|
Es muy importante notar que estos tips deberán utilizarse en caso necesario. Siempre que exista la opción, opta por que un profesional atienda a tu mascota ante la más leve sospecha de enfermedad o por cualquier asunto que ponga en riesgo su bienestar.
Convulsiones: Contracciones musculares incontrolables que se alternan con períodos de relajación. El resultado son movimientos espasmódicos del cuerpo y extremidades. Evita que pueda lesionarse él mismo contra superficies duras o irregulares, puedes abrazarlo. En general durarán muy pocos minutos, aunque pueden repetirse. No intentes sujetar la lengua. Se la morderá o tus dedos serán dañados. Son precisos los servicios de un veterinario con toda urgencia.
Desmayo: Pérdida temporal de la conciencia. Recuesta al animal con la cabeza más baja que el resto del cuerpo para facilitar la llegada de sangre al cerebro. Si es necesario eléva las patas posteriores y suprime toda presión (como un collar muy ajustado). Consulta con el veterinario. Si no respira seguir la indicación de ASFIXIA.
Deshidratación: Coloca al perro en lugares tranquilos, sombreados, ventilados con temperatura ambiental normal. Adminístrale abundante agua con el fin de reducir las pérdidas de líquido que puedan haber originado la deshidratación.
Diarrea: Este estado en condiciones prolongadas puede ser grave, sobre todo en cachorros. Observa la materia fecal (consistencia, color y presencia de sangre) mucosidad, y estas mismas características en vómitos, o si los presenta simultáneamente. Estos datos serán de suma utilidad para tu veterinario, ya que esta podría estar asociada a algún otro problema. Suspende todo alimento e hidrátalo
Fracturas: No entablilles a tu mascota a menos que sepas hacerlo correctamente. A lo sumo rodea todo el miembro con un rollo de algodón, uno o dos paquetes, o también un periódico o revista hechos bola pueden servir, la idea es inmovilizar un poco el miembro afectado. Llevalo de inmediato a la clínica y en lo posible no dejas que apoye la parte fracturada.
Golpe de calor: Los golpes de calor ocurren a menudo en perros dejados en automóviles con escasa ventilación o expuestos al sol. La causa también puede ser la falta de sombra para perros que tienen su albergue en el exterior, la falta de agua, excitación excesiva o ejercicios en climas calurosos. Debemos posicionar al perro en un lugar abierto y ventilado tratando de reducir su exposición al sol o a la fuente de calor, ya que éste se haya enfriado dale agua y báñalo con el fin de reducir de forma rápida su temperatura. Se recomienda el traslado urgente a un centro de urgencias para fluido-terapia y medicación.
Heridas y hemorragias: Presiona con energía la zona o herida por donde el perro está sangrando utilizando gasas o trapos humedecidos en agua oxigenada para intentar detenerla. Si con la presión no es suficiente, coloca un torniquete en zonas superiores a donde se encuentra la lesión aflojándolo brevemente cada 2 horas con el fin de permitir la circulación hacia los tejidos sanos. Para las heridas superficiales, limpia con antiséptico. Observa el proceso de recuperación para asegurar que no se desarrolle ninguna infección. Consulta sin demora un Médico Veterinario.
Irrigación de ojos y oídos: Cuando un perro se frota y manosea los ojos, o tiene un ojo fuertemente cerrado, o un ojo hinchado, o hay evidentes espasmos del párpado, puede estar sufriendo una irritación o lesión ocular. Debido a que los ojos son órganos muy delicados , toda lesión debe recibir atención veterinaria inmediata.
Intoxicaciones: Debemos tratar de identificar el tipo de tóxico ingerido para comunicárselo al veterinario, resultará determinante para aplicar los antídotos específicos. Trataremos de producir inmediatamente el vómito para evitar la absorción del tóxico para lo que podemos utilizar agua oxigenada vía oral. Posteriormente administrándole carbón activado en polvo para reducir la absorción digestiva del tóxico. Se recomienda el traslado urgente a un centro veterinario.
Objetos en la boca: Cuando un perro se manosea el hocico con la pata, se atora, sacude la cabeza, y parece agitado, es posible que el perro tenga algo en su boca. Sin embargo, en áreas en las que existe la rabia, estos signos podrían indicar que el animal tiene rabia; por lo cual deberas ser muy cuidadoso en estos casos; observa detenidamente a tu mascota y acude con un profesional.
Picaduras: Siempre es conveniente que en nuestro botiquín llevemos algunos antiinflamatorios y antihistamínicos,. Especialmente cuando salimos al campo y cualquier centro de atención esté lejos. Las picaduras suelen manifestarse con signos de inflamación local pero también pueden producir signos generales afectando la respiración y las funciones generales por lo que se deberían administrar de forma urgentes estos productos.
Quemaduras: Si es una quemadura provocada por un contacto directo con una fuente de calor como una plancha, agua caliente, etc., puedes aliviar el dolor aplicando una pomada específica para quemaduras. En caso de no disponer de una, usa hielo o compresas de agua fría. Tapa la zona afectada con una venda sin apretar. Acude con un profesional, ya que en los días siguientes los tejidos afectados pueden desprenderse.
Shock eléctrico: Los golpes eléctricos pueden ocurrir cuando los cachorros o perros adultos muerden cables eléctricos o alambres cargados tales como los de las mantas eléctricas. Se muy cuidadoso con los aparatos eléctricos y sus cables manteniéndolos alejados de tus mascotas; recuerda: mas vale prevenir que lamentar.
Venenos: Muchos tipos de veneno pueden matar al perro. A veces el envenenamiento resulta de consumir una sustancia tóxica. A menos que el perro haya sido visto consumiendo la sustancia, puede resultar difícil diagnosticar el cuadro. La prevención es el mejor método para proteger a su perro. Ante un posible caso de envenenamiento, traslada a tu mascota inmediatamente al veterinario. Lleva contigo el producto ingerido. No induzcas al vomito. Tampoco administres aceite ni leche. En caso de un insecticida de aplicación externa báñalo con jabón o shampoo (sin pulguicidas o garrapaticidas) y abundante agua.
Peligros en el exterior: Cuando un perro y un puercoespín se encuentran , el perro por lo general pierde y puede salir del encuentro con púas en la cara, cuello y patas delanteras. El perro generalmente se revuelca y se manosea,'exacerbando el dolor. Sujete al perro con una correa lo antes posible para controlarlo. Se recomienda asistencia veterinaria para extraer las púas sin dañar los tejidos y sin causar dolor excesivo en el perro.
Recuerda que la