“Acuérdate Barbará/Llovía sin cesar en Brest aquél día/Y marchabas sonriente/Dichosa embelesada empapada/Bajo la lluvia/
Acuérdate Barbará/Llovía sin cesar en Brest/Y me crucé contigo en la calle de Siam/Sonreías/Y yo también sonreía
Acuérdate Barbará/Tú a quién yo no conocía/Tú que no me conocías/Acuérdate/Acuérdate pese a todo aquél día/No lo olvides
Un hombre se cobijaba en un portal/Y gritó tu nombre/Barbará/Y corriste hacia él bajo la lluvia/ Empapada embelesada dichosa/Y te echaste en sus brazos
Acuérdate de eso Barbará/Y no te ofendas si te tuteo/Yo tuteo a todos los que amo/Aunque los haya visto sólo una vez/Tuteo a todos los que se aman/Aunque no los conozca
Acuérdate Barbará/No olvides/Esa lluvia buena y feliz/Sobre tu rostro feliz/Sobre esa ciudad feliz/
Esa lluvia sobre el mar/Sobre el arsenal/Sobre el banco d'Ouessant
Oh Barbará/Menuda estupidez la guerra/Qué has llegado a ser ahora/Bajo esta lluvia de hierro/De fuego de acero de sangre/Y el hombre aquel que te estrechaba entre sus brazos/Amorosamente/Quizás ha muerto o desaparecido o vive todavía
Oh Barbará/Llueve sin cesar en Brest/Como solía llover en otro tiempo”.
Jacques Prévert. (Fragmento) (Acentué el nombre de la protagonista como se leería en la lengua original. Creo que va más con el ritmo del poema)
El libro de poemas de Prévert, Palabras se publicó en 1946. Sólo un año después de la liberación. La fotografía del Hotel de Ville es de 1950. Dos parejas de enamorados. Una en un poema y otra en una fotografía. Ambas parejas son una imagen. Inmóvil. Ignorando a una eternidad que los mira a través de nuestros ojos. Se enlazan bajo la lluvia que es ó que está a punto de llegar. Viven ese segundo. Alguien los atrapó en un segundo que atraviesa las décadas. Un segundo feliz. Intensamente feliz. Quizá. En la realidad, no son los mismos. Bárbara y su compañero, y los enamorados de la avenida en París. Pero podrían serlo. Bárbara y su compañero unos años después.
Una pareja que se ama y se abraza en una esquinita de Brest. O de Londres. O de San Luis Potosí. O de Reynosa. O de Lisboa. O de una ciudad que se llama Antigüa. Cierran los ojos. “Los amorosos están solos” (Sabines again). Y "sienten que lo saben todo”.
Cuando una/o está enamorada/o, las ciudades parecieran hechas para abrazarse. Las más bellas sobre todo, pero sucede hasta en las más antiestéticas e inhóspitas. Para abrazarse. Y allí donde hubo una ciudad de calles conocidas, reinventamos una ciudad nueva de calles a explorar. No, ya no es la misma ciudad. Ni la historia de cada uno es la misma. La luz y la penumbra se transforman. Los días y las noches se transforman. ¿Por qué nunca antes vi esa fuente? ¿Esa fachada? ¿Cómo pude no saber a qué hora –siempre la misma- los pájaros levantan el vuelo en la plaza?
¿Y cómo pude no conocer antes, esa ciudad que me llega con el otro? Sus rincones preferidos. Sus escondites secretos. No. No podía. Bárbara necesitaba de él, para conocer ese Brest que él amaba. Y viceversa. Y necesitaba de él para saber quién era esa Bárbara, a la que él amaba. Y viceversa. ¿Aún no se anunciaba la guerra? ¿Ya era la guerra? ¿Y qué hicieron después de ese beso los amantes del Hotel de Ville?
Prévert sólo sabe que esa muchacha se llamaba Bárbara (él pronunciaría Barbará) y que ama a ese hombre que la espera protegido bajo un zaguán. Sabe lo fundamental: que su risa bajo la lluvia recrea un mundo. Todo el romanticismo queda intacto. Y las preguntas. La foto de Doisneau en cambio, se vio envuelta en historias siniestras de publicidad e indemnizaciones. Tantas mujeres juraron ser la mujer del Hotel de Ville. Eso no importa. Porque la historia de ellos dos…o de ellos cuatro…la escribimos nosotros….
“Empapada embelesada dichosa/Y te echaste en sus brazos”… ¿Y por qué en el enamoramiento una siente que le salen alas? Que podría tomar un "rabo de nube" y dormirse en él, para soñar a gusto. Caminar junto a ese hombre, toda la noche. Que podría escribir, como si la escritura no estuviera hecha de arenas movedizas. Toda la noche. Y mirarlo dormir. O lo demás. Tan indescifrable. Tan dulce. Ese lo demás.
¿Por qué en el enamoramiento una siente que todas las ciudades dan al mar? ¿Y que la piel huele a aceite de coco? Que todas las ciudades son Alakamanda. El espacio celeste. La ciudad ideal. Es una arbitrariedad todo lo que escribo. ¿A qué huele la piel del amor para cada una/o? ¿Y hacia dónde da su ciudad particular?
El hombre de Brest podría llamarse Jean. Pero también podría ser un inmigrante italiano y entonces se llama Vittorio. Pero podría ser un estudiante latinoamericano y entonces se llama Juan Carlos. Pero quizá es un ruso y se llama Boris. ¿Cómo se llama el amor de Barbará? ¿Dónde se encontraron la primera vez? ¿Por qué se sintieron atraídos el uno hacia el otro? ¿Quién de ellos habló primero y qué dijo? ¿Qué les gusta? ¿Con qué soñaban separados? ¿Y juntos? ¿Y qué vino después?
“Acuérdate de eso Barbará/Y no te ofendas si te tuteo/Yo tuteo a todos los que amo/Aunque los haya visto sólo una vez/Tuteo a todos los que se aman/Aunque no los conozca…”
Y una siente la enorme tentación. De leer cuál fue su vida. Tantas historias posibles. A través de un mismo poema. De una misma imagen….entonces…. ¿Cómo llegaron a esa esquina bajo la lluvia? ¿A ese beso frente a un café? ¿Y qué vino después?....¿Ahora?...No sé…digamos….”después”…
La botella se fue al mar. Nos escuchamos.
Vagón biblioteca: La princesa primavera, César Aira. Las memorias de Adriano, Margarita Yourcenar. Lol. V. Stein, Margarita Duras.
Vagón videoteca: La Duquesa, Saúl Dibb. El paciente Inglés, Anthony Mingella. Las tres estaciones, Tony Buy. Cheri, Stephen Frears.
(Continuación)
que le hable, que no se vaya, mientras más camina ella va perdiendo toda esperanza, pero no se da cuenta que él está más cerca de lo que cree buscando ese valor para hablarle. Al fin, él se anima, la toma tiernamente de la cintura y la voltea hacia sí mientras le dice “no dejaré pasar esta oportunidad aunque pienses que soy un loco, estoy seguro que el destino nos depara algo muy especial”. Ella no lo puede creer, lo estaba deseando con todo su corazón, se acerca lentamente y le susurra tiernamente al oído “prometo que por nada del mundo contrariaré al destino” y sin más testigos que los tranviarios que el mismo destino puso en ese vagón sella con un beso apasionado esa promesa, que sin duda es una gran promesa de amor.
