| |
|
| |
Fuente: nssoaxaca.com/Protestas en la comparecencia de ayer, de Agustín Carstens |
El intento del gobierno federal para "ahorrar" recursos públicos el próximo año como parte de un "plan de austeridad" dejará en la calle a 10 mil personas que desde ahora viven en la incertidumbre.
Se trata de los trabajadores de las secretarías de la Reforma Agraria, la Función Pública y Turismo que se quedarán sin empleo ante la inminente desaparición de dichas dependencias.
Ayer, en su comparecencia en la Cámara de Diputados, el secretario de Hacienda , Agustín Carstens, dijo que lamentaba mucho estos despidos, pero que el gobierno federal "no puede vivir en la ficción" y por lo tanto, no se le puede exigir la reducción de su gasto sin que haya una pérdida de empleos.
¿Será entonces que los compromisos de gobierno del autonombrado presidente del empleo, Felipe Calderón, eran sólo eso, pura ficción?
Recordemos que no sólo estarán desempleados los 10 mil burócratas, sino que ellos se unirán a otros cientos de miles de mexicanos que perdieron su empleo este año. El último reporte del IMSS, correspondiente a mayo, reveló que sólo en ese mes, 111 mil 476 trabajadores se sumaron a las filas del desempleo, un promedio de 3 mil 596 diarios.
Y si el secretario de Hacienda dice que lamenta estos despidos, pues los propios afectados más. De hecho, ya lo padecen, pues ninguno de ellos tiene claro qué pasará en los siguientes meses con su empleo.
En las tres dependencias se ha dicho a los trabajadores en juntas informales con directores de área que los puestos operativos se conservarán en su mayoría y que los principales afectados por el recorte serán los mandos medios y superiores, así como los empleados por honorarios.
Se les ha dicho que habrá esquemas de recorte como el retiro voluntario, pero aún no les informan cuál será el procedimiento y cuántos podrán concluir su labor de esa manera.
En los pasillos, los trabajadores también saben de propia voz del secretario de Hacienda que algunos serán reubicados en otras dependencias, pero les inquieta saber cuántos exactamente correrán con esa suerte.
Los más angustiados son aquellos trabajadores como Gonzalo que trabaja en la Secretaría de la Función Pública desde hace 13 años y medio, que es el único sustento de su hogar donde viven su esposa y sus tres hijos y que tiene 42 años de edad, una edad que le dificultará encontrar empleo en otro lugar.
El gana 2 mil 400 pesos quincenales -uno de los salarios más bajos en esta dependencia- y debido a que este año su esposa perdió su empleo, tuvo que sacar a sus hijos de escuelas privadas e inscribirlos a una pública.
Aún así dice que su salario apenas le alcanza para cubrir los gastos de la escuela -no les pudo comprar zapatos nuevos- y los del hogar. Aunque es trabajador operativo no puede evitar el temor de perder su empleo.
Para él, ficción es la que se vive en su casa donde los gastos necesarios superan sus ingresos.
Sobrevive de los préstamos que le hacen otros compañeros de su trabajo, incluso algunos mandos medios que tienen un salario mensual de 60 mil pesos y que ahora están en la lista de futuros desempleados.
|