Albert tenía 12 años cuando vio como caía el muro que durante décadas dividió a su país en dos. Décadas en las que cada parte se desarrolló de manera distinta con diferencias que apenas hoy comienzan a difuminarse pero que en los pasados veinte años se aferraban a las casas, a las calles e incluso a la mirada de la gente.
"Estaba feliz claro, pero era como si festejara la victoria de mi equipo de futbol. Claro que me sentía contento, pero para mi era sólo una pared y no fue sino hasta varios años después que comencé a comprender la trascendencia de lo que había vivido. Aquel día todo eran vítores y aplausos, gente gritando y aplaudiendo por doquier y para mi sólo eran paredes que caían”.
Al paso de los años, cuando por fin pudo conocer más “el otro lado” entendió las diferencias no sólo estructurales sino también ideológicas que lo separaban de la gente a la que ahora veía como extraños. “Fue un proceso difícil, la reunificación nunca fue sencilla, de hecho fue golpe tras golpe, primero aceptar que aquel país ruinoso y monocromático era también mi patria y que aquella gente, a primera vista lánguida y triste, era también ‘mi gente’ me resultó sumamente complicado”.
Al principio, confiesa, su reacción fue de rechazo. Acostumbrado como estaba a una vida más plena, a disfrutar de todo y a andar por donde fuera, la exagerada insistencia de su padre en ‘ayudar’ a los del otro lado lo incomodaba. No fue sino hasta que conoció a Jenell que su percepción cambió.
Jenell era una joven un año menor que él pero con los pies bien puestos sobre la tierra, con un entendimiento sobre lo que ocurría en el mundo al que Albert ni siquiera se había asomado y ocurrió lo que todos se han imaginado ya: se enamoraron.
El amor trajo consigo la apertura de su “cabeza hueca” -como él dice- a nuevas ideas, a comprender que el mundo no se circunscribía a la pequeña porción de él que le había tocado vivir los últimos 18 años. Comprender que ‘ayudar’ no era el concepto paternalista que necesitaban sus compatriotas, sino “entender”, salir adelante juntos, “crear un concepto de Nación en el que todos estuviéramos de acuerdo”.
“Comprender al otro fue también entendernos a nosotros mismos, al interior”. Visto en retrospectiva, Albert me asegura que a pesar de todo sigue creyendo que lo que él vio y vivió aquel 9 de noviembre de 1989 eran solo paredes cayendo, el verdadero muro que dividía a ambos lados de un mismo pueblo aún continúa derrumbándose. Ahora, veinte años después, el muro sigue cayendo aunque cada vez son menos las piezas que permanecen en pie.
Lamentablemente en el mundo la historia es otra. Mientras los últimos 20 años, los alemanes y el mundo han saltado de júbilo, nuevas murallas se han gestado en otras latitudes del planeta. Dos décadas en las que el resultado final va en nuestra contra: uno destruido contra muchos que siguen en pie. Cayó el Muro de Berlín y mientras tanto las últimas dos décadas se han levantado muchos otros: el que separa Israel de Cisjordania y la Franja de Gaza; el Sahara Occidental; Pakistán y la India; Brasil y por supuesto Estados Unidos y México.
“Habría que empezar por dejar de tirar paredes y comenzar a derrumbar otra vez muros.
Nosotros seguimos siendo la prueba de que los muros de concreto, pero sobre todo los ideológicos, pueden derrumbarse”.
Querida Solange:
Sigo de cerca tu blogg, me gusta mucho tu estilo, los temas que tratas, unos mas crudos que otros pero todos interesantes; cuando derribaron el muro yo tenia 6 años asi que hasta hace poco entendi la importacia que tuvo entre los alemanes y el mundo este suceso, gracias por regalarnos otro punto de vista.....
Enviado por Lizabeth - 09-noviembre-2009 a las 11:56
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Gracias por la aclaración. Creo que nos la debías a muchos que han tenido esta clase de pregunta.
Enviado por Federico - 05-noviembre-2009 a las 21:33
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me encantó la historia de Jenell y Albert, el amor puede cambiarlo todo :)
Enviado por berenice - 05-noviembre-2009 a las 21:16
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Gracias a tod@s por sus comentarios! Sin duda son ustedes quienes permiten que este espacio continúe apareciendo y eso me alegra mucho.
Federico, la historia es contada por mi, la entrevista la hice yo pues se trata de gente a la que he conocido en distintos momentos y lugares. Conozco a Jenell y a Albert desde el 2003. Las historias que cuento son historias propias que han ocurrido en distintos momentos, algunas de ellas muy recientes y otras más antiguas, la mayoría de ellas en persona y otras por teléfono/videoconferencia o lo que la tecnología permita (incluso les he contado mis peripecias para lograr las comunicaciones en muchos de esos casos), de cualquier manera, gracias por tu preocupación y tu participación.
Saludos a tod@s y nos leemos el próximo jueves!
Enviado por Solange Márquez - 05-noviembre-2009 a las 21:11
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De nuevo una historia contada por alguien pero no aclaras de donde obtuviste la información. ¿Te limitas a copiar textos de otros lados y tal vez sólo los traduces? Eso no tendría nada de malo, solo que hay que dejar anotado que entonces no es un reportaje tuyo. Si no hiciste la entrevista, cuidado con eso, se llama plagio.
