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La rabia más prohibida
09-diciembre-2009
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La familia. Julio Galán.
Compañeras/os: les agradezco de todo corazón sus cartitas cariñosas de la semana pasada...Estaba pensando en esto del maltrato...me duele mucho...huí (cobarde que soy) a Alakamanda....a veces una es un venado fugitivo, que termina trayéndose de regreso a la realidad....un poco por los cabellos...de veras gracias. ¿Y si no huímos qué hacemos?...nos miramos...nos sentamos a conversar. Con el miedo cósmico a cuestas. No pasa nada. Nos sentamos bien pegaditos...a conversar. ¿No pasa nada?

“La crueldad más grande que se inflige a los niños reside en el hecho que se les prohíbe expresar su cólera o su sufrimiento, so pena de correr el riesgo de perder el amor y el cariño de sus padres. Esta cólera de la infancia se acumula en el inconsciente…Pero el verdadero drama, el conflicto entre la nostalgia por el ‘verdadero yo’ y la necesidad de adaptarse a las necesidades de los padres, no puede ser experimentado (conscientemente) mientras el sujeto quiera proteger a sus padres de sus propios reproches…el amor filial le impide al niño descubrir la crueldad psicológica de sus padres, ya sea esta consciente o inconsciente…”

Alice Miller

“Es por tu bien”. (Raíces de la violencia en la educación del niño)

Los temas se van hilando. No sé cómo. Segurito que no es producto del azar. Eso sí lo sé. El tema anterior de la Red de Refugios, (en noviembre cumplió diez años) es el tema de la violencia doméstica. De la violencia inscrita en el más inimaginable de los espacios: la familia. El hogar. Justo allí en donde los seres humanos suponemos que construimos nuestras certidumbres, o que otros –cuando somos niños- las construyen para ellos mismos y para nosotros. Y sin embargo, ¿por qué la violencia doméstica e intrafamiliar nos sigue pareciendo tan difícil de aceptar, analizar, prevenir? cuando su recurrencia ha dado y no para de dar sus pruebas. Cuando está probado que en la mayoría de los casos de crueldad y abuso contra niñas y niños, los responsables son personas del entorno más íntimo del menor.

Hay una emoción cercana al horror (¿miedo? ¿Pánico?) Al intentar aceptar, que la familia, no siempre es el espacio de amor y seguridad que nos gustaría que fuera (hubiera sido), que necesitamos imaginarnos. El espacio de respeto, ternura, sostén, que recreamos en nuestros sueños individuales, y en los sueños y los discursos colectivos. Con una gran frecuencia no lo es. Sin llegar a los golpes, (o llegando a los golpes) las múltiples formas de abuso psicológico posibles están presentes en muchísimas familias. Presentes y disimuladas. Negadas. Justificadas por ese “lo hago por tu bien”, “Una madre/un padre no puede sino desear lo mejor para sus hijos”. “Quizá los padres se equivocan, pero siempre es llenos de amor y con la mejor intención”. ¿Y si en tantísimos casos no fuera así? Y aún en aquellos casos en los que “se equivocan” sádica y amorosamente, el daño que causan está, existe, se queda grabado en la niña/niño y lo determina –quizá no de la mejor de las maneras posibles- en su vida futura.

¿Por qué nos cuesta tanto esfuerzo aceptar que la agresión está presente en innumerables familias de muchas maneras? En el trato que se dan los padres entre ellos (adultos del entorno), y en el que dan a los niños. Que hay padres y madres que no son capaces de amar a sus hijos. Algunos de manera ruidosa, evidente... otros no, digamos que estos últimos cumplen hacia el exterior los “rituales del amor”, pero en el fondo no saben quiénes son sus hijos, -ni les interesa- no los perciben, no los protegen. Son incapaces de mantener con ellos una relación de verdadera cercanía.

Los someten a la descalificación, al rechazo, a la sobre exigencia, en nombre de “la educación”, de “corregirlos”, de “hacerles saber cómo es la vida”. ¿Por qué nos es tan difícil aceptar como individuos y como sociedad, que hay madres y padres que usan a sus hijos, que los abusan emocionalmente, que rivalizan con ellos y en aras de esta rivalidad negada, inconsciente los humillan y denigran continuamente? Que existen y han existido miles y miles de niños tratados no como seres humanos con derecho a su autonomía y a su dignidad, sino como prótesis narcisistas de sus padres. Y que este abuso es considerado legítimo. "Normal".

Los niños que crecen sin derecho a reconocerse en su propio valor como personas, a partir de lo que ellos son, porque viven condicionados a que la “ternura” de los padres, el reconocimiento se dé, sólo cuando cumplen meticulosamente los dictados, las expectativas, las exigencias de los padres. Aún a costa de lo que el niño siente, necesita, desea. Niños que funcionan como muletas de los adultos. Como depositarios de odios ancianos y no trabajados que sus padres traen dentro, de frustraciones mal manejadas, de abandonos que no les corresponden, pero que les cobran. Niñas/os convertidas/os desde que existen en “espejos” obligados de la “magnificencia” de los adultos. Adultos imposibilitados para sentir empatía por sus hijos. Empatía, el principio más elemental en cualquier contacto humano.

Niños a los que les repiten constantemente que deben de vivir agradecidos, obedientes, sumisos, porque son tan afortunados y "lo tienen todo"... ¿"Todo" qué exactamente? ¿"Todo" cómo? y ese "Todo" les repiten (la vida misma) se lo deben a las figuras tutelares a las que tienen que escuchar, respetar y obedecer a ciegas. El abandono más intenso se puede dar, para un niño, alrededor de una mesa, con su familia reunida en pleno, frente al más exquisito pavo de navidad, si el niño sabe, que más allá de las apariencias, de la puesta en escena del amor y la “felicidad familiar”, su persona, sus palabras, sus emociones, no tienen –para sus figuras parentales- ni la menor importancia. La/el niña/o sonríe, intenta parecer feliz, como si estuviera contratado en una obra de teatro en la que más le vale, que su personaje no falle. Que no desentone. Más le vale, si anhela seguir siendo amado. ¿Y qué niño (¿qué persona?) podría no anhelar ser amado?

La/el niña/o comienza a aprender –es un asunto de supervivencia- a representar su personaje. Y se confunde. Y entre sus deseos y el deseo de agradar, ya no logra con el tiempo distinguir la diferencia. Y hay un “yo” que surgía, que podría haberse fortalecido en la aceptación y en el amor, el “yo auténtico” de esa personita bien concreta, que se le va poquito a poquito empequeñeciendo dentro. Como si las exigencias de ese exterior tan amado por él, lo exilaran. No desaparece el “Yo auténtico”. Se esconde en un sótano interior que llega a ser desconocido hasta para la/el niña/o misma/o. Y para el adulto en el que ese niño se convierte.

Y en su lugar se instala el “yo” de la urgencia de aceptación, el que le dictan de afuera, el que se le incrusta en la piel como si fuera suyo. Pero no lo es. El “falso yo”, el que termina produciendo a lo largo de los años lo que Winnicott llama: “La personalidad ‘como si’ (As if)”. Como si fuera auténtica….

Preferiría dejar los extremos de la personalidad “como sí”, la que se convierte en narcisismo perverso, y violencia asesina, para otro viaje (Asesinos seriales, torturadores, Nazis). Fueron parte de los temas tratados en la visita a México de Elisabeth Roudinesco, por su libro: “La parte oscura de nosotros mismos”. Después me tropecé con el nuevo libro de Alice Miller: “Salvar tu vida” (La superación del maltrato infantil) Miller también ha estudiado minuciosamente la vida de los asesinos seriales, a los criminales nazis y a los dictadores. Sobre todo sus infancias. Para concluir lo que se ha concluido cada vez: que fueron víctimas de feroces maltratos. Lo que es una explicación y no una justificación. Información indispensable para prevenir. Para sanar cuando se pueda. Para no perpetuar los modos de esos vinculos que producen y reproducen la violencia. Para asumir que las instituciones del Estado y la sociedad podrían estar allí para tender la mano, cuando es indispensable.

Víctimas de una educación autoritaria y despótica, que basada en el odio evidente, o en el falso amor nutrido en la crueldad, los desposeyó de su posibilidad de sentir empatía. De sentir. Y un día hicieron el tránsito: de víctimas, a verdugos. Por eso les decía al principio, los temas se van hilando…como si una cayera en ellos de un espacio al otro….quizá porque en un determinado momento de la vida traen algo que decirnos, quizá porque sin querer, sin saber, medio mirando y medio escuchando…los andamos buscando. Pero no quisiera ahora entrar en el horror y sus excesos, por miedo a extraviar un punto: el de la agresión y la violencia bastante más “aceptada”, socializada, cotidiana. Protegida por el deseo de cada persona de negar la crueldad padecida en la infancia, para poder sentirse amado. Protegida por esas palabras inscritas en todas las religiones de distintas maneras: "Honrarás a tu padre y a tu madre"...¿Pero acaso siempre es posible? ¿Amarlos a ultranza? ¿No dependerá de quiénes son y cómo nos tratan el padre y la madre? ¿Se puede -sin autodestruccìón- "honrar" a ultranza" a los padres evidente o disimuladamente crueles?

El maltrato del que escribe la psicoanalista Alice Miller, quien ha dedicado su vida entera a lo que podría considerarse una verdadera cruzada: el estudio, el análisis y la denuncia del maltrato infantil (evidente o soterrado) y sus consecuencias. Así como las posibilidades del adulto de sanarse de ese maltrato –a condición de reconocerlo y vivenciarlo- y de recuperar su energía vital, su plena capacidad de confiar y de amar.

Miller cita un fragmento de una carta de Chéjov a su hermano: “El despotismo y la mentira envenenaron de tal manera nuestra infancia que uno enferma y tiene miedo sólo de pensar en ello”. (Existe) una discrepancia entre la realidad negada y la fachada ‘feliz’”…En los casos graves de muchos niños víctima del maltrato, aquellos que no pudieron “salvarse”, que no encontraron un "testigo” comprensivo que los apoyara y valorizara en un ámbito libre de agresión y de desprecio: “Su vida carece de sentido para ellos, puesto que son extraños para sí mismos. Y son extraños para sí mismos porque quieren olvidar por completo lo que ocurrió al principio de su vida…disimulará, porque tiene que vivir junto a personas que trivializan los traumas de infancia…”.

En algún momento, la depresión o algunos de sus síntomas: el sentimiento de vacío, la tristeza inexplicable, la falta de energía, el rechazo a la creatividad, los arranques súbitos de enojo, pueden ser signos del regreso de esas emociones reprimidas. Que necesitan salir, ser expresadas, aceptadas como parte de la propia historia. La rabia ante el maltrato que no pudo manifestarse en su momento, que continúa oculta adentro de la persona: “Es como si el cuerpo, con ayuda de la depresión protestase por esta infidelidad consigo mismo, contra las mentiras y las represiones de los verdaderos sentimientos porque es del todo incapaz de vivir sin sentimientos auténticos. Necesita que las emociones fluyan con libertad…Pero sólo podemos tolerar nuestros sentimientos cuando dejemos de temer a la figura del padre o de la madre que hemos interiorizado….”

