No es noticia para casi nadie el resultado de la Liga de Campeones de Europa donde Barcelonavenció dos por cero al Manchester United, pero lo que si puede ser novedoso es la forma en la que Pep Guardiola, entrenador del Barcelona, motivó a su equipo antes del partido.
Gracias a los avances de la tecnología, está disponible para cualquier interesado el video que utilizó el entrenador. Más allá de la edición que es muy buena y la alusión que se hace a Roma (ciudad en la que se jugó la final), a mi me llevó a reflexionar sobre la motivación (Ver al final).
Justamente el partido lo vi con unos colegas y uno de ellos me preguntó, "en tu opinión, ¿qué tan importante es el técnico en el resultado de los partidos?". Mi respuesta fue "¿qué tan importante eres tu como director en los resultado que tu área entrega?".
El debate es el de siempre, motivador o auto-motivado, es fácil encontrar a personas que le preguntas como te sientes en tu trabajo, "y... desmotivado", ¿por qué? "y... porque mi jefe no me motiva". ¿Hasta dónde llega la responsabilidad del jefe? ¿Dónde empieza la responsabilidad del colaborador?
Volvamos al Barcelona, en este equipo (igual que en el Manchester) juegan varios de los mejores jugadores del mundo y con los resultados de este año muchos alcanzaron las metas más altas de su vida. ¿Quién fue el responsable? ¿Pep Guardiola? ¿Los jugadores solos? Me dirán, bueno a ver, esos jugadores ganan millones de euros al año; muy cierto ¿pero de dónde vienen?
Lionel Messi, hoy considerado por gran parte de la gente como el mejor jugador del mundo, y la otra parte al menos lo considera uno de los mejores, es argentino, del interior de ese país, de una provincia bastante pobre, pero su amor por el deporte y su propia motivación lo convirtieron en lo que es, su cláusula de rescisión de contrato vale 150 millones de Euros y no sólo eso, es un ejemplo de entrega, sacrificio y resultados.
Otra de las grandes figuras, Samuel Eto'o, africano, de un pueblito en las afueras de Yaoundé, la capital de Camerún o Thierry Henrynacido en un desconocido suburbio francés llamado Les Ulis, gana hoy seis millones de euros al año. Sin duda a estos "astros" hubo quien los acompañara, pero nadie puede llegar a ser el mejor en lo que hace siendo "empujado".
Desde mi particular punto de vista, y creo que es donde se confunde la mayoría de la gente, es que, el "jefe", "director", "entrenador" no debe ser responsable de la motivación personal e individual de cada integrante de un equipo de trabajo, la función más bien de éste debe estar enfocada en motivar al grupo, la misma motivación del grupo es la que da los elementos externos que necesita el individuo; si se hace correctamente, se da la simbiosis necesaria para considerarse parte importante de un objetivo más grande que el individual, esto no sólo fortalece la motivación personal, también fortalece la capacidad para trabajar en equipo, la integración y el sentido de pertenencia. Sin duda, la retroalimentación positiva individualizada de vez en cuando no viene mal, pero la pregunta sería ¿trabajo para que me feliciten o por mi propio desarrollo?
Hay otras áreas que suelen confundirse con motivación externa, como el sueldo, el desarrollo profesional, el tipo de trabajo, entre otras, pero si nos detenemos un momento a pensar, en realidad, estas son metas, objetivos, ¿Cuánto quiero ganar? ¿Qué quiero de mi desarrollo? ¿Qué tipo de trabajo me gusta?, son cosas que me motivan desde mi interior, cosas que quiero alcanzar. Si lo tergiversamos y consideramos a estos factores como "externos", siempre dependeremos de alguien más para poder avanzar, del entorno, del jefe, de la empresa, del gobierno.
La motivación de los "jefes" es fundamental para alcanzar objetivos comunes, de un grupo o una organización, pero si queremos llegar a ser los mejores en lo que hacemos, o aspiramos siempre a cosas más grandes, entonces la motivación interna o la auto motivación es esencial.
Te invito a que replantees tu enfoque de la motivación, más que preocuparte por qué no te motivan, preocúpate por lo que te motiva a ti, finalmente esto que viene de adentro es la gasolina que te mueve, lo que viene de afuera es el asfalto sobre el que te desplazas.
Yo pienso que la motivacion la trae uno ''adentro'' porque todos queremos ser triunfadores, estar bien, ser exitosos, el problema radica en si estamos dispuestos a pagar el precio, conozco personas muy inteligentes, pero mediocres, flojas, apáticas, que no están dispuestos a explotar esa inteligencia y prefieren quedarse ''apoltronados'' en la comodidad, todo, menos esforzarse. Les recomiendo leer un libro que me pareció muy interesante: ''El Talento nunca es Suficiente"' de John C. Maxwell. En este libro viene un pensamiento de Sofía Loren que dice: ''SALIR ADELANTE EN UNA PROFESIÓN DIFÍCIL REQUIERE TENER FE EN TI MISMO. POR ESO ES QUE ALGUNAS PERSONAS CON TALENTO MEDIOCRE, PERO CON UN DESEO INTERNO MUY FUERTE, VAN MÁS ALLÁ QUE LAS PERSONAS CON UN TALENTO SUPERIOR''.