Enviado por Federico - 05-noviembre-2009 a las 21:03
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Valiente democracia al que se arrojó Alemania despué sd ela caida del muro, tendrias que ser muy inocente para pensar que les fue mejor....
Enviado por XXX - 05-noviembre-2009 a las 17:46
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Valiente democracia al que se arrojó Alemania despué sd ela caida del muro, tendrias que ser muy inocente para pensar que les fue mejor....
Enviado por XXX - 05-noviembre-2009 a las 17:46
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Solange,
El año pasado tuve la oportunidad de visitar Berlin y se me hizo un nudo en la garganta cuando estuve en los pocos fragmentos del muro que quedan desperdigados por la ciudad... lo entiendo aun cuanod no me toco vivirlo.
Enviado por Valeria - 05-noviembre-2009 a las 17:45
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LAS HISTORIAS PERSONALES TAN LIGADAS A LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD Y DEL MUNDO PERMITEN QUE NOS PERCATEMOS DE NUESTRA PEQUEÑEZ, ALGUNA VEZ CONOCI A UN ALEMAN QUE ME CONTABA LA REUNIFICACION DE SU FAMILIA Y FUE COMO ENTENDI COMO DICE ALBERT LA TRASCENDENCIA DE LA CAIDA DEL MURO MAS ALLA DE LOS LADRIDOS. GRACIAS SOLANGE.
Enviado por ALEX - 05-noviembre-2009 a las 17:44
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LAS HISTORIAS PERSONALES TAN LIGADAS A LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD Y DEL MUNDO PERMITEN QUE NOS PERCATEMOS DE NUESTRA PEQUEÑEZ, ALGUNA VEZ CONOCI A UN ALEMAN QUE ME CONTABA LA REUNIFICACION DE SU FAMILIA Y FUE COMO ENTENDI COMO DICE ALBERT LA TRASCENDENCIA DE LA CAIDA DEL MURO MAS ALLA DE LOS LADRIDOS. GRACIAS SOLANGE.
Enviado por ALEX - 05-noviembre-2009 a las 17:43
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será que un día veremos que el mjundo entero cambie? qu ela humanidad se percate de qu eno somos únicos y aquello de las ideologías y las razas son solamente "paredes" imaginarias? ojala que eso suceda y pronto porque estamos al borede de la autodestruccion.
Enviado por Carlos Hdz. - 05-noviembre-2009 a las 17:42
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Yo tenía 9 años cuando cayo el Muro, y por lo tanto tampoco entendí su trascendencia hasta tiempo después. Hoy en día si veo documentales del suceso todavía se me hace un nudo en la garganta de la emoción. No puedo imaginar lo que ha de haber sentido la gente que vivió ese momento. Familias reunidas, amistades reencontradas...
Ese es el tipo de historias que da esperanza a la gente y nos obliga a pensar que la raza humana en el fondo puede ser buena.
¿Cuándo viviremos en México nuestra propia caída del Muro? ¿Qué evento trascendental servirá de punto de inflexión y logrará que el país cambie para bien? Ingenuamente llegué a pensar que la victoria de Fox en el 2000 iba a ser nuestro equivalente a la caída del Muro. Grave error.
Enviado por ebm - 05-noviembre-2009 a las 16:42
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Solange! Muy buena entrega. Recuerdo que cuando estudiaba en la primaria (hace más de 20 años) la geografía de Europa, pensaba que tenían fronteras maduras que no cambiarían (vaya si estaba equivocado!). Lo que más me intrigaba era cómo los ciudadanos del oeste de Berlín salían de su ciudad-estado? Cómo era posible que se sentieran parte de su patria que estaba algunos cientos de kilómetros lejos? Y cómo estando rodeados de la República Democrática Alemana recibían provisiones en esa isla dentro de la cortina de hierro? Ahora lo sorprendente es cómo lograron integrarse tan rápido en una sola nación! Ojalá nosotros en nuestro bicentenario veamos el ejemplo de 20 años de tesón germano y aprendamos algo como país. Gracias por seguir centelleando de mundo a mundo :)
Enviado por ArturoHG - 05-noviembre-2009 a las 15:59
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Mi querida Solange, te felicito por tan buen artículo, con una excelente analogía de lo que se vivió, frente a lo que se sigue viviendo en otras regiones. En mi caso, al igual que en el tuyo y en el del protagonista de tu artículo, era muy pequeño para comprender el significado de lo sucedido el 9 de noviembre de 1989. Ahora sabemos la importancia que tuvo y el gran significado que tuvo para derribar al comunismo. Espero que sigas y escribiendo igual de bien y prosiga tu mejoría. Espero verte el lunes en el evento que tiene que ver con la caída del muro de Berlín. Un abrazo
Enviado por Arturo Ordorica - 05-noviembre-2009 a las 13:50
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Sin duda me acuerdo que tampoco para mi que era un niño sigifico mucho la caida del muro. Gracias por el recuerdo, ojala lo superemos pronto!
