Hablaba la semana pasada sobre la adicción al sexo. Un trastorno de la conducta sexual obsesivo compulsivo. Pienso que tanto éste problema como las otras adicciones que existen actualmente, son un asunto del vacío general que vivimos como sociedad. La búsqueda de placer a como dé lugar ha ido generando que más y más personas nos enrolemos con sustancias sin ver el riesgo que pueden representar para la salud propia y la de los demás.
Poco se habla sobre la adicción al sexo, qué la origina y sobre todo qué métodos de recuperación puede haber para remediar el problema para que las personas que lo sufren puedan llevar una vida normal.
La persona que sufre de esta enfermedad poco a poco va desmantelando su vida, centra su objetivo en el sexo, cómo obtenerlo, el lugar, el momento, las personas, perdiendo de vista las otras áreas de su vida, como el asunto familiar, el trabajo o las cosas que antes sí le daban gusto o placer realizar. Amolda su vida para poder tener relaciones sexuales en cualquier momento en que las necesite tener.
La gente pensaría que una persona con éste tipo de problemas no tiene remedio, sin embargo sí lo hay y varias alternativas también.
Si empiezas a preguntarte: ¿puedo controlar mis impulsos sexuales?¿me está afectando en mi trabajo, relaciones personales, o tengo consecuencias legales motivo de mi conducta sexual? ¿la idea del sexo o el sexo mismo, controla mi mente?¿trato de esconder mi comportamiento sexual? Si has contestado que sí a estas preguntas, sería bueno que acudieras con un especialista, que pueda ayudar a averiguar el motivo por el cual se está generando la obsesión y como consecuencia de esta, eventualmente la compulsión.
Hay varias complicaciones que se generan de tener esta enfermedad, éstas pueden tener solución si se les atiende a tiempo y pueden ser: el mal manejo de sentimientos de culpabilidad, vergüenza y baja autoestima, se pueden desarrollar otras condiciones mentales como la depresión, ansiedad y angustia, la destrucción de relaciones que sí son importantes, problemas económicos por el constante gasto en pornografía y prostitución, poner en riesgo el trabajo y la familia. Otras fatales pueden ser contraer Sida y contagiarlo a otros, embarazos no deseados, abortos, el uso de sustancias adictivas, entre muchas otras complicaciones más.
Es necesario acudir a alguna terapia (cognitivo conductual, de pareja, psicoterapia) o grupo de ayuda mutua. El origen del problema puede ser variable, quizá venga de un problema de conducta impulsiva que degenera en impulsos sexuales irreprimibles, un trastorno bipolar, alteraciones en el sistema hormonal, historial de abuso sexual, etcétera. Estas causas pueden ser remediadas o controladas a través de recibir un tratamiento de acuerdo a la necesidad que se tenga, ya sea terapéutico o tomar algún medicamento indicado por un especialista.
La clave está en aprender a vivir con el problema y hacer conciencia de éste. Pedir ayuda cuando vengan los periodos de craving, y nunca perder de vista que existe el riesgo de una recaída. El craving es un deseo imperioso por perpetuar cualquier acción que por lo general hace daño. Este deseo puede ser detenido aunque cuesta mucho trabajo, sin embargo si es posible si lo quieres. Es decir, es necesario cambiar el pensamiento, y esto puede ser haciendo una llamada de teléfono para hablar con alguien, tomar agua para bajar la ansiedad, si puedes salir a caminar un momento, hacer ejercicio. Quizá al principio puede resultar más difícil, pero poco a poco se va adquiriendo fortaleza para no caer en la “tentación”.
Me llamo Regina, me encanta la música, leer novelas, correr en las mañanas y ver a los perritos en la calle. Podría vivir dentro de un cine y amo que una actuación me conmueva tanto que me haga llorar. Lo que más me gusta es soñar de preferencia dormida, aunque lo hago más despierta por el mal dormir.
Estudié la carrera actuación en La escuela Rusa e Historia del arte quesque para saber cosas. Tengo arduos estudios prácticos y teóricos en adicciones. He vivido todo lo que he querido, por supuesto con sus merecidas consecuencias buenas y malas. Una de las buenas es la oportunidad de abrir éste espacio pa ti y pa mí, para compartir experiencias, reír a carcajadas, girar en un tacón y lo que se nos vaya ocurriendo.
Regina Kuri es autora del libro Girando en un tacón de la editorial Diana.