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¿Sin causa aparente empiezan a morir los habitantes de tu pecera? ¿Al ver los peces en el acuario lucen perfectamente, pero al llegar a casa mueren al poco tiempo? ¿Las plantas naturales terminan muriendo a pesar de que les proporcionas fertilizantes e iluminación adecuada?
Probablemente el invisible enemigo a vencer sea la química del agua. Conocer la influencia de sus componentes químicos y particularidades sobre el bienestar de tus peces y plantas resulta de necesidad para tener éxito en ésta nuestra afición. En este post trataré de dar respuesta a diferentes preguntas relacionadas con este tema que me fueron enviadas a mi correo personal.
El agua que llega por las tuberías a tu casa tiene ciertas características químicas, seguramente muy distintas a las que tendrían tus peces en su hábitat natural. Los peces que llevas a casa para poblar una pecera provienen de un ecosistema muy específico, y cada uno de los elementos de ese ecosistema influye sobre las características químicas del agua en ese hábitat, es decir las rocas, las plantas, entre otras cosas van definiendo las concentraciones de algunos compuestos en el agua donde se desenvuelven los peces.
En la naturaleza, el agua casi nunca es pura en el sentido de agua destilada; contiene sales disueltas, una cierta dureza, nutrientes, etc. con concentraciones que dependen de las condiciones locales. Los peces, plantas y otros organismos como caracoles y ranas han evolucionado durante millones de años adaptándose a las condiciones del agua de su hábitat y puede que sean incapaces de sobrevivir en ambientes diferentes.
Incluso, aunque muchas de las especies que compres en los acuarios sean reproducidas en cautiverio, los criadores han tenido, la mayoría de las veces, el cuidado de replicar las condiciones físico químicas del hábitat natural, es decir: temperatura, iluminación, tipo de sustrato, vegetación, pH, dureza. Y es muy deseable que eso mismo hicieras en casa.
Si colocas una planta de sol en la sombra, es probable que se adapte, pero es más factible que empiece a decaer, a sufrir enfermedades, a perder hojas, a ser invadida por parásitos y termine marchita. Eso mismo es lo que ocurre con los peces que no reciben las condiciones físico-químicas adecuadas, decaen, enferman y mueren.
En casa tenemos dos opciones: checar las características químicas del agua que sale por nuestras tuberías y de acuerdo a los resultados escoger las especies de peces que se adapten a ese tipo de agua. Y la segunda es estudiar qué requerimientos en la calidad del agua tiene la especie que más nos gusta, hacer las mediciones del agua que sale en casa, modificar estos parámetros para, finalmente, introducir a los peces cuando las condiciones ya sean adecuadas.
Los principiantes, o las personas que no están dispuestas a invertir mucho tiempo o dinero en su acuario deberían optar por la vía fácil de seleccionar peces cuyas necesidades coinciden con las características del agua en su casa. Un acuariófilo entusiasta puede cambiar las características del agua para que coincidan con las necesidades del pez. En ambos casos, tiene que tener suficientes conocimientos de química del agua para asegurar que el agua en su tanque tiene las características correctas para los peces que está cuidando. Si te interesa coleccionar especies como el Disco, el Angel, las Tetras resultará obligatorio vigilar la calidad del agua.
Como mencionaba al principio, todas las características químicas del agua son invisibles al ojo humano y por ello deberás utilizar para su detección y medición kits de pruebas, estos se consiguen en acuarios, tiendas de mascotas y en algunas veterinarias. Puedes comprar el paquete con varias pruebas, generalmente conocido como laboratorio, que te ayudará a tener todas las pruebas a la mano y ahorrarás bastante, o puedes comprar solamente las pruebas que sean prioritarias para las especies de peces específicas de tu acuario.
Las marcas más reconocidas y confiables son Tetra, Sera, Red Sea y Wardley. De Tetra, te recomiendo el tetra laborett, que contiene pruebas de pH, dureza por carbonatos, dureza general, Nitritos, Nitratos, Dióxido de carbono y amoniaco. También están los easy strips, para medir amoniaco y pH, su uso es súper sencillo, ya que sólo hay que sumergir en el agua y al cambiar de color el cartoncito sabrás el nivel de estas sustancias en tu acuario.
El Cloro está presente en casi todas las aguas preparadas para consumo doméstico. La presencia de Cloro es dañina para los peces, pues sufren perdida de color, espasmos y se muestran apáticos. Los tejidos respiratorios son destruidos y generalmente ocasionan la muerte en minutos de los peces más delicados.
Se introduce en el agua en forma de gas y se elimina por decantación al tener el aire una menor cantidad de dicho gas, es decir puedes llenar la pecera o cualquier recipiente y dejarlo reposar antes de usar esta agua en tu pecera durante un periodo mínimo de 24 horas. Otra técnica habitual para acelerar este proceso es aplicar una potente aireación al agua a tratar. El nivel de Cloro letal dependerá, entre otras cosas, del pH y de la temperatura. Los problemas que presenta este compuesto son muy sencillos de tratar aplicando al agua antes de introducirla al acuario un acondicionador de agua que contenga anticloro, cualquiera de las marcas de anticloro funcionan igual y de hecho son el método más seguro para eliminar el cloro.
Si utilizamos el agua de la red de suministro de nuestros hogares podemos encontrarnos que contienen diversos metales pesados disueltos en distintas proporciones; Hierro, Plomo y Cobre.
