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Al parecer, las cabecitas blancas de 40 años ya no podrán ver los videos de Luís Miguel, Madonna, Red Hot Chili Peppers o Miguel Bosé a través de YouTube. Se da a conocer que Warner, una de las cinco mayores discográficas del mundo tiene un desencuentro con YouTube, la televisión personalizada más importante del mundo. ¿Quién gana y quién pierde?
La pregunta está mal formulada. ¿Qué sector gana y cuál pierde? Sin lugar a dudas el sector de las disqueras no tendrá lugar en el siglo tecnológico en el que vivimos. Warner despliega una estrategia equivocada pues la gratuidad a través de internet se convierte en un terrible huracán que terminará por devorar a las disqueras. Pero el problema no termina. Miremos a Radiohead regalando su música y enfocando su negocio en sus presentaciones y toda la mercadotecnia que se desprende de ellas.
Miremos hacia atrás y nos daremos cuenta que sectores de entretenimiento como lo es el de la renta de películas está en picada. ¿Alguien recuerda los Videocentros? Durante la década de los 80 se expandieron. Tanto que cualquier persona que tuviera un pequeño garaje podía comprar una franquicia de Videocentro. Unos años después el posicionamiento de Videocentro se degradó a los mínimos niveles y le dejó el platillo completo a Blockbuster. ¿Y Blockbuster? O se adapta a las externalidades de las descargas baratas o gratuitas o terminará vendiendo palomitas y chocolates, exclusivamente.
La paradoja del siglo XXI tendrá que ser estudiada por antropólogos, sociólogos, psicoanalistas, mercadólogos e historiadores del año 3000: el avance de la tecnología se convierte en un huracán tipo 5. Su capacidad de destrucción es inversamente proporcional al placer que sienten los consumidores de gadgets tecnológicos.
Con certeza las empresas de videoconsolas preparan millones de sus productos para venderlos en México. Mientras que la inseguridad crece (5,500 ejecutados durante 2008 con huellas de narcotráfico) los papás compran más videoconsolas tipo Xbox o Wii como estrategia de protección para sus hijos. Ahora preguntémonos qué pasará si desparecen las áreas comunes de juegos para los niños. En pocos años los costos de las videoconsolas terminarán abaratándose. ¿En Tijuana, Juárez, D.F. existirán parques recreativos? Pregunta apocalíptica que me gustaría que me respondieran.
¿Qué pasará con la industria de Plaboy frente a YouPorn, el primer reality sexshow a través de Internet?
Ahora pasemos a analizar el ángulo sociológico. El mejor ejemplo es YouPorn, la puerta de entrada para el hedonismo narcisista. Verse a sí mismo, junto a su pareja, teniendo sexo como lo tienen los perros en las calles se ha convertido en ocio para miles de parejas. No es novedad que la televisión y el sexo sea una ensalada que se ofrece desde el siglo pasado a voyeuristas. El Matrix sexual terminará por acabar con los puticlubs. ¿O no?
Dejemos al mundo un rato y concentrémonos en México. Un país supuestamente conservador pero marcado por El laberinto de la soledad, de Octavio Paz. Es decir, un país conservador pero con máscara. Lleno de hipocresías. ¿Crecerá el número de hoteles de paso? ¿De qué manera se transformará el negocio del sexo hacia la mitad del siglo XX? ¿Matrix conquistará a México y el mundo? ¿Vivirán los sentimientos o el mundo se convertirá en un planeta de perros?
FELIZ NAVIDAD
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