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Son vivaces y sorprendentes en variedad de formas, tamaños y colores; muchos imaginan que tenerlos en casa es un sueño irrealizable, continúa leyendo y descubrirás que tal vez sea más fácil de lo que piensas.
El acuario tiene dos grandes atractivos: su aspecto exótico y el reto de recrear un trozo de océano. La mayoría de los peces y organismos marinos son coloridos y bellos. No obstante, tener un pequeño arrecife en casa para nuestro deleite cotidiano requiere paciencia y disciplina. Tal vez con otras mascotas podemos darnos "permisos" y de vez en cuando ser un poco indisciplinados; pero con un acuario marino deberemos ser muy cuidadosos sobre todo al principio; una vez que les encuentras el modo, será muy fácil su mantenimiento e incorporarás invertebrados como anémonas y estrellas de mar.
Algunos piensan que para tener éxito con un acuario marino es requisito haber tenido uno con peces de agua dulce y en algunos aspectos puede ser de ayuda, pero créeme, son mundos diferentes y sin equivalencias. Otros creen que es contraproducente porque se usan razonamientos que en este tipo de acuario no aplican.
Primeramente deberás saber que la mayoría de los peces marinos que se comercializan no son criados como los peces de agua dulce. En algunos casos, se cultivan en "granjas" y en otros, son recolectados de su medio natural, respetando las restricciones legales. Muchos peces son importados y tal vez, aunque cada vez menos, hasta encuentres algunos extraídos ilegalmente. Es importante que lo sepas para que al adquirirlos, lo hagas en establecimientos serios, donde te puedan expedir un comprobante que ampare su comercialización, pero también porque esto aumenta el costo de cada pez, en comparación con su contraparte de agua dulce.
Como siempre, quiero recomendarte que antes de iniciar te informes bien. Una vez que tengas algunos conocimientos, elabora un pequeño plan donde se defina qué especies quieres tener y encuentra un acuario que te asesore. Con su ayuda, decidirán el equipo y todo lo necesario para mantenerlos saludables. En mi experiencia, son muchos los aficionados que compran impulsivamente, sin asesoría; terminan gastando de más y frustrados por no haber superado el reto de mantener a sus peces vivos. Con este artículo obtendrás información a nivel muy básico, pero te dará algunas nociones de por dónde empezar.
Hay quienes se quejan y dicen que los equipos para el acuario marino son costosos, tal vez sea cierto en algunos casos, sobre todo al inicio, ya que hay que comprar todo lo necesario para arrancarlo. El equipo básico te costará igual que el de un acuario de agua dulce, lo adicional será dependiendo de que tan sofisticado lo quieras. De cualquier forma, te aseguro que haber nacido a estas alturas de la historia de la humanidad nos da el gran privilegio de embarcarnos en el maravilloso hobby del acuarismo marino con mayor seguridad y a un menor precio, ¡¡¡hace 20 años esto era imposible!!!!
No todos los habitantes marinos son iguales. Por lo tanto, podremos construir diferentes acuarios: tenemos peces de los arrecifes de coral, invertebrados tropicales, peces e invertebrados de agua fría, etcétera.
ELECCIÓN DEL TANQUE: Los expertos recomiendan que tu acuario sea de cuando menos 100 litros, porque cuanto más grande menos batallarás. Calcula la capacidad de habitantes en función de la siguiente regla: por cada centímetro que tu pez mida de largo, requerirás siete litros de agua. Un acuario de 100 litros con arena, rocas, corales, agua y sal, pesará alrededor de 120 Kg. Esto es importante saberlo para conseguir una estructura fuerte, al igual que el suelo donde se colocará. Considera que existan tomas de corriente eléctrica. Aunque los acuarios de arrecife requieren de una iluminación intensa, no es recomendable colocarlos cerca de una ventana. El acuario se sobrecalentará en verano y se enfriará en invierno. Piensa cuidadosamente la ubicación ya que permanecerá ahí por varios años. Hay que prever los espacios que permitan darle mantenimiento posterior.
PREPARACIÓN DEL AGUA: En el acuario de agua dulce y del marino la calidad del agua es todo, y esto comienza con una buena preparación. Aunque vivas a unos pasos de la playa, el agua marina natural no es recomendable ya que tendrías una serie de problemas, por lo que no te compliques la vida y ve a lo seguro: en tu acuario encontrarás una serie de marcas de sal marina sintética y productos que te los evitaran.
El agua de mar además de cloruro de sodio, contiene minerales como cloruros y fosfatos de magnesio, cloruros de calcio y potasio, bicarbonato de sodio y pequeñas cantidades de otros elementos llamados elementos traza u oligoelementos. Las fórmulas comerciales ya tienen el balance adecuado de todos estos componentes. Siempre sigue las instrucciones que te marca el fabricante y estas recomendaciones: ten a la mano sal de reserva para hacer los cambios de agua planeados o imprevistos, mantenla en un lugar seco; si el producto ya fue abierto, séllalo para que no se humedezca o se alteren sus características. Nunca utilices recipientes u objetos metálicos en el acuario marino, al contacto con la sal se corroen. Si es posible, consigue una cubeta graduada para poder medir con facilidad el agua que vas a preparar, sino, ve poniendo marcas a tu cubeta que por cierto será para uso exclusivo del acuario. Créeme ahorrarás mucho tiempo y dinero.
Siempre que prepares agua, hazlo con anterioridad de 24 o 48 horas a su uso, incluso puedes tener una pecera pequeña donde prepares el agua que vas a usar para hacer cambios o reponer el agua evaporada.