Enviado por Olga - 28-septiembre-2009 a las 13:40
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Ooooopsss!!! Siento llegar demasiado tarde, pero me da mucho gusto saludarlos y bueno no me considero muy buena para esto de las noveletas, pero he aquí mi aportación. Abrazos. El tren ya partía en esa tarde lluviosa, el olor a tierra mojada y las gotas que caían lentamente en la ventana se volvían cómplices en esa tarde en la que sus manos casi se tocaban estando sentados uno frente al otro, ella ya no sabía ni lo que leía, la cercanía de sus manos la desconcentraba totalmente de su lectura, pero no se atrevía a cerrar el libro por miedo a lo que él pudiera pensar pues antes de ese día nunca se habían visto, mucho menos habían cruzado palabra. Lo único que se atrevió a hacer fue ver a través de la ventanilla y sus miradas se cruzaron, se decidió entonces a cerrar el libro, imposible hablarle, qué diría la gente. El tren seguía su marcha, muy pronto llegaría a su destino, cada momento que pasaba el latir de sus corazones era cada vez más fuerte, el deseo por estar más cerca el uno del otro se volvía más intenso, ¿será posible que exista el amor a primera vista? Ninguno de los dos quería que el tren llegara a su destino, porque sabían que allí sería la despedida y nunca sabrían lo que en ese trayecto sintieron el uno por el otro. El momento menos esperado llegó, cada uno caminó en sentido contrario, él va pensando ¿qué le digo? nunca me hará caso, soy un total desconocido, esa seriedad me vuelve inseguro cambió de camino -¡Dios mío dame fuerzas!- Ella por su parte va pensando y deseando que él tome la iniciativa, (continúa)
Enviado por Olga - 28-septiembre-2009 a las 13:39
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etceteras...Un final de la vida real y sin romance sería: Te mando a mi abogado Jean. Me quedo yo con los bienes, te quedas tú con los niños, yo me voy a comenzar la historia a otra parte.
Enviado por YAG - 27-septiembre-2009 a las 14:25
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Caminamos calle abajo, sobre esos callejones solitarios, llenos de bugambilias y flores. Las lámparas iluminaban tenuemente, eran una invitación a detenernos, para abrazarnos, para juntar nuestros labios, entre la cómplicidad de esos viejos muros de los caserones. Al tomarte de la cintura y acercarte a mí, sentí extremecer tu cuerpo, mientras mi alma se estremecía contigo. Perdímos la noción del tiempo y del espacio, caminabamos sobre las nubes. ¡Eso era estar enamorados!...
Enviado por YAG - 27-septiembre-2009 a las 12:19
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Rappelle-toi Barbará
Toi que je ne connaissais pas
Toi qui ne me connaissais pas.
La Dibujé en Brest. Conozco Brest con su arquitectura de La Belle Epoque y sus salones de Thalassotherapia. Nos hemos quedado ahí en esos hotelitos de dos estrellas tambien al lado del mar, pero quizás no tan ostentosas como las que están cerquita del casino. En las mañanas salía a pintar el amanecer con los barquitos bailando en el mar. De regreso al cuarto del hotel le tocaba la ventanita a mi Barbará para que me abriera la puerta
Rozaba su cuerpo envuelta por las sabanas contra la tela ventanal acariciandome como los gatitos buscando affecto.
Tenía el olor de su tierra natal, "su terroir" del sur, que se mezclaba con algodón, fresco y humedo a la vez.
Mi cuerpo no bastaba para sacarle jugo.
Terminaba de ratos agotado.
Deseos que ni la juventud alcanzaba
Relato sencillo, imaginado y cierto.
Enviado por Frenchy - 26-septiembre-2009 a las 08:46
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Oh no. Maria Teresa... yo tengo todos los finales que me se... quiero uno que no sepa. Como tu blog propone hacer una novelita colectiva pues entonces invito a cualquier pasajero a que ponga un final... o un principio... o algo en el medio... que se yo... saludos desde la montania....
Enviado por etceteras - 25-septiembre-2009 a las 00:08
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3.
Cuando cumplí veinte años, mi madre me llevó a una librería del centro de la ciudad y me pidió que escogiera un libro especial como regalo de cumpleaños. Vagué entre filosofía, arte y gastronomía, paseándome por aquí y por allá hasta que algo captó mi atención, no sabía que era, repasé todos los lugares por donde había pasado con la vista. Algo llamaba mi atención poderosamente, pero no podía reconocerlo. Caminé lentamente por cada pasillo, mirando detenidamente cada uno de los estantes. Y allí estaba, en la portada de un libro, la fotografía de mi abuelo y mi abuela. Corrí a buscar a mi mamá y la llevé frente al libro. Mira mamá- le decía yo, riendo, cuasi llorando. Mi madre veía el libro con una indiferencia ridícula. Si hija- que hermosa foto- atinó a decir. No mamá- chillé- mira bien. Mi madre seguía mirando el libro y luego a mí, tratando de entender, poniendo a trabajar su memoria, encontrando una razón, hasta que yo caí en la cuenta.
Mi madre nunca había visto esa imagen antes, era un secreto entre mi abuela y yo. Entonces invadida por la doble emoción le susurré: Es mi abuela, mami, con tu padre. Mi madre me miró largamente y sus ojos comenzaron a inundarse, yo la abracé fuertemente. Y ella me dijo al oído: ¿Quién te ha dicho eso? Mi abuela – le digo. Mi madre rompe en llanto y me separa de ella: ¿Qué más te ha dicho? No más- le respondo; pero en sus ojos no encuentro dicha, sino una mezcla de vergüenza, odio y dolor añejo y terrible. Vámonos – necesitamos hablar...
Te invito pues Maria Teresa, cuéntame que le dijo sus mamá
RESPUESTA DEL AUTOR: Etcéteras: te agradezco la invitación...pero prefiero y me gustaría mucho que nos lo cuentes tú....
Enviado por etceteras - 23-septiembre-2009 a las 23:46
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2.
Mi abuela me mostraba cada hoja y me explicaba la historia de cada recuerdo, comenzaba la historia muy seria, compungida y terminaba riéndose, con lágrimas en los ojos, entonces pasaba a otro recuerdo.
La última página tenía mi historia favorita, se trataba de una fotografía de mi abuelo y mi abuela, cuando eran jóvenes. Era la única historia que comenzaba con una sonrisa y terminaba con lágrimas: Mira que guapos los dos- me decía- tu abuelo era lindo, cómo el más lindo. Es la única foto que tengo de él, ese día me pidió que nos casáramos, es la historia más hermosa que nadie te ha contado. Cuéntamela abuelita -le suplicaba yo. No hija- decía ella y sus ojos se llenaban de lágrimas- Algunas historias de amor son cosa de dos.
Así pasé mi tierna adolescencia, mirando la fotografía recostada en el regazo de mi abuela, comiendo bombones con chocolates e imaginando la historia que tejían esos cuerpos. Deseando ser mi abuela, queriendo sentir el frío en mi piel, la humedad de esos labios, oler la piel de ese hombre, que seguro olía jabón, tabaco y café.
Enviado por etceteras - 23-septiembre-2009 a las 23:43
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1.
Mi abuela era gruesa de cabeza blanca y voz tan dulce como caramelo de anís. Fascinaba con sus ojos grandes y verdes, sus historias de tierras viejas y lejanas como su infancia. Yo no era su nieta favorita, pero si la persona en la que ella depositaba toda su confianza. Me amaba extrañamente, casi en secreto.
Cuando llegaba a su casa jamás me miraba, siempre la encontraba en la cocina, frente a la estufa, yo esperaba, mirando su espalda, adivinando el color de los aretes que traía puestos. Tenía 3 pares hermosos, usaba rojos cuando estaba de luto, azules cuando necesitaba revisar su pasado y verdes cuando había calma en su corazón.
Esperaba sentada en el desayunador, las zanahorias y calabazas empezaban a hervir, el orégano unía su fragancia a ese concierto de olores que inundaban la casa. Entonces ella me decía: Antonia, trae la canasta de punto de cruz- sí traía los aretes rojos. O me pedía: Antonia vamos a caminar al parque- si traía los aretes verdes. O caminaba hacía mi y me miraba como reconociéndome y me decía: Abajo de mi cama hay una caja amarilla, ve por ella y llévala a la sala.
