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No se ustedes, pero yo estoy harto de los críticos de cine. Normalmente son tipos petulantes con algún curso de “apreciación artística”, son seres que presumen de saberse al derecho y al revés toda la filmografía de cualquier director cuyo apellido empiece con las letras k, y o z. Odian el cine comercial, y erigen sobre un pedestal a cualquier cinta de tres horas aburrida, en blanco y negro, hablada en cualquier otra cosa que no sea inglés o español y en la que no pase absolutamente nada.
Olvidan estas vacas sagradas que el peor pecado que puede cometer un director de cine es hacer una cinta aburrida. ¿Cuándo habrá sido la última vez que estos tipos entraron con auténtica emoción a un cine? ¿Cuándo fue la última vez que se divirtieron en una sala, que admiraron con emoción casi fanática a un actor, un director, o a una actriz?
En este espacio nos gusta el cine, no importando de dónde venga, ni quién lo haga. Nos emocionan los carros que se transforman en robots, los violinistas que rompen cercos militares con su música, los héroes de acción difíciles de matar, el drama de un hombre menonita que engaña a su mujer violando las leyes de su pueblo, la locura desmedida de aquel que descubre la fiebre del petróleo, la risa psicótica de un ladrón asesino que se pinta la cara de payaso. Vamos, nos gusta el cine.
Pero no nos malinterpreten, nuestra dieta visual se permite ciertas golosinas, pero hasta la basura se separa. No aguantamos el cine “mexicano” que no sale de la Condechi, que sus protagonistas son publicistas o “niñas mal”, que sus elencos no saben de otros apellidos que no sean Bichir. Odiamos el cine de acción donde el protagonista no se despeina, ni suda, pero al final se queda con la chica. Vamos, odiamos el cine que atenta contra nuestra inteligencia, aquel que no respeta ni sus propias reglas, aquel cine que se hace más por un ánimo de ser coool (“weeeyyy ya hice mi primer corto weeeyyy, quedó suuuuper…”) y no por auténtico amor al cine.
Sirva este espacio para platicar de lo que más nos gusta: el cine y su experiencia. Al fin y al cabo, todos somos críticos de cine.
JUNO
No es otra tonta película adolescente
Algunas de las críticas con varios amigos y cinéfilos sobre Juno (la cinta de Ivan Reitman, que trata sobre una adolescente de 16 años que se embaraza, digamos, por accidente) versan sobre el mismo punto: es una película muy fantasiosa, lo que se ve en pantalla no pasa en la realidad, el embarazo es cosa seria.
Alegan que en la cinta, los padres de Juno se muestran demasiado comprensivos y que la protagonista de deshace “muy fácilmente” de su responsabilidad como madre.
Tienen razón en un punto. Esas cosas no pasan en la realidad, concretamente, no pasan en nuestra realidad. Tener un hijo a los 16 años en México es proporcionalmente más difícil que en Minnesota (donde se desarrolla la película), estado que cuenta con mayor cobertura de salud social y es el tercero en cuanto mortandad infantil se refiere en toda la Unión Americana.
Pareciera que el público no perdona que esto no sea una novela. No, no esperen un drama del tipo “la pobre adolescente que cometió un error terrible en su vida y ahora tendrá que aprender a ser madre”. Ni la escritora Diablo Cody ni el director Jason Reitman apostaron por el drama lacrimógeno donde los adolescentes son tratados como víctimas de su lujuria o de plano como retrasados mentales. Aquí la apuesta es por una historia que le da oportunidad a su adolescente protagonista de tomar decisiones maduras, pero no trágicas; inteligentes, pero no infalibles; sin dudas, pero no sin miedos.
Juno es, además, una película donde sus protagonistas mujeres son las que llevan las riendas, son las maduras, las inteligentes, las fuertes. Eso al menos es un giro interesante en el tema donde usualmente las mujeres son tratadas como víctimas o como tontas.
Se agradece además que no sea una cinta moralina. Juno decide no abortar por un asunto más de gustos (si la sala de espera de la clínica de abortos hubiese sido menos deprimente probablemente lo hubiera hecho) que de moral. Eso si, esperemos que los conocidos grupos de derecha que “protegen la vida” no tomen esta cinta como estandarte.
Eso si, no habría cinta sin la estupenda actuación de Ellen Page, sobre sus hombros descansa el peso completo de la cinta, y le da al guión de Diablo Cody el ritmo, el tono y el ritmo necesario para que funcione y sea creíble.
Pero no me crean, vean la cinta y comenten.
Juno. (Dir. Ivan Reitman.)
El trailer aqui.
Una entrevista con la guionista Diablo Cody aquí (por cierto, ¿a poco no está bien guapa la guionista?)
A. Curiel
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