Denise Gutiérrez
Estudiante de Comunicación en la Universidad Iberoamericana
Tomar el coche diariamente para trasladarte de un lugar a otro puede resultar toda una odisea.
Mi trayecto habitual para llegar al trabajo consiste en ir de Santa Fe o Cuajimalpa, al poniente del Distrito Federal, hasta Reforma, en el centro. En los tres meses que llevo haciendo este recorrido, me he topado con varias circunstancias.
Sólo 25 kilómetros me separan de mi destino, pero sé que la típica fórmula que nos enseñan, velocidad es igual a distancia sobre tiempo, no aplica en esta caótica ciudad.
Podría sonar a lección de Plaza Sésamo: qué es cerca y qué es lejos. Todo es muy relativo. Soy originaria de Querétaro y allá “lejos” son 25 minutos. Y sólo cada año bisiesto llegas a tardar más de una hora en llegar a donde quieres.
Aquí en la capital son palabras mayores. Según una nota de El Semanario de 2007, México tiene la concentración vehícular más alta del mundo: 5.5 millones de automóviles, cifra que seguramente ya incrementó.
Normalmente hago una hora de camino, pero en más de dos ocasiones he hecho ¡hasta dos horas y media! En una de ellas, era viernes de quincena y estaba lloviendo; tonta de mí por no haberlo previsto. En la otra, era martes... ¿y aun así tenía que haberlo previsto? Las marchas, las obras, los semáforos mal sincronizados, los accidentes vehículares son algunas de las causas de este tránsito lento.
Otra de las situaciones que me han llamado la atención es la cantidad de personas que hay en los semáforos: los policías que “dirigen” el tránsito, quienes venden “Mamuts o papas Sabritas de a tres por 10”, quien pide dinero y aquellos que limpian los parabrisas.
Me causan conflicto los últimos. Son casi una caseta, pues no sabes si reaccionarán violentamente al decirles que no te echen agua, y mejor les das dinero.
Es terrible ver también que pongan a los niños disfrazados de payasos con unas “pompis de globo” a dar marometas. Se siente una gran impotencia al no poder hacer nada por ellos y ver cómo cada día hay más personas en esta condición.
Reforma es una de las avenidas más bellas del país, un lugar en el que se muestra, al mismo tiempo, el México que queremos ser y el que realmente somos.
Está muy bien el tema, la descripción, etc., pero al artículo del blog, definitivamente le faltó más discusión, información, y una conclusión, para que impactara más al lector. Sugerencia a Denise: ¿por qué no lo continúa?
Enviado por Moises - 20-octubre-2009 a las 10:32
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Me parece muy interesante tu articulo, me recuerda viejos tiempos de universitario (apenas hace 5 años) donde tome una decisión para llegar a ella la bicicleta haciendo un recorrido de una hora 15 minutos (del nor-pòniente de la ciudad a la UAM-Xochimilco 30 kms.) ya que en transporte publico se hacia mucho mas tiempo aunque de ciclista se expone uno a otros riesgos.. en fin es triste ver también los niños pidiendo dinero que se visten de payasos, o simpremente estiran la mano... pero por que es esto? simplemente por que la gente les da y es una mina de oro para quien los explota , en fin... el problema del transporte y parque vehicular en la ciudad de México es un problema tremendo... ni pensar donde estacionar el auto ya que el estacionamiento es escaso y los franeleros hacen su negocio pero tambien aqui todos tenemos la culpa ya que compramos autos sin pensar antes en todo el problema y en donde lo estacionare ? si tengo espacio fuera de casa¿ o en la unidad habitacional¿ y lo que costara estacionarlo cuando lo llevo al trabajo, y dejar de respetar el espacio de vecino para estacionar su vehiculo por que en mi casa ya hay 2 o 3 mas autos de mis familiares....
