Sí. Suena atractiva la propuesta del alcalde de san Pedro Garza García, de Nuevo León, Mauricio Fernández, de armar “equipos de limpieza, de trabajo rudo”, para eliminar criminales, giros negros y tienditas en su jurisdicción. Sean o no constitucionales, estén o no fuera de sus atribuciones.
Es más, ya puso en acción a su mini ejército particular y asesinó al secuestrador Héctor Saldaña, apodado El Negro, en la ciudad de México.
Hay que recordar también otra iniciativa similar, conocida el 14 de enero de este año, en la que un autodenominado Comando Justiciero por Juárez, se proponía acabar con la vida de un criminal cada 24 horas.
Decía funcionar con participaciones financieras de empresarios de Ciudad Juárez afectados por la delincuencia, y afirmaba no estar ligado a ningún partido. “Nuestra única preocupación es que Juárez recupere los niveles de tranquilidad que se tenían hace un par de años”.
Esto no es más que un peligroso acercamiento a la Ley de la Selva, que revela lo fallido del Estado mexicano, incapaz ya de proporcionar seguridad a sus ciudadanos. Sin embargo, la solución de Fernández en Nuevo León y del CJC en Chihuahua es falsa, y tiene más contras que pros.
De entrada se me ocurren cinco razones para rechazar a este tipo de “comandos”:
1.- Los grupos paramilitares no erradican los problemas de criminalidad de fondo. La justicia por propia mano, vía escuadrones de la muerte, cumplirá con deseos de venganza de ciudadanos agraviados, al cumplir con la ley del Talión, de ojo por ojo y diente por diente, pero no ataca las causas estructurales del fenómeno, como la oferta demanda de droga –que es multinacional-, la pobreza o el incremento del consumo.
2.- Esto es la puerta al paramilitarismo de derecha vivido en Colombia y que ya se ha manifestado en Chiapas y Guerrero, aunque con características locales.
La experiencia colombiana con grupos similares encargados de combatir a narcotraficantes y a las FARC y al ELN fue que una vez que se armaron –con el patrocinio de la élite empresarial local- adquirieron vida propia y acabaron por descontrolarse, pues al estar al margen de la ley –aunque tolerados por el gobierno- podían pasar por sobre lo que fuera, sobre todo los derechos humanos, ya no digamos de los delincuentes, sino de la población civil.
En la paradoja total, al final acabaron aliándose con traficantes de droga, lo que provocó que el gobierno dedicara tiempo y esfuerzo a combatirlos y a desmovilizarlos.
3.- Su manejo tramposo de un discurso justiciero provoca confusión de discursos y siglas entre grupos paramilitares, auténticos guerrilleros, narcos y organizaciones populares, lo que suele ser muy útil a los gobiernos para unificar la lucha del Estado en contra de todos esos grupos, como si fueran lo mismo. Este discurso es propio de la guerra de baja intensidad.
4.- Intensificación de la guerra al entrar un tercer actor en la contienda, no necesariamente mejor pertrechado que el Ejército, por ejemplo, lo que abre la puerta a una espiral de muertes de crecimiento exponencial.
5.- Al final, ineficacia de fines, ya que por ejemplo en el caso de Ciudad Juárez, al proponerse matar un hampón por día, cuando los mismos cárteles son capaces de matarse 15 por jornada, aun en fines de semana y días festivos, pues no es nada. Por lo tanto no se cumpliría el propósito de disuadir a los criminales a través de provocarles terror para que dejen de delinquir.
La iniciativa de Fernández, además de ilegal, es una locura; apenas un vago espejismo de solución.
Sr. jimenez, tiene usted razon, sin embargo, a eso orilla el gobierno que no cumple con el fin de su existencia: Seguridad. Ademas, confiaria usted de la AFI, PGR, PF, Etc. si tuviesen secuestrado a un hijo suyo?, yo no, la corrupcion lo ha coludido y no es tiempo de pararse a contemplar. Yo si estoy de acuerdo en erradicar a los de la letra, a los de traje y a los de uniforme corruptos y coludidos. Saludos!
Enviado por JC - 10-noviembre-2009 a las 16:29
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El señor en ningun momento dijo la palabra paramilitares, ni de que iba a usar la ley del talion ni cosas por el estilo. Desgraciadamente estamos pasando por una etapa donde el periodismo y/o el gobierno, busca de cualquier distractor para hacer que la gente piense en otras cosas.
