultado y contribuirán a que tu convivencia con tu perro sea más que agradable.
Agradezco al entrenador Marco Antonio Campos por compartirnos algunas de las técnicas aquí descritas.
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