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Crédito: BSIP, MASO / SCIENCE PHOTO LIBRARY |
Llega el invierno y con él los días más cortos, temperaturas más frías y ahora cierne sobre nosotros la amenaza de la influenza H1N1. Durante los últimos seis meses los sistemas de salud de países en el hemisferio norte (México incluido) se han estado preparando para la estación invernal y el pico que se espera en resfriados comunes, influenza estacional y sobretodo la influenza que hiciera su aparición en nuestro y que ahora es ya considerada pandemia por la Organización Mundial de la Salud: la influenza H1N1. Los preparativos de los distintos gobiernos consisten en contar con medicamentos antivirales, proveer las dosis necesarias de vacunas contra la influenza a la población más vulnerable y realizar monitoreos constantes para detectar posibles brotes de la enfermedad, entre otros. Pero también hay mucho que hacer a nivel individual y gran parte del éxito de la participación ciudadana en el control de la enfermedad depende de la información con la que las personas cuentan. La alta mortalidad de los brotes que se observaron el año pasado en México se debieron, aseguran expertos epidemiólogos, al autodiagnóstico y automedicación de forma que cuando los enfermos llegaban al médico el cuadro clínico era ya muy avanzado y difícil de controlar. Es por eso que un conocimiento preciso de las características de la influenza H1N1 y como diferenciarla de una gripe toman una especial importancia este invierno. A continuación los lineamientos publicados por el Centro de Control de Enfermedades (CDC) para identificar oportunamente la influenza H1N1 y acudir a recibir atención médica inmediata. 1. Fiebre. La influenza H1N1 presenta casi siempre (80 % de los casos) fiebre alta (mayor a 38.3 grados C) mientras que en un resfriado común no hay fiebre. Sin embargo, la ausencia de fiebre no descarta que pueda tratarse de influenza H1N1. 2. Tos. La tos del resfriado normalmente tiene flemas mientras que en la influenza H1N1 es seca. 3. Dolor corporal. Mientras que un resfriado manifiesta dolores y malestares corporales leves, la influenza se caracteriza por dolores intensos y malestar muy severo. 4. Congestión nasal y estornudos. La imagen clásica del resfriado con nariz tapada y estornudos no aplica a la influenza H1N1- en ella la nariz está destapada y los estornudos son poco frecuentes. 5. Cansancio y escalofríos. La influenza H1N1 se caracteriza por un cansancio severo y el 60% de las personas afectadas reportan tener escalofríos asociados a la fiebre. Durante un resfriado común estos síntomas son poco frecuentes y si hay cansancio es leve y no interfiere con las actividades cotidianas. 6. Inicio. El inicio de un resfriado y de la influenza H1N1 son diferentes y pueden ayudar al paciente y su familia distinguir entre ambos. Un resfriado se desarrolla durante varios días durante los cuales los síntomas van apareciendo paulatinamente. La influenza sin embargo tiene una aparición súbita y severa con síntomas que se establecen en 3-6 horas e incluyen fiebre, malestar y dolor; la diarrea es frecuente. 7. Dolor de cabeza y garganta. Un resfriado se caracteriza por dolores de garganta pero no de cabeza. La influenza H1N1, en cambio, casi nunca presenta dolor de garganta pero el 80 % de los afectados reportan dolores de cabeza. 8. Malestar en el pecho y dificultad para respirar. Estos síntomas son poco frecuentes en un resfriado mientras que son severos en el caso de la influenza H1N1 y requieren atención médica inmediata.
En esencia, los síntomas de la influenza H1N1 son severos con un malestar intenso y de inicio súbito. Sin embargo, es importante que si alguien tiene dudas sobre su enfermedad siempre es mejor errar por el lado de la precaución y acudir al médico antes de desarrollar síntomas más graves. Por otro lado, la mejor forma de controlar una epidemia es con medidas preventivas efectivas que en este caso incluyen: toser y estornudar en el codo, lavarse las manos con agua y jabón por un lapso de 15-20 segundos o usar gel desinfectante. No tocarse los ojos, nariz o boca sin haberse lavado las manos previamente y quedarse en casa si se está enfermo para evitar contagiar a otras personas. Así, es importante contar con información precisa y puntual sobre que esperar en esta temporada de invierno de manera que las decisiones y medidas que se tomen sean lo más efectivas posibles favoreciendo un mejor control de la epidemia de influenza.
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