O que ya se les olvido el aumento a los impuestos? no me digan que les atrae mas los comentarios amarillistas y tendensiosos de la prensa mexicana acerca de lo que el Alcalde Mauricio declaro, acerca de formar un grupo de inteligencia que conbata al crimen organizado, que el "grandioso plan economico" que los flojonazos diputados y senadores aprobaron?
Esto ayuda mas a la imagen de Mauricio, se ha hablado mas de el que de cualquier personaje politico en estos dias; ya quisiera nuestro novato gober Medina de perdido tener el tiempo en prensa radio y television que tiene Mauricio.
Muchos de uds en el DF y en otros estados, ni lo conocian, y ahora ya esta en boca de todos.
Que triste que reprochen y juzguen a una autoridad como lo es la figura de Alcalde de Mauricio Fernandez, mas que a cualquier narco , violador, asesino y/o politico corrupto.
Al narco no le exigen como le estan exigiendo a Mauricio.
Hagan memoria, acuerdense de el Grupo Tiburon formado en Baja California Sur, a ver que resultados entrego, y ahorita ya los quisieran de vuelta.
Por eso estamos como estammos....a jalar que hay que pagar impuestos. Bueno, los que jalamos...y no estamos subsidiados.
Enviado por pptm - 10-noviembre-2009 a las 16:07
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Alejandro: este Sr Mauricio Fernandez solo quiere justificarse para poder estar bien el y su circulo de riquillos prepotentes, los demas valemos madres, lo unico que va a pasar es que se lo van a echar pues hay un dicho que el valiente vive mientras el cobarde quiere, ojala me equivoque.
Enviado por manoah - 10-noviembre-2009 a las 15:34
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1.- Si bien no ataca las causas estrucuturales, al menos intentan cooperar con su granito de arena. Estoy de acuerdo en que hay que respetar las leyes, pero no podemos ser simples expectadores.
2.- Este seria el verdadero punto critico de este movimiento, como ejemplo la familia michoacana, todo en exceso hace daño.
3.- De acuerdo.
4.- De acuerdo. Pero se esperaria que ese crecimiento sea del lado del crimen organizado.
5.- Quizas no se cumpliria el proposito de disuadir a los que ya se dedican a eso, pero los que recien empiezan lo pensaran 2 veces antes de arriesgarse. Si entre ellos ya se matan, una ayudadita no esta de mas.
Si es ilegal, como tambien hacer bloqueos de avenidas, rentar espacios en la calle para estacionarse, ambulantaje colgado de las lineas de energia electrica, tomar tribunas en asambleas legislativas, pero eso ya no nos espanta verdad?
Enviado por Lalo - 10-noviembre-2009 a las 13:51
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Tienes toda la razón, espermos que no lleguemos a lo que llegó Colombia :(
Enviado por sdi - 10-noviembre-2009 a las 13:37
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Nuevamente me sorprende que una postura informada, contundente y precisa se quede sin comentarios. Habla mucho del nivel cultural de los participantes, y de la nube rosa en la que muchos mexicanos estamos, ya sea por negación o por comodidad. No cabe duda que informarse debería ser nuestra primera arma. Felicidades Alejandro. Ni duda tengo que alguna vez tus comentarios ayudarán a comprender la historia. Un abrazo.
Enviado por Arcelia Guerrero - 06-noviembre-2009 a las 18:58
Es tiempo de analizar los movimientos armados en México y la seguridad nacional desde una perspectiva que trascienda el sensacionalismo, el sectarismo partidista o las páginas de policía. Este blog pretende hacer aportes para tal debate.
Depende, no sólo de su autor sino de quienes lo retroalimenten. Aquí plantearé temas, lo demás ya será resultado de las participaciones que todos tengamos martes y jueves.
Alejandro Jiménez ha sido periodista de EL UNIVERSAL desde hace ya casi dos décadas, en áreas tan variadas como Opinión (siendo editorialista político de la casa), el Centro de Documentación y aun en Turismo, donde también editó y opinó.
Se metió a esto del estudio de las guerrillas durante la investigación para la colección de tres tomos “Los Movimientos Armados en México” (1994), de la que surgió a su vez el proyecto del libro “México Armado” (2007).