Puntos, asteriscos, equivalentes, menús, con proteína, sin carbohidratos, con platillos ya preparados, por tipo de sangre, de jugos o sopas, de la tía o del entrenador: dietas hay miles... pero, aprender a comer es otra cosa.
Una dieta es un plan al que te apegas, sigues instrucciones y reglas y al paso de las semanas habrás alcanzado total o parcialmente tus objetivos. Aprender a comer es un proceso educativo en el donde hace falta concentración, análisis y compromiso para entender qué es lo que necesitas o lo que te hace bien, por qué y cómo puedes llegar a donde quieres o debes estar.
Es decir, como nutrióloga podría entregarte cada 7 o 15 días un menú que diga qué tienes que comer y a qué hora, sin importarme tú estilo de vida o tus gustos. De hecho, suelen ser dietas ya elaboradas y lo único que se hace, en el mejor de los casos, es ajustar algunos detalles. La idea es que el paciente adapte toda su vida a un plan de alimentación nuevo que supuestamente lo ayudará a alcanzar sus objetivos en determinado tiempo.
Como nutrióloga también puedo hacer algo diferente: educar. Es decir, enseñar al paciente qué necesita y por qué, qué le hace bien y por qué, cuándo y por qué, es decir, los por qué de las recomendaciones que se le hacen. Invitarlo a que reflexione y entienda. Eso es aprender y será para siempre.
Claramente la primera opción es la más conocida y socorrida. Finalmente, buscamos tener resultados con el mínimo esfuerzo: queremos bajar de peso pero sin que nos cueste trabajo, queremos que la pérdida sea permanente pero no queremos modificar nuestro estilo de vida, queremos estar sanos pero no queremos aprender a comer. Es decir, queremos una dieta hecha pero personalizada, que no nos cueste trabajo, rápida y fácil.
La verdad es que como nutrióloga es más fácil y conveniente hacer menús. Se calculan 1000, 1200, 1400, 1500, 1800 y 2000 calorías y se entrega al paciente la que más se acerque a su requerimiento. Se hacen cuatro opciones diferentes y listo, tienes dietas para mucho rato.
El paciente deberá venir al consultorio frecuentemente, se le pesa, mide y entrega el nuevo menú. Esto con la justificación de cambiarlo y que no se aburra. Finalmente, es un negocio redondo. La nutrióloga garantiza una entrada semanal y el paciente una dieta fácil.
¿Qué es lo que realmente sucede con esto de los menús? que el día que el paciente no puede comer lo que en ellos dice o la nutrióloga salió de vacaciones o cualquier cosa, es imposible seguir la dieta. Esto significa comer cualquier cosa y si, además, esto sucede en jueves, la dieta no la retomamos hasta el lunes siguiente (¿quién empieza una dieta en viernes?). En fin, no es un sistema que me parezca justo.
Esto es sólo un ejemplo de por qué las dietas en sí mismas no funcionan, cualquiera que sea que no esté orientada a enseñar está destinando al paciente a fracasar, frustarse y pensar que nunca va a poder perder/ganar peso. Para enseñar, hace falta mucho más que menús. Hay que buscar la asesoría de un especialista que esté cerca, sea accesible y que esté dispuesto a acompañarte en el camino. Que quiera compartir contigo lo que sabe y esté dispuesto a resolver tus dudas, negociar tus opciones y entender (y admirar) tu esfuerzo. Confieso que he visto casos en el consultorio de pacientes que hacen cosas que yo no podría... los admiro.
Muchas veces es el paciente quien solicita los menús porque no está en la disposición de hacer el esfuerzo de aprender a comer, interiorizar el cambio e implantarlo permanentemente en su vida. Pero, muchas otras veces es la nutrióloga la que no ofrece la opción de enseñar, orientar y educar al paciente, quien no tiene ni idea de que podría ser diferente.