El primer paso es eliminar el cloro y las cloraminas utilizadas para potabilizarla, en tu tienda encontrarás acondicionadores que lo harán en minutos, pero también puedes hacerlo al oxigenar tu agua con una bomba de aire durante algunas horas. De no eliminarse el cloro o las cloraminas antes, una vez agregada la sal, será imposible hacerlo y la vida de nuestros preciosos peces estarán en riesgo. El segundo paso es mezclar la sal de mar sintética, el agua deberá está a la temperatura ideal. Además de mover la mezcla con la mano o con una cuchara especial para esto, podremos usar aereadores o cabezas de poder durante un rato para que la mezcla sea homogénea. Tercer paso: para comprobar que el agua tiene la salinidad correcta necesitaremos un densímetro, el más práctico es el de caja (es una cajita transparente, con la que tomaremos una muestra del agua y una aguja se elevará para indicarnos el nivel de gravedad, que deberá estar, para la mayoría de los peces, entre 1.021 y 1.024). Con introducción de las decoraciones y la arena es complicado saber el volumen final de agua, conforme la vacíes, verifica cuál es la capacidad de tu acuario y toma nota, este dato será utilizado constantemente y tenerlo podría hacer una gran diferencia.
CALIDAD DEL AGUA: Para garantizar que el agua es segura, deberemos hacer mediciones antes de introducirlos y una vez que el acuario esté habitado. Entre otras cosas verificaremos: el valor del pH, de los nitritos, nitratos y de cobre. Este último se usa como medicamento, pero no apegarse a las instrucciones al aplicarlo, o no medir su concentración acuario puede traer consecuencias terribles. Para checar la calidad del agua existen kits de medición: es una cajita que contiene un tubo con el que tomaremos una muestra de agua, un reactivo que aplicaremos a nuestra muestra y finalmente compararemos con una tabla de colores, el más parecido nos dirá si lo que estamos midiendo es de riesgo para nuestras mascotas o no.
Los peces marinos no toleran malas condiciones, ni cambios repentinos de éstas. La manera más fácil de corregir niveles es haciendo cambios periódicos de agua, pero debemos hacer los monitoreos con regularidad, si esperamos hasta el último minuto, podría ser demasiado tarde. Los cambios siempre deberán ser paulatinos y programados.
¿Cómo saber cuál es la temperatura y la salinidad adecuada para mi pez? En principio, los mares del mundo por su disposición geográfica tienen diferentes temperaturas, esto hace que la salinidad se concentre más en algunos. Te recomiendo el "Mini Atlas de Peces de Acuario Marino" del Dr. Axelrod, o la "Guía Práctica Ilustrada del Acuario Marino" de Dick Mills, en ellos encontrarás una guía general sobre el acuario marino y una guía con fotografías de las especies más populares donde descubrirás hábitos alimenticios, temperamento, incluso una guía de compatibilidad, con la que podrás decidir cómo poblar tu pecera.
CALEFACCIÓN: Las aguas alrededor de los arrecifes de coral son cálidas. Si tus peces requieren temperatura, podrás proporcionársela con un calentador con termostato sumergible. Son confiables y su consumo de energía, bastante eficiente. Recuerda que hay peces marinos que no requieren de un calentador. Este mantendrá una temperatura uniforme de 24° C. Para verificarlo, utiliza un termómetro digital (de cristal líquido), un termómetro combinado con densímetro, el clásico de vidrio con chupón o el más exacto y sofisticado, el electrónico.
ILUMINACIÓN: En los acuarios de arrecife ésta deberá ser brillante, hasta tres o cuatro veces más que en un acuario de agua dulce. Puede depender del gusto personal, pero para algunos organismos marinos es una necesidad, ya que de esta manera se estimula el crecimiento de algas verdes, con las que gustan alimentarse y que además purifican el agua al extraer nitratos y fosfatos. La utilización de diversas combinaciones de luz nos ayudará a obtener la impresión de estar en un escenario natural y lo más importante, encontrar el balance entre nuestro gusto, las necesidades de nuestros peces, las necesidades de las algas verdes y las de otros habitantes de nuestra pecera, particularmente los invertebrados.
Lo más práctico es el uso de lámparas para acuario con focos de luz fluorescentes que no se calientan, su consumo de energía es bajo, distribuyen la luz de manera uniforme a lo largo de todo el tanque y se consiguen en una amplia gama de colores. Los más usados son los Gro-lux, los de amplio espectro y los de actinia.
Estos espectros son imperceptibles al ojo humano por lo que con el transcurso del tiempo su rendimiento decrecerá y no lo notaremos. En los empaques encontrarás cuántas horas de vida tiene cada foco, haz una división entre el número de horas que lo utilices en promedio al día y sabrás la fecha en que deberás sustituirlo. Muchas veces tenemos focos funcionando que no aportan nada a nuestros animales aunque la pecera se encuentre iluminada. No olvides colocar un cristal sobre la pecera, este protegerá tu sistema de iluminación de la humedad y evitará que el agua se evapore en exceso; no olvides limpiarlo con frecuencia para que la luz llegue con eficiencia. Para no estresar a tus peces con el encendido o apagado repentino de luces, te recomiendo encender primero la habitación donde se ubica tu pecera, después de unos minutos poner a funcionar tu sistema de iluminación. Al apagar, primero apaga la luz de tu pecera y más tarde la habitación, de este modo les darás oportunidad de adaptarse sin sustos a la cantidad de luz.
El mundo de las peces marinos es fascinante, pero también de mucho cuidado, no te pierdas la próxima semana la continuación de este artículo en que te daré consejos sobre: SISTEMAS DE FILTRADO, DECORACIÓN, MONTAJE, SELECCIÓN E INTRODUCCIÓN DE LOS PECES MARINOS, ALIMENTACIÓN MANTENIMIENTO Y SALUD.
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