Cuando eso ocurría, yo corría a su recámara, sacaba la vieja caja debajo de su cama, la llevaba a la sala donde ella ya estaba esperándome con una caja de bombones con chocolate. Entonces mi abuela abría la caja y sacaba un álbum de fotos que yo conocía muy bien.
En él había recuerdos de todos mis tíos, pero no recuerdos bellos, en general eran escenas ridículas, dolorosas, fotografías recortadas, fotos de novios viejos de mis tías, cartas de amor y pasión dirigidas a mis tíos, dientes podridos, un recorte de periódico de la boda del amante de mi tía Susana. Una receta médica que mi tío Paco escondía en su cajón, hasta que un día mi abuela la encontró y se la robó, la boleta de calificaciones del año que reprobó mi tío Eduardo. Podría decir que allí había pedazos de historias que nadie quería recordar, sólo ella, sólo ella y entonces yo.
Enviado por etceteras - 23-septiembre-2009 a las 23:42
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Era una tarde fría, el viento soplaba con tal fuerza que era imposible caminar,ella trataba de avanzar sujetándose el negro, largo y sedoso cabello que el viento agitaba sin cesar; a pesr de todo su paso era firme, seguro, caminaba erguida envuelta en un abrigo de lana gris (el clima asi lo pedia) llega a linea de calle y voltea a ambos lacos, su mirada se ve inquieta,(busca quizas algo) cruza sin ver y entra en un pequeño café de un gusto exquisito, se siente el calor que despide el fuego de la chimenea.Con delicadeza toma asiento en una pequeña mesa junto a un ventanal, se ve inquieta, su mirada se dirige hacia afuera mientras se despoja del abrigo dejando ver su bien torneada figura y la gracia de sus movimientos; de pronto, algo llama su atención y una aginación extremada se apodera de ella, un ligero rubor cubre su tez blanca, involuntariamente se pone de pie como queriendo atravezar el cristal.
no puede contenerse, de pronto ahí esta él (el amor de sus sueños) con los cabellos revueltos, con un aire de cansancio con grandes ojeras gira buscando algo,de pronto su rostro se ilumina (el cansancio se discipa)la ve a ella a Bárbara tan radiante, tan feliz como una adolescente.
El espacio se acorta, no hay palabras sólo un silencio que los funde, un fuego en sus miradas, unos labios inquietos que se buscan y se encuentran en un suave, lento y a la vez exigente beso; la espera termina, la angustia ahora ya no existe, no hace falta hablar, ¿hablar? ¿para que? todo se ha dicho el amor los mueve,se siente, no hace falta describir el amor, el fuego de la chimenea es el mejor testigo de ese amor.
Enviado por CLIO - 23-septiembre-2009 a las 12:30
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¡Mary Tere!
¡No matizar!
¡Fueron muy felices y eran más hijos! La última vez que supe Barbará estaba embarazada otra vez
¡La vida real sí tiene finales felices!
¡Feliz Noche!
RESPUESTA DEL AUTOR: Bea: ante la felicidad...me cuadro humildísima...retiro la plaga de langostas y los impuestos y el sarampión....van diez chamuquitos....y los que faltan.....Feliz noche para ti también....
Enviado por Beatriz González - 22-septiembre-2009 a las 20:01
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Él caminaba por cualquier calle empedrada por el centro de una ciudad colonial, entre los edificios viejos, de repente la vio y supo que tenía que ser suya, en ese preciso instante ella volteó hacia donde él se encontraba, sus miradas se cruzaron, ella percibió al momento ese aroma a maderas con un toque de cítrico, no tan clásico pero tampoco muy moderno, el aroma que ella identifica con el amor, entonces, ella supo que era el hombre que había estado buscando...
Sugerencia para el vagón biblioteca: 24 horas en la vida de una mujer
RESPUESTA DEL AUTOR: Y ella le prestó ese libro que estaba leyendo...
Amalia, me encanta tu sugerencia...subo todos los libors para el próximo texto...va a estar muy rico....dime la verdad ¿fue en Guanajuato?
Enviado por Amalia M - 22-septiembre-2009 a las 19:43
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-es mejor- le pedi -que te calles,
no me gusta invertir en quimeras,
me han traido hasta aqui tus caderas…
no tu corazon-
y despues… ¿para que mas detalles?
ya sabeis… copas, risas, excesos,
¿como ban a caber tantos besos
en una cancion?
volvi al bar a la noche siguiente
a brindar con su silla vacia,
me pedi una cerveza bien fria
y entonces no se
si soñe o era suya la ardiente
voz que me iba diciendo al oido:
-”me moria de ganas, querido
de verte otra vez”
peor para el sol
que se mete a las siete en la cuna
del mar a roncar
mientras un servidor
le levanta la falda a la luna.
Título: Peor para el sol
Año: 1992
Letra: Joaquín Sabina
Enviado por Ana Ma. - 22-septiembre-2009 a las 19:34
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¿Qué adelantas sabiendo mi nombre?
cada noche tengo uno distinto
y, siguiendo la voz del instinto,
me lanzo a buscar…-
-imagino- preciosa -que un hombre-
-algo mas, un amante discreto
que se atreva a perderme el respeto…
¿no quieres probar?
vivo justo detras de la esquina,
no me acuerdo si tengo marido,
si me quitas con arte el vestido
te invito a champan-
le solte al barman mil de propina,
apure la cerveza de un sorbo
(acerto quien “el templo del morbo”
le puso a este bar)
peor para el sol
que se mete a las siete en la cuna
del mar a roncar
mientras un servidor
le levanta la falda a la luna
al llegar al portal nos buscamos
como dos estudiantes en celo,
un piso antes del septimo cielo
se abrio el ascensor…
nos sirvio para el ultimo gramo
el cristal de su foto de boda
no falto ni el desfile de moda
de ropa interior.
-”en mi casa no hay nada prohibido
pero no vayas a enamorarte,
con el alba tendras que marcharte,
para no volver
olvidando que me has conocido
que una vez estuviste en mi cama…
hay caprichos de amor que una dama
no debe tener”-
peor para el sol
que se mete a las siete en la cuna
del mar a roncar
mientras un servidor
le levanta la falda a la luna.
Enviado por Ana Ma. - 22-septiembre-2009 a las 19:34
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Rosy, como tu espero con ansiedad cada martes para leer el blog, me gusta participar y hacer los ejercicios de imaginacion y reflexion a los que nos invita Maria Teresa, pero lo que mas me gusta es recibir la retroalimentacion y sus palabras, me hace sentir acompañada y escuchada, siento que puedo confiar en ella y en ustedes, antes cuando mis comentarios por algo no alcanzaban a ser contestados por Maria Teresa sentia una terrible decepcion. Hoy por ejemplo, como dice Menospausas, tuvimos la oportunidad de ser creativos y a mi me paso que el dia me parecio mas lindo (apesar de las noticias), me dieron ganas de contar e imaginar historias y siento una dicha como la de Barbará nuestra protagonista, entonces concluyo que si asi me voy a sentir cada vez que acepto la responsabilidad de explotar un tema, como el de hoy, pues bienvenido sea, anda vamos intenta hacer el ejercicio, seguro te provocará una sonrisa :) Al final eso es lo que le da sentido esperar a Maria Teresa y su blog cada martes, el sentimiento que nos provoca leerla.
saludos afectuosos
RESPUESTA DEL AUTOR: Dita: me apena muchísimo que no haber contestado a una carta tuya, te haya causado decepción o tristeza...te pido una disculpa...sé que sabes que no es personal...es un asunto de tiempos...de los trabajos que sí son asalariados (trabajo free lance)...de los niños...de tantas cosas, pero a pesar de toda explicación que seguramente tú sabes, ya sé que a veces una se siente lastimado y la racionalidad no es el punto...te mando un abrazo...
