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Hace unos años me parecía que ser fan de algo no significaba aceptarlo sin reservas; hasta creía que ser fan permitía criticar de manera constructiva (¡y objetiva!) eso de lo que se es fan (¡ternurita!) Después de ver la película de Sex & the City, y sobre todo de leer las reseñas sobre ella, ya no creo igual...
Ser fanático de algo implica seguirlo como a un dogma ¡Es una cuestión de fe! Se aceptan los lineamientos del objeto venerado y ya. Esa es la verdad del mundo.
Por eso no importa que la película de Sex & the city sea malísima, pésima de hecho, una se avienta las dos horas sin problema, la disfruta aunque sea ñoñísima y tenga chistes simplones. Dado que una lo consiente por su condición de fan (paradigma de la aceptación total) el siguiente punto es: ¿Por qué nos gusta Sex & the City?
¿Nos gusta porque salen cuatro mujeres independientes y una se ve reflejada – o proyectada- en ellas? ¿Por que se visten bien fashion? ¿Por que viven en Nueva York? ¿Por que toda mujer tiene un lado superficial y Sex & the City nos deja sacarlo como dice Susana Moscatel? ¿Por qué?
Sex & the City fue mal interpretada por muchas personas. Leí cosas como en que la Universidad de California la carrera de sociología abrió una materia para analizar la serie... Que en Japón las mujeres que no se alineaban a la idea tradicional sobre ellas y decidían estudiar y trabajar, en lugar de casarse y tener hijos, veían en la serie un nuevo ideal que tomaban como estandarte: el de la mujer (occidental) liberada de su reificado rol social.
La serie fue exitosa hasta su sexta temporada por que sus protagonistas no eran, a pesar de ser triviales y superficiales, la típica mujer, en sentido muy estricto. Se salían también del estereotipo contrario: el de la mujer que pagaba decidir su propia vida quedándose soltera. Las protagonistas eran solteras porque querían y lo disfrutaban. Eran humanas y ya, lo cual no es una cursilería: el poder crear personajes que nos reflejen verdaderamente es una cosa que cualquier escritor desea. Si lo logra es un escritor en el sentido en que he aprendido a entenderlo: un escritor es un observador de la realidad, sólo así puede recrearse en una novela o un guión.
Pero la séptima temporada y el final decepcionaron a todos los que malinterpretamos la serie: dos protagonistas casadas y con niños, la más promiscua y anti amor, con pareja estable, y Carrie.. Bueno, ella siempre ha estado atrapada en un cuento de hadas.
¡Nos rompieron el esquema! Porque no lo entendimos: la serie era sobre cómo hallar el amor y cómo se sufre en el intento, no de cómo ser soltera y disfrutarlo. Bien dice Sonic Youth que matemos a nuestros ídolos. Porque nos van a decepcionar: ese es el riesgo de ser fan.
Yo creía que Sex & the City era una serie sobre las mujeres post ideal romántico. Que era sobre mujeres que se dieron cuenta que no necesitaban a los hombres... Tanto: las mujeres se sacuden un montón de milenios de machismo, pero siguen soñando con casarse de blanco…
Bah, primero se casa Gloria Steinem y luego Carrie Bradshaw... Ni siquiera lamento haberles revelado el final...
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