Danzó el chinelo, con incansable algarabía. Su broma era suave, para no ser irreverente, y su paso circular cantó la fe revestido de todos los colores. De tonalidades vívidas eran también los estandartes que representando a los diversos rincones de la Ciudad de México escoltaban el paso del pueblo de Dios celebrando la solemnidad del Corpus Christi.
Una feliz coincidencia quiso que este año no se pudiera celebrar la Eucaristía en el Zócalo, previa a la procesión que en los últimos años ha recorrido los cuatro ángulos de la plaza mayor, debido a la exposición “Huellas de Vida” que ahí se encuentra. Los dinosaurios que pacíficamente ocupan el corazón del país impulsaron a los organizadores a que la Santa Misa se celebrara en lo que alguna vez fuera el límite sur de la ciudad –la plaza de Tlaxcoaque– y que la procesión se extendiera ahora a lo largo de toda la Av. 20 de Noviembre. Ello le dio un particular toque vistoso, que reflejaba con claridad el sentido de una procesión eucarística: Cristo caminando a nuestro lado, Cristo en medio de nuestras calles.
Después de la celebración eucarística, el incienso se mezcló con el copal. El recorrido por la arteria mayor que desemboca en el frente de la Catedral incluía naturalmente el paso por varios significativos templos: la misma Santísima Concepción de Tlaxcoaque –en sus orígenes dedicada a la Sangre de Cristo–, la parroquia de San Miguel Arcángel –una de las primeras parroquias de la Ciudad, hoy sede de la IV Vicaría Episcopal– y la capilla de San Bernardo, la misma en cuya dedicación Sor Juana Inés de la Cruz pinceló: “En el Sol de la Custodia, colocó su trono Dios, y como Esposo galán de su tálamo salió”.
Durante la procesión, los cantos se fueron intercalando con una serie de oraciones, tanto de alabanza como de súplica y petición de perdón. Se captaba en ellos el conocimiento que como pueblo peregrino tenemos de nuestra realidad, en muchos aspectos dolorida y necesitada de misericordia, y al mismo tiempo llena de confianza al saber hacia dónde dirigir la mirada para elevar una plegaria. Eso es el Corpus: una síntesis de vida y esperanza, de historia y de horizonte.
Fiesta que encierra múltiples significados para nuestro México, atrapa a la vez la devoción por la cercanía de Dios y el horror por las matanzas de los hombres; pacífica manifestación de fe y amor, algo encierra también de folklor y nacionalismo a la vez que evoca el desafío creyente a quienes pretenden ahogar la fe en húmedas sacristías.
Durante su mensaje al final de la procesión, cuando fuimos recibidos por las campanas de la Catedral –coronada ahora con un lábaro patrio– el Cardenal Rivera dijo que “estamos de manteles largos siempre que queramos”. Es verdad. Aunque los ostensorios para esta solemnidad en muchos lugares del mundo se han adornado hasta el extremo, y existen –también entre nosotros– varios monumentales, la verdad de la Eucaristía es algo a la vez mucho más humilde y, por ello, a la vez, grandioso: Dios se nos ofrece como el pan más noble para nutrir el espíritu de amor y bendición. No son los manteles largos del lujo y la ostentación, sino de la familia reunida con gozo y armonía.
“Pues en el Sacramento lo inmenso se abrevia –cantó también Sor Juana– y lo breve se alarga, tengan paciencia, que de largos y breves quiero hacer muestra. Y si acaso las coplas fueren violentas, perdónenme, que no hay más ayuda que la lengua”.
Gran muestra del sincretismo religioso que hace a México único, expresiones tanto católicas como indígenas (prehispánicas) dan color a la necesidad de la gente de creer en algo, ahora como siempre, ya que la mayoría nunca ha conocido otra cosa más que la tradición y la esperanza de ayuda divina que nunca llega; ¿un poco fuera de tema? no creo, se lee que entre alabanzas se pedía perdón y misericordia ¿de qué? Plegarias van y vienen pero las personas son las únicas que pueden cambiar su situación, no las ayudas ultraterrenas.
Y sin embargo, aprovecha para reclamar a aquellos que creemos en que la religión es cosa privada y personal; pero ahí están marchando sin problemas, curioso que sea una marcha y nadie se haya quejado, intervención divina que permitió que nadie fuera retrasado por su paso, tal vez.