Enviado por Dita - 22-septiembre-2009 a las 19:19
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Hola María Teresa y hola companeros de viaje; para empezar, tengo que reconocer que no tengo ésa inspiración tan poética de la mayoría de tus lectores, hasta me siento un poco intimidada pero bueno, yo tengo muchas historias en mi mente y mi corazón, son historias vividas, historias escuchadas, historias ajenas, historias leídas, en fín, todo los elementos necesarios para escribir y dejar plasmado en un papel todas las emociones, sensaciones, alegrías, tristezas, etc. Pero mi novela sería con una muy buena dosis de fantasía, las realidades las vivo día con día, así que yó acomodaría a los protagonistas para que al final de todos los obstáculos fueran muy felices y pudieran realizar sus suenos, y me gustaría mucho que fuera una historia de ''época''. Como ves Mari Tere, me quedo corta ante tanta inspiración de tus lectores pero me esforzaré. Que pases buena semana Mari Tere y tambien a todos mis companeros, y en especial a CGCB un abrazo...
RESPUESTA DEL AUTOR: Liliana: cuenta la historia...la que tu quieres..de época...con el final feliz...yo también adoro esos finales...la realidad se mezcla con la fantasía...lo vivido con lo escuchado....mmmh eso es lo rico....nada más yo de glotona y para empezar ¿en qué época vivirían tus personajes?....
Enviado por Liliana - 22-septiembre-2009 a las 19:11
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Rosy, perdón yo también quiero este blog, me siento feliz cada martes, este martes María Teresa, me hizo pensar mucho, se lo agradezco, supongo que ella lo hizo para que nosotros, los tranviarios también nos expresemos de una manera diferente, ¿No crees que eso es ingenio de ella, no crees que el leer y darnos la oportunidad de crear una historia es creatividad por parte de ella? Yo lo vi cómo un hermoso ejercicio, cómo un hermoso regalo de María Teresa para todos nosotros, que pena que no la leas de esa manera…ella nos deja volar en la imaginación, recorrer el mar o un ciudad, los aromas de dos personas que se aman, la pasión que puede trasmitir una historia inconclusa…estoy segura que todos los que nos subimos el día de hoy nos quedamos alargando nuestra historia contada o aumentada ¿No te paso a ti? A mi si, y me dieron ganas de contar otras historias diferentes, pero no quería ocupar más el tiempo de ella.
Saludos Rosy, espero que la próxima semana nos leamos aquí.
Enviado por Menospausas - 22-septiembre-2009 a las 18:41
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Hola
En la mañana entre y lei el blog......lo espero todo la semana como cita con un enamorado que me hace vibrar, pero .... hoy siento celos, enojo y descepción.
Me da la impresión de que se te acabo la imaginación y no tienes nada de que platicar, o que tu mente esta siendo ocupada por otra cosa mas importante que yo (nosotros los tranviarios), que se tea goto la chispa, que se yo...
Hoy no me gusta cargar con la responsabilidad de ser yo (nosotros) los que explotemos un tema que puede variar tanto........imagina, si ella rechaza el beso, si no se conocian, si son amantes con vidas paralelas, si fue amor a primera vista, si es un amor imposible, nol¿ puedo creer que nos dejes esto a la imaginación, no lo acepto.!!
Me saiste debiendo, me voy con midescepción y mi mañana vacia a llorar por los rincones mientras espero la siguiente semana.
Besos!!
RESPUESTA DEL AUTOR: Rosy: ¿Celos de qué?
¿Te salí "debiendo?"....¿por qué? ¿qué me diste tú a mí, que no supe agradecerte o retribuirte?
Es posible que se me haya acabado la imaginación (¿para siempre?)....
Es posible que no tenga nada de qué platicar...
Es posible que se me haya "agotado la chispa"...
Aparte de todo eso que quizá me pasa a mí...¿tú como estás?
¿Por qué tu mañana está vacía? ¿Por qué tienes ganas de llorar?
¿Por qué mejor no hablamos de lo que te importa, en lugar de especular sobre si a la otra se le fundieron las neuronas?...supón que se le fundieron...igual te puede escuchar y abrazar...si hablamos de lo que es, y no de lo de al lado....
Te mando un beso...
Enviado por Rosy - 22-septiembre-2009 a las 17:51
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http://www.youtube.com/watch?v=a0KN2dpF5ek
Versión de La Paloma de Rafael Alberti en Italiano...pensé en otra historia porqué al escuchar esta versión bien pudo haber pasado en Via Veneto o en Sorrento, en una calle de Sorrento con un mercadillo de pintores y libros viejos...junto al mar .
RESPUESTA DEL AUTOR: Las tres y un cuarto: esta versión es riquíiiiiisima...
Enviado por Las Tres y un cuarto - 22-septiembre-2009 a las 17:06
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Es media tarde en París, Marie-Pierre está tomada de la mano de él, apenas se han conocido pero hubo esa química, ese fuego que arde interiormente al simple roce, cuando sus dedos se toparon en el ágil caminar, sus manos como imanes se quedaron juntas, casi como soldadas. El reparó en lo exquisito, fino y tibio de sus manos y de inmediato sintió algo como un leño ardiente en su interior.
Ella olía fresco, a cítricos, mejor, como a un jardín de frambuesos en plena primavera, su aroma era de color rojo encendido, en sus mejillas se asomaba apenas un rubor que era un tibio esbozo de lo que adentro ardía también en ella.
Sin saberlo ambos coincidían, sus mentes soñaban con que un alto les pidiera detenerse y entonces sería el momento de soltarse de la mano y rodearse por la cintura, para así que ambos pudieran muy bien olvidar sus historias y aferrarse al momento de gloria, unir sus labios y saborearse mutuamente con descaro y sin vergüenza.
Luz roja, el momento llegó. Como bailarines de ballet en una pose insospechada sellaron su deseo e hicieron sus delicias realidad con un beso majestuoso, plástico, divino. Los espectadores de aquel beso icónico lo dejaron grabado en sus retinas como si fuera una foto para la posteridad, pero había uno con una cámara que se llevó el momento como suyo. Pasaron los años y él tuvo el acierto de publicar esa foto que hoy inspira románticas historias en las mentes de miles de enamorados y en especial de un grupo de lectores que cada semana portan sus gabardinas y sus paraguas, caminan por las calles de diversas ciudades del mundo unidos por la tinta inspiradora de Marie T y mientras otros alegres se ríen o penan y lloran, ellos solo se detienen y con su mano fría le piden que se detenga a ese Tranvía Llamado Deseo.
RESPUESTA DEL AUTOR: Musicman: Qué bonito....
Enviado por musicman - 22-septiembre-2009 a las 16:26
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Segunda parte.
María Teresa, leí con agrado que compartieron música, Inspector Ardilla (a quien le encantan los Griegos) Aladdín, La pantera rosa y Armandito Lobo, les envío, éste link:
http://www.youtube.com/watch?v=WLaY2VcIEqo
De esa interpretación de María Callas, un bel di vedremo, (un bello día veremos) me gusta, ésta parte:
Un bel di vedremo
Levarsi un fil di fumo sull´estremo
Confin del mare.
E poi la nave appare.
E poi la nave bianca
Entra nel porto, romba il suo saluto.
Vedi? E´ venuto!
Io non gli scendo incontro. Io no. Mi metto
La sul ciglio del colle e aspetto, aspetto
Gran tempo e non mi pesa
La lunga attesa.
En castellano:
Un bello día veremos
Levantarse un hilo de humo en el extremo
confín del mar
Y después aparece la nave.
Y después la nave es blanca
Entra en el puerto, truena su saludo.
Ves? Ha venido!
Yo no voy a buscarlo, yo no. Me pongo
ahí, en lo alto de la colina y espero, espero
mucho tiempo y no me importa
la larga espera.
María Teresa, Amigas y Amigos, nos vemos en el próximo Blog.
Saludos*
Enviado por La hormiga atómica - 22-septiembre-2009 a las 16:20
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Primera de dos partes.
Hola a todos.
