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Hasta hace no muchos meses, la Delegación Miguel Hidalgo era la única en ofrecer un seguro canino y felino, no sólo a los animales de compañía de sus habitantes, sino a cualquier ciudadano que llevara a sus perros o gatos.
El seguro costaba 200 pesos y por ese precio incluía:
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Esterilización
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Micro chip para localizar al animal en caso de pérdida
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Collar con plaquita que decía "No me mates, estoy vacunado"
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Carnet de vida para llevar el registro de las vacunas
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Tres consultas al año
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Dos desparasitaciones anuales
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Tres curaciones menores
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Vacuna antirrábica
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Vacuna múltiple
En su programa de Fauna Urbana preferían hablar de "animales de compañía", en lugar del despectivo término "mascotas" y tenían volantes sobre la ventaja de adoptar y esterilizar. Gente de la tercera edad educaba a los paseantes de los parques para que recogieran las heces de sus perros.
Lograron un convenio con una empresa de comida para perros y ésta donó una unidad móvil que va de colonia en colonia esterilizando gratuitamente a cuanto perro y gato se les llevara.
Había una jefa de veterinaria responsable y preocupada por la sobrepoblación de animales y muy consciente de las ventajas de educar en la adopción y en la esterilización. En general, había un equipo de trabajo preocupado por el medio ambiente, dirigido por el ingeniero León Konik, quien siempre ha demostrado su línea ecologista sea en el sector privado o público.
¿Qué pasó cuando renunció Gabriela Cuevas y ocupó el cargo de delegado Vinalay? Independientemente de las críticas que se le puedan hacer a esta servidora pública, en materia de animales no podríamos quejarnos.
Fue la única que firmó un convenio con APASDEM (Asociaciones Protectoras de Animales de México) para promover la adopción es los parques de la delegación. Alguien pude pensar que los delegados están para servir a los ciudadanos y no a los animales, pero también es su deber atender las necesidades de la población en cuanto a temas de no humanos se refiere.
Se construyó un nuevo consultorio veterinario con dinero que fijó la Asamblea de Representantes y se abrió otro en la colonia América, una de las más conflictivas en términos de fauna debido a la vecindad con la Delegación Álvaro Obregón, quien jamás hizo nada al respecto.
Mucha gente no esteriliza a sus perros o gatos por no poder pagar lo que cobra un veterinario particular, y esto ocasiona el abandono de las crías, de las hembras gestantes o la proliferación de fauna que es tachada de "nociva", como los gatos.
Lo lamentable de nuestro país es que cada vez que cambian los gobiernos o los jefes de las dependencias públicas, no se da seguimiento a programas que habían sido exitosos o pioneros. Miguel Hidalgo fue un ejemplo de que es posible destinar presupuesto -que muchas de las veces se queda en los bolsillos de los delegados- a intentar solucionar la problemática de la sobrepoblación canina y felina.
Espero que ahora que tome posesión de su cargo el señor Demetrio Sodi, retome y mejore el programa de Fauna Urbana de la Delegación Miguel Hidalgo.
Los animales tampoco pueden depender de las voluntades caprichosas de funcionarios y partidos. Los puestos de medio ambiente deben forzosamente estar en manos de gente especializada y sensible, no otorgarse por favoritismos o compromisos políticos.
En el Distrito Federal muchos esperamos contar de nuevo con los consultorios médicos veterinarios a bajo costo y con la labor de educación ambiental en materia de separación de residuos y trato respetuoso a los animales, que se hacía anteriormente en esta delegación.
Y ojala otras, hubieran seguido su ejemplo.
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