Muy probablemente no cambiemos a nadie aquí, pero si los hacemos pensar y reflexionar para que conozcan más qué es la religión, será un buen logro; nosotros tenemos tanto derecho a expresar nuestro punto de vista como ustedes, y no, no existen complejos internos, al contrario, somos más libres.
Saludos y hasta la próxima.
RESPUESTA DEL AUTOR: Gracias por su comentario. Me quedo con una inquietud que capto en el fondo: la religión no puede servir como excusa para no asumir las responsabilidades personales. Totalmente de acuerdo.
Enviado por E. Espinosa - 12-junio-2009 a las 13:21
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Estimado P. Julián, ¿Me podría decir que significan las "mulitas" y el día de Corpus?, en mi familia no seguimos esa tradición, pero veo que disfrazan a los niños sobre todo a los más pequeños de "inditos" y he escuchado que felicitan a las personas que tienen el nombre de Manuel (???). Gracias anticipadas.
RESPUESTA DEL AUTOR: Lauris: El día del "Corpus" ("cuerpo", en referencia a la hostia consagrada) se recuerda el sacramento de la Eucaristía, particularmente el dato de fe de que Cristo está presente en la forma consagrada. Se considera que es el día de los "manueles" porque "Emmanuel" significa "Dios con nosotros", y esa es la dimensión del sacramento que se acentúa. Lo de las mulitas y el vestir a los niños de inditos es más local, se debe a la vendimia que se solía tener en torno a la catedral y a las iglesias grandes, por la bajada de gente a los centros urbanos. ¡Saludos!
Enviado por lauris - 12-junio-2009 a las 13:11
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... je,je,je ...no me refería a la expo. Es con doble sentido...
Enviado por Lord Michael - 12-junio-2009 a las 12:10
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Claudia G (10:52). Tienes razón, buscan algo que no tienen y ojalá pronto lo encuentren, éso nos daría mucho gusto a todos y, sobretodo, a ellos. Antonio Fuentes (10:01): Creo que en todas las iglesias del País se ha orado por los niños y sus familiares. Además del dolor e indignación que sentimos, rezemos por esos angelitos. Buen día.
Enviado por Paketeiro - 12-junio-2009 a las 11:31
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Sobre la exposición del Zócalo, ciertamente la recomiendo. Tuve la dicha de conocer hace años el Museo del Desierto de Saltillo, y es de lo mejor en su género.
Enviado por Julián López A. - 12-junio-2009 a las 11:08
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¡Buen día Julián!. Me emocioné cuando el sacerdote en la Misa dominical nos invitaba a asistir a la Plaza de Tlaxcoaque, pero desafortunadamente salió de improviso un viaje relámpago a Acapulco (desde allá leí los diarios/internet) y no asistí, pero con tu narración me imagino la emoción de la gente. Gracias y buen día.
Enviado por Paketeiro - 12-junio-2009 a las 10:58
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Lord Michael:
esa expo estará aun después de que la ciudadanía refleje su sentir en las urnas
los dinosaurios causan un interés absoluto, porque esos huesos que se han encontrado, revelan que eran ¡enormes!, variados, y si, dominaban la tierra y fueron extinguidos quién sabe como...
también vi la foto, si era de pésimo gusto, y me parece muy bien el comentario de Julián de que se quitó, a veces creemos que estos blogs funcionan solos y no es verdad, claro que hay alguien detrás de las pantallas, este blog ha aguantado las visitas cotidianas de muchos detractores, ¿pensarán que viniendo cada día cambiaremos nosotros o en realidad ellos buscan algo que no encuentran?
Enviado por Claudia G - 12-junio-2009 a las 10:52
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P. Julián, eso de que “Los dinosaurios que pacíficamente ocupan el corazón del país…” sería cosa de reflexionarlo, recapacitar, y hacer algo al respecto, la oportunidad está en cosa de 23 días…
Respecto a las procesiones del Corpus, son una de los más hermosas manifestaciones de piedad que tenemos los católicos. Desde mi infancia las recuerdo con gran entusiasmo y reverencia. Y, lo que siempre me ha entusiasmado, y ayer no fue excepción en nuestra parroquia, es la suntuosidad de los ornamentos. Efectivamente, para mi, evocan lo divino, la grandeza de la liturgia celeste que se actualiza en la terrena. Es hermoso!