María Teresa, heme aquí de regreso.
Ah me cayeron a todo dar las vacaciones blogueras.
Armandito Lobo, gracias por suplir mi ausencia y salúdeme al precavido Samuelson Acer (su maestro) quien tuvo a bien invitarlo a participar en éste foro.
Inspector Ardilla, hoy a las 11:45, en el Blog de Ricardito Alemán, gracias por anunciar mi llegada.
Del tema que me invita a opinar, es muy polémico.
Hace como dos meses, por primera vez, vi programa, mujeres asesinas (en cable) me asusté, me sorprendí, me espanté, no aguanté ver el final. Es un programa muy sangriento. Me impactó, a tal grado que durante una semana cuestioné la psique de la asesina. Imagina, si yo, que creo que tengo un 66% de inteligencia académica y esotérica para entender el comportamiento humano, imagina los que tienen el 6% de inteligencia, los bloquea.
Como me gusta la teoría penal criminal, traté de entender el porqué de las escenas violentas. La asesina había sido físicamente golpeada por su padrastro y madre, la dejaban como Santo Cristo. La asesina cuando atacaba a golpes a su víctima, venían a su mente recuerdos de las golpizas que le propinaban sus tutores, con peor violencia sin piedad golpeaba a su víctima, hasta que la mató.
Aguas blogueros, estudien la infancia de sus amigos o compañeros, pueden tener a un criminal despiadado a su lado y no se han dado cuenta.
Hay una teoría criminal que dice, los niños golpeados físicamente, heredan genéticamente esa violencia y su tercer generación puede ser violenta en exceso con los suyos.
Sigue . .
Enviado por La hormiga atómica - 22-septiembre-2009 a las 16:18
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Tal vez Bárbara se había quedado ahí en donde se despidió de Juan, la lluvia arreció, y él, Héctor la había seguido con la mirada desde que se despidió de Juan, se acerco a ella y sin decirle palabra alguna la protegió de la lluvia con su gabardina, Bárbara no dijo nada, solo caminó a su lado, sintiendo que ese desconocido era capaz de anular todo lo que les rodeaba, ninguno de los dos habló, asi en ese silencio que todo o dice, caminaron, la lluvia cesó, apareció una hermosa luna, caminaron...hasta donde?...pero y Juan? Que seria de ese amor?....aún le recordaba caminando entre la gente, sobresaliendo entre ella, era todo un hombre...
RESPUESTA DEL AUTOR: Ana María: pero este nuevo amor la llamaba. Los llamaba el amor, a cada uno separadamente. Sucede...ella se cobijo en el impermeable del dessconocido...Juan leyó una historia junto a una mujer morena en una librería....¿cómo explicar lo inexplicable?...sucede.
Enviado por Ana Ma. - 22-septiembre-2009 a las 16:14
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Juan, el hombre de Brest se llamaba Juan, se había despedido de Bárbara con un largo beso, aún con el cabello húmedo corría hacia su casa, parecía que la lluvia no pararía nunca, entró en una librería para poder resguardarse un poco de la lluvia y ahí estaba ella, Bárbara? No! Una chica morena, delgada, de grandes ojos negros, enmarcados por grandes ojeras, esas ojeras que no se saben si son de antes o después del amor, los ojos de esta joven eran terriblemente hermosos, se podían ver eternamente, de hecho Juan y Victoria los dos quedaron enganchados de sus ojos, era ese sentimiento, parte tranquilidad, parte erotismo que tienen algunas miradas y en este caso correspondidas, ambos sintieron un escalofrío exactamente en la espalda ,si ahí donde a veces parece que el amor se posa y nos llama la atención.....ambos se sonrieron , ella con inocencia, era muy joven, frágil, con una elegancia y sencillez que la envolvía, sería amor a primera vista, pero y Bárbara?......que sería de este amor?
Enviado por Ana Ma. - 22-septiembre-2009 a las 16:14
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Capítulo XIII.
Después del horror de la guerra, visité París. Esa mañana, junto a la ceremonia del café cargado, muy negro, repasé todas las noticias de la Liberación. Por fin, ¡carajo! Ya era tiempo, en lugar del rifle cargué mi cámara, como Breton, estuve cazando…hasta que los ví, ahí: cerca, en el ojo del visor.
Fui testigo del beso que quedó para siempre en la Historia, para mitigar, un poco, los tiempos apenas idos, llenos de sangre, sudor y lágrimas. El tiempo del terror y, en contraste, apenas un día después, los besos permanentemente repetidos frente al Hotel del Ville, en en un amoroso encuentro infinito.
Cerca, muy cerca de mí, entonces disparé con un click diferente.
RESPUESTA DEL AUTOR: Sr. Arturo: y en ese café mirándolos a ellos...sucedió...sí, como Breton....apareció una mujer extravagante, etérea, como de otro planeta y me dije: "Es Nadja"....
Enviado por Sr Arturo - 22-septiembre-2009 a las 15:49
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solo mando besos y abrazos!
RESPUESTA DEL AUTOR: Deepcrore: para ti también...ya sé...es para que la próxima vez no te diga toda lacrimógena "no se me ande desapareciendo"....
Enviado por Deepcore - 22-septiembre-2009 a las 14:35
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Despues Karl se despidió de Barbará, tenía que ir a Alemania, prometió regresar pronto y asi fué, se fueron a vivir a la campiña, tuvieron muchos hijos, y fueron muy felices.
¿Ya viste Mary Tere "Cuentos que no son Cuentos? es para niños pero deja muy buen sabor de boca. El tema es que en la vida real no hay finales felices.
¡Saludos y feliz semana!
RESPUESTA DEL AUTOR: Bea: entonces maticemos...se fueron a vivir a la campiña....se amaron muchísimo y tuvieron muchos hijos y algunos problemas...una plaga de langostas devoró la cosecha de trigo....al año siguiente un rayo destruyó el granero....al siguiente a los cinco niños les dio sarampión al mismo tiempo....luego peor: les subieron los impuestos...pero a pesar de esas crudezas que invaden la realidad con tanta frecuencia...fueron muy felices como tu dices muy muy felices para siempre.....
Feliz semana para ti también....
Enviado por Beatriz González - 22-septiembre-2009 a las 14:31
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No se crea un romance de la nada, ni por escuchar un cuento, y sin embargo, se ha convertido en el objeto de su vida, ha viajado a esta ciudad en cada otoño, para ver la lluvia y la gente en espera de que llegue ella. . . . . . .
Una ¿simple desconocida? Ojala fuera simple, pero no lo es, tampoco desconocida, su nombre está grabado en su corazón y cada detalle de su rostro se perfilo en su alma, sin verla, como Ludwig creo su quinta sinfonía sin escucharla. . . . . . .
Fue contagiado de un amor efímero, aquello que nació de un solo instante en que fue divisada, una mirada que encontró su sitio en lo más profundo de un corazón y creció abundantemente como orquídea silvestre en su morador. . . . . . .
Y como las semillas de las flores este amor emigro a su corazón viajando en la narración, una plática nostálgica y sin dolor, un cuadro emotivo de un momento y que en un segundo se inmortalizo. . . . . . .
Y es que el narrador siguió su vida, tuvo otros momentos, amantes y lluvia, pero nunca olvido, pareciera que la escena debía de seguir viva hasta que otro hombre la culminara, ¿es Valso quien la tiene que llevar a su conclusión? . . . . . . .
Quien sabe, pero el esperara y volverá con cada otoño a ver la lluvia, la gente, la ciudad, en aquella, la calle de Siam. . . . . . .
Salutations, depuis le jardin sauvage . . . . . . .
RESPUESTA DEL AUTOR: Lestat....Sí, es él quien tiene que continuarla, ellos dos, al menos es lo que piensa Barbará...tiene su nombre escrito en una servilleta "Valso"...un nombre y un rostro inolvidable bajo la lluvia, y esas palabras dichas con un acento muy fuerte: "voy a regresar por ti...un otoño...voy a regresar"....Ella recorre la calle de Siam y sueña,con un hombre de cabellos oscuros, de rostro dulce..que habla una lengua que le es ajena...