“La mayoría de las personas no puede soportar pensar que sus padres no los han querido. Cuanto más hechos apunten a esta carencia afectiva, más se aferrarán estas personas a la ilusión de que sí fueron queridos. Se aferran también a los sentimientos de culpa, para que estos certifiquen que, si sus padres no se han portado de forma cariñosa con ellos, ha sido culpa suya, de sus errores y sus faltas…muchas personas prefieren morir o morir de forma simbólica, ahogando sus sentimientos, antes que experimentar la impotencia de un niño pequeño, al que sus padres utilizan para su propia ambición o como plataforma donde proyectar los sentimientos de odio que han ido acumulando…la depresión es el precio que el adulto paga por renunciar a sí mismo. Siempre ha tenido que preguntarse qué es lo que los otros necesitan de él y por esta razón, no sólo descuida sus sentimientos y sus necesidades más profundas, sino que ni siquiera es capaz de reconocerlas…”

“A cualquier edad, la depresión no es más que la huída de todos los sentimientos que nos harían revivir las heridas de infancia. En los afectados se desarrolla un vacío interior. Cuando es necesario evitar a cualquier precio el sufrimiento emocional, en el fondo no queda mucho más con que sostener las ganas de vivir. Uno puede rendir de forma extraordinaria en el ámbito intelectual, pero en su interior estará siempre sobreviviendo”. La "depresión" puede manifestarse en una imposibilidad de sentir realmente, en una distancia con las propias emociones, en un "actuar" la propia vida, en lugar de experimentarla y vivirla. En una necesidad de fingir emociones, imitando la manera en la que las viven otros, porque la persona no las reconoce en sí misma, las observa, pero no las siente.

A diferencia de tantos estudiosos de las emociones humanas, es muy sencillo de entender lo que explica Alice Miller. Es clara, precisa, tan rotunda y cierta de cuál es su lucha, que por momentos, su honestidad y su manera directa asustan. Para comenzar, porque llama a romper la “lealtad filial”, (Freud) en los casos en los que esa ruptura sea indispensable, necesaria, deseable o todo junto. Permitirse la libertad de cuestionar a los padres y a los adultos que durante la infancia nos parecieron intocables. Los que nos protegían realmente, o hacían como que nos protegían.

Cuestionarlos, y enfrentar la rabia escondida e impotente que nos provocaron sus maltratos cuando existieron. Analizar y vivenciar el odio y la culpa y transitar por ellos…con todo lo que tienen de amenazante, desamparado y desolador. Sin tener que inventar que tuvimos unos padres “tan buenos”, cuando no haya sido el caso, sin tener que justificar que nos exigían imposibles “porque querían lo mejor para nosotros”. Miller reivindica el derecho al odio como un viaje liberador, puesto que ese odio está allí de todas maneras –en los casos de maltrato- sólo que negado, a muy altos costos emocionales para quien lo niega. Para quienes como ella dice prefieren pensar: "mil veces me siento culpable y me castigo, porque yo merecía el maltrato, que aceptar que mis padres maltrataban a un ser inocente e indefenso. Mil veces prefiero negarme, que aceptar que me maltrataban, porque la rabia, la crueldad y la rivalidad estaban en ellos”.

Hay quien salga bien librado del maltrato, lo que la psicoanalista atribuye al apoyo de figuras tutelares que confiaron / confían en el niño, lo escuchen y le den un valor a sus sentimientos. Otras/os tienden a repetir la experiencia vivenciando situaciones de maltrato en la vida adulta, sin poder permitirse reconocerlas como tales. ¿Cómo podrían, si no han logrado aún nombrar el maltrato en sus infancias? Reconocer el maltrato hoy en una relación de pareja (por ejemplo) implicaría haber reconocido ya antes el maltrato del pasado. Otras/os, tienden a convertirse en maltratadoras/es……De la humillación victimizante de la infancia…, a la “grandiosidad” imaginaria del verdugo.

Miller pasa de lo individual a lo social: ¿Qué tipo de educación, de mensajes recibieron cuando niños esas generaciones de alemanes que votaron por la Alemania nazi? ¿Cuál fue la relación padres-hijos de las personas de distintas generaciones que han estado dispuestas a sostener las dictaduras, a negar los asesinatos y desapariciones de personas? ¿Cómo fue la infancia de los soldados que torturaron en Guantánamo? Porque –afirma- si el odio, la rabia, la impotencia negadas y reprimidas en el interior nuestro no se vivencian y elaboran, corremos el riesgo de odiar a personas o grupos humanos de manera ciega o indiscriminada, de descargar nuestra ira reprimida en chivos expiatorios: desplazar.

Y entonces la persona no odia ferozmente a su padre o madre (o figura parental) que fue sumamente cruel y a quien en el fondo realmente odia...sino a su pareja, a su jefe, a sus compañeros de clase, a los indígenas, a los homosexuales, a las mujeres en tanto que mujeres, a los hombres en tanto que hombres, a los que votaron por un partido o por el otro, a los pobres, a los ricos, a los croatas. Miller lanzó hace años esta hipótesis: los odios raciales, étnicos, religiosos, los distintos fanatismos, son un desplazamiento del sufrimiento de la infancia que logra ideologizarse, para continuar negándose. Si no, tendríamos adversarios...no enemigos a destruir con palabras o con actos.

Colocar el conflicto afuera. Es mucho más “fácil”, humillar a un empleado por su “ineficiencia”, que aceptar que ese acto de infligir humillación “alivia”, por unos minutos, de la memoria de las propias humillaciones de infancia. Es más fácil decirle “naco” al de al lado y sentir un momento de imaginaria superioridad, que enfrentar nuestras propias heridas. Sanar las propias heridas no significa que una/o no va a estar furioso nunca. Significa que encontrará otras maneras de estarlo: sin chivos expiatorios. Sin "grandeza" compensatoria.

Miller asegura - ¿y acaso no es lo más lógico- que cada ser humano nace para amar y ser amado, que el odio se aprende, que la crueldad se aprende, pero que lo grave no es tanto ser víctimas de la crueldad en la infancia, sino una familia, y una sociedad que te obligan a negarlo, a partir de ideales que en la mayoría de los casos, no tienen mucho que ver con la realidad. "Somos todos tan felices...pobre de aquel que diga lo contrario".

Particularmente fuerte: Miller no cree en el perdón a ultranza hacia las figuras parentales, ni en que otorgarles ese perdón (cuando es imposible de hacer) sea indispensable para la sanación. Cree más bien en el duelo de todo aquello bueno que no estuvo, de todo aquello siniestro, que sí estuvo.Denuncia a la violencia silenciada porque la considera una de las grandes tragedias sociales: la que va creando generaciones y generaciones de víctimas, y de verdugos.

El dolor oculto bajo los consejos que se escuchan frecuentemente: “No pienses en el pasado ¿eso para qué sirve?”, “Olvídalo, fue hace demasiado tiempo”, “El presente es lo que importa”. El problema parece ser, reside en que aunque una/o se niegue a pensar en el pasado, al parecer el pasado no resuelto insiste en pensar en una/o. Creo que las enfermedades somáticas son un buen ejemplo. Las fobias. Los ataques de pánico. Las adicciones. Tantos casos de asma y de enfermedades de la piel. Allí donde el cuerpo habla. Tan a pesar nuestro.

No es un tema para un día. Ciertamente. Continuará…Con sus comentarios y con tantas aportaciones más de Alice Miller (y no sólo) que me gustaría compartirles.

Como afirma la psicoanalista –y lo creo- nadie que haya sido amado y respetado verdaderamente y a quien le hayan enseñado a amar la vida, toma un cuerno de chivo y asesina a sus compañeros de escuela. O saca una ametralladora y destruye al “bando enemigo”. Extraño. Mientras esa misma persona le reza a la virgen de Guadalupe como madre idealizada, y le lleva flores y serenata a su mamá el 10 de mayo…

Y hacia adentro de cada una/o de nosotros. ¿Cómo estamos?

¿Cuál es nuestra relación –si existe- con la/el niña/o que fuimos?

La agresión, aquella, la que tuvo que ver con un/a niña/o desamparada/o y ansiosa/o de amor ¿la conocimos?

Y si sí la conocimos ¿La reconocemos?

¿Se puede "perdonar" sin haber transitado antes por la aceptación de la propia impotencia y la propia rabia?

La botella se fue al mar. Nos escuchamos.

Vagón biblioteca: Es por tu bien, El saber proscrito, El cuerpo no miente, El drama del niño dotado, Salvar tu vida, Alice Miller. La parte oscura de nosotros mismos, Elisabeth Roudinesco.

Vagón videoteca: Psicosis, Hitchcock. En el nombre de Dios, Meter Mullan. Rocco y sus hermanos, Visconti. Padre Padrone, hermanos Taviani. Mamita querida, Frank Perry.

PÁGINA WEB: http://www.alice-miller.com/index_en.php

También, por la primera libertad de todas las libertades posibles: la libertad interior.....Del poema de Paul Éluard...Canta Nacha Guevara....

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Análisis muy interersantes de temas de coyuntura en el debate por la Equidad de género: PAGINA DEL BOLETIN "GÉNERO Y JUSTICIA": www.equidad.scjn.gob.mx (Responsable Mónica Maccise)

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Quisiera felicitar a Maria Teresa por todo, por los temas, por su escritura y su capacidad de escucharnos, gracias.

 Enviado por Cass - 22-enero-2010 a las 08:44 Enviar mail al autor

 

Hola Maria Teresa !! Considero que todos sin excepción hemos vivido esa rabia, rabia que encierra sentimientos más profundos que hacen que nuestro corazón llore y se desgarre en silencio. En lo personal, escribir ha sido un alivio para descargar ese dolor y hace que mi alma sea más ligera.

 Enviado por Gaviota - 14-diciembre-2009 a las 15:57 Enviar mail al autor

 

Y esta canción también de Serrat: Mi niñez, porqué me pregunto ¿Dónde fue mi niñez? ¿Dónde quedan los niños que fuimos? Porqué cuando te leí me salto algo en el estomago que no puedo descifrar aún, y porqué la pregunta sigue ahí ¿Hay niños completamente felices, un grito, un intento de suicidio, un golpe, ese pensar que los niños no vemos, no sentimos, es real? ¿Qué hacen los niños en un hogar con gritos y dolor?

http://www.youtube.com/watch?v=5yUHsctNmjE

Crucé por la niñez imitando a mi hermano.

Descerrajando el viento y apedreando al sol.

Mi madre crió canas

pespunteando pijamas,

mi padre se hizo viejo

sin mirarse al espejo,

y mi hermano se fue

de casa, por primera vez.

Y ¿dónde, dónde fue mi niñez?


 Enviado por Menospausas - 13-diciembre-2009 a las 08:15 Enviar mail al autor

 

María Teresa, el tema me ha traído de cabeza, así que pensé en dos canciones que me gustan, y hablan de Los Niños.

Esos Locos Bajitos interpretada por Joan Manuel Serrat:

A menudo los hijos se nos parecen,

asi nos dan la primera satisfacción;

esos que se menean con nuestros gestos,

echando mano a cuanto hay a su alrededor.

Esos locos bajitos que se incorporan

con los ojos abiertos de par en par,

sin respeto al horario ni a las costumbres

y a los que, por su bien, hay que domesticar.

Niño,

deja ya de joder con la pelota.

que eso no se dice,

que eso no se hace,

que eso no se toca.

Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma,

nuestros rencores y nuestro porvenir.

Por eso nos parece que son de goma

y que les bastan nuestros cuentos

para dormir.

Nos empeñamos en dirigir sus vidas

sin saber el oficio y sin vocacion.

Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones

con la leche templada

y en cada cancion.

Niño, deja ya de joder con la pelota. que eso no se dice, que eso no se hace, que eso no se toca.