Quiera Dios que nunca perdamos estas preciosas tradiciones.
Enviado por Lord Michael - 12-junio-2009 a las 10:34
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Me va a disculpar el Sr. "Feito". Hube de quitar su comentario, por la fotografía que incluía.
Enviado por Julián López A. - 12-junio-2009 a las 10:32
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Que bueno que hay personas que saben usar su libertad y expresar con fé sus creecias y que mal que todavia hay personas con enormes complejos que no pueden respetar el pensamiento y las opiniones de los demas. El Universal no deberia publicar fotos ofensivas no solo para los sacerdotes sino para todos los católicos de México. Me da gusto que a pesar de todo el Padre Julián sigue publicando con valor lo que son sus convicciones.
Enviado por Luis E. Pérez - 12-junio-2009 a las 10:18
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De pésimo gusto la fotografía que envía Ignacio feito. No se trata de libertad de expresión, sino de agresión innecesaria. ¿ Y si la quitamos?
Enviado por Arcelia Guerrero - 12-junio-2009 a las 10:03
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Me hubiera gustado más leer también una palabra amable que trajera un poco de consuelo a México por las víctimas de Hermosillo. Necesitan ubicarse sr López. Definitivamente su reino no es de este mundo.
RESPUESTA DEL AUTOR: Le agradezco su observación. Yo viví cinco años en Hermosillo, y diez en Sonora. Gente de corazón extraordinario, franca, directa, entrañable. Por supuesto que nos duele la tragedia, y tenemos presentes a sus víctimas. ¡Un fuerte abrazo a todos los hermanos hermosillenses!
Enviado por Antonio Fuentes - 12-junio-2009 a las 10:01
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Hola Julián:
yo paso trabajando el jueves de Corpus, así que me he perdido todas esas celebraciones mañaneras
ayer en el noticiero de TV Milenio, decían que la marcha no causó las molestias, a las que estamos acostumbrados, la gente miraba a los que iban con los danzantes y cuando las campanas de Catedral sonaron, muchos se hincaron en la calle...
se veía asombro en muchos que miraban, como que no pueden creer que la Iglesia salga de sus dominios
esto es muy contradictorio, porque muchas voces, solo quieren que los sacerdotes y los que somos seguidores solo nos dediquemos a la religión en privado, pero cuando la Iglesia habla sobre cualquier tema que del ámbito social, salen conque no tienen esa posibilidad, me gustó mucho verlos en la calle y los que quieran participar, que se sumen
debo decirte que lo que si hago cada Jueves de Corpus, es darle mulitas a mis hijos, a mi marido y a mi papá, je je je.
saludos a todos
RESPUESTA DEL AUTOR: Ahí está parte del folklor. En broma, solemos felicitar el jueves de corpus, insinuando que hablamos con "mulas". El humor mexicano...
Enviado por Claudia G - 12-junio-2009 a las 09:23
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No queremos mas padrecitos pederastas protegidos por la arquidiocesis de Mexico..
Enviado por padre enojado - 12-junio-2009 a las 08:28
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POR FAVOR SEÑORES,LAS MATANZAS VIENEN DESDE HACE SIGLOS,DICHO POR LA BIBLIA ""QUE HAY DE NUEVO EN ESTO""??
Enviado por ALVARO SALVADOR FUENTES - 12-junio-2009 a las 00:41
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POR FAVOR SEÑORES,LAS MATANZAS VIENEN DESDE HACE SIGLOS,DICHO POR LA BIBLIA ""QUE HAY DE NUEVO EN ESTO""??
Enviado por ALVARO SALVADOR FUENTES - 12-junio-2009 a las 00:41
Este espacio anhela ser una búsqueda compartida. Juan Pablo II decía que tenemos que dar el paso “del fenómeno al fundamento”. En el fundamento hay siempre buenas noticias: la de la vida humana, la de la dignidad de la persona, la de su trascendencia. Porque la realidad se nos presenta como un conjunto de VALORES por descubrir; porque la persona humana puede cultivarse en la VIRTUD; porque la mente se eleva hacia la VERDAD.
Soy ciudadano mexicano, discípulo de Jesucristo, sacerdote católico. Hoy tengo la bella misión de acompañar como rector a los jóvenes que se preparan en el Seminario Conciliar de México.