Enviado por Lestat Khan® - 22-septiembre-2009 a las 13:30
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Chère Ma. Teresa: . . . . . . .
¿ahora retos a la imaginación?, bien, veamos que se fermenta entre mis locuras. . . . . . .
Valso estaba ahí con aparente mirada perdida, observando la realidad de otro tiempo, reconstruyendo la escena tantas veces escuchada. . . . . . .
La lluvia cae, emotiva, con un ligero toque rosado que evoca a Edith Piaf y una melodía que brinda calor pasional; la gente se resguarda de ella, bajo el paraguas o la prensa vespertina, con las solapas alzadas sobre el cuello. . . . . . .
Valso no ve las modernas y llamativas chamarras o los coloridos impermeables plásticos, recrea en su mirada los antiguos sobretodos de gabardina con sus colores pardos o las chamarras de cuero duro de antaño, no repara en las gorras sino que las imagina como sombreros de ala media y fieltro. . . . . . .
Asombraría entrar en su mente en este momento, pues lo que ahí se encuentra es una amalgama del presente con el pasado, con la realidad y una idea que comento tantas veces en compañía de una copa de buen licor. . . . . . .
Y como si filmando estuviera recrea la escena una y otra vez, entran y salen personajes, pero no llega la actriz principal, solo extras que completan el cuadro. . . . . . .
¿Qué busca Valso entonces? . . . . . . .
Siente algo, es cierto, pero no sabe qué, pues no la conoce, no es su pasado pero la historia es suya, ¿curiosidad acaso? . . . . . . .
Enviado por Lestat Khan® - 22-septiembre-2009 a las 13:29
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María Teresa con mucho gusto para ti el día de hoy un regalo por todos los regalos que nos has dado:
SE EQUIVOCÓ LA PALOMA
Se equivocó la paloma.
Se equivocaba.
Por ir al Norte, fue al Sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.
Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Se equivocaba.
Que las estrellas eran rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.
http://www.youtube.com/watch?v=a0KN2dpF5ek
Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón su casa.
Se equivocaba.
(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)
RESPUESTA DEL AUTOR: Menos: adoro ese poema, esa canción...gracias....
Enviado por Menospausas - 22-septiembre-2009 a las 13:25
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Y así era. Esa tarde había llovido como nunca. Lluvia tibia con granizo caliente enfrente de Bellas Artes. Las trasvestis vestidas de novias o gatubelas brincoteaban entre los charcos, con el rimel corrido, empapadas, maldiciendo. El encuentro sucedió después de la tormenta. En el zócalo. Al final de una marcha de hace tres meses apenas tocada por la lluvia. Y la noche y el mundo se iluminaron por una sonrisa. Es cierto. Deveras que sí. Eso de las sonrisas que develan el mundo. No recuerdo la música que bailamos, porque sus besos lo borraron todo de la faz de la tierra. Sucedió después del granizo. Pero desde esa tarde, de hace tres meses, empecé a conocer otra ciudad. La ciudad en la que dos mujeres no se pueden besar en cualquier parte. La ciudad que te lleva la cuenta antes de pedirla. El amor trasmuta ciudades, lugares, parques. Me acuerdo hace unos años con mi primer gran amor, cómo descubrimos, retamos y expoloramos esta ciudad. Cómo nos amamos y la amamos en cada tramo. No sé, las ciudades transmutan tal como cada amor, como cada persona. Se miran y descubren diferentes. Ella estuvo hace un mes en otro país, y esta ciudad ha dejado de serle apropiada, más bien es todo lo contrario. Ver otras ciudades cambia la visión de la que se nace y en la que se vive. Los amores cambian. Mi amor sigue intacto, pero no sé qué visiones tuvo en esa otra ciudad, que quizá la hicieron olvidar la lluvia y el granizo frente a Bellas Artes... Vagón biblioteca: Demasiado amor, Sara Sefchovich.
RESPUESTA DEL AUTOR: Zuzanne: ¿Y tú cómo estás? ¿Ya regresó? ¿Va a regresar?
¿Le has compartido que tu no olvidas ni el granizo, ni el encuentro tras la marcha, ni la ciudad en la que dos mujeres se besan? que sigue en ti, la ciudad que inventaron juntas...
Enviado por ZUZANNE - 22-septiembre-2009 a las 13:22
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...sigue...
El aire tiene el tamaño
del corazón que respiro
y el sol es como la luz
con que yo le desafío.
Ciegos para los demás,
oscuros siempre remisos,
miramos siempre hacia adentro,
vemos desde lo más íntimo.
Trabajo y amor me cuesta
conmigo así, ver contigo:
aparecer, como el agua
con la arena, siempre unidos.
Nadie me verá del todo
ni es nadie como lo miro.
Somos algo más que vemos,
algo menos que inquirimos.
Algún suceso de todos
pasa desapercibido.
Nadie nos ha visto. A nadie,
ciegos de ver, hemos visto.
RESPUESTA DEL AUTOR: Ana Isabel: gracia portomarte el tiempode enviarnos el poema...un beso...
Enviado por Ana Isabel - 22-septiembre-2009 a las 12:59
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Queridísima María Teresa y compañeros tranviarios. Primero que nada me disculpo. Nada se me ocurre. Mi cerebro está ocupado en otros menesteres. Lo que sí te digo es que la fotografía es absolutamente hermosa, me recordó una pelicula francesa sobre un corredor de autos. No recuerdo el nombre. Y también me recordó mucho este poema de Miguel Hernández:
El mundo es como aparece
ante mis cinco sentidos,
y ante los tuyos, que son
las orillas de los míos.
El mundo de los demás
no es el nuestro; no es el mismo.
Lecho del agua que soy,
tú, los dos, somos el río
donde cuando más profundo
se ve más despacio y límpido.
Imágenes de la vida:
a la vez las recibimos,
nos reciben entregadas
más unidamente a un ritmo.
Pero las coss se forman
con nuestros propios delirios.
....continúa...
Enviado por Ana Isabel - 22-septiembre-2009 a las 12:56
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Barbará camina dichosa por las calles de Paris al lado del hombre que ama ya desde hace tanto tiempo, el aroma de la lluvia que se avecina le hace recordar aquel encuentro en Brest bajo la lluvia, algo hay en el ambiente parisino que le hace sentir el mismo embeleso de aquel dia y vuelve a sonreir como entonces. Él la mira dulcemente,la atrae suavemente hacia él justo y la besa de una manera lenta, suave, profunda como solo lo hacen aquellos que tienen la certeza del amor correspondido, provocando admiracion y nostalgia en aquellos que como yo, nos encontrabamos en ese preciso instante en aquel cafe, enmedio de la calle tan concurrida, frente al Hotel de Ville.
RESPUESTA DEL AUTOR: Dita: ¿te acuerdas Dita? estudiábamos juntas en aquella aburrida escuela de francés cerquita del Hotel de Ville y nos tomábamos nuestro noisette por las tardes, quejándonos de esa lluvia que no paraba. Entonces los vimos...eran ta bellos juntos...y tú dijiste: "Quiero amar y ser amada así"..."yo también" te dije....y nos reímos como mensas...¿de qué? mmmmhhh e nervios quizá...imaginando el futuro....
Enviado por DITA - 22-septiembre-2009 a las 12:41
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Ma. Teresa: Barbaré siempre esperaba que Jean estuviera allí, sorprendiéndola como cualquier otro día cuando escuchaba su nombre y que le sonaba a magia dicho por él. A partir del momento en que él agitaba la mano, sabía que tenía que atar los minutos para que no se le escaparan, para que los besos y abrazos que él sabía dar, suaves pero firmes, cálidos e intensos se le grabaran en la piel. Los cabellos revueltos, esas manos grandes y las pocas palabras, cualquier día iban a desaparecer, lo sabían los dos, porque esa era la única forma de tenerse siempre, ninguno buscaba nada más y apenas si conocían sus nombres, pero esos meses de encuentros fugaces eran los instante de vida que tenían para anclarse al mundo.