Nada ni nadie puede impedir que sufran,

que las agujas avancen en el reloj,

que decidan por ellos, que se equivoquen,

que crezcan y que un dia nos digan adios.

http://www.youtube.com/watch?v=98AZoTWpsgc (Sigue)


 Enviado por Menospausas - 13-diciembre-2009 a las 08:07 Enviar mail al autor

 

María Teresa querida y compañeros todos: Vuelvo este día porque acabo de recibir un video que me envió mi hija de 18 años. Es representativo y aún no sé si reír o llorar. Tal vez lo primero. http://www.youtube.com/watch?v=aEi9vTXx9CY

 Enviado por Ana Isabel - 12-diciembre-2009 a las 10:48 Enviar mail al autor

 

Maria Teresa, Querida, mande un comentario antes, pero parece que tambien se perdio en la estratosfera, Asi que va de nuevo.. Agradezco tus palabras siempre me cobijan, por supuesto si pudieras darme referencias para una acudir a una Terapia en Queretaro seria de gran ayuda. Si lei el blog de madres e hijas, desde entonces sigo al tranvia sin falta, los temas que tocas y los comentarios de los tranviarios me ayudan mucho a comprender los temas expuestos. Lo que pasa es que habia vivido el proceso de cobijar a mi niña y comprender las razones del adulto, pero quiza no lo habia hecho bien o no como lo planteas "Ponerse del lado de la niña que una fue y no del adulto que ellos eran, digamos que el dolor y la furia de esa niña encontro al fin la libertad de poder expresarlo y gritarlo y mirarlo de frente para asumirlo y aceptarlo. ¡pero vaya que es doloroso¡ Te mando un gran abrazo color amor.

 Enviado por DITA - 11-diciembre-2009 a las 13:57 Enviar mail al autor

 

Maria Teresa querida, agradezco profundamente tus palabras, me siento cobijada por ti y eso es una emocion que si puedo experimentar, se siente muy lindo, como un calorcito interior. Me gustaria muchisimo pudieras recomendarme a alguien para terapia, yo vivo en Queretaro. Si lei el blog de la rivalidad madre-hija y de la rivalidad entre mujeres... desde entonces me he enganchado al tranvia y no lo he podido dejar, los temas que tocas y las participaciones de los tranviaros me hacen entender muchas cosas que al asimilarlas me permiten comprender mucho mejor mis emociones, pero resulta que lo que plantea Miller es desde otro enfoque, (que por supuesto tengo que comprar el libro) como dices "Ponerse del lado de la niña que una fue y no del adulto que ellos eran" y una cosa en consolar y cobijar a esa niña que sufrio y otra muy diferente aceptar y liberar la furia y mirarla de frente. En eso estoy y por supuesto que esa furia es muy dolorosa.. Te mando un gran abrazo color amor.

 Enviado por dita - 11-diciembre-2009 a las 10:28 Enviar mail al autor

 

Suzanne: De acuerdo, finalmente es la misma canción, con matices, formas diferentes. Si es por las rusas me imagino que el grupo es T.A.T.U. Si, por ahí tengo un disco de Morrisey. En fin, el camino andado, ni quién lo quite.Saludos.

 Enviado por KBK69 - 11-diciembre-2009 a las 08:43 Enviar mail al autor

 

KBK69: Muchas gracias por ese ánimo. Pero sabes, prefiero a Morrisey, es una de las canciones más emblemáticas que hizo con The Smiths y que, desde mi punto de vista, encabeza la lista de una decena de canciones memorables que tiene como legado este hombre fantástico, solitario, fascinante... Lo siento. Estoy cegada. Mi amor por él sobrepasa cualquier cover...jaj Hay otro con las rusas esas que no suena bien, el que mencionas no lo había escuchado. Ingleses a fin de cuentas. Un abrazo.

 Enviado por SUZANNE - 10-diciembre-2009 a las 23:01 Enviar mail al autor

 

Sí, eso mismo, certidumbre y confianza, lo que estuvo, hasta ayer... Su anuncio fue inesperado y sin preludio, en el último minuto de la sesión. La verdad antes de leerte había tomado la firme decisión de cancelar mi última cita, la del próx miércoles, que sería la final. Y dejarlo así, en el aire...Pero no sé, creo que será mejor despedirse como se debe. Y decir lo que se siente. Aunque, para qué mentir, estoy bien desconcertada, no lo esperaba y no sé tampoco por qué tanto desconcierto...A lo mejor es que no me gusta pensar en la posibilidad de otro principio, una vuelta al punto de partida, sí, será algo diferente pero ¿y todo lo ya transitado? ¿lo avanzado hasta ahora? ¿Dónde se queda?...Bueno, creo que exagero, es sólo que en este instante estoy todavía en una etapa cruel... Gracias por todas esas Bellas Letras moradas, me emocionan, me encantan. Aunque con eso de mi poeta de bellas artes brotó una carcajada inusual...caía granizo esa tarde, en bellas artes...Y sabes María Teresa, por supuesto que suena tentador, quisiera saber y aceptar las sugerencias, porque deseo que diciembre no sea más el mes de los despojos...sino de los antojos y los encuentros. POr cierto, a mí me ha pasado un par de veces, lo mismo de estar escribiendo y a la mera hora nada, se evapora cada palabra, y no sabes qué decepcionante es, porque se tiene que volver a empezar, desde el pincipio, o a veces desde el final o de en medio, y ya no queda igual...Pero ¿qué mensaje podrá ser ese? ¿Que algo sobraba y otra cosa faltaba? No sé... Un abrazo y agradezco cada palabra morada que no desapareció en la estratósfera...

 Enviado por SUZANNE - 10-diciembre-2009 a las 22:58 Enviar mail al autor

 

Suzanne, Animo! P.D. M egusta mas la version de "How soon is now" de Love spit love, el que canta creo que es el vocalista de Physchedelic furs. (al menos se escucha igual). Vale. Saludos...

 Enviado por KBK69 - 10-diciembre-2009 a las 18:19 Enviar mail al autor

 

Excelente análisis que nos ayuda a pensarnos como hombres, como niños siempre.

 Enviado por Ana Yely - 10-diciembre-2009 a las 14:23 Enviar mail al autor

 

#3

Como dijo Caia Cantarelli: ''Un hijo debería ser deseado por AMBOS PADRES con la misma intensidad. Nó se debe ser padres por ''sorpresa'' ni por mandatos atávicos''. Hace unos anos leí que en una ciudad de Estados Unidos (nó recuerdo porque fué hace varios anos), había descendido la delincuencia juvenil después de 19 anos que habían legalizado el aborto. Existen estudios científicos de que los ninos nó deseados lo perciben desde el vientre materno, yá nacidos sienten el rechazo de los padres ó de la madre, crecen con desamor, baja autoestima, son los ''ninos problema'' en las escuelas, sufren de depresión ó déficit de atención, convirtiéndose la mayoría de las veces en delincuentes.


 Enviado por Liliana - 10-diciembre-2009 a las 00:57 Enviar mail al autor

 

continuación de mi testimonio:

ó levantar la voz. Me inculcaron tempranamente ''lo bueno'' de reprimir mi ira para dejar de escuchar la voz de mi frustración. Aprendí que ''lo propio'' es ser simpática y agradable, y que era ''inadecuado'' ser natural y espontánea porque había el riesgo de alejarme de la cortesía y ''las buenas costumbres''.

Este juicio se instaló en mi mente como una verdad absoluta y perdí la capacidad de escuchar mis emociones y sentimientos, mi ira, mi frustración.

Recuerdo muy bien que escrutaba cada gesto de mis padres... cada mirada... cada actitud... porque yó ansiaba percibir ''qué estaba bien'' y ''qué estaba mal''.

No estoy haciendo un juicio contra mis padres, ellos también son producto de la educación que recibieron y nó me podían dar lo que no tenían, se trata de cuestionar ésas ''verdades absolutas'' que nos inculcan desde la infancia.

No nos damos cuenta de que estamos totalmente condicionados por ''lo que debe ser''.

Se trata de imposiciones que fueron desplazando nuestras emociones, sensaciones y necesidades, de aquel nino, de aquella nina que postergó todo, y hoy estamos pagando el precio, porque ahora de adultos seguimos viviendo con ésas auténticas necesidades insatisfechas...

sigue...


 Enviado por Liliana - 10-diciembre-2009 a las 00:37 Enviar mail al autor

 

Yo acabo de llegar de la terapia y me acaba de decir mi querida psicóloga que me deja. Estoy en shock. Un abandono más. Otra pérdida a mi lista de este fin de año... No sé como lo soportaré. Estábamos llegando a que "en algún momento, la depresión o algunos de sus síntomas: el sentimiento de vacío, la tristeza inexplicable, la falta de energía, el rechazo a la creatividad, los arranques súbitos de enojo, pueden ser signos del regreso de esas emociones reprimidas... Que necesitan salir, ser expresadas, aceptadas como parte de la propia historia"... La infancia, trazos, imágenes, palabras, y el anuncio de su abandono por causas laborales. Es injusto. Tal como el abandono de dos semanas de la escritora que escribe magistralmente este blog (lo siento, tenía que expresar mi inconformidad, aunque con lo del venado fugitivo quisiera abrazarla muy fuerte y que ella me abrazara). Por eso me fui de inmediato con mi prima a cenar y a bebernos una botella íntegra de vino blanco bien helado. Y hablamos de Historia (y de sus novios), tema de mi tesis (la Historia). Y no pude dejar de relacionar este tema de la infancia con el de mi trabajo: La Historia, dice Ernest Gombrich, alumbra el pasado para comprender el presente. Así el ser humano en su esencia. Estamos configurados y definidos por todo aquello que nos precede. Acudir a los orígenes, insisitía una maestra. La respuesta se puede beber en la escena de la mamá esperando en el umbral de la escuela, el helado de nuez, las papas a la francesa compartidas en el jardín de laureles, y el padre dominante y gritón esperando en casa... Un abrazo, María Teresa. Un placer y un "asalto a la razón" y la emoción, el leerte, como siempre. Va al vagón musical: How soon is now? The Smiths http://www.youtube.com/watch?v=_U5HpeA_WSo

RESPUESTA DEL AUTOR: Suzanne: mi querida poeta de Bellas Artes....re-escribo el mail...cada vez que tecleo con demasiada intensidad...plop...el mail desaparece en la estratòsfera....debe ser un mensaje ¿no es cierto?...pensemos con calma...primero te digo, que yo aquí estoy...muda a veces y quizá cuán venada..pero aquí estoy.....y yo también te abrazo...pero voy al punto de la analista...¿en la misma sesión te avisó que se iba, se despidieron y todo? ¿O fue en varias sesiones?....despedirse de una analista querida, en donde una ha puesto su certidumbre y su confianza es muy duro...pero sobre todo es duro si es ella quien "se va"...no, no es "un abandono más"....no corazón...porque cada despedida es singular y distinta y el problema es que si uno las suma...termina convenciéndose de que es culpable....TÚ NO ERES CULPABLE (perdón si levanto la voz) de que tu analista "tenga mucho trabajo"...ni de que el tranvía no esté....y con respecto a los otros abandonos, es cuestión de ver de uno por uno...nunca sumar...nunca....la làpida te aplasta...y no es real...hablemos entonces de las papas fritas, y la mamá en el umbral de la escuela...y el padre dominante...ese abandono original.... Sí "La historia...alumbra el pasado para comprender el presente"....tú eres una persona muy bella...tú analista ya no te puede atender....son realidades que corren paralelas...tú no dejas de ser la que eres, porque ella no te pueda atender màs...ahora...si te quedaste con muchas palabras que decirle...pídele una última cita y se las dices...no dejes volando el duelo...y no tienes porque callarte lo que sientes...sobre todo cuando eres alguien que sabe expresar muy afectuosamente sus enojos...te agradezco en la parte que me toca (en los dos sentidos, porque me está dirijida, y porque me toca) la expresión del enojo... Dicho lo anterior...y ciertas ambas de que los duelos toman el tiempo que toman....tengo dos sugerencias de analistas que hacerte....bien suculentas...¿te da tentación?....quizá diciembre no es ya el mes de los "abandonos"...sino el de los encuentros...


