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La entrevista es sin duda un foro complejo
que requiere de mucha destreza por parte del profesional para capitalizar el
mismo y acercarse a la tan codiciada oferta de trabajo. La entrevista incluye
un cúmulo de preguntas que en primera instancia parecen fáciles de responder.
Sin embargo, con un poco más de atención te das cuenta que lo que en un
principio es fácil resulta ser un complejo rompecabezas.
Muchos profesionales que llevan meses o en
algunos casos años sin trabajar enfrentan la pregunta: "¿Qué has estado
haciendo desde que dejaste tú último?" Para muchos resulta sencillo simplemente
responder que han estado buscando trabajo; una respuesta un tanto obvia pero la
última que desea escuchar el entrevistador.
Analicemos un poco más a fondo esta
pregunta, tan típica de entrevista en el entorno actual, un mercado laboral
inundado por el desempleo. Si observamos más profundamente la pregunta en sí tiene
una gran connotación. Si leyéramos entre líneas la misma, nos damos cuenta que
hay un mensaje implícito. Es decir, hay en realidad una pregunta oculta.
Verás, al reclutador más que interesarle en
sí qué es lo que has estado haciendo, le interesa saber en primera instancia si
en realidad te has mantenido ocupado o simplemente has estado pasando el
tiempo. Quizá lamentándote que no tienes empleo o quejándote porque nadie te
contrata.
Bajo el contexto de que la primera pregunta
oculta es saber si te has mantenido ocupado, debes responder que en efecto sí
te has estado ocupado en actividades profesionales, preferentemente
relacionadas con tu área de desarrollo. No me refiero a pintar la casa, podar
el pasto y reparar una tubería de agua. Me refiero a actividades
complementarias a tu experiencia profesional.
En este caso es recomendable sugerir que has
estado colaborando en el negocio de un conocido, familiar o amigo, apoyándole
en el área en la cuál tienes experiencia. Por ejemplo, si una persona solía ocupar
el puesto de cobranza en la última empresa para la cual laboró, podría
involucrarse en optimizar la eficiencia de la cartera de cuentas por pagar de
un conocido en el negocio de este. Se entenderá que el profesional ha venido
ocupando un puesto temporal mas no ha estado inactivo. Dentro de esta actividad
temporal, identifica una serie de logros que has generado en esa área de apoyo
y asegura mencionar éstos al entrevistador.
Si no te has involucrado en una actividad
relacionada, te recomiendo que lo comiences a hacer en cuanto antes. Los
entrevistadores se desaniman mucho con candidatos inactivos.
El problema de estar inactivo en tu rama
profesional es que representa para el reclutador una carga adicional ya que
pensará que tendrá que capacitarte e incurrir en un programa de inducción
extenso para romper la letargía en la que te has mantenido. Por tanto, tu curva
de inducción sería mayor a la de un candidato contrincante que quizá esté
actualmente laborando.
Está claro que para muchos de ustedes no
existe en realidad una correlación directa entre estar fuera de un empleo y
oxidarte profesionalmente. Entiendo la analogía y concuerdo que en muchos casos
en efecto no hay una relación directa. Sin embargo, recuerda que en gran medida
en una entrevista lo importante no es lo que tú proyectos sino lo que tu
entrevistador percibe. En más de las veces tendrás que convencer a la persona
que te evalúa para el puesto que tu inactividad no implica que tendrás que ser
innecesariamente capacitado de más para reintegrarte a la fuerza laboral.
Ahora, la percepción del reclutador se
agudiza aún más cuando se trata de una vacante en un área dinámica; en
constante movimiento e innovación. Es decir, hay funciones en las que a los
cuantos meses de ausencia se pierde rápidamente la actualización. Esto es muy
común encontrarlo en las áreas financieras, comerciales y de información de
tecnología. Las tendencias en las tres se mueven a tal velocidad que algunos
meses fuera del puesto puede dejarte fuera de la jugada, salvo que te mantengas
actualizado a través de actividades complementarias, foros de discusión o
cursos y seminarios; aunque el reclutador siempre le depositará más valor a la
experiencia relacionada que a la parte de actualización teórica.
Es sorprendente ver en una entrevista que
cuando a una persona de finanzas se le pregunta cuál es la tasa de rendimiento
libre de riesgo del día anterior, algo en estilo de la tasa CETES, no saben
responder. En el caso de mercadotecnia, cuándo se les cuestiona de plataformas de
difusión electrónica, como "Second Life", responden que desconocen el término.
En tanto en sistemas, donde la innovación tecnológica se mueve a diario,
carecen de conocimiento de términos actuales básicos.
Mi recomendación es comenzarte a involucrar
en actividades relacionadas a tu área lo antes posible si aún no lo has hecho y
te mantengas a la vanguardia a través de medios de comunicación impresos o
electrónicos. Entre más demuestras que estás al día en tu especialidad, más
aminorarás la preocupación de tu reclutador respecto a tu prolongada inducción.
La respuesta entonces puede ir en la índole
de:
"Me he mantenido activamente persiguiendo
una oportunidad de empleo en línea con mi perfil y fortalezas. He tenido una
serie de entrevistas y he encontrado algunas oportundidas; ninguna, sin
embargo, en donde considere que puedo explotar al máximo mi talento a manera de
optimizar el valor agregado que siento que soy capaz de aportar a una
organización. En paralelo me he mantenido a la vanguardia en el área de
sistemas (por ejemplo) y me he
especializado en las plataformas de .... Igualmente, he colaborado en el diseño y
desarrollo de un sistema para agilizar la cobranza en la compañía ABC que
encabeza un familiar (o amigo), con
logros interesantes, como una reducción en cartera vencida en 14% en los
últimos tres meses. Por su parte, de ser contratado en la compañía considero
que pudiera estar contribuyendo a la consecución de sus objetivos desde el
segundo mes ya que al mantenerme actualizado mi curva de inducción sería
menor".
En la respuesta anterior, estarías
sugiriendo que te has mantenido activo en tu área de especialidad, así como a
la vanguardia en las tendencias de mercado. A su vez, reconoces clarmente la
preocupación de tu reclutador en relación con la posibilidad de que tu curva de
inducción sería más prolongada por no estar trabajando y contrarrestas la misma
de una manera puntual con el sustento de algunos ejemplos específicos.
Antes de preciparte a contestar lo obvio a
preguntas comunes como la que hemos analizado en este texto, prepárate y ofrece
una respuesta en línea con la principal preocupación del reclutador; en este
caso el hecho de que por tu ausencia del mercado pudieras estar desactualizado
y por tanto requerir una capacitación adicional durante tu fase de inducción al
puesto.
Recuerda que el ÉXITO es una cuestión de ACTITUD y de PREPARACIÓN. Si estás
bien preparado para navegar el actual mercado laboral y tienes la actitud
adecuada, el éxito seguramente estará ahí.
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