|
El baño, al igual que todas las acciones de higiene que llevemos a cabo con nuestra mascota, nos ayudará a que se encuentre siempre saludable. La hora del baño es uno de los momentos más temidos por los perros y sus amos; sin embargo, la presencia y contacto tan cercanos con nuestro mejor amigo hacen necesario este momento, que aunque puede resolverse llevándolo a la estética canina, a veces preferimos hacerlo nosotros mismos en casa.
Si nunca has bañado a tu perro, los siguientes consejos te serán de gran utilidad; bañarlo no es ninguna ciencia, pero puede convertirse en un problema si no se hace correctamente. Por otro lado, si logras hacer del baño una experiencia agradable para tu perro desde cachorrito, éste aprenderá a apreciar los baños y no habrá problemas en el futuro.
Es importante que no bañes a tu perro con demasiada frecuencia, cada tres o cuatro semanas es lo recomendado para evitar el exceso de humedad en la piel y, como consecuencia, su resequedad o algunas otras enfermedades en la piel.
Un poco de planeación nunca está de más: ten en cuenta en que lugar lo harás, cuándo, qué productos necesitarás y como harás para que se sienta cómoda y feliz ante esta experiencia.
Además, será importante que tengas en cuenta una serie de factores para todo el proceso de baño, como, por ejemplo, si se utilizará agua caliente o fría, es bueno que sea tibia, pero no caliente. También deberás de disponer de un tiempo adecuado para todo el proceso.
Antes de comenzar, asegúrate de encontrar un buen lugar para bañar a tu perro, en el cual éste se sienta cómodo y pueda ser manejado con comodidad y facilidad. Si lo bañas en el interior de tu casa, debes preguntarte cuan cómodo te resulta bañar a su perro en la bañera, el lavabo o la ducha. ¿Qué pasaría en caso de que el perro escapara de la tina?, ¿qué objetos podría dañar? Toma las precauciones debidas y evita accidentes.
Si lo bañaras al aire libre, prepárate para mantener a tu perro ocupado por un rato, es frecuente que los perros froten su recién lavada piel en todo lo que encuentren. Un minuto de descuido y todo el arduo trabajo del baño se echará a perder. Si vas a bañarlo en el jardín y no hay agua tibia disponible, procura hacerlo en un momento del día en que no haga mucho frío y prevé las estaciones más frías del año. Si bien los baños exteriores pueden ser, potencialmente, menos perjudiciales para tu hogar, los baños dentro del hogar suelen ser muy adecuados en varios casos: cachorritos, razas pequeñas, los perros muy obedientes o si las condiciones exteriores son muy malas: mal clima, incomodidad excesiva, mucha tierra, riesgo de que escape de casa, etc. Sea en interiores o exteriores, puede ser bueno que también que exista un lugar relativamente limpio y seguro para dejar atado a su amigo durante el baño.
Herramientas: en primer lugar, es recomendable conseguir un recipiente plástico para guardar todos los utensilios que utilizarás en el baño. Esto te ahorrará tiempo, te estresará menos y por consiguiente a tu mascota, cuando se dan cuenta de que andas buscando esto y aquello, su inteligencia les indica que es momento de desaparecer.
Prepara una correa y un collar para controlar a tu perro, quien probablemente deseará salir huyendo y podría ocasionar accidentes. Estos deberán ser acordes al tamaño y peso de tu perro para que no se revienten a mitad del procedimiento. Ten en cuenta que esta correa y collar se mojarán, por lo que debe elegir un material acorde.
El nylon o los cables de acero plastificados son tus mejores opciones. Un material no recomendable para estas correas, es el cuero, puesto que al exponerse al agua, es posible que se contraiga demasiado, se debilite y con el tiempo, se rompa. Además, podría llegar a teñir la piel de tu mascota. En casos en que el perro llegó a nosotros de adulto y no está habituado al baño, o es un perro muy nervioso o agresivo, podría ser necesario tener un bozal; éste evitará aullidos, ladridos y que te lance mordidas. Algunos de los perros habitualmente serenos, pueden convertirse en un animal incontrolable cuando empieza a caer el agua sobre su cuerpo. No sería mala idea pedirle ayuda a un amigo o familiar, para que te asista por si esto sucede.