 Enviado por SUZANNE - 09-diciembre-2009 a las 23:34 Enviar mail al autor

 

#2

Cierto es que el psicoanálisis surge para atemperar sus excesos. Es la elección obligada para el sujeto neurótico que quiere un cambio de vida.

Por último, quién se cree la hija que es para juzgar de ése modo la enfermedad de una madre aunque la haya padecido?. Acaso nó ganó ella también, dinero publicando sus miserias?. Más le vale haberse tratado como corresponde (seguramente informacion acerca de las posibles terapias no le habrán faltado) para superar tan mala suerte. En el final del film, con un dejo de maldad e intriga, Cristina dixit: Crawford nó tendrá la última palabra. Hay última palabra?

sigue...


 Enviado por Liliana - 09-diciembre-2009 a las 22:41 Enviar mail al autor

 

Mari Tere y companeros tranviarios; mientras me recupero, quiero compartir con todos ustedes el análisis de la película ''Mamita Querida'' que hace la Lic. Martha Vázquez, Miembro de la Asociación Mundial del Psicoanálisis:

''Cuando yo era pequena, una de las actrices más famosas de Hollywood era Joan Crawford, quien en su madurez llegó a ser una de las duenas de Pepsi Cola.

!Quién iba a decir en ése entonces que muchos anos después fuera atacada por su propia hija, el público y la prensa como una MALA MADRE!!!

Del libro de su hija Cristina, Mamita Querida, se hizo film que acabo de ver.

La película plantea simplemente la vida adulta de una mujer neurótica.

En qué paraíso se inscribe la idea de que la maternidad hace buenas a las mujeres?

Es decir, sacrificadas madres que dan TOOODO por el bien de sus hijos. Ella, Crawford, lo ''tenía todo'', tenía belleza, juventud, dinero, éxito, era lo que se dice una Diva. Y porqué a alguien con ésas características, tener uno, o dos hijos, habría de transformarla??

Evidentemente ésos hijos sufrieron mucho por la locura de la madre, rígida, caprichosa, intempestiva, los condenó con su amor-odio a soportarla.

Como todas las madres, ya que son el primer objeto de amor tanto para los ninos como para las ninas.

Se habrán creído, acaso, quienes sucumbieron al final poco feliz de la historia, que ella tenía más obligaciones porque era rica?. Seguramente obviaron el hecho de que, para serlo, pagó un costo muy alto.

En la película hay atisbos de encontrar las razones que la llevaron a tanto desquicio maternal.

Pues bien, para decirlo de una buena vez: NO HAY RAZONES!!

El goce que se impone a cada uno de los sujetos que hablamos es irreductible.

sigue...


 Enviado por Liliana - 09-diciembre-2009 a las 22:33 Enviar mail al autor

 

#2

Recuerdo claramente los momentos en que mi tía me ''educaba'' (mi madre siempre ausente, tolerando y soportando todo), me decía que las ninas bien educadas jamás platican nada de lo que pasa en su casa, siempre cepillándome el pelo de una manera muy suave, ella sabía que me encantaban los listones satinados, pasaba por nosotras a la escuela (mi hermana menor y yo) llegando a su casa nos mostraba todos los listones de todos colores, bueno, en cada cepillada, me decía: ''Lilí, tu eres la hermana mayor, tienes que ser el ejemplo de tus hermanitos, tienes que ser la fuerte, las ninas educadas no hacen berrinches, nó levantan la voz''.
Aprendí siendo nina que lo ''correcto'' era reprimir la ira, dejé de escuchar la ''voz'' de la frustración y del dolor; que lo ''bueno'' es ser agradable simpática y que la cortesía era lo que una nina bien educada tendría a su favor por toda su vida.

Este juicio se instaló en mí como verdad absoluta y fuí perdiendo la capacidad de expresar mi coraje, mi impotencia, mi dolor, mi enojo, pasara lo que pasara yó siempre ponía mi cara feliz.

Hasta hace relativamente pocos anos, le tenía resentimiento a mi madre por permisiva ante toda la violencia de mi padre hacia ella, a nosotros sus hijos nunca nos maltrató pero presenciábamos los golpes hacia ella, tenía sentimientos ambivalentes, a veces la compadecía y la adoraba, y otras veces le tenía mucho coraje porque ella nunca hizo nada por terminar con tanta violencia, claro que cuando era una nina y después adolescente no comprendía muchas cosas, como el porqué una mujer maltratada física y emocionalmente está atrapada, manipulada y aterrorizada, que nó es duena de su vida, pero aún así, yó recuerdo a mi madre muy ausente, nunca nos abrazó ni cobijó cuando estábamos aterrorizados por lo que pasaba, más bien, mi madre se sentía la única protagonista de ése drama y nó nos protegió, yó tuve que ''hacerme grande'' y abrazar a mis hermanitos y escondernos. Al rato regreso...


 Enviado por Liliana - 09-diciembre-2009 a las 21:46 Enviar mail al autor

 

Mari Tere, realmente éste tema tan doloroso para mí me trae muchísimos recuerdos de mi infancia, algo que me afectó muchísimo fué que después de presenciar una noche, escenas violentas entre mis padres, a mí se me hizo fácil ir al siguiente día a la iglesia (vivíamos a dos cuadras y en aquellos anos podíamos caminar con tran quilidad), yo tenía diez anos y me quedaba en el camino de la escuela, bueno, yo quería confesarme y desahogarme con el Sacerdote de ésa Iglesia, él conocía a toda mi familia, él había casado y bautizado a mis tías y se visitaban mutuamente, bueno, me confesé y le platiqué el infierno que estaba viviendo, me dijo que tenía que ser buena hija, nó causarles problemas a mis papás, que los papás saben lo que hacen, etc, etc, ah! y me dejó de tarea rezar nó se cuantos padres nuestros y aves marías, salí peor de lo que estaba antes de confesarme, o sea hasta me sentí culpable de delatar a mis papás.

Lo peor de todo fué que el Padre fué a casa de úna de mis tías y le platicó de mi visita, bueno, mi tía me dió una buena reprimenda, estaba escandalizada por mi osadía, en otro blog les platiqué que una tía me prohibía quejarme con nadie de los problemas de violencia de mi padre, me aleccionó muy bien, y creo que a partir de ahi aprendí a poner mi mejor cara por siempre en mi vida, a nó quejarme, a ser muy madura aunque fuera sólo una nina, perdí mi espontaneidad, entonces fuí centrando todo mi esfuerzo en ser lógica, coherente, sensata porque eso era ''lo que correspondía'' (de acuerdo a mi tía).

Poco a poco fuí perdiendo de vista (sin darme cuenta por supuesto), lo que realmente me gustaba, lo que realmente sentía, mis suenos, mis ilusiones quedaron sepultadas porque me empenaba más en buscar la aprobación y carino de los demás.

sigue...


 Enviado por Liliana - 09-diciembre-2009 a las 20:55 Enviar mail al autor

 

María Teresa:

Acabo de regresar del cine. Vi una película que, como si la hubera escogido (voy a donde me llevan normalmente), tiene que ver con el tema de hoy.

Se llama Fireflies in the garden dirigida por Dennis Lee, con Ryan Reynolds, Willem Dafoe, Emily Watson y un extraño cuarto o quinto crédito de Julia Roberts.

Regreso al rato para apuntar algo más. Veo que desde las tres de la tarde no se ha actualizado. Espero que todo vaya bien.


 Enviado por Lennon - 09-diciembre-2009 a las 19:07 Enviar mail al autor

 

Ahora bien, ¿pensar en que mi padre nos dejo porque no nos quería? Creo que si, en algún momento, pero me quedo con la idea de que en realidad más bien no sabía ni que quería o quien era; ¿culparlo por ello? Creo que no vale la pena . . . . . . .
[br>¿carencia? Ninguna, fue llenada con las palabras más hermosas que puede recibir un ser humano; cierta ocasión en que platicaba con mi hijo respecto a eso, le comente que a veces no sabía si hacia o no, como padre, lo correcto, y mi niño, a sus escasos 10 años, me dijo “yo creo que hasta ahora lo has hecho bien” . . . . . . .

¿hay algo más allá de eso? No, solo me queda mantenerlo vivo . . . . . . .


Por lo demás, no puedo negar que he pasado por las situaciones descritas, las de los desplazamientos; puedo decir que si, lo hice como una forma de ser aceptado, pero no por mis padres o familiares, sino por el grupo social donde me movía, y cuando comprendí, deje de hacerlo . . . . . . .

Proceso que, como tal, me llevo primero a comprender el porque de la rabia y la impotencia, para después superarlo. . . . . . .

Salutations, depuis le jardin sauvage . . . . . . .

“Mommie Dearest” jejejejeje, la vi en mi adolescencia, un día en compañía de mi madre, una tarde noche para ser precisos, y al terminar, después de la consabida letanía de “apaga las luces, lávate los dientes y vete a dormir” se me ocurrió responder “yes, mommie dearest” . . . . . . .

Después del chanclazo en la cabeza solo escuche “tarado” jejejejeje


 Enviado por Lestat Khan® - 09-diciembre-2009 a las 18:02 Enviar mail al autor

 

Por supuesto que el nieto se lo reprocha y lo acusa, y el abuelo, entre sentimiento y arrebato se defiente “tu porque me juzgaz? Que sabes tu de eso?” le explica que el creció en ese ambiente, sin otras opciones, sin mucho saber más que la propaganda del partido, sin la libertad de pensamiento que se tiene ahora y demás . . . . . . .

Finalmente el abuelo es juzgado, sin cargos porque, como dijo, solo era un empleado administrativo, pero deportado por su pasado (y el que lo reconoció afirmo “un nazi siempre será un nazi”) . . . . . . .

Juzgaron y condenaron sin saber, sin comprender . . . . . . .

Así pues, si hay gente cruel, mala, pero ¿Cuántos? ¿Cuántos lo son por gusto, en consciencia? ¿y cuanto es lo que verdaderamente podemos juzgar como una crueldad, humillación o carencia? . . . . . . .

Bueno, igual estoy equivocado en lo que digo, igual no he captado bien la idea de la señora Miller; celebro su esfuerzo y su objetivo, habría que analizar más el método . . . . . . .


Yo? Pues en general tuve una infancia feliz creo, normal si pudiera decirlo, en mi casa trataron de compensar, de la forma en que pudieron, el hueco de la figura paterna (que si algo puedo decir me afecto o a afectado es eso) . . . . . . .

sigo y termino

 Enviado por Lestat Khan® - 09-diciembre-2009 a las 18:00 Enviar mail al autor

 

Chère Ma. Teresa: . . . . .

Duro tema resulta este, duro y delicado en verdad ¿hasta dónde aplicará realmente? ¿Dónde iniciará realmente? . . . . .

Mencionas ciertamente que muchos son modelos repetitivos, algunos atenuados o exacerbados, por las circunstancias que a las personas les toco vivir, pero en su gran mayoría modelos repetidos, en esencia, hasta donde llegara la cadena ¿abuelos? ¿Bisabuelos? ¿Tatarabuelos? ¿tatara tatara tatara y más? . . . . .

y la humillación o el maltrato ¿realmente lo fueron? Digo aplicados con esa intención, digo, antes de determinar que algo fue carencia o tortura, habría que ver los motivos y el nacimiento de tales. . . . .