En aguas blandas tienen una mayor incidencia debido a que son más corrosivas. Estos metales provocan diferentes grados de afectación dependiendo de la especie y son mucho más perjudiciales si se presentan combinados, además recuerda que estos son cancerígenos. La mayoría de metales afectan a la sangre, los órganos internos y a las agallas de los peces. Existen en el mercado excelentes acondicionadores eliminadores de dichos metales como el Tetra Aquasafe, el Neutra Stress y el Pentabiocare.
También debes tener en cuenta que determinados medicamentos para tus peces contienen metales como el Cobre, que pueden resultar tóxicos para algunas especies de peces y para los invertebrados. Es muy común por ejemplo su presencia en determinados productos para combatir las algas en el acuario. Por lo cual te sugiero sigas las instrucciones del fabricante al pie de la letra. La sobre medicación puede ocasionar la muerte de tus peces.
El pH indica si el agua de tu pecera es ácida, alcalina o neutra. Si el pH es de 7 se dice que es neutra, si está por debajo de 7 es ácida y si el pH es superior a 7 es básica o alcalina. Las especies se han adaptado en la naturaleza a cada nivel particular existente. De este modo por ejemplo, los peces que viven en aguas ácidas con niveles de pH inferiores a 7 se consideran especies acidófilas (Escalares, Discos). Aquellas otras, como los cíclidos de los grandes lagos africanos, habituadas a vivir en aguas alcalinas se denominan especies alcalófilas. Al igual que la escala Richter para medir los terremotos, la escala del pH es logarítmica. Un pH de 5.5 es 10 veces más ácido que agua a un pH de 6.5. Por ello, cambiar un poco el pH (repentinamente) es un cambio químico más importante y muy estresante para los peces.
Hay dos aspectos del pH que debes tener siempre presentes. Primero, los cambios rápidos del pH son estresantes para los peces y deberían evitarse. Cambiar el pH en más de 0.3 unidades por día provoca estrés a los peces e incluso la muerte. Por ello, es importante mantener constante y estable el pH de tu acuario, y todas las modificaciones que hagas, que sean antes de introducir a los peces o si tu acuario ya está poblado realiza las modificaciones de forma muy gradual. Segundo, los peces se han adaptado para crecer en un estrecho margen de pH.
Verifica siempre que el pH de tu tanque coincide con las necesidades específicas de los peces que piensas comprar, para esto te puedes apoyar en libros como el "Mini Atlas de Peces de Acuario de Agua Dulce", del Dr. Axelrod .o busca la ficha técnica en internet
La mayoría de peces pueden ajustarse un poco al pH fuera de su margen óptimo y con el paso del tiempo el pH tiende a modificarse así que no es necesaria una exactitud exhaustiva, recuerda que puede diferir del punto óptimo hasta 0.3 grados, pero recuerda hacer mediciones periódicas para mantenerte dentro de un rango seguro para tus mascotas.
Puedes subir o bajar el pH añadiendo productos químicos. Lo primero evidentemente es medir el pH. Si los peces que tienes en tu pecera requieren de monitoreo constante del pH, Wardley tiene una opción muy accesible que te hace 225 pruebas.
Yo siempre recomiendo medir el del agua que llega a nuestra casa y después el de la pecera, ya que en ella pueden existir elementos que estén alterando el pH. En más de una ocasión me ha tocado asesorar clientes que después de haber probado todo para reducir el pH de sus peceras terminan por descubrir que son los minerales que desprende su gravilla los que están haciendo subir una y otra vez el pH.
Una vez hecha la medición estarás en posibilidades de decidir si como está se puede quedar o hay que realizar algún cambio. Si hay que bajar el pH puedes utilizar productos como el pH down, el pH minus, el Reduct O que son más o menos rápidos para hacer este ajuste o métodos un poco más naturales pero lentos como puede ser el incorporar a tu decoración una mayor población de plantas naturales y troncos de mangle.
Estos troncos no se pudren en el agua y van aportando acidez muy lentamente al agua de tu pecera. También darán al agua de tu acuario un tono ámbar que para algunas personas resulta muy desagradable, pero para los peces no hay mayor inconveniente. Otro método es a través de la filtración, colocando en el filtro de cascada en un costalito de malla, turba, este material de origen natural, tendrá el mismo efecto que los troncos de mangle.
Algunos productos utilizados para disminuir el pH tienen el inconveniente de aumentar los niveles de fosfatos en tu tanque, estimulando el crecimiento de las algas. Es difícil controlar las algas con niveles altos de fosfatos en tu tanque. La única ventaja sobre el ácido clorhídrico es que el pH estará un poco mejor tamponado a medida que baja su valor.
Una manera segura de bajar el pH es inyectar CO2 (dióxido de carbono) en el tanque. El CO2 se disuelve en el agua, y parte del mismo forma ácido carbónico. La formación de ácido baja el pH. Por supuesto, para que el sistema sea práctico, hace falta una fuente de burbujas de CO2 continua para que mantenga el pH en su sitio. El sistema de CO2 de Hagen Natural Plant System es una alternativa sencilla y económica comparada con otros sistemas. Los sistemas de inyección de CO2 estimulan el crecimiento de las plantas.
Para incrementar el pH igualmente hay soluciones ya preparadas como el pH plus, el pH supra y hay quienes utilizan bicarbonato de sodio, yo particularmente no lo recomiendo porque no es fácil medir y calcular cuanto hay que añadir a la pecera. De manera natural se puede mantener alevado utilizando gravillas de mármol o en la decoración piedras de carrizo.
La próxima semana concluiremos hablando del Amoniaco, los Nitritos y los Nitratos, también enemigos mortales de nuestro acuario y recuerda :Siempre deberás hacer antes los ajustes en el agua que vas a incorporar en la pecera cuando esta ya está poblada para evitar shocks en tus peces.
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