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En 2009, la organización defensora de los animales PETA, mostró un video tomado con cámara oculta donde se muestra cómo los entrenadores del circo Ringling Bros. and Barnum & Bailey, golpean y fustigan varias veces a los elefantes que utilizan en su espectáculo.
Los 11 elefantes, en su mayoría capturados en Asia en los años 50, y que han pasado más de 40 años en el circo, son golpeados constantemente por los empleados del mismo.
PETA ha documentado cómo sucede lo mismo con los tigres, quienes son golpeados en la cabeza, cara, orejas, patas y otras partes de su cuerpo con tubos y ganchos. El responsable de los entrenadores de animales aparece en dichos videos usando herramientas propias de las chimeneas para golpear a los elefantes en sus partes más sensibles.
No es la primera vez que ex empleados del circo declaran contra el maltrato del que son víctima los animales, pero ahora la polémica ha llegado a Sevilla, donde el circo estará dando unas presentaciones. En rueda de prensa para presentar la campaña contra el circo y su llegada a España, un ex empleado acusa al Circo Ringling de causar daños a los elefantes.
"Me llamo Tom Rider. Trabajé en el Circo Ringling entre 1997 y 1999 y mi trabajo diario consistía en vigilar constantemente a los elefantes. Pude ver cómo cada día los elefantes, tigres o leones eran golpeados con los puños, un abuso diario y sistemático que incluía enormes garfios. Los elefantes estaban encadenados 22 horas al día: sólo se les liberaba a la hora del espectáculo o cuando llegaban los medios de comunicación. Acaban con artrosis y problemas de movilidad".
"Dije basta", continúa Rider, "cuando, de gira en Alemania, vi dejar morir a dos tigres simplemente porque su dueño había decidido dejarlos de alimentar". "Me despedí de mis elefantes, volé a Londres y lo denuncié al Daily Mirror". El caso ha acabado en la Corte Suprema de EEUU, que aún no ha dictado sentencia. "Nunca he pegado a un animal. Desde el principio dije que no lo haría y me encargaron de su alimentación y limpieza", concluye este ex empleado del circo, quien se dirige a sus ex colegas de todo el mundo: "Contacten en secreto con las asociaciones en defensa de los animales para evitar hábitos de domesticación como apartar a los elefantitos de su madre y encadenarlos de las cuatro patas para doblegar su carácter".
Este es el testimonio de un cuidador de elefantes arrepentido de haber trabajado en el Circo Ringling, quien acompañó durante la rueda de prensa en Sevilla, a las asociaciones Animal Defenders International (ADI) y AnimaNaturalis, así como a Los Verdes, en su denuncia contra el maltrato a los seres vivos que en su opinión practica el circo norteamericano.
Un estudio de ADI "realizado durante 10 años con informantes infiltrados en 30 circos", señala su portavoz Alexandra Cárdenas, destaca daños provocados por el confinamiento, los métodos de control violento e incluso por el estrés del contacto de presas y depredadores en la naturaleza forzados a vivir barrote con barrote.
Un portavoz del circo, Jason Gibson, negó todas estas acusaciones. Sin embargo, el circo Ringling no permitió el acceso al periódico El Correo de Andalucía, a las jaulas de los animales.
Igualmente, la Asociación Andaluza para la Defensa de los Animales (Asanda) ha remitido un escrito al Ayuntamiento de Sevilla señalando que, ante la notificación de que este espectáculo tiene programadas actuaciones en la ciudad para el próximo mes de noviembre, se insta a los servicios municipales con competencia en la autorización de atracciones feriales a "diligenciar la licencia municipal pertinente de acuerdo con las disposiciones legales establecidas".
Esta petición, basada en lo dispuesto en la Ley de Protección de los Animales, concreta la prohibición del empleo de animales en circos y otras actividades "si ello supone para el animal sufrimiento, dolor o cuando puedan ser objeto de tratamientos antinaturales".
PETA espera el veredicto de las demandas judiciales para este año, y espera que el Departamento Norteamericano de Agricultura (USDA) envíe a estos elefantes a santuarios, donde puedan caminar, jugar en el agua y socializar, actividades todas estas de las cuales son privados en los circos.
Obviamente no sólo es este circo el que abusa de los animales. Se ha utilizado como emblemático de la campaña por ser el de más tradición y renombre internacional, pero cada vez que asistimos a un espectáculo con animales, estamos siendo cómplices de su maltrato y vulnerando -entre otros- su derecho a la libertad.
Para ver video del maltrato de los animales en el Circo Ringling: http://www.animanaturalis.org/v/533/ringling_brothers
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