Ahora bien, quizá en su momento sea difícil discernirlo, pero más adelante, como adultos o seres conscientes ¿entendemos que fue lo que recibimos? Porque una cosa es lo que esperamos, lo que queremos y otra lo que los demás nos pueden dar . . . . .

Por supuesto que no niego la existencia de personas crueles, de exagerada crueldad en serio, y lo peor de todo, de crueldad consciente ¿pero cuántos? ¿Cuántos son así y cuantos por ignorancia? ¿Cuántos por repetición de un modelo a falta de otras opciones? . . . . .

Hablaste de la Alemania nazi; recuerdo una película que salió cuando el boom de la “lista de schindler”; la trama es de un judío que de repente reconoce a un nazi en USA, y mueve todo para que sea investigado, juzgado y deportado; el hombre es un tipo sencillo que vive de su pequeño huerto, con su hija y su nieto . . . . .

El caso es que si, el hombre fue un nazi, a sus escasos 15 años comenzó a trabajar en las oficinas administrativas del partido, y para cuando acabo la guerra tuvo y enterarse de todo huyo a USA a reconstruir su vida (recordemos que no todos los alemanes, ni los aliados siquiera, estaban por completo enterados de los que sucedía en los campos de concentración) . . . . . . .

sigo

 Enviado por Lestat Khan® - 09-diciembre-2009 a las 17:58 Enviar mail al autor

 

Ha sido, por mucho, el post que más me ha tocado. Y miren que han sido varios, pero este particularmente me parece fundamental. La relación entre la agresión contenida por el cúmulo de expresiones de violencia que sufren los niños por parte de sus propios padres con la violencia social. Muchas gracias, María Teresa, por tantas y tan sugerentes ideas. De verdad es un lujo leerte.

 Enviado por Ximena - 09-diciembre-2009 a las 15:07 Enviar mail al autor

 

Maria Teresa, recibe un gran abrazo de bienvenida de mi parte, nos hiciste falta, te extrañe mucho, cualquiera que haya sido el motivo de tu viaje a la ciudad de Alakamanda el tiempo que pasaste ahí, te hizo regresar con mucha fuerza. ¡Uuuuuuuuuuuuuuf ¡y aquí un largo respiro ¡vaya tema¡ , otra vez respiro profundamente me ha pegado muchísimo, mientras lo leo las lagrimas salen fácilmente fui reconociendo en tus líneas mi personalidad “como así” La parte donde explicas que uno puede rendir de forma extraordinaria en el ámbito intelectual, pero en su interior estará siempre sobreviviendo”. y La "depresión" . Me hacen entender porque me gusta tanto observar las emociones en los otros, y el gran miedo que le tengo a sentir y vivir mis propias emociones. He trabajado en algunas terapias con mi niña interior y la he cobijado y cuidado YO desde entonces, las palabras de Miller me han llegaron de manera rotunda, no he podido soportar o manejar que no fui una niña querida. (aunque haya sido de manera insconciente) (y otra vez las lagrimas que brotan solas) entiendo ahora esa falta de empatía entre mi madre y yo, mi constante afán de complacerla ahora que soy adulta (40 años ) y que por cierto nunca lo logro, quizás así trato de compensar esa falta de cariño de niña. Estaba viviendo una etapa de negación y recién empiezo a vivir el duelo… ¿como trabajar para poder sanar? ¿ que propone Miller? porque definitivamente no quiero repetir los patrones con mi hija o mis sobrinos. Estoy muy sensible y consternada con lo que he asimilado, definitivamente este tema da para mucho mas. Saludos a todos.

RESPUESTA DEL AUTOR: Dita: casi todos tenemos un gran miedo de vivir nuestras propias emociones, es importante pensarlo así, y no juzgarse con demasiada rudeza...dejarse fluir...despacito y con prudencia hacia el pasado....nos protegemos tanto...y cuando es así, es porque tenemos muchas razones (sabidas o no) para hacerlo....claro que es más fácil ver las emociones de los otros...o poner nuestro dolor en causas externas (que no es que no estén y sean reales, es que no necesariamente son el fondo de nuestro dolor o nuestro enojo)que mirar a los ojos de nuestro propio dolor.... ¿Qué propone Miller? transitar la rabia, la desesperación, el odio...mirarlos a los ojos...no justificar a las figuras parentales, maneja una idea repetitiva que me parece muy importante : Ponerse del lado de la niña que una fue y no del adulto que ellos eran, amar a la niña, escucharla, ser su cómplice...en un momento me pregunté "bueno ¿pero por qué se repite tanto esta mujer?"...y tengo la impresión de que se repite, porque sabe....que no queremos escucharla, aunque escucharla sea nuestra intención... Es decir, que las razones y sinrazones de la incapacidad de amar de los padres (o el padre o la madre) están, sin duda alguna, pero paralelo esta el dolor de la niña o del niño que fuimos....y aunque un desamor sea consecuencia del otro...eso no hace menos duro el desamor vivido por la niña que tu fuiste....y que tienes derecho a tu furia...a ese llanto que te entra...al miedo...a la urgencia de amor y de cobijo....y que esa furia no es eterna, sino el viaje (aterrador) de tu furia temporal...hasta que pase...y pasa... porque ya pudo ser comprendida y asimilada, no porque una la negó. ¿Nunca logras complacerla? creo que entiendo bien (con las tripitas mismas) a que te refieres....bueno....dejemos de complacerlas.... (No sé si has visto unos blogs viejitos que hablan de la rivalidad madre-hija y de la rivalidad entre mujeres...vete para atrás en la parte de abajo del tranvía....y los encuentras...quizá te sean útiles) ¿Querrías una terapia? Si quieres dime en qué ciudad vives para buscar referencias....Un beso


 Enviado por DITA - 09-diciembre-2009 a las 14:04 Enviar mail al autor

 

Parte 3 y última.

En realidad creo que me fui clavando en un papel de víctima que iba retroalimentado, hasta que tomé el toro por los cuernos y me bajé de la cruz.

Uy uy uy. Voy por la bata, que ahora si me desnude. Bien pegadita a conversar y sabes, al final no pasa nada, sólo la libertad.

Muchas gracias María Teresa por el espacio de encuentros. Va un abrazo muy cariñoso a todos los tranviarios, los que suben a dejar su comentario, pero también aquellos que acompañan desde el silencio. Gracias por ser el medio que me ha permitido conocer mujeres bellísimas, valientes, divertidas y gozosas que tienen un espacio en mi corazón. A ellas un abrazo de oso muy fuerte y sonrisas y también para ti.


 Enviado por Laura - 09-diciembre-2009 a las 13:59 Enviar mail al autor

 

Parte 2

Y si sí la conocimos ¿La reconocemos? No la reconocí en su momento, ni durante mucho tiempo. Estaba muy guardadita, no sabía cómo nombrarla y cuando por fin pude reconocerla, la nombre y ahí inicio el proceso de sanación. Como dices, “el pasado no resuelto insiste en pensar en una” y volvía, estaba presente, pero no reconocía qué pasaba, por supuesto vinieron muchas manifestaciones clínicas, el cuerpo hablaba por mí: electrocardiogramas, tomografías, encefalogramas, todo el tiempo cansada y bueno muchos análisis más que salían limpios, “estrés” me decían, “pinche estrés, pensaba yo”. Ja,ja ahora que lo estoy escribiendo me doy cuenta que hace varios meses que no me he sentido mal.

¿Se puede "perdonar" sin haber transitado antes por la aceptación de la propia impotencia y la propia rabia? No lo sé, María Teresa. Yo, hace algunos tranvías atrás, en el tema del perdón te compartía que era impensable para mí. Tenía mucha rabia en ese momento, ahora la circunstancia es otra, la impotencia y el odio ya no están y dio paso al perdón. Es condición necesaria el perdón, tampoco lo sé.

Fíjate que yo ejercía la violencia hacia mis padres y la familia, con mi desdén, con mi silencio, como si los castigara y me castigaba a mí. Y bueno te agarras de lo que tienes, y yo desarrolle varias estrategias para salir adelante, buscando cuidados en otras personas.

Recuerdas el silenciador que se me cayó que me aflojó la defensa (…), bueno, pues quién lo diría, pero nos la aflojó a todos a través de una experiencia intempestiva y muy dolorosa que vivimos hace poco. Vi a mis padres, a mis hermanas sin esas defensas y pude reconciliarme con ellos y conmigo y sentirme amada.


 Enviado por Laura - 09-diciembre-2009 a las 13:58 Enviar mail al autor

 

Parte 1.

Buen día María Teresa, me da mucho gusto volver a leerte. Yo también me tome unas vacaciones en las últimas semanas, a un lugar interior, muy reconfortante y sanador.

Tema vasto, sí. Los mecanismos que llevan a una persona de victima a victimario. Negar a través de la reproducción de patrones. La violencia en casa, claro que llegue escuchar “lo hacemos por tu bien”, “me duele más a mí que a tí” (!?), “más vale una nalgada a tiempo…”. Violencia socialmente permitida, bastaba ser adulto para tener licencia de nalguear o coscorronear a un niño.

Siguiendo el ejercicio que propones voy a responder a las preguntas.

Hacia dentro, ¿cómo estoy? Empiezo a conocer la libertad, lo rico que sabe y las responsabilidades que conlleva, mentiría si te dijera que no siento miedo por momentos.

¿Cuál es la relación con la niña que fui? La construí hasta hace muy poco. En realidad negué a esa niña, la abandoné por ser dolorosa, por no aceptar ni querer ser ella. El reencuentro fue difícil, pero muy bello, le di oportunidad de hablar y hacer las cosas que tanto le gustaban. Me reconocí, me acepté. Hemos hecho las paces.

La agresión, ¿la conocimos? Sí la conocí, hay dos momentos muy claros donde me sentí abandonada, agredida y ambos fueron marcando la posterior relación conmigo y con mis padres. Fueron dos hechos y sin embargo esas dos circunstancias bastaron para sentirme totalmente abandonada durante toda mi vida, aún cuando sí estuvieron en otros momentos.


 Enviado por Laura - 09-diciembre-2009 a las 13:57 Enviar mail al autor

 

Hola Ma. Teresa Muy duro el tema de hoy, creo que a todos nos llega, como padres o como hijos, sí, sí me tocó vivir esa violencia no física, emocional y en ocasiones verbal, el tener que ser el modelo de lo que los padres quieren, la violencia verbal entre los padres, los pleitos y las discusiones entre ellos, el tener que hacer de intermediario, dile a tu padre..., dile a tu madre..., llévale a tu padre, acompáñalo a comer, claro, tampoco es que por estar peleados deba comer solo. Es terrible, hasta ahora ya adulta y madre de dos hijas, no he podido superarlo, he tratado de no repetir los modelos y creo que lo he logrado en cierta medida, claro, nadie es perfecto y ahora yo enfrento los reclamos de mis hijas de que porque trabajas mucho no has estado conmigo mientras crecía. Creo que ser padre es un trabajo muy duro, muy satisfactorio pero poco reconocido. Bueno, espero poder seguir al rato, como muchas por aquí estoy a punto de ponerme a llorar y la oficina no es buen lugar para ello.

