Ricardo Alemán
No te creo si me dices que no conoces la experiencia. Ocurre en la casa, la escuela, la oficina, el taller... Sí, es esa gozosa compulsión de creer que eres dueño de “la verdad absoluta”.
¿Y qué tal si el otro, con el que platicas, discutes... tiene la razón?
Bueno, ya no digas que tiene la razón. Déjalo en que puede tener una opinión que vale la pena pensarla… acaso discutirla.
Ese, el ejercicio y el valor de LA OTRA OPINIÓN, es el motor de éste espacio. Un ejercicio de tolerancia, pero también de irreverencia; de ideas sin fanatismo, pero con humor. De libre expresión, pero sin el lastre del insulto y la descalificación. La provocación de arranque, todos los martes y jueves, será LA OTRA OPINIÓN, una chispa para expresar esa idea que no se atreve a salir porque decirla “es políticamente incorrecto”. Atrévete.
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