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Que palabra tan dura, si quieres insultar a un compañero creo que además de ofender a su madre será difícil escoger algo más injurioso que decirle "incompetente". Pero realmente ¿es tan grave ser incompetente? Primero habría que entender qué significa esta palabra, luego comprender en qué contexto se da la incompetencia y finalmente, si en verdad necesitamos ser competentes o no.
Incompetencia: es la falta de Pericia, aptitud, idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado; de acuerdo al diccionario de la Real Academia Española. En un vocabulario más propio del "management": No tener las capacidades, habilidades, y/o actitud para desempeñar una función.
Gráficamente:
¿Pero debemos rasgarnos las vestiduras por ser considerados incompetentes?, la respuesta es NO, todos en algún momento alcanzamos niveles de incompetencia, dados el mismo dinamismo de las organizaciones y de las funciones, lo importante es ajustarse rápido, en el caso de cambiar de puesto y/o de trabajo ser consciente de cuáles serán los nuevos retos y si nuestra competencia es la justa, sino entonces prepararnos, aunque ideal es no hacer un cambio hasta no tener las competencias necesarias, pero esto requiere de dos cosas, conocerse a uno mismo y planeación. Porque si es para rasgarse las vestiduras no dar resultados consistentemente por ser incompetente.
La falta de conciencia de la incompetencia propia es bastante frecuente, en los colaboradores la vemos en la falta continua de resultados y en los jefes se refleja en autoritarismo (generalmente el liderazgo autoritario es reflejo de la incompetencia tanto en el trabajo de gestión como en el técnico); en la gráfica siguiente observamos el ciclo de la incompetencia:
Cada fase del ciclo requiere que tomemos acciones, el peor lugar en el que nos podemos encontrar es en un estado de incompetencia inconsciente, ya que esta es la posición que no nos dejará nunca avanzar ni desarrollarnos, entraremos en conflicto con nuestros pares, colaboradores y/o jefes, no daremos resultados e iremos por ahí despotricando porque no valoran nuestro esfuerzo; es que finalmente el esforzarse es uno de los muchos componentes de la actitud, no obstante por más esfuerzo que hagamos sin la competencia completa necesaria no obtendremos los resultados esperados.
Los responsables de colaboradores también deben saber qué hacer con aquellos miembros de equipos que se encuentran en algún nivel de incompetencia ya sea por falta de habilidades, de capacidades o de actitud.
La próxima semana comentaré los ocho posibles casos (Combinaciones) de competencia/incompetencia que se pueden dar en una persona, cuáles deberían ser desde mi punto de vista las acciones a tomar por parte de quien funge como jefe y que debería esperar/hacer el afectado.
Mientras tanto te invito a que analices tu estado actual de competencia/incompetencia, qué te falta, qué te sobra para la función que desempeñas, si quieres compártelas con el resto de los lectores, o tal vez nos puedas contar tu experiencia con gente incompetente, ya sea jefe o colaborador.
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