 Enviado por Amalia M. - 09-diciembre-2009 a las 13:36 Enviar mail al autor

 

mochacha!!!! entro bien tarde porque como siempre ando en la loca, y....te encuentro!!!! me gusta el tema terminando mis loqueras espero poder intercambiar

 Enviado por Ana ma. - 09-diciembre-2009 a las 13:15 Enviar mail al autor

 

Excelente tema y me gustaría comentar un tipo de agresión que al parecer está muy de moda: las mujeres que en un acto de soberbia y egoísmo inmenso deciden que porque ellas no necesitan o no quieren o no encuentran una pareja, pero quieren "experimentar la maternidad", sus hijos no necesitan un padre y les niegan la posibilidad ya no digas de vivir o crecer con él sino de conocerlo y se van a un banco de esperma y eligen de un catáologo una "muestra", como si estuvieran eligiendo el un par de zapatos o un modelo de coche. ¿Con qué derecho deciden por otro ser humano? Me parece que eso es pensar que un hijo no es una persona sino "una experiencia" "una fase en la vida de una mujer" o alguna otra barbaridad de ese estilo. Imagina el resentimiento y hasta odio que sienten o sentirán estos hijos cuando entiendan que su mamá decidió sin más dejarlos sin padre o peor, decidió que el padre no era importante.

 Enviado por Moni - 09-diciembre-2009 a las 13:07 Enviar mail al autor

 

Excelente tema y me gustaría comentar un tipo de agresión que al parecer está muy de moda: las mujeres que en un acto de soberbia y egoísmo inmenso deciden que porque ellas no necesitan o no quieren o no encuentran una pareja, pero quieren "experimentar la maternidad", sus hijos no necesitan un padre y les niegan la posibilidad ya no digas de vivir o crecer con él sino de conocerlo y se van a un banco de esperma y eligen de un catáologo una "muestra", como si estuvieran eligiendo el un par de zapatos o un modelo de coche. ¿Con qué derecho deciden por otro ser humano? Me parece que eso es pensar que un hijo no es una persona sino "una experiencia" "una fase en la vida de una mujer" o alguna otra barbaridad de ese estilo. Imagina el resentimiento y hasta odio que sienten o sentirán estos hijos cuando entiendan que su mamá decidió sin más dejarlos sin padre o peor, decidió que el padre no era importante.

 Enviado por Moni - 09-diciembre-2009 a las 12:58 Enviar mail al autor

 

(continúa)

Y por supuesto, ahora que tengo mi propia familia, me he esforzado por no repetir los errores de mis padres (como todo mundo supongo)... Y me da un miedo terrible caer en las mismas exigencias con mi pequeñita de tres años... A veces, cuando me enojo y la regaño porque se "portó mal" o alguna otra tontería, veo en sus ojitos ese miedo, ese rechazo que yo sentía de niño... Y me dá una vergüenza terrible... Y tengo que recordarme que la disciplina, la firmeza en la educación no debería llavar nunca a la descalificación, a que ella sienta que sólo la quiero "si se porta bien"... Prefiero calmarme y decirle: "mira, yo te amo siempre, aunque te hayas portado mal, pero eso que hiciste no estuvo bien por esto y lo otro...". Prefiero abrazarla y explicarle eso, porque sé que entiende más de lo que me imagino...

Creo que en esos casos es más importante poner reglas claras que si se rompen, tienen su consecuencia, y no que sea algo personal... Y eso realmente no es fácil...

Ahora entiendo muy bien eso de que para ser padres no hay escuela... y que cada quien aprende sobre la marcha...

Saludos, y gracias por el espacio...


 Enviado por Pepe S. - 09-diciembre-2009 a las 12:54 Enviar mail al autor

 

Vagón Biblioteca: "Mujeres que corren con los lobos" de Clarissa Pinkola Estes.. imprescindible para ayudar a cruzar el laberinto que implica encontrarnos, aceptarnos y aplicar bálsamo en heridas que a pesar de tantos años no cicatrizan... Saludos y gracias por este tranvía que nos llevó tan lejos... :)

 Enviado por María Teresa M.C. - 09-diciembre-2009 a las 12:52 Enviar mail al autor

 

Hola Ma Teresa:

no pude terminar de leer el post

yo tengo dos chiquitos en casa de 13 y 9

al ir leyendo, iba oensando, si yo digo esto, si yo les doy todo, no bueno, todo no, porque quieren un perro y nada mas no se puede... ya así, hasta que no pude...

me aterra la idea de educar, querer, y sobrevivir a mis dos hijos, y los juicos que emiten después de un "apagas la tele, ya, te bañas, y cenas, a dormir en cuánto acabes"

desde -el odio y me quiero ir- hasta -que mala eres-

ufff

¿yooo? soy la mayor, a mi nunca me pegaron, a mis hermanos si

yo fui la consentida hasta los trece, que tuve mi primer novio jejejeje

¿violencia verbal? si, si había

¿amenazas? la peor, -si no me dices que vas a estudiar, no te inscribo a la prepa-, no podía ni dormir... ¿escoger la carrera? ayyyy y tenía 14 años, estaba en tercero de secundaria, pero te inscribes antes de acabar el ciclo...

¿me quieren mis padres? pues, mira, a veces me reclamaban mi forma de ser y de pensar, y yo salía conque me habían cambiado en el parque... que no era de esa familia, y nadie me lo refutaba jejejeje

no pensé si había cariño o no, se supone que te quieren y ya...

Ma Teresa, después termino el post y si sobrevivo, porque estoy en mi oficina con los ojos anegados, regreso y les platico lo de las mechas rosas y moradas...


 Enviado por Claudia G - 09-diciembre-2009 a las 12:32 Enviar mail al autor

 

Hola Maria Teresa,

Leo tu blog desde hace tiempo, pero esta es la primera vez que escribo... este tema me llegó...

Mis padres en realidad fueron buenas personas, que hicieron lo que pudieron conmigo y mis hermanos, a pesar de todo lo que traían cargando a cuestas en lo personal... ¿Nos amaban? sí, sin duda, a su manera, pero en su momento no fué fácil la situación. Mi madre era terriblemente exigente, especialmente conmigo que soy el mayor... mi padre era muy débil, en mi casa la última, terrible palabra siempre era de mi mamá... eso me causó un fuerte problema de inseguridad...

Entiendo perfectamente eso que mencionas de la necesidad, para un niño, de representar un "personaje", aquel que será del agrado de sus padres. Me costó muchos años de depresiones, timidez, autodevaluación y posteriormente terapias y grupos de autoayuda para comenzar a entender todo esto y trabajar conmigo mismo para liberarme de esos traumas...

Yo creo que sí es necesario el perdón a los padres... durante mi estancia en esos grupos de autoayuda una parte muy importante del trabajo era precisamente eso. Primero, aceptar, en toda su terrible dimensión y según la historia personal, que los padres no fueron esos seres perfectos, intocables con los que uno creció. Y que realmente nos hicieron daño, tal vez sin quererlo... y una vez entendido esto, ora sí a perdonarlos... cuando yo lo entendí... y por primera vez en mi vida pude darles un abrazo de corazón a los dos y pude llorar con ellos, creo que ahí comenzó la liberación... Y el proceso sigue, de repente me descubro volviéndolos a culpar de mis problemas... pero eso ya es algo en lo que yo debo seguir trabajando...

(sigue)


 Enviado por Pepe S. - 09-diciembre-2009 a las 11:51 Enviar mail al autor

 

Cuarta parte.

María Teresa, en el pasado blog a las 10:24, estudiando hace muchos ayeres astrología, descubrí algo muy importante, entendí porque soy tan acelerada. De los cinco elementos de la astrología china (tierra, metal, agua, madera y fuego) soy fuego en mi signo chino.

Esos elementos cambian cada 12 años, en cada signo chino, por ejemplo:
1911, jabalí de metal.
1923, jabalí de agua.
1935, jabalí de madera.
1947, jabalí de fuego.
1959, jabalí de tierra.
1971, jabalí de metal (se vuelve a repetir en ese orden)

Cuando discerní, mi elemento fuego, en mi signo chino, entendí perfectamente mi carácter y comportamiento.

Hace como 6 años inventé método de varias técnicas, para atenuar mi pasión conscientemente, voy administrando mi energía-pasión-fuego, algunas técnicas:
Respiro profundamente.
Observo detenidamente a mi receptor antes de entablar diálogo.
Escucho con atención a mi interlocutor.
Modulo la voz de acuerdo a la expresión de mi receptor.
Coordino emoción, con ademán, en sintonía con la voz.
Procuro tono de voz agradable y suave.
Etc.

Vaya que me ha dado resultado administrar artísticamente mi energía- pasión-fuego.

María Teresa y tranviarios, nos vemos en el próximo blog. Saludos a mis amigos ausentes: Pantera Rosa, Aladdín, Inspector Ardilla, Moroco Topo.

****Saludos y Besos****


 Enviado por Hormiga Atómica - 09-diciembre-2009 a las 11:28 Enviar mail al autor

 

Tercera parte.

María Teresa, en la criminología existen varias escuelas penales (doctrinas) cuyos fundadores, pensadores, tratadistas, se han dado a la tarea de estudiar el delincuente en su organismo, su carácter, sus signos distintivos, etc.
La escuela positivista utiliza el método inductivo señalando que el ser humano va al crimen por factores individuales, los cuales son los caracteres psicofísicos (congénito físico) y sociales y estos factores concurren en cada hecho, pero puede prevalecer uno sobre los demás.
En esta escuela, el criminal es mucho más un enfermo que un culpable. La tesis de la Dra. Roudinesco, aplica más al método inductivo experimental de la escuela positivista, ya que estudia la delincuencia y su concepción de criminal nato.
Me dejo perpleja, su tesis, tiene muchísima razón, la Dra., sobre la parte oscura que todos poseemos.
La criminología evoluciona cuando estudiosos de la conducta humana, aportan elementos para su análisis.

Sigue . .


 Enviado por Hormiga Atómica - 09-diciembre-2009 a las 11:24 Enviar mail al autor

 

Segunda parte.

Si mi prima, que se puede decir tiene su vida resuelta, es profesionista, que brilló mucho profesionalmente en su área, que tiene una vida económica desahogada, ya que el papá de los niños, es muy responsable económicamente, a ella le sobra tiempo para atenderlos, veo que se exaspera, he oído que al bebé chiquito lo regaña porque ya aprendió a pegar y se ríe, el bebé solamente me ha dodo dos cachetaditas cuando juega con sus manitas en mi rostro, pero si duelen. Si al ver que regaña mi prima al bebé, siento tan feo, no sé que sentiría si viera que maltratan físicamente a un bebé, deber ser un acto horrible y vil.

Platiqué algo de prima para entender que atender a hijos, no es tarea fácil, ahora imaginen, a señoras que tienen más de dos hijos, no tienen ingresos para mantenerlos, no tienen el apoyo de su familia o padre, que fueron educadas violentamente o tienen marido golpeador, pobres vástagos.

Es preferible ser soltera/o toda una vida y disfrutar de la libertad que ella conlleva, que ser malos padres. Los peores jueces de los padres son los hijos. Existen parejas que no tienen hijos y su matrimonio es placentero y feliz, como que se atienden más.

Cambiando de tema, me encantó el exordio del artículo que publicaste, el sábado 28 de noviembre en éste diario:
“Que los perversos sean sublimes cuando se inclinan por el arte, la creación o el misticismo, o que sean abyectos cuando se libran a sus pulsiones asesinas, ellos son una parte de nosotros mismos, una parte de la humanidad, exhiben lo que nosotros no cesamos de disimular: nuestra propia negatividad, la parte oscura de nosotros mismos”:E. Roudinesco

Aquí la liga:
http://www.eluniversal.com.mx/editoriales/46480.html

Excelente tesis criminalística de Elisabeth Roudinesco, empleaste María Teresa, para desarrollar brillante ensayo.

