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Brujerías, de las Víctimas Del Doctor Cerebro |
Aunque siempre doy por muerto el ciclo sobre el arte de los discos roqueros, la banda suele revivirlo con sus muy atinadas propuestas y una de ellas se refiere a las fundas de álbumes nacionales. Y en un miércoles patrio como el de este día, me parece el pretexto perfecto para abordarlo. Pero antes, me gustaría recordares los anteriores post...
Las peores portadas de discos de la historia
Portadas de discos sexualmente escandalosas
Portadas macabras del rock and roll
Las más extrañas fundas para discos
Portadas de discos censuradas
En México, los diseños no siempre han sido afortunados, ya sea por la falta de recursos del artista o bien por su carencia total de la estética. Aunque la mayoría de las veces, esa confección supuestamente "desafortunada" resulta ser intencional, ya sea por ironía, burla, provocación, sano culto a lo kitsch o por simple desmadre "a la mexicana".
Que conste que no se trata de enumerar vinilos o compactos por la mucha o poca calidad de su contenido sonoro. En esta ocasión, el enfoque es en la fotografía, el bosquejo o incluso los logotipos que envuelven a esas grabaciones. Tal vez por ello se descarten estrellas históricas muy importantes, pero que en su diseño de arte aportaron muy poco.
Muchos de ustedes disfrutan ahora del asueto del 16 de septiembre, no obstante, esperaré más tarde sus participaciones para el presente post. Y para los desdichados como su servidor que se encuentran encerrados en su oficina, sólo me resta compartirles las que considero las tapas aztecas más interesantes, aunque de ninguna manera las definitivas. ¡Y que Viva México!
Rueda de los Tiempos - La Barranca (2000)
Tercer álbum de la banda liderada por José Manuel Aguilera, con la intervención de instrumentos tan diversos como la marimba y los sintetizadores. La elegante tapa fue cortesía de Fabián Giles, sobre un concepto del también músico de Sangre Asteka y Odio Fonky.
Nadie en Especial - Chac Mool (1980)
Imponente se veía este camaleón verde en la vieja funda para el vinilo, el debut de esta banda progresiva donde destacaban las guitarras y flautas del recién fallecido Jorge Reyes. Un saludo donde quiera que se encuentre.
El Cuarto de Cuca - Cuca (1997)
Se trataba de la cuarta entrega discográfica del grupo, mismo que aprovechó este juego de palabras para inspirar la imagen de la portada: la recámara de un hombre-cucaracha con una chica semidesnuda de fondo. Que cada quien interprete lo que pasó en ese lugar.
Santa Sabina - Santa Sabina (1992)
El disco homónimo de Rita Guerrero y compañía contenía sorpresas como "Azul casi morado" o la divertida "Chicles". Destaca también esta sutil pero bella fotografía de Claudio Rocha y Gabriel González.
Decibel - Contranatura (1992)
Roberto Vázquez Mamys escribe en su libro Rock Progresivo, editorial Rock y Letras, que en los años setenta Decibel "fue incomprendido" por su vanguardia, aunque "con el tiempo se ha ido reconociendo su obra". El rostro para este su segundo disco me resulta perturbador.
Amor Chiquito - Fobia (1996)
Cuarta placa de esta banda "fresa" para muchos, con piezas románticas como "Hipnotízame" o la despechada "Veneno Vil". Este desnudo fue captado por la lente de Carlos Somonte, con el diseño de Roger Gorman.
Real de Catorce - Real de Catorce (1987)
Debut de uno de los proyectos de blues más significativos del país, con letra y música de José Cruz Camargo. Esta fotografía casi icónica pertenece a Lourdes Grobet, famosa por sus retratos de lucha libre.
Disidencia Inquebrantable - Hocico (2003)
Es la funda original del treceavo plato de esta banda electrónica, misma que fue censurada debido a que dos semanas antes de la venta se había registrado un brutal asesinato contra un bebé. El dúo negó la relación, pero de todos modos una calavera tuvo que suplir al muñeco.
Bajo el Azul de tu Misterio - Jaguares (1996)
Saúl Hernández intentó lucirse con un plástico que contenía un líquido azulado, aunque para muchos compradores fue una molestia, ya que con el tiempo el "agüita" se salía, sólo para dañar el par de compactos que incluía.
El Comienzo - Luzbel (1995)
Pioneros locales del heavy metal, han llamado la atención por el arte de sus álbumes, siempre con referencias a lo macabro. Me quedo con este demo de 1983, relanzado al mercado en los noventa por Discos Denver.
¿Dónde Jugarán las Niñas? - Molotov (1997)
El título parodiaba al disco ¿Dónde jugarán los niños? de Maná. El juego de palabras venía reforzado con la imagen de una jovencita de secundaria pública, con los calzones a medio bajar, sentada en la parte trasera de un automóvil. Por un tiempo fue retirado de las tiendas.
Bellas de Noche - Three Souls In My Mind (1980)
Alejandro Lora ha sugerido sin pudor tapas que van desde lo ñero (Otra Tocada Más), lo crítico (Niño sin Amor), lo kitsch (Cuando tú no estás) y lo refinado (El Tri Sinfónico). Pero ninguna como la del LP donde posaba vestido como prostituta, con los todavía llamados Three Souls In My Mind. Rareza de culto.
El Infierno de Dante - Transmetal (1993)
Otra banda metalera célebre por sus dibujos salpicados de fantasía y que no podían faltar en la presente lista. Los bosquejos de toda la discografía valen la pena y solamente presento aquí uno de los más populares.
Hombre Sintetizador - Zurdok (1999)
Esa ilustración tipo cubista corresponde a David Garza, con diseño gráfico de Mario Videgaray y la fotografía de Juan Rodrigo Llaguno. Segundo plato de estos oriundos de Monterrey, con la impecable producción de Peter Reardon. Lo de Chetes es otra historia.
Servicios Generales II - La Castañeda (1993)
El grupo toma su nombre del temible manicomio que inauguró Porfirio Díaz allá por 1910. El complejo arquitectónico es el mismo que aparece en esta fotografía, con un degradado en sepia y el escape de los locos (acaso los integrantes) pero sin facción alguna, lo que le otorga un toque más tétrico.
* Cabe mencionar que enlisté los conceptos que, para mi gusto, resultan inolvidables. Algunos me reclamarán la ausencia -por mencionar un ejemplo- de El Silencio de Caifanes, un grabado de la firma Reiner Design que sinceramente no me provoca nada. Iconos del mal gusto como Charlie Montana los mencioné ya en anteriores entradas. Es pues un ejercicio inevitablemente subjetivo, por lo que ahora les paso la batuta para que compartan sus preferidos...
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