Hace falta interés por parte de los dos por compartir información y vivir el proceso con compromiso, voluntad, apego, decisión y buen humor. Busca con quien te sientas identificado, seguro, tranquilo y en confianza... seguro hay algún especialista que esté esperando a que llegues a su consultorio para poder ayudarte y que sea la última vez que vuelves a empezar.
PARA QUE QUIERES DIETA SI YA LA VAS A TENER CON LAS CRISIS ECONOMICAS.
NO TE VA A ALCANZAR NI PARA TORTILLAS.
Enviado por EL MEXICANO - 17-septiembre-2009 a las 10:46
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Señorita Sigal:
Considero de relevancia el tema de la educación para que se aprenda a comer lo que necesita el cuerpo humano, sobre todo en nuestra población. Como sabemos, los mexicanos no comemos lo que debemos, sino lo que queremos, especialmente la comida chatarra, la comida con exceso en grasas y carbohidratos, a tal grado que somos ya una de las primeras naciones con personas obesas y problemas secundarios como la diabetes e hipertensión.
Como la educación comienza en el hogar, justamente los padres son o deben ser los destinatarios de las "clases" para aprender a comer, pues en la casa es en donde los hijos comen lo que sus padres les dan. En las escuelas, siguen vendiendo comida chatarra, refrescos y dulces, lo mejor para que el niño engorde y no quiera hacer ejercicio. Otro mito son las pastillas y productos que anuncian en la tv, que en verdad engañan y hacen gastar mucho dinero a la gente.
Respecto a la gente adulta, cuando ya sentimos dolores de espalda y tenemos el nivel de colesterol muy elevado, acudimos a las "dietas", casi siempre de alguna recomendación, o por uno mismo querer bajar esos kilos de más, con el resultado del famoso "rebote". En mi caso, hasta que fui con una nutrióloga, doctora en medicina con especialización en estos problemas, pude bajar 21 kilos en 10 meses, sin que haya recuperado uno solo, además del ejercicio cuatro veces por semana. Evidentemente, se trata de un esfuerzo que va más allá de la voluntad, pues la convicción de una vida más sana es el estímulo más significativo y en ese lapso han quedado atrás las pizzas, hamburguesas, tacos, etcétera (que muy de vez en cuando podría comer, pero que ya no se apetecen tanto).
Me parece, reitero, muy importante este tema de la educación en la comida, que le sugiero continúe con el mismo en sus próximas entregas. Como bien dice la frase: "somos lo que comemos". Le felicito por la temática de su blog. Gracias por su atención.
GUC.
RESPUESTA DEL AUTOR: Gracias!
Enviado por Dr. Gonzalo Uribarri - 16-septiembre-2009 a las 22:24
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Hola Sol, quisiera saber si sabes de un medicamento llamado REDOTEX, quisiera saber que onda con el. Tendría que preguntarte y platicarte el porque de mi duda, si tienes un correo electronico a donde escribirte directamente.
RESPUESTA DEL AUTOR: con todo gusto me puedes escribir a sol@solsigal.com
Enviado por Gaby - 15-septiembre-2009 a las 11:59
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Exacto.. tanto en nutrición como en cualquier cosa, es mejor que nos enseñen a pescar en lugar de que ya nos den los pescados.
Enviado por Jessica Cuevas - 14-septiembre-2009 a las 18:10
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Hola Sol,
Estoy harta de los pobres diablos que no están más que buscando cómo demostrarte que lo que dices no sirve, "no aporta nada", etc. Creo que son frustrados que no soportan que haya quien dice las cosas con sencillez, conocimientos y amabilidad y que le gusta a quienes lo leemos. Para mí, haz sido un faro de luz, y nunca acabaré de agradecerte todo lo que me has enseñando con tu blog.
Saludos y adelante,
Rita
RESPUESTA DEL AUTOR: Hola! Muchas gracias por tus comentarios... espero poder seguir orientando y apoyando tus decisiones. Por lo demas, es lo de menos. Un abrazo
Enviado por rita pereda - 12-septiembre-2009 a las 12:42
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MUCHAS FELICIDADES SOL, COMO SIEMPRE, MUY ACERTADA!