Enviado por David - 05-noviembre-2009 a las 13:31
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Muy bien Solange, me gustó la historia de Albert y Jenell aunado a la del muro. Excelente trabajo. Saludos.
Enviado por Ulises - 05-noviembre-2009 a las 12:43
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Que buena historia!!! afortunadamente tuve la oportunidad de ver esta caída del muro pero sobre todo el desplome del orgullo por la unificación de un país.
Siempre la historia nos deja esas enseñanzas de las cuales tenemos que seguir aprendiendo y creciendo, ojalá que nunca olvidemos que los muros no solo se construyen de piedra......
Enviado por EqUiS - 05-noviembre-2009 a las 10:59
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Hola a tod@s!, Insisto en que debemos aprender de países como Islandia, Suecia, Noruega y Finlandia que, sabemos pertenecen al mal llamado "primer mundo" pero que también ocupan los primeros lugares en EDUCACIÓN, TOLERANCIA Y RESPETO. Poseen además los más altos niveles socio-económicos y los más bajos niveles de CORRUPCIÓN del orbe, no se meten con nadie y nadie se mete con ellos. ¿Por qué?, ¿cómo lo hacen?. ¿Qqueremos ser mejores?, APRENDAMOS DE LOS MEJORES.
Enviado por Guillermo Giles McPherson - 05-noviembre-2009 a las 09:53
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¿Habrá una grieta por la cual podamos meter la cuña que rompa esos muros? gracias Solange
Enviado por Flavio - 05-noviembre-2009 a las 09:22
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Que cantidad de ideas me vienen a la mente al leer el blog de hoy y ver el video que compartes, desde el recordar cuando cayó el muro que, desde mi perspectiva en ese entonces, era solo una pared que dividía “dos países con un mismo origen”; el después entender lo que representaba el muro en cuestiones de política internacional y hasta caer en cuenta de que la gente que hoy tiene menos de 22-23 años ya conoce de esto por las clases de historia que le dan en la escuela.
Lo que da tristeza es que después de tanto tiempo la humanidad siga sin entender que estas divisiones no llevan a nada positivo a la gente común, quizá sí traiga beneficios a grupos en lo particular, pero en realidad solo demeritan y degradan al ser humano “civilizado”.
Enviado por Francisco Freyre - 05-noviembre-2009 a las 08:29
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Una forma diferente de ver la caída del muro. Que buen relato!
Enviado por Tania R. - 05-noviembre-2009 a las 04:47
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¡Vaya! es un gran relato, al margen de un suceso trascendental que cambió la Historia Mundial se desprenden otras aristas, otro tipo de historias, entre ellas las ligadas a los sentimientos. Recuerdos, memorias, historias de amor, y una reflexión sobre aquellos muros ideológicos; que tal vez éstos tengan una relación lejana con el Muro de Berlín (dado su contexto histórico), pero como bien apuntas, además de los muros físicos, otro tipo de barreras continúan interponiéndose entre las relaciones entre seres humanos.
La insesante búsqueda por dominar al otro, por alcanzar el poder, por acaparar más riqueza; son todas actividades que no han dejado de estar latentes (a lo largo de la historia humana), sin importar consecuencias, como es el levantar un muro de forma material o construir barreras intelegibles (ideológicas).
Sin duda la naturalez humana tiene todo esto, pero la otra cara de la moneda resulta más interesante: con espacios como este, con las ideas que expones, con los comentarios de los lectores, en fin. Sin duda los muros más difíciles de franquear son el de la prepotencia, de la avaricia, el de la ignorancia y el de la tolerancia.
El reconocimiento del otro, cosa no menor, que aún sigue como uno de los pendientes (¿realmente los seres humanos deseamos la igualdad?).
Enviado por oscarbel - 05-noviembre-2009 a las 01:35
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Gracias por tu artículo Solange, lo espero los jueves.
Enviado por Ricardo Ramírez Corona - 05-noviembre-2009 a las 00:08
De mundo a mundo se ocupa sobre todo de temas y política internacional. Pretende ser la otra cara de la moneda y proporcionar una visión distinta. Hablaremos de política internacional, de medio ambiente, de conflictos y de la globalización, de Barack Obama y John McCain; de Irán, de India y de Rusia; de Putin y de Soros; de Naciones Unidas; de armas nucleares y del Protocolo de Kyoto.
Todo ello desde la perspectiva de una viajera apasionada, caminante del mundo... una ciudadana global curiosa, muy curiosa.
Me atrae conocer distintas culturas y estilos de vida. Afortunadamente mi curiosidad me ha llevado a lugares que jamás pensé poder explorar. Países y ciudades prósperos y otros sumidos en una terrible pobreza; algunos con recursos naturales extraordinarios y otros en los que los paisajes sucios y destruidos lastiman la vista.
¿Quieres conocer paisajes y culturas, de política, de personas y personajes de países diferentes? Solamente necesitas: una computadora; una buena dosis de curiosidad; interés por la cultura y la política internacional; la mente muy abierta, y sobre todo ganas de participar y dejarnos leer tu opinión.