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Qué sabor tenía nuestro autódromo de la Magdalena Mixhuca -hoy autódromo Hermanos Rodríguez- cuando fue inaugurado el 20 de Diciembre de 1959, con su larga recta de mil 600 metros, la inigualable curva de la espiral o el gancho al final de la misma (el nombre de la espiral viene de que su trazo semejaba la última espiral de los cuadernos, que repentinamente se cierra mucho más que las otras).
Destacaba también la recta para llegar a la "S" del lago o la curva presidencial (porque en ese lugar se ubicaba un palco para el Presidente de la República que, por cierto, el Presidente Adolfo López Mateos ocupaba con frecuencia, además de darse sus vueltas en la pista pues era un caliente del automovilismo y también había en ese lugar, un pequeño lago artificial).
De aquí a la horquilla, que en verdad parece (porque todavía está, aunque ya no se usa) una horquilla para pelo; después una chicana que da paso a la recta que comunica con las "eses", curvas en las que todo el tiempo se va acelerando y al final de éstas, la recta que conecta con la curva peraltada, que cuando se estrenó este autódromo de cinco kilómetros de longitud, verdaderamente tenía peralte.
Con el paso del tiempo, se hicieron modificaciones, primero por el gran premio de 1986 que no aceptaba curvas de radio decreciente y por esto adiós a la espiral, que para mi por mucho era la mejor curva para nuestro automovilismo, pues sin importar qué clase de auto se manejara, mostraba la diferencia entre los pilotos.
Esta curva fue sustituida por la "S" que conocemos como la Moisés Solana (q.e.p.d.), que fue un piloto mexicano, tan bueno como el mejor y que entre sus récords, tiene el de haber ganado cinco carreras el mismo domingo.
A renglón seguido se eliminó la horquilla, porque era necesario que tuviera escape, para en caso de fallo de frenos o de cálculo del piloto, pudiera evitarse pegar contra el riel; por tal motivo, se utilizó a partir de ese entonces un corte que hay antes de llegar a ésta, con lo que el recorrido total de la pista se redujo a 4 mil 421.5 metros.
Después la peraltada, tan criticada por Ayrton Senna, quien por un error propio se volcó poco después de la entrada a la misma y la criticó hasta que se cambió el peralte y hoy casi es plana.
El triste destino de esta curva no termina con esto, pues después se construyó el Foro Sol y, con ello, los espectadores ya no pueden ver a los pilotos en esta zona y peor aún, los pilotos no pueden ver qué hay mas allá de unos 50 metros por delante de ellos y aquí mis respetos al ¿valor?, o ¿será irresponsabilidad?, de estos profesionales que de verdad se la juegan cada que la pasan.
Hoy, ni soñando la autorizan para una carrera de gran premio; de hecho, cuando corrieron los de la Formula BMW, se agregó una chicana antes de la entrada para hacerla viable.
Con dolor recuerdo que hace 47 años, el 1º de Noviembre de 1962, perdió la vida Ricardo Rodríguez en esta curva. Se fue demasiado pronto Ricardo, quien contaba con solamente 20 años de edad y ya era piloto oficial de Ferrari para 1963 y que bien podía ser el piloto más rápido del mundo.
La torre de control se ubicaba justamente a la salida de la curva peraltada y era el lugar en que daba la bandera de cuadros, pues la verde de arranque de la carrera tenía lugar a la salida de los pits.
Para la arrancada, los autos se formaban en la recta, en el área frente a los pits y cuando eran muchos los que tomaban la salida, la formación continuaba hasta la curva peraltada. Me tocó ver arrancar 116 autos, que tomaron la partida para las seis horas de la Ciudad de México de 1973.
Los pits consistían en la construcción de 24 lugares, separados por una barda. El frente, que daba a la pista, consistía de una barda de aproximadamente 1.20 metros de altura y sobre ella una reja que permitía el paso de las personas a la pista.
Para pasar el auto de los pits a la pista, era obligado hacerlo por la parte trasera en la que había un pasillo de aproximadamente 12 metros de ancho. El techo de los pits estaba limitado por una reja y servía como terraza para ver la carrera y desde luego observar las paradas de pits.
Justo al lado del pasillo de la parte trasera de los pits, aunque usted no lo crea, había un panteón (calculo que dicho panteón ocupaba parte del piso de lo que son hoy los pits y la tribuna que se encuentra sobre ellos y muchos fuimos los que dormimos en el mencionado lugar, pues se podía acceder con remolques que se acomodaban allí para dar techo y servicio a los pilotos durante las carreras de 24 horas.
La única tribuna que había en el autódromo se encontraba frente a los pits y cabían considero no más de mil 500 personas, pero no había problema, todo alrededor de la pista, por ambos lados, se paraban los asistentes y el piloto corría prácticamente toda la vuelta frente al publico. Las zonas más cotizadas eran la espiral, la presidencial y las "eses".
Hay circuitos de indudable gran tradición en los que se reúnen los pilotos con sus autos y sus equipos y además el público que ama y se apasiona con el deporte del automovilismo, como son los de Monza (que originalmente media 10 kilómetros) y el de Imola en Italia, los de Silverstone y Donington en Inglaterra. El más impresionante de todos (aunque hoy en desuso para la Formula 1) el Nurburgring de 22 mil 836 metros y Hockenheim en Alemania, en Bélgica Spa Francorchamps, el de Suzuka en Japón, los de los Estados Unidos Indianápolis y Watkins Glen, etc,etc, etc...........
Los menciono porque para mi todos estos circuitos tienen alma y tradición, fueron construidos de acuerdo a la topografía del lugar y son cálidos, sus curvas son variadas, todos son diferentes entre sí y tienen curvas para "hombres".
Comparándolos con aquellos en los que hoy se está corriendo, básicamente en el Medio Oriente y que si bien son obras extraordinarias de ingeniería y arquitectura, los encuentro fríos y sin el ambiente tradicional de las carreras, con tribunas que no se llenan pero que al parecer a los promotores poco les importa la taquilla y la falta de amor y conocimientos del deporte por parte de muchos de los asistentes.
Reconozco la calidad de estos autódromos; sin embargo, les falta alma, pasión y sabor, que son la esencia misma del automovilismo y estos componentes no se pueden comprar con $$$$$$$$.
Sin duda Bernie Ecclestone es el personaje que ha llevado la Formula 1 al lugar que hoy ocupa, con el insuperable nivel tecnológico que conocemos. No obstante, también es el quien ha elegido los nuevos países en que se corre y desde el punto de vista económico, para él, es innegable su éxito. Ahora bien, respecto a la pureza y tradición del automovilismo como deporte, para mi se ha quedado muy corto y para mi desgracia, del autódromo Hermanos Rodríguez.........ya queda muy poco.
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