Si tu perro es difícil de contener, lo ideal es utilizar una manguera, con ella el trabajo será más rápido. Ten a la mano una o varias toallas limpias disponibles; las viejas toallas que la familia ya no quiere, pueden tener una segunda vida útil. Al elegir el shampoo, ten en cuenta que éste sea especial para perros y adecuado para su tipo de pelo, así lograrás el máximo beneficio.
Los pelajes de cada perro, se diferencian dramáticamente entre sí, tanto en densidad, longitud, como en textura y color. Los shampoos especializados limpian el pelo y la piel sin quitarles sus aceites naturales. También proporcionan la espuma adecuada y son fáciles de esparcir y enjuagar.
Algunos shampoos incluyen acondicionadores, en otros casos los puedes comprar por separado. Su función es separar el pelo y hacerlo más flexible sin dejarlo graso, desenredarlo y hacer mucho más sencillo su peinado, sobre todo si el animal tiene pelo muy largo. No utilices nunca los shampoos para personas, puesto que sus fórmulas no están diseñadas para la piel o el pelaje de un perro. También es bueno tener un cepillo con cerdas de goma, para distribuir el shampoo a través de toda la piel del perro, sobre todo si su pelaje es muy largo y denso.
En caso de que tu perro tenga el pelo seriamente enredado y difícil de peinar, es posible que necesites recortar los nudos con tijera. Ten cuidado: los nudos se encuentran generalmente detrás de los oídos, entre las uñas, o debajo de las piernas, todas ellas áreas algo complicadas para cortar el pelo. En este caso, una estética canina puede resolver tu problema y evitar que tu pobre amigo quede trasquilado. Si lo haces tu mismo, toma precauciones, ya que podrías ocasionar algún corte en la piel, lo cual causaría dolor y posiblemente infecciones.
Bañar y preparar a su perro para el baño, es mucho más fácil si cuentas con antelación con todos los elementos necesarios, una vez que los hayas recolectado, es momento de poner manos a las obra.
Comenzando el baño: siempre ten cuidado de mantener el agua lejos de sus oídos y ojos lo más posible. Si tienes que lavarle partes cercanas a estas áreas, espera hasta el final y usa sólo un paño húmedo y sólo si es necesario pon el mínimo jabón posible. Con el guante de goma talla el cuerpo dando un masaje al cuero cabelludo, ve haciendo círculos, comenzando desde la cabeza hasta llegar a la cola, continúa con las patas y termina con el cuello y la panza.
Asegúrate de que sienta ese delicioso masaje. Enjuagar al perro, tal vez sea el paso más importante dentro del proceso de baño. Asegúrate de que el shampoo y acondicionador sean totalmente removidos del pelaje. Si tu perro es de pelo largo, exprime el exceso de agua antes de pasar la toalla, de lo contrario necesitarás más de una para lograr secarlo.
Para la mayoría de los perros, secarse es la mejor parte del baño, les encanta sentir una fuerte frotación en su pelaje, por lo que seguramente no tendrá mayores problemas al pasarle la toalla. Mientras lo secas, dile a tu perro lo bien que se comportó, lo bonito que es y cuánto lo quieres. No temas verte o escucharte ridículo, quien piense eso de ti es porque nunca ha tenido la fortuna de tener un perro.
Para terminar: es posible pasarle un peine metálico y secarlo con secadora, particularmente si tu perro tiene pelo largo, le quedará como de concurso, cuando menos por algunas horas. Ten especial cuidado al usar un secador de pelo ya que podrías quemarlo accidentalmente si no prestas la debida atención. Algunos animales son muy reacios a este tipo de secado, si se resiste, no lo martirices más, ya ha soportado bastante estrés durante el baño.
Ten en cuenta que todos los perros mojados se sacudirán y lo primero que buscarán después de bañarse será un buen lugar para volver a ensuciarse, por lo que debes estar atento de cerrar todas las puertas de la casa y prepararte para mantener a tu mascota ocupada durante por lo menos 20 minutos, con un juguete, una pelotita, un plato volador o cualquier cosa que sepa que lo mantendrá entretenido.
El hecho de que tu perro ya esté limpio, no significa que no necesite nada más. Su pelo, uñas y oídos, deben ser regularmente cuidados y limpiados, para mantenerlo sano. La práctica continua de este proceso lo hará cada vez más fácil y divertido ¡¡¡aprende a disfrutarlo y ayuda a tu mejor amigo a que el baño sea una experiencia placentera!!!
|