Te mando un gran abrazo y también a todos los compañeros de viaje semanal y cotidiano.
RESPUESTA DEL AUTOR: Lunaria: ese mundo se agitaba...dicen, en la radio que la guerra puede estallar en cualquier momento...dicen que el Nacionalsocialismo se expande, que se acercan a las fronteras...dicen tantas palabras terribles y ella se aferra a esos cabellos revueltos del hombre que la abraza...anclarse, a la vida, al mundo, a la esperanza...
Cuando la guerra terminó, ella estaba en un andén esperando...Lo vio bajar del tren, delgadísimo, con la barba crecida....no sabemos qué pasó después....
Enviado por lunaria - 22-septiembre-2009 a las 12:11
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La piel del amor creo yo que huele a lluvia fresca con matices de frutos rojos del bosque, con un toque de luz de luna y polvo de estrellas; que, combinados dan como resultado el maravilloso deseo de la carne y del alma del ser amado.... del abrazo interminable....
No hay un solo lugar en la faz de la tierra que sea el correcto para abrazarse, o bién para dejar de hacerlo, pues la pertenencia espiritual va mas allá de un lugar, solo es ese instante en el que "nos damos" y podemos escuchar ya el canto de los grillos en cada poro de la piel...
Enviado por A Contraluz - 22-septiembre-2009 a las 11:17
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Hace poco re-aprendí por una amiga, que hay momentos en que uno está receptivo al amor y urgido de pasión. Alguien se detiene frente al Hotel de Ville en París o donde sea y no importa cuan poco poético sea el lugar, existe ese momento esperado y alguien llega, se atraviesa y te eclipsa. Es donde todo se vuelve dorado, cristalino y los defectos se vuelven virtudes, todo es amor. Entonces se respira con dificultad y la emoción se guarda en la humedad de los ojos, que se vacían y se secan de ese llorar alegre, vivaz que duele en la garganta y hace ruido en los oídos y no te deja dormir.
Puede venir un beso, una carta, un e-mail, lo que sea te pega y te arrastra hasta lo más profundo de un sentir arrebatador, inconsciente y hasta enfermizo, demoledor. Entonces es cuando la inteligencia desaparece, las historias individuales no tienen sentido, el pasado no existe y solo somos el hoy, el beso encarnado y sabroso, el amor que huele a jaboncito o a flor. Ahí la vida cambia, da un giro y entonces ya no somos los mismos, somos otra persona en el mismo estuche.
Tiempo de cambiar y disfrutar el verdadero sentido de la vida, el amor.
Te despiertas y no fué un sueño, te sigues sintiendo así, lo vives en carne propia, es amor y rezas y pides porque no termine, quieres hacerte un adicto, morir de eso, pero no irte. Quedarse grabado en una foto o en la letra de una canción, en el verso o en la prosa de una poeta, pero que sea de amor. Bendito amor. Todo solo por mirar una foto y leer un poema de dos bajo la lluvia. Rico amor, asalta siempre y desprevenido que te tome y te sacuda, que te eclipse y si se quiere, que te presiona hasta explotar, pero de amor. En el De Ville o en donde sea, en efecto cualquier lugar es bueno para abrazar y sentir la tibieza del aliento...
Enviado por Musicman - 22-septiembre-2009 a las 11:03
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Mensaje urgente a la escurridiza Josephine: A causa de una tormenta dejé a medias la conversación. Dices que un budista es incapaz de matar insectos. Contesto: alguna vez entrevistaron a Ghandi, hablaba como siempre sobre la Paz. El periodista le preguntó: ¿Qué haría usted si entra en esta habitación un hombre y a gritos amenaza con terminar con la escasa paz del mundo? Contestó Ghandi: lo derribaría de un puntapié. Y pregunta el periodista: ¿Y si ese hombre saca un arma? Contestó Ghandi: Le volaría la cabeza de un tiro. Saludos mi querida Josephine. Ahora debo pensar en la Noveletta.
Enviado por Ana Isabel - 22-septiembre-2009 a las 10:55
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Las lluvias se despedìan de la ciudad,pronto nos dejarìan y llegarìan las hojas a tapizar el suelo, pero el clima era lo de menos ella lucìa como un sol con su hermosa sonrisa y esos ojos grises como perlas, còmo olvidarla, no recuerdo que venìamos platicando , por un segundo me olvide de la descencia y las buenas costrumbres, nunca vi que estabamos rodeados por màs gente, solo la besè, ella me correspondìo, pero en un instante se aparto de mi sòlo iluminò de nuevo mi vida con su sonrisa y seguimos caminando en silencio. Llegamos a su casa endonde sus padres nos esperaban para cenar y hablar de la fecha de la boda, el dìa màs importante de nuestras vidas. Por fin acoramos que fuera a principios de la primavera, esa noche recostado en mi cama regresà al instante de EL BESO, justo en ese momento ella me entregò su amor, no necesitaba màs, ella me AMA, pensè,sonreì,dormì.
Enviado por LORE - 22-septiembre-2009 a las 10:03
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Estimada María Teresa: después vino la insensatez de hablar acerca del comprometido encuentro con su Tía María para asistir a la fiesta de cumpleaños. Y sobrevino una velada discusión en torno a qué adquirir y llevarle de regalo. Como si la preocupación de seleccionar alguna monería en las tiendas del Centro fuese una de nuestras más ejemplares virtudes. Y entonces aquella refrescante fusión del beso mudó en perceptible enfado que estuvo a punto de salirse de control. Empecé a silbar nuestra canción y enseguida apretaste mi mano y entonces supimos que después vendría un breve silencio donde anidan esas miradas y esas sonrisas que compartimos durante el tiempo elástico de nuestras caminatas por las calles del Centro.
RESPUESTA DEL AUTOR: Alex Sanciprián: y ella se acercó y buscó sus labios, para reencontrar ese beso largo largo...en un pasaje en penumbra...caía la tarde...se reencontraron....él sugirió los regalos más disparatados para la tía María...ella se río y lo resolvió rápido. Un pasaje...un apretónde manos...un beso...la tía María preparó un pastel de crema y frambuesas....apagó sus velitas...ellos se miraron y sonrieron...la noche los esperaba cálida y lluviosa....ellos, se recuperaron.
Enviado por Alex Sanciprián - 22-septiembre-2009 a las 09:55
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Se vieron en Trafalgar Square, él traía su impermeable gris, ese que lo hacia ver más ojeroso, más cansado, ella llegó justo cuando empezaba a salir el sol, pero el aire estaba ahí sin irse, tratando de volar su sombrero, llegó corriendo sujetando el sombrero, aún estaban las palomas que todos los días llegan a posarse ahí.
Él la tomo de la mano, le sonrió cómo si nunca se hubieran visto, se la llevó corriendo hasta donde se encontraban las palomas, ellas se posaron en él, ella no paraba de reír de verlo cubierto de palomas, esas palomas que parecía los llevarían a volar juntos.
Más tarde sin pensarlo se dieron un beso, un beso que parecía nuevo, que parecía recién descubierto, ella sintió que podría volar junto a él por siempre, se fueron a un pequeña pensión, se refugiaron toda la tarde ahí, ella no dejaba de pensar en esa imagen de él con las palomas, volando junto a ellas sobre la gran plaza de Trafalgar, se hizo de noche, los dos se miraron con esas miradas de amor fugaz, de amor que sabían que nunca acabaría, aún sabiendo que nunca más se volverían a encontrar, él partía a su mundo, ella regresaba a cuidar a su familia, su trabajo, su mundo. Fueron juntos a tomar el tren a la estación Victoria, tomados de la mano, pero en silencio, esos silencios que indican que es un adiós, ella compró su boleto a su pequeño pueblo, no quiso ver el destino de él, nada de cartas, no habría llamadas, solo esa tarde en Trafalgar y en la pequeña pensión donde vivieron, vivieron la pasión más grande que pudieron imaginar. Ella aún sueña con esas palomas.
