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Ante esta pandemia que azota al mundo entero, gobiernos como el de Alemania han tomado cartas drásticas sobre el asunto. Ofrece pagar en euros por cada kilo de peso reducido. Así, voluntarios que participan en un programa de alimentación y ejercicio destinado a bajar de peso pueden ganar dinero además de mejorar su esperanza y calidad de vida.
No es para menos, la economía de la salud indica que la obesidad es la principal causa de enfermedad y muerte en el mundo occidental. Los costos por discapacidad, hospitalizaciones y muerte prematura, medidos en años de vida saludable perdidos, van en aumento. Así lo afirmó el Dr. Roberto Mendoza Zepeda, Presidente de la Academia Iberoamericana de Periodismo Médico y Científico A.C (ACIPEMEC).
El también Doctor en ciencias por la Universidad de París enfatizó que la obesidad duplica el riesgo de mortalidad en adultos y en jóvenes lo aumenta hasta 12 veces, también cuadruplica el peligro de sufrir diabetes mellitas tipo 2 (DMT2), triplica la enfermedad vesicular.
Por si fuera poco, la obesidad aumenta la probabilidad de sufrir hipertensión arterial, infarto del miocardio y cerebral. Adicionalmente, el Doctor Mendoza, Postdoctorado en Inmunofarmacología en la Universidad de Stanford (USA), mostró la correlación entre obesidad y la reducción de la hormona adiponectina como causa de cáncer de mama. Otras neoplasias como el cáncer cervicouterino, ovárico vaginal y de colon, están también relacionadas con la obesidad.
De acuerdo al Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), México ocupa el segundo lugar en el mundo en materia de obesidad infantil, mientras que el sobrepeso es padecido por el 40% de la población. Más del 95% de los casos de obesidad infantil en México, que por sus altos números ya es considerada un problema de salud pública, se deben al factor nutricional, enfatizando el bajo consumo de vegetales y fibra (contrastado con el alto consumo de productos refinados como refrescos y embutidos) y un estilo de vida sedentario, como las dos razones principales.
De acuerdo al ISSSTE, estos niños son altamente propensos a alteraciones oculares, enfermedades renales, ataques cardiacos, derrames cerebrales, hipertensión y mala circulación hasta llegar a las infecciones severas y amputaciones. Actualmente hay al menos 400 mil menores en el país con diabetes, lo cual reducirá entre seis y ocho años su esperanza de vida.
En obesidad adulta tampoco estamos mucho mejor. El mismo INSP nos dice que el sobrepeso y la obesidad actualmente afectan a más de 70 millones de adultos y a más de cinco millones de adolescentes en México. Los expertos en la materia afirman que el mexicano promedio ha modificado su dieta basada en maíz, cereales y leguminosas, optando por pizzas, hamburguesas y refrescos; señalan que México no ofrece condiciones adecuadas para que la población se alimente sanamente y sí para que adopte un sedentarismo acentuado.
De esto último, señalan como principal responsable a los medios de publicidad que promueven alimentos ricos en grasas saturadas.
Pensemos también en la gran cantidad de hormonas que se da a los animales para que engorden rápidamente. Un claro ejemplo son las vacas, quienes son hormonadas constantemente para aumentar la cantidad de leche que se ven obligadas a producir para satisfacer la demanda de lácteos y sus derivados.
¿Cuántas mujeres con dietas a base de "pechugas asadas" no logran bajar de peso? Todas las hormonas inyectadas a los animales pasan a nuestro cuerpo, alterando su metabolismo.
La Organización Mundial de la Salud, en su último libro "Nutrición y prevención de enfermedades crónicas" asegura que en occidente, cuantos más productos de origen animal se consumen, más tasas de enfermedades crónicas se producen y la mayoría son consecuencia de la obesidad. Recomienda, por tanto, una dieta basada en productos de origen vegetal.
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