Enviado por Luisa - 20-junio-2009 a las 16:47
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oooooraleee !! para empezar no soy aficionado al Fut, pero ese señor Pep es muy inteligente por hacer ese video para sus "chavos". Siempre he pensado que la música tiene un poder de gran intensidad sobre nuestro espíritu que hace vibrar el más íntimo sentimiento de cada quién, y superpuesto con imagenes de tu propio "yo" o mejor dicho del momento de entrega de cada jugador, ni qué decir. Qué emocional está ese video yo creo que es por ahí la motivacion, osea, basta con presionar el botón de nuestras emociones y después hay de dos. Qué bien siempre aprendiendo de su blog Sr Tedesco. Muy bien.
Enviado por daniel guadalupe - 20-junio-2009 a las 13:00
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Yo empecé a trabajar hace muchos años en una pequeña fábrica de zapatos, en el almacén y me acuerdo de una anécdota que me marcó toda la vida. Había un pedido urgente y los materiales tardaron en llegar y la producción estaba atrazada. Quedaba un día y sólo echándole todo se podría entregar. El dueño, un señor que yo recordaré siempre por justo y buena persona estaba dirigiendo con todo su equipo los detalles en la planta y todos estabamos entusiasmados. Yo tenía un exámen, pero me quedé. No sé cómo alguien le dijo y mandó preguntarme a qué hora era mi prueba. Faltaban como 20 minutos para que empezara y pues ya no iba yo a llegar. Pues el sr mandó a llamar al chofer y le dijo que me llevara corriendo en la camionetita de reparto. Me acuerdo que me dijo que había cosas más importantes para mí fuera de la empresa y que prefería que yo me capacitara para que en el futuro su fábrica tuviera gente preparada. Esa falta de egoismo y que alguien creyera en mí me obligó a echarle ganas a la escuela. Lo recuerdo con mucho cariño, siempre pendiente de los detalles importantes no sólo mios, sino de todos los trabajadores. Y sí tenía razón. Trabajé con él muchos años y su fabrica era de las mejores.
Enviado por Alberto García - 19-junio-2009 a las 18:01
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Interesante tu articulo, soy jubilado, pero durante los últimos años de mi experiencia profesional fui subdirector en una compañía de telecomunicaciones.
En realidad la motivación es importante en una empresa y en un grupo, ser un buen motivador tiene su chiste, no es solo estarle aumentando el salario cada que alguien lo pide, no, es algo mas.
Tengo un recuerdo, ya en los últimos meses de estar trabajando, en una comida de fin de año, estaba sentado junto a un ingeniero de mi grupo, muy bueno en su trabajo por cierto, y me comento algo que no se me olvida, me dijo; ingeniero, para mi lo mas satisfactorio que me ha pasado, fue un día que resolví un problema y usted fue personalmente a mi lugar a felicitarme.
No fue necesario un aumento de salario, ni un obsequio, no, solo ir a su lugar, palmearlo y decirle hiciste un buen trabajo, felicidades.
Enviado por Luis - 19-junio-2009 a las 16:49
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Mi motivación proviene de muchos elementos de mi vida, pero al final, lo más vigorizante es simplemente ser el mejor. No es vanidad...me digo a mí mismo : si no haces algo pensando en ser el mejor, entonces no lo hagas. A veces resulta, a veces no. Pero no me quedo con las ganas.
El camino de nuestra vida profesional no se parece en nada a lo que nos enseñan en la escuela o en la casa, ni siquiera es un camino en el que podamos avanzar con el objetivo de ver qué hay adelante para luego retroceder y tomar las decisiones convenientes, más bien es una de esas carreteras que sólo recorreremos kilómetro a kilómetro una vez en la vida. Todo hacia adelante siempre será nuevo y para llegar al final con éxito dependeremos de la hoja de ruta que tracemos.
Esto es lo que buscaremos en el blog: desmenuzar cada una de las circunstancias que atoran nuestro desarrollo profesional, empezando por lo que está en nuestra cabeza, en nuestras manos y, por supuesto, analizando el entorno: los jefes, los colaboradores, recursos humanos, la empresa, la familia, la cultura y la sociedad.
También analizaremos lo que se denomina GAP (Generación de Alternativas Profesionales) que nos puede permitir dar saltos cuánticos (atajos), alcanzar objetivos y cerrar etapas recorriendo semana a semana nuestra Ruta Profesional.
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Marcelo Tedesco es Master en International Business por la Universidad La Salle de Barcelona, cursó Estudios Avanzados de Negocios en China por la Universidad FUDAN de Shanghái, y es Project Management Professional acreditado por el Project Management Institute (PMI).
Ha trabajado como consultor para más de 100 empresas multinacionales y PyMEs en México y Latinoamérica; es miembro activo de organizaciones que desarrollan el liderazgo a nivel mundial como Toast Master International y el PMI.