María Teresa, me cuesta mucho trabajo imaginar historias, no es lo mió esta vez recordé las palomas de Trafalgar Square, donde si hubo besos, donde si hubo risas y paseos para ver la Roseta, para ver Covent Garden, para ir a Speaker Corner…pero si, se equivoco la paloma.
La Paloma de Rafael Alberti
http://www.youtube.com/watch?v=yfHx1RPuHzk
Un saludo a todos, y un abrazo para ti, y para mis amigas de este Tranvía
RESPUESTA DEL AUTOR: Menos: Él le regaló un copia de la piedra Rosetta, era algo más que un souvenir de esa tarde, era una promesa. "Imposible", dijo ella, mientras se negaba a ver cuál era el destino que él tomaba. Un boleto ¿hacia dónde? Hacia un lugar lejano que queda del "lado de allá", él sí sabía de ella. Si supo. ¿México? podía encontrarla. Por eso puso en sus manos la piedra Rosetta. Y entonces le dijo: "Es un símbolo ¿sabes? de tantas cosas...por ejemplo de los lenguajes que parecen indescifrables...hasta que con el tiempo se descifran. El encuentro a dos...son dos códigos a aprehender...se puede...si confías, sí se puede..."
Enviado por Menospausas - 22-septiembre-2009 a las 09:23
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Hago mis aportaciones a los vagones:
Vagón biblioteca: Primer amor de Ivan Turgueniev
Vagón videoteca: Blade Runner de Ridley Scott
Vagón discoteca: John Nilsen (October in November)
RESPUESTA DEL AUTOR: KBK69: gracias por las sugerencias.
Enviado por KBK69 - 22-septiembre-2009 a las 09:11
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Fué una fotografía del National Geographic, de una revista de 1977 ó 1978, no lo recuerdo, pero quisiera pensar que es aquella niña que se escondía de mí en los campos lejanos de mi pueblo. Paralelamente, diariamente y a mediodía salía a la ventana del cuarto de los leones, y me dedicaba a vagar, sentado, sobre la cantera, esperando a que pasara, sorteando los charcos que minaban nuestra calle empedrada. En una tercera secuencia de imágenes, sobre un gran montículo de tierra en una noche estrellada, daba mi primer beso, dulce e inocente. La cuarta secuencia, fué encontrar sus ojos entre los árboles de un amplio bosque rumbo a Uruapan. En la quinta secuencia puedo ver a una chica de mil facetas, que se llamaba Veracruz, y que me cachondeó todas las noches que me pasé en vela estudiando, mientras estaba en la facultad. La sexta, cuando me enamoraron y cautivaron unos ojos tapatíos.
Las historias son entrecortadas, y el futuro es un pasado que se pule y me deja "algo" a la imaginación...
Enviado por KBK69 - 22-septiembre-2009 a las 09:07
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fragilidad que deslumbra… dicen que el primero en escribir la palabra fragilidad en un papel fue Philippe de Thaon, a quien su rey encargo redactar un bestiario para la reina Aliz y así contarle quiénes eran las sirenas, las hormigas y las panteras; Philippe le dijo que la fragilidad nos quema, como piedra de fuego, pues está a punto de perderse…
Saludos
RESPUESTA DEL AUTOR: Apache: Encontró el libro en una librería de viejos...el Bestiario...un libro de hojas amarillentas que hablaba de las sirenas, las hormigas y las panteras....traía una firma en la primera página "Apache"...con un sello debajo..lo compró para Barbará...¿quién sería su lectora anterior?...¿cómo habría llegado ese libro a la pila de libros usados? "Quién es Apache? se preguntó el hombre que ama a Barbará ¿y por que el sello dice una sola palabra: 'fragile'?". Escondió el libro debajo de su impermeable y corrió hacia un zaguán en la calle de Siam....
Después Barbará descubriría una notita inserta en el libro que decía: "La fragilidad nos quema como piedra de fuego"."¿Tú crees que os queme?" le preguntó a su amado. "Sí" dijo él "nos quema"...."y la elegimos, sin embargo"...Ella se asomó por la ventana. Aún no dejaba de llover.
Enviado por Apache - 22-septiembre-2009 a las 07:52
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María Teresa:
Agrego al vagón biblioteca: Arthur Schnitzler, El regreso de Casanova.
Vagón videoteca: Los puentes de Madison de Clint Eastwood.
Y vagón discoteca: Coincidir de Fernando Delgadillo.
RESPUESTA DEL AUTOR: Lennon: gracias...los subo en el próximo texto...
Enviado por Lennon - 22-septiembre-2009 a las 01:29
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Era difícil verla de frente.
Me pesaba en el ánimo esa belleza y me deslumbraba su fragilidad, como de pétalos animados al amparo de la lluvia, el viento y los atisbos de un sol modesto y reticente a iluminar plenamente la calle.
La había visto un par de veces antes, al dar la vuelta a la esquina que marca el fin de mi recorrido hacia el café del Hotel de Ville. Desde mi mesa pegada al ventanal, volví a verla fugaz, flotante, pero ahora parecía caminar hacia mi, hacia el cristal que nos separaba.
Fijó su mirada en mi. Entrecerró los ojos y se arregló un poco el abrigo. Luego dio un giro de tres cuartos y, casi de espaldas, volteó la cabeza para recorrerme de pies a cabeza.
Tarde todavía unos instantes más para darme cuenta que se estaba viendo reflejada en el espejo improvisado y, atildada, mejoraba lo inmejorable en su aspecto.
Ese día me sentí invisible y decidí dejar de serlo.
RESPUESTA DEL AUTOR: Lennon: perdón...primero respuesta al último de la semana anterior, síiiii efectivamente, hice un licuado de inconscientes: era el camionero (me lo imagino de brazos peludos)el que describías con los guantes, la que me imaginé esos guantes en los brazos de Greta Garbo fui yo...se los restituyo inmediatamente al señor peludo.
Noveletta: El personaje femenino se llama Barbará...lo mira a través del cristal...es él, de nuevo. El hombre del café. Le gusta esa mesa. La elige con frecuencia. La está mirando fijamente como cuando lo ha encontrado en la esquina. Ella no sabe qué hacer ¿sonreírse? ¿Entrar al café apresuradamente y tropezarse con él como si nunca jamás lo hubiera visto? ¿Desmayarse con la expectativa de que él llegue a su rescate? lo espía a través del cristal, mientras finge que arregla su abrigo....es una manera ligeramente retorcida de coquetear...te veo, pero quizá no ¿te estaré viendo?....adivina...arriésgate....
Enviado por Lennon - 22-septiembre-2009 a las 01:22
Tabasqueña. Feminista (tendencia retro) Estudió Letras en la Universidad de Monterrey. Diplomado en Historia del Arte en Roma. Maestría en Estudios de lo femenino en París VIII. Vivió en Suiza y en Estados Unidos.
Integrante del Comité Editorial de Debate Feminista. Fundadora del Instituto de Liderazgo para Mujeres Simone de Beauvoir. Traductora. Divanera compulsiva. Aprendiz de psicoanálisis. Fóbica del avión. Los elevadores y la vida social intensa. Es muy feliz en las bañeras, los mares, los ríos, las lagunas y la lluvia. La existencia de Plutón, es su más rotunda certeza científica.
Autora del libro de cuentos “Tiempos oscuros”. Cuentos en antologías de Cal y Arena. Planeta y en Debate Feminista.
Ha colaborado en distintos periódicos y revistas, desde hace cuatro años es articulista en la sección de Opinión del Universal.