Te recomiendo un libro llamado Llegando Tarde al compromiso: La crisis del transporte en la Ciudad de Mexico, de Victor Islas Rivera del Colegio de Mexico
Enviado por Norberto Villarreal - 11-octubre-2009 a las 16:03
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Un elemento fundamental en la generación del tráfico vehicular es el estado de las vías de comunicación; la pésima o más bien inexistente planeneación de crecimiento urbano. Cuando visito la Cd. de México no dejan de sorprenderme los cruces viales con 8 direcciones poco definidas, tramos en los que es necesario ir en sentido contrario, avenidas en las que se hace un carril de tres previos... Lo peor es que la Cd. sigue creciendo de manera caótica y las calles y avenidas se construyen pa´ completar. Estoy convencido que no sólo debemos quejarnos de la situación y me parece acertada la propuesta de utilizar con mayor frecuencia el transporte público, sin embargo, la seguridad es una limitante seria. Mucha veces he usado el metro para "turistear" en el centro de la cd. etc. pero tomar un microbus o incluso el metro todos los días a las 9-10 de la noche para viajar grandes distancias, en lugar de usar el automóvil, me parece una decisión muy difícil.
En fin, es el precio que se paga por vivir en la senguda área urbana más grande del mundo repleta de atracciones y servicios.
Enviado por Ulises Mendoza - 09-octubre-2009 a las 19:26
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La última vez que fuí a Querétaro disfruté de ese flujo vehícular constante y sin contratiempos que aquí en el DF se ha vuelto un atolladero cotidiano. De verdad, ésta es una "Ciudad Monstruo", una jungla de concreto que día a día se sobrepobla más y en la que cada vez resulta más dificil caminar con tranquilidad o transportarse en coche, sin contratiempos, de un sitio a otro . El respeto hacia el peatón y los demás conductores es nulo. Primero yo, después yo y al último...
La pobreza extrema que orilla a much@s a ganarse la vida en un gran circo (como la canción de Maldita Vecindad)es consecuencia de una falta de conciencia en torno a la sobrepoblación, no existen programas de planificación familiar o de prevención de embarazos no deseados que en verdad eviten la concepción de niñ@s que tarde o temprano tendrán que vivir en las calles, sin alternativas de una vida digna.
Mi ingenuidad me hace pensar que no tod@s somos responsables de las situación económica, política y social que vive México en el S. XXI. Las escenas cotidianas de injusticia, hambre, desempleo, pobreza extrema pueden ser erradicadas, pero el problema no es tan simple. Podría afirmar que este asunto de los faquires en los cruceros y en el transporte público, los ciegos que fingen serlo, los drogadictos o los desahuciados que ya deberían estar muertos (según sus síntomas)y que encuentran dinero fácil al provocar lastima ajena con mentiras, falacias y embustes, se ha convertido en un círculo vicioso cada vez más grande.
¿Círculo Vicioso o mal necesario?
Lo cierto es que indigna y molesta.
Enviado por antonio - 09-octubre-2009 a las 16:01
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En respuesta al comentario de Mariana, no estoy totalmente de acuerdo con que el sistema de transporte público sea comparable con otras grandes ciudades. Si consideramos la extensión del metro, el precio, la cantidad de trenes y la cantidad de usuarios, sí lo es. El verdadero problema es cuando incluimo a los demás componentes del sistema de transporte público. La situación general con microbuses (especialmente limpieza y seguridad), y la descortesía de los conductores de autos, nos alejamos bastante de un sistema como el de Nueva York o Toronto (los únicos otros que conozco).
En respuesta a Denise (la autora), estoy totalmente de acuerdo. Yo, viviendo en Querétaro, me desespero cuando hago treinta minutos en llegar de un lado de la ciudad al otro. La razón principal por la que evito la Ciudad de México es el tráfico, y por esta postura sé que me pierdo de mucho que podría conocer.
Para aquellos que no quieren caminar, la bicicleta podría ser una alternativa. Es eficiente, ecológico y barato. Sin embargo, para mi, viviendo en el "pueblo" de Querétaro, se ha vuelto un deporte extremo moverse de un lado a otro en bici, esquivando autos, baches y personas (principalmente los limpiaparabrisas). En el DF ni me imagino.
De la calidad de las calles, ni digamos. Aquí en Querétaro, donde presumen la limpieza y calidad de las calles, no pude ir de mi escuela a mi casa (menos de 2km) sin tener un accidente y romperme la clavícula (por una alcantarilla que no taparon despues de reencarpetar el asfalto).