Sigue . .


 Enviado por Hormiga Atómica - 09-diciembre-2009 a las 11:21 Enviar mail al autor

 

Primera de cuatro partes.

Hola a todos.

María Teresa, no eres cobarde, eres sensible, por eso te alejaste.
Ando un poco cansada, tiene como 15 días que comencé a trabajar más, excelente refugio es el trabajo, aunque agote, el año que viene lo visualizo muy bien, en estos días que trabajé como si fueran dos meses, me di cuenta una vez más que el éxito personal se planea y programa. Me siento más productiva María Teresa.
Mis Padres que no pasan de 70 años, no sabes cómo los admiro porque toda su vida han sido muy trabajadores, hasta la fecha, es lo que más les he aprendido. Mi Abuelita, quien tiene más de 90 años, hace de comer, camina, lava su ropa, riega sus plantas, etc.

Del tema, siempre he creído que los hijos no deseados son los que sufren más la violencia doméstica e intrafamiliar. No entiendo porque las personas traen hijos al mundo si no los van atender. Un hijo es la mayor responsabilidad que puede tener un ser humano, como diría mi Abuelita, es carne de tu carne.

Si algo en verdad me molesta o enfurece que maltraten a un niño, son seres indefensos, que requieren protección, cuidado y amor.

Quienes tengan hijos sabrán de la felicidad de la llegada de un bebé a casa. Mis sobrinos con quien he convivido desde pequeñitos, han llenado de amor mi corazón. Como olvidar su primer dibujo, sus primeros pasitos, sus primeras palabras, sus risas, sus caritas, sus besos y abrazos, etc. Mi prima que vive enfrente de mi casa y nos comparte sus responsabilidades de madre, cada que trae al bebé, para mi es fiesta, es tan hermoso, tan cariñoso, tan feliz, tan travieso, deberían de verlo, ya canta, aplaude bellísimo, platica, todo festeja, cuando lo cargo y juego con él, me siento en otra orbita, definitivamente los bebés son ángeles de Dios.

Sigue . .


 Enviado por Hormiga Atómica - 09-diciembre-2009 a las 11:16 Enviar mail al autor

 

hola que buen tema, la verdad dicen que todo nuestro reflejo es consecuencia de nuestra infancia , por eso haya tanto moustro en las calles disfrasados peor aun los hijos repiten el patron de la infelicidad o inseguridad de la infancia que marca la vida. comparto esta experiencia en mi famila nose como llamarle maldicion o casualidad pero toda la familia hombres y mujeres hasta las nuevas generaciones se han casado dos veces y el segundo es el bueno yo no me he casado porque ver tanta cosa me mente conflicto emocional y sobre todo como ser responsable de otra persona y aparte de ti mismo . dicen que todo en esta vida se paga pero lo malo es en los hijos que comenten los mismo errores que los padres que atravez de ello meten miedo,soledad,frustracion , y sobretodo insegurdiad en si mismo. por lo tanto esta sociedad esta pasandose la estafeta para ser un mundo en donde no pasa nada y es como una herencia para toda la vida una cadena que no debe cambiar. hoy en dia hay tantos divorcios no hay union familiar ya no hay lealtad en nada . ojala cada uno pudiera curar heridas que fueron y solo hay cicatricez que se abren a cada momento feliz de nuestra vida porque creemos que no la merecemos. es algo complicado todo esto pero es mi punto de vista . saludos.

 Enviado por karla - 09-diciembre-2009 a las 10:56 Enviar mail al autor

 

Maria Teresa, me encanta tu blog!!! sería buenisimo que te dieras de alta en Facebook y Twitter así podrías tener más lectores!!!

 Enviado por Santiago Carrasco - 09-diciembre-2009 a las 10:43 Enviar mail al autor

 

María Teresa querida y compañeros de viaje: Es un tema doloroso pero necesario. Porque tenemos que hablarlo y reconocer que estamos acostumbrados ya a la violencia "normal". Interiormente, siempre pensé que de una forma u otra, todos somos víctimas de la violencia por amor y hablarlo es una forma de comenzar a resolver y encontrar la solución. Aunque me resultó desoladora la imagen del niño maltratado, a quien los padres le enseñan su forma de "amar", sin tener otra pista o forma de reconocer el amor de otra forma menos dañina y violenta, estoy segura que la mayoría podemos recuperarnos. Hace aproximadamente un año en este mismo blog, les comenté lo que representó para una niña ser sacada de su hogar, distanciada de sus hermanos, durante meses sin explicación de por medio. Lo que representó ese hecho en la adolescente y en la adulta que lo siguió viviendo día a día. La sensación gravada en lo más profundo de que pueda ser arrancada nuevamente de su entorno, sin razón,nada más porque sí. Y no fué gracias al perdón que lo superé. Fué un enfrentamiento imaginario (porque no podía ser de otra forma), en el que les dejé la responsabilidad de lo que hicieron a ellos, para poder continuar lo más sanamente posible mi vida. Siempre encontraremos la forma de ser ayudados, siempre habrá alguien que nos tienda la mano para comprenderlo. Casi siempre es através de las palabras, de los comentarios, de las vivencias. Saber que mucha gente ha vivido esas formas de amor, que no somos únicos y que podemos modificar desde dentro ese dolor. Gracias por el tiempo y por el espacio.

 Enviado por Ana Isabel - 09-diciembre-2009 a las 10:34 Enviar mail al autor

 

Ma. Teresa: Preguntas de la agresión a la niña ansiosa de amor, desamparada. Poco a poco y en un trabajo muy intenso de análisis voy reconociendo esas situaciones, mejorando físicamente y te puedo decir que no la he reconocido en otras versiones en que se ha presentado. Son tan parecidas las formas que confunden, que prefiere uno no enterarse. Sí es difícil hablar de esto porque a algunos les suena a quejas innecesarias, a desadaptación, pero lo que sí me queda claro es que son asuntos que nos pueden perseguir toda la vida, hasta que no se les planta cara. Te mando un gran abrazo y me da mucho gusto que hayas vuelto de tu exilio voluntario. Abrazos para todos los compañeros del tranvía también

 Enviado por lunaria - 09-diciembre-2009 a las 10:32 Enviar mail al autor

 

Hola Maritere: Me extrañaba que no apareciera la nueva entrada. No escribo siempre, aunque siempre te leo, hoy el tema me obliga ¿habrá alguien a quien no le pegue? en fin, a mí si y por partida doble. Tengo, gracias a Dios dos padres amorosísimos que sin duda me aman a mí y a mis cuatro hermanos y el amor aún les alcanza, multiplicado, para sus dos nietos. Con todo ese amor yo sigo teniendo a mis 47 años, perfectamente identificadas las agresiones de las que fui objeto cuando niña, muchas aún están a mi espalda, algunas claras otras no tanto; de pronto descubro más ante cualquier detalle cotidiano, algunas me siguen limitando, me siguen haciendo sufrir. Como hija, sin duda fui agredida en el sentido que lo refieres y en parte de ahí viene mi eterna sensación de no ser, casi nunca, suficiente para las situaciones que me plantea la vida, hasta las más cotidianas. Por otra parte, como madre me muero de miedo de hacer algo parecido sin darme cuenta. Porque me observo busco no repetir, al menos las mismas palabras que a mí me decían; jamás le he dicho a mi hijo "eso no es para tí, es para personas que tienen mucho más que tú" o "esos son sueños guajiros" o he juzgado la forma en que luce; pero ¿y si lo hago sin darme cuenta? porque hasta aquí, en el texto rapidito que ahora escribo en la oficina me doy cuenta como mi dolor, mi coraje ¿mi rencor? hacia padres amorosísimos que lo han dado todo por mí, rebasa mi preocupación de hacer lo mismo. La verdad no se si esta molestia es hacia ellos o hacia mí, creo que sería más justo enojarme conmigo por no haber sido capaz de liberarme de semejantes cosas después de taaaantos años. Si, termino enojada conmigo; si ya lo hubiera resuelto tampoco tendría el miedo de repetirlo con el ser que más amo en la vida. Y mejor lo dejo por el momento, porque voy a llorar y estoy en la oficina. Importantísimo tema, gracias por estar aquí de nuevo.

 Enviado por Luz - 09-diciembre-2009 a las 10:02 Enviar mail al autor

 

Hola Maritere: Me extrañaba que no apareciera la nueva entrada. No escribo siempre, aunque siempre te leo, hoy el tema me obliga ¿habrá alguien a quien no le pegue? en fin, a mí si y por partida doble. Tengo, gracias a Dios dos padres amorosísimos que sin duda me aman a mí y a mis cuatro hermanos y el amor aún les alcanza, multiplicado, para sus dos nietos. Con todo ese amor yo sigo teniendo a mis 47 años, perfectamente identificadas las agresiones de las que fui objeto cuando niña, muchas aún están a mi espalda, algunas claras otras no tanto; de pronto descubro más ante cualquier detalle cotidiano, algunas me siguen limitando, me siguen haciendo sufrir. Como hija, sin duda fui agredida en el sentido que lo refieres y en parte de ahí viene mi eterna sensación de no ser, casi nunca, suficiente para las situaciones que me plantea la vida, hasta las más cotidianas. Por otra parte, como madre me muero de miedo de hacer algo parecido sin darme cuenta. Porque me observo busco no repetir, al menos las mismas palabras que a mí me decían; jamás le he dicho a mi hijo "eso no es para tí, es para personas que tienen mucho más que tú" o "esos son sueños guajiros" o he juzgado la forma en que luce; pero ¿y si lo hago sin darme cuenta? porque hasta aquí, en el texto rapidito que ahora escribo en la oficina me doy cuenta como mi dolor, mi coraje ¿mi rencor? hacia padres amorosísimos que lo han dado todo por mí, rebasa mi preocupación de hacer lo mismo. La verdad no se si esta molestia es hacia ellos o hacia mí, creo que sería más justo enojarme conmigo por no haber sido capaz de liberarme de semejantes cosas después de taaaantos años. Si, termino enojada conmigo; si ya lo hubiera resuelto tampoco tendría el miedo de repetirlo con el ser que más amo en la vida. Y mejor lo dejo por el momento, porque voy a llorar y estoy en la oficina. Importantísimo tema, gracias por estar aquí de nuevo.

 Enviado por Luz - 09-diciembre-2009 a las 10:02 Enviar mail al autor

 

Yo creo que las heridas de la infancia no las puede borrar el tiempo, la lejanía. Duelen menos, si ha existido la reconciliación, o el perdón. Pero, ¿Hasta que punto ha sanado esa herida? o si en realidad sanará algún día. Los matices de la violencia infantil son muchos, muchísimos, y la distancia entre los dos extremos parece infinita. Tal vez no he terminado de perdonar, tal vez ni siquiera he tenido la oportunidad de platicarlo. Sólo me he quedado en la inercia rutinaria, en los sentimientos positivos que existen y que me permiten una gran armonía en la relación con mis padres. A lo mejor, eso ya pasó a un segundo plano. Tal vez porque ahora yo soy padre, y ahora estoy del otro lado del espejo. Adoro a mi hija, y siento un terror latente de equivocarme en su educación, en nuestra relación, en nuestra comunicación. Más me quedo pensando en el horizonte lejano, cautivado, ante la expresiva mirada de una pulga de año y medio. El ser humano, que tan malo y bueno puede ser, y cual es su capacidad de pedir perdón, perdonar, y perdonarse a sí mismo. Saludos...