Enviado por LA PECAS - 11-septiembre-2009 a las 18:16
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Hola Sol, ciertísimo su comentario, yo tengo hijas gemelas y el gasto fue inutil con la nutriologa, recuperaron su peso y yo creo que lo importante es saber comer y como combinar los alimentos, los nutriologos solo te dicen no combines harinas con carbohidratos, y muchas veces no sabemos que alimentos contienen cada cosa, en próximos artículos podrías informarnos que combinar y que no, y en que horarios, gracias y felicidades.
Enviado por elizabeth - 11-septiembre-2009 a las 16:03
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Me parece que estos comentarios no aportan nada. Para quien es algo nuevo, que para alimentarse bien se necesita educación?. El artículo es muy plano, las ideas centrales son muy conocidas por todos: comer bien es mejor a hacer dietas y las dietas a la larga no funcionan.
Saludos!
Enviado por kasinavi - 11-septiembre-2009 a las 15:49
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Sol, Estoy totalmente de acuerdo contigo y añado que esta cultura de comer sano la debemos adoptar y pasarla a nuestros hijos como parte de la educación que obtienen en la casa. Yo he vivido el cambiar de hábitos en la comida y ahora soy tan feliz como antes que comía muchísimo de todo y con desórden. Me siento bien y hasta me ha atacado un poco la vanidad al saber que luzco mejor sin la "curva de la felicidad".
Gracias por tus consejos, tienes un gran blog. Felicidades.
Enviado por Musicman - 11-septiembre-2009 a las 15:37
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Muchas felicidades por aprovechar este espacio, y dar a conocer temas que son muy poco conocidos. Y es por eso que en México existen tan malos hábitos de alimentación.
Suerte!
Enviado por Gabriela - 11-septiembre-2009 a las 15:29
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Estimada Sol,
Sin duda alguna, la educación es la mejor arma que la gente puede tener para defenderse, y en el caso de la alimentación no es la excepción. Me parece muy importante y admirable tu tenacidad para llegar a la conciencia de la gente en lo que aprender a comer se refiere. Hay mucha gente que no lee los diarios porque no puede o porque no quiere y se pierde de artículos educativos como los tuyos; por esa razón, exhorto a todos los lectores de tu blog a que compartan esta información con más personas para que de poquito en poquito se vaya creando una cultura del buen y bien comer en la sociedad mexicana.
Felicitaciones por tu espacio.
RESPUESTA DEL AUTOR: Muchas gracias!
Enviado por campamocha - 11-septiembre-2009 a las 11:18
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Hola Sol:
EStoy totalmente de acuerdo contigo, pero yo sólo he encontrado quein me de dietas y apele sin más consideración a mi seriedad y disciplina, el asunto como tu dices es más complejo y para mí muy complejo. Pero me surge una duda, si pagar un nutruólogo que te de dietas y te regañe, cuesta caro ¿cuánto cuesta un nutriólogo que se comprometa con la educación para comer? Me encantaría encontrar uno que pueda pagar.
Me gusta tu blog, saludos
RESPUESTA DEL AUTOR: No tiene por que costar mas... gracias por tus comentarios
Estudié Comunicación en la Universidad Iberoamericana y ejercí varios años. Descubrí el deporte y me volví adicta. Ello me llevó a la nutrición y cursé el Diplomado de Nutrición y Antropometría aplicados al deporte y la licenciatura de Nutrición y Ciencia de los Alimentos. He dado asesoría a deportistas y personas con actividad física de cualquier nivel así como pláticas de nutrición.
Tengo un consultorio donde aplico mi filosofía de combinar nutrición y comunicación: creo en la educación, en la importancia de aprender a comer para tomar buenas decisiones, creo que la comida es un bagaje cultural, es uno mismo. Mi propuesta es “que sea la última vez que vuelves a empezar”, que te sientas apoyado hacia el logro de tus objetivos. Comer sano no es una dieta, es un estilo de vida. Estoy dispuesta a colaborar contigo para que te des cuenta que sí se puede.