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Johana Robles (*)
Hace cuatro años, el camellón de Avenida Eduardo Molina, en la delegación Venustiano Carranza, caminar o pasear al perro en las noches era impensable.
El descuido de las áreas verdes, la falta de iluminación así como de mobiliario para estar en el lugar eran las condiciones idóneas para huir. Más porque se tenía el temor de que en cualquier momento llegaría un delincuente a asaltarte.
Este espacio público, que por las mañanas era un camino muy transitado.
Desde hace unos meses, la fisonomía del camellón se transformó radicalmente. Se convirtió en un parque público con juegos infantiles, con un arenero para los más pequeños, un puente peatonal y hasta una fuente con luces.
La gente se volcó al espacio público recuperado con los trabajos que realizó la delegación Venustiano Carranza, con apoyo de recursos de la Secretaría de Desarrollo Social federal.
La rehabilitación del espacio público va más allá de colocar árboles y juegos infantiles, sino de mejorar las condiciones e infraestructura de áreas comunes para la convivencia entre los ciudadanos.
Durante años, incluso décadas, el espacio público en la ciudad de México ha sido olvidado por las autoridades en turno e invadidas por los ambulantes, delincuentes o simplemente abandonados.
De acuerdo con urbanistas, como el doctor Óscar Terrazas, académico de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), los espacios públicos si se usan por los ciudadanos. La diferencia radica en el uso que se le da. Opina que sino hay elementos urbanísticos adecuados a la vocación de un sitio, tendrá uno diferente. El punto es saber que queremos.
Tal vez obligado por la crisis económica que le impedirá continuar con el mismo ritmo intenso de construcción de grandes obras viales o de transporte, el jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, ha puesto su mirada en el rescate de los espacios públicos.
Al frente del proyecto está Felipe Leal, primero nombrado Autoridad del Espacio Público y ahora titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), quien en su currículum tiene el haber dirigido, junto con otros académicos, en el proyecto que logró que Ciudad Universitaria fuera nombrada patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
Han empezado con el rescate de grandes espacios públicos, emblemáticos e históricos, pero el reto como señalan especialistas es recuperar las plazas públicas, los parques, los camellosnes de las colonias para contribuir en la restitución del tejido social.
Estos espacios son, en ocasiones, más importantes en la vida cotidiana que los grandes sitios.
Pero sin duda, otro reto también lo tenemos los ciudadanos para mantener y defender nuestros espacios públicos.
Criticamos a las autoridades por abandonar la infraestructura, pero debemos también asumir nuestra responsabilidad para cuidarlos
¿Ustedes que opinan?
(*) Johana Robles cubre temas de obras, delegaciones y desarrollo urbano
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