Cuando las calles sean decentes (responsabilidad del gobierno), y los conductores sean concientes (responsabilidad de todos los que llegamos a estar detrás de un volante), propongo la bicicleta como una solución al problema de transporte vehicular dentro de las ciudades. Para todos los que somos fisicamente capaces, combinando bicis y transporte público, podríamos llegar casi a cualquier lugar de la ciudad. Usar el coche debería ser la excepción, no la norma. :)
Enviado por Philippe Signoret - 08-octubre-2009 a las 22:45
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Lo mas increible es que en Mexico estamos orgullosos de justamente la Avenida reforma, es una de las mas bellas, pero imaginate el trafico en todasss las demas!! dejate ya a los ninos payasos, sino los hoyos, la suciedad y la inseguridad. Pero considero que justo la solucion del gran problema del trafico es la misma gente que no quiere ceder a comenzar a usar otros tipos de medio de transportes. Cuantas veces vamos a 3 cuadras y llevamos el coche, en la cabeza del mexicano el caminar es una palabra fuera de su contexto.
Enviado por Lorena - 08-octubre-2009 a las 14:32
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El simple hecho de vivir en Mexico implica diversas cosas, desde la delincuencia,y el muy mencionado trafico como bien se describe,mas yo creo que es una manera de vida mas,y a la cual debemos de adaptarnos,claro que esto no siempre resulta posible
y prueba de ello son los multiples estudios que se han hecho acerca de el estres generado en trabajadores,estudiantes y hasta padres de familia ya sea a causa de las exigencias academicas,examenes,reportes por entregar a el jefe,terminar la comida para los hijos entre otros.
Algo que me parece digno de mencionar es el gran bombardeo de articulos ad-hoc a la epoca que se presenta año con año,y aunque algunas resultan demasiado tradicionales para dejarlas de lado,hay cosas que no podemos pasar por alto como porerjemplo en finales de noviembre y diciembre cuando
nos invaden los renos en periferico,pues basta simplemente con observar los autos circulando y ver como todos traen un gran pedazo de fieltro en forma de orejas y una gran nariz roja.el punto aqui es que a los mexicanos nos encanta despilfarrar el dinero aunque no lo tengamos en cosas de este tipo.
Enviado por BRENDA ESCUTIA CRUZ - 08-octubre-2009 a las 13:01
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A mi me pasa exactamente lo mismo porque vivo por Reforma y como tú estudio en Santa Fe, lo peor es que se me olvidan las 2 hrs de tráfico por tooodo lo que pasa en el trayecto. Sobre el dinero, resulta horrible que sigamos alimentando ese "vicio" porque " no hay de otra", ¿Cuál es la solución!?!!!!
Enviado por valeria - 08-octubre-2009 a las 11:29
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Me llama la atención la cantidad de tráfico que hay en la ciudad de México, siendo que tenemos un sistema de transporte público comparable al de otras grandes ciudades del mundo. Supongo que el problema es la inseguridad, como bien mencionas, hasta en tu coche temes que los lava-parabrisas, que generalmente son niños, te hagan algo si no les das dinero. Además con la reciente balacera en el metro, la gente probablemente se muestre mas desconfiada de usar el metro. Y eso que la seguridad al interior del metro es mucho mayor que la que hay en la calle cuando sales de la estación.
Enviado por Mariana Tapia - 08-octubre-2009 a las 09:02
Como jóvenes y como periodistas nos interesan muchísimos temas: desde la globalización, la política, el empleo, el desempleo y el costo de la vida en México, hasta los deportes, el ánime y el rock, pasando por la sexualidad, la cultura y lo que piensa nuestra generación tanto de sí misma como de las anteriores y de las que van llegando.
Egresados de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, la mayor parte de nuestro desarrollo profesional ha cobrado forma en la Subdirección de Opinión de EL UNIVERSAL.
Así, a partir de nuestro lugar en esta casa editorial y de la nueva etapa de este blog, buscaremos aprovechar este espacio para explorar el acontecer diario, así como los temas que interesan, preocupan y ocupan a nosotros los jóvenes, para comentarlos y, esperamos, para conocer sus puntos de vista en torno a todo lo que merece ser discutido. Bienvenidos.