 Enviado por KBK69 - 09-diciembre-2009 a las 09:23 Enviar mail al autor

 

Maria T, Para bien o para mal, me toco vivir una infancia color de rosa que me dejó una herencia increíble en la adultez, no estoy sensible al tema porque en el círculo de la familia se vivió algo maravilloso ( Como los Walton, todos a la mesa, con jalea hecha en casa, con amor, verdad, etc) De hecho cuando maduré fué un golpe saber que no todos eran como nosotros y al relacionarme con otras familias de novias y amigos y ver que el mundo no era así de fácil, tibio y adorable fué un shock que quizá pudimos evitar si no hubiera habido tanta sobreprotección y amor lleno de dulce en casa, pero sobrevivimos a los primeros golpes de la vida y aquí estamos. Lo que yo ví afuera sobre el tema es absurdo y no puedo definirlo, solo que es atentar contra la naturaleza, lo más puro y divino que hay, la infancia, un niño o niña puro, bueno, blanco, amor en mameluco,llanto que provoca llanto de alegría y maltratarlo es lo peor de lo peor. El castigo deberá ser el más duro. ¿Qué fueron o que les hicieron de niños a aquellos que tienen esta conducta? No hay palabras y para mí hoy es un día hermoso, que espero que para uds también, ojalá solo que la justicia divina se les aplique a los maltratadores y la justicia de los hombres también, para que sepan el infierno de ocasiona su conducta. Benditos los pequeños que llegan para ser la esperanza y la luz de la humanidad y malditos sus maltratadores. Hoy no me enojo, hoy no me preocupo solo pido que la verdad les enfrente. Maria T y todos los viajeros, les deseo lo mejor para las fiestas de Diciembre y fin de año pues quizá no estaré accesible el resto de este mes. Cuídense y les deseo lo mejor. Musicman.

 Enviado por Musicman - 09-diciembre-2009 a las 09:11 Enviar mail al autor

 

María Teresa ¿Y Naranja Mecánica, no es una película que violenta de unos jóvenes con violencia infantil?

¿O al Maestro con Cariño? Esos jóvenes producto de hogares violentos.

Se que son clásicos un poco viejos, pero son tan actuales para mi.

http://www.youtube.com/watch?v=OMYd6dQywOA


 Enviado por Menospausas - 09-diciembre-2009 a las 08:47 Enviar mail al autor

 

Bienvenida Maria Teresa!!!, qué tema tan intenso de verdad, me he estremecido al l leerte; más tarde daré mi testimonio, por lo pronto les recomiendo una película:
''FRANCES'' con Jessica Lange y Sam Shepard.
''ASESINOS POR NATURALEZA'' Director: Oliver Stone, Actores: Woody Harrelson y Juliette Lewis.

También recordé las vidas dramáticas de Marilyn Monroe, hija de una prostituta adicta al sexo que la abandonaba en casas familiares para internarse en siquiátricos; violada a los doce anos por un conocido, ella fué emocionalmente inestable toda su corta vida, hasta ''suicidarse''? con barbitúricos.


Judy Garland... yá se me hizo tarde... regreso después


 Enviado por Liliana - 09-diciembre-2009 a las 08:42 Enviar mail al autor

 

(Continuación)

Solo elegí una pregunta, para no extenderme cómo de costumbre, creo que lo hago porqué la niña ha crecido, ahí esta, sano, lo hablo, lo comprendió, lo aprendió y sobre todo “lo perdono”.

¿Reconozco a la niña que fui en mí ahora? Si, María Teresa la reconozco y la apapacho, al igual que apapache a esos padres que me formaron, tuve la fortuna de crecer y darme cuenta de su historia, de su porqué, de hablarlo con ellos, no una sino varias veces, ¿Hubo violencia en esa familia en la que creció esa niña? Si, mucha violencia, mucha dureza, pero con el tiempo paso, con el tiempo se habló, se reconciliaron esos padres con esa niña, esa niña que hoy escribe, tratando de no borrar el momento de comprenderlos a los dos.

¿Te acuerdas de un párrafo del libro Nos hablan los muertos de Rafael Pérez Gay? Has sido muchos padres, no todos buenos, pero hubo uno magnifico (Algo por el estilo, no lo recuerdo exactamente) Esos fueron mis padres, muchas mamás y muchos papás, muchos malos, pero unos muy buenos.

Te mando un abrazo muy grande, a ti, que se te extrañó mucho, y otro muy grande a una mujer que envidió mucho, je, je a Lunaria, por decir tanto siempre en tan pocas palabras. Abrazos para los compañeros del tranvía, que tengan un hermoso día, apapachando a su niño o niña interno.



 Enviado por Menospausas - 09-diciembre-2009 a las 08:17 Enviar mail al autor

 

Buenos días María Teresa, me alegra mucho volver a leerte, gracias por regresar el día de hoy, claro que duele la violencia, claro que dan ganas de huir.

Buenos días a los compañeros de viaje, espero que cómo yo estén felices de leer a María Teresa.

Me gustaría agregar al vagón videoteca: El Lector y Las Horas.

Cuando iba leyendo el texto, empecé a recordar mi infancia, quería pensar en otros niños que conozco, en otros niños que se han colgado a la tía cómo refugio de la violencia en casa, pero al ver tus preguntas me asuste, me asuste pensando en lo que seguirá la próxima semana, me vi, me vi hace muchos años asustada, con miedo, apanicada, arrinconada, pero con el sentimiento de haber perdonado hace tiempo a mis padres, tanto al violento cómo al que no hizo nada, creo que a él me costo más trabajo perdonar o comprender, pasaron muchos años para entender que eran dos padres en esa familia, mamá y papá, los dos hicieron una familia, los dos eran responsables de esa familia y esos hijos. El que calla es tan agresivo cómo el que pega o grita. Hasta el padre ausente es parte del problema.

Recordé a una niña, una niña con miedo, pero que al salir al mundo aparentaba seguridad, aparentaba que su hogar esta bien, no fue así, pero esa niña creció, comprendió, lo hablo, y lo aprendió, tal vez por esa razón muchos años se negó la oportunidad de tener un compromiso real con una pareja ¿Eso era una familia “normal”? Si eso era, ella no lo quería, ella lo dejo pasar hasta que sano. Hoy al recordar algunas cosas de mi infancia, con tu dolor del tranvía pasado, tengo una ganas inmensas de llorar por esa niña, tal vez es el frío, tal vez son tus letras, pero sobre todo se que son tus preguntas.

(Sigue)


 Enviado por Menospausas - 09-diciembre-2009 a las 08:15 Enviar mail al autor

 

sigue...

Tu pregunta sobre el reconocimiento al niño que llevamos dentro también me inquieta.

No suelo pensar en mi infancia, sino más bien en mi pubertad y adolescencia.

Añoro esa época que viví, creo, con una plenitud agradabilísima.

En mis primeros años fui paralítico.

No tengo secuelas (algunas lumbalgias, al parecer, podrían serlo, pero hasta ahora no significan problema que no pueda resolverse con una pomadita).

Como flashazos, que no sé distinguir si reconstruyo o invento a partir de versiones escuchadas, recuerdo algunas escenas de mi infancia. Por supuesto, no estoy diciendo que perdí la memoria sobre ese tramo de mi vida, más bien intento decir que no resulta añorante para mi.

En cambio la pubertad y la adolescencia, vividas en barrio, con un montón de amigos bohemios y desparpajados, pacíficos y fiesteros, me produce nostalgia constantemente. Más aún porque mis hijos, excepto en alguna época, no pudieron vivir lo mismo, porque las ciudades de hoy tienen dinámicas diferentes.

Y mis padres resultaron... amorosos. Mis hermanas también. Uno de mis hermanos es incluso hostigoso. El otro -el mayor- es seco, pero avienta señales clarísimas de amor, a su modo.

¿Cómo puedo plantearme una reflexión sobre el tema partiendo de un terreno tan mal reconocido, tan superficialmente explorado?

Y algo me incomoda.

Por eso digo que volveré, leeré y platicaré... a ver si encuentro al pinche escuincle ese, que debe andar jugando a las escondidas.


 Enviado por Lennon - 09-diciembre-2009 a las 02:51 Enviar mail al autor

 

María Teresa:

Es muy bueno leerte, encontrarte.

Pero hoy es muy inquietante tu post.

Lo es porque el tema de suyo es doloroso, triste en general y con implicaciones de todo tipo, humanas y sociales.

Pero lo es más porque, en una primera lectura, parece reducir la explicación de todo comportamiento a un solo factor: la infancia y sus circunstancias.

Leeré con calma algunas cosas (de acuerdo a lo que dices, el tema permanecerá cuando menos otra semana, ¿no es así?) y procuraré hincarle el diente a este mundo de asuntos que planteas, pero en particular a esa tesis de Añice Miller según la cual los odios raciales, étnicos, religiosos, los distintos fanatismos, son un desplazamiento del sufrimiento de la infancia que logra ideologizarse, para continuar negándose.

Pienso en herencias, en procesos educativos, en desgracias personales no relacionadas con la familia o el entorno inmediato, en influencias propagandísticas, en procesos bioquímicos, en coyunturas económicas...

Pienso en las diferencias notables entre hermanos que fueron sometidos al mismo régimen de abusos paternales.

Pienso, en fin, en delincuentes atroces cuya historia personal no se ajusta al patrón de maltrato infantil... no cuando menos de manera evidente. Pandilleros, por ejemplo, cuyos padres no caben en el perfil estricto de violentos.

Pienso en aves que cruzan el pantano y su plumaje no se mancha, para decirlo con una cursilería ad hoc con la época.

sigue...


 Enviado por Lennon - 09-diciembre-2009 a las 02:42 Enviar mail al autor

 

Ma. Teresa, hola.
Del dolor oculto y de las enfermedades somáticas... hace poco años acepté el no terminar siéndo una anciana [porque quiero llegar a las 84 ;) > de aquellas que al verles el rostro o con una rápida ojeada a la mirada, sabes que fué una cascarrabias... así que mira, colocar el conflicto afuera me lo repetiré hoy que ando un tanto liada con decisiones que, ahora que me despierto, me doy cuenta son cuestiones fundamentales en este intento de darle rumbo a la vida.
Pues un saludo desde Sevilla y aunque no logré oportunidad a tiempo; quedé en pasmo con el blog de Lévi Strauss y Mafalda´s matter.
Un abrazo
Yan.

 Enviado por Yaneri - 09-diciembre-2009 a las 01:46 Enviar mail al autor

 
 
Acerca del autor
 
María Teresa Priego

Tabasqueña. Feminista (tendencia retro) Estudió Letras en la Universidad de Monterrey. Diplomado en Historia del Arte en Roma. Maestría en Estudios de lo femenino en París VIII. Vivió en Suiza y en Estados Unidos.

Integrante del Comité Editorial de Debate Feminista. Fundadora del Instituto de Liderazgo para Mujeres Simone de Beauvoir. Traductora. Divanera compulsiva. Aprendiz de psicoanálisis. Fóbica del avión. Los elevadores y la vida social intensa. Es muy feliz en las bañeras, los mares, los ríos, las lagunas y la lluvia. La existencia de Plutón, es su más rotunda certeza científica.

Autora del libro de cuentos “Tiempos oscuros”. Cuentos en antologías de Cal y Arena. Planeta y en Debate Feminista.

Ha colaborado en distintos periódicos y revistas, desde hace cuatro años es articulista en la sección de Opinión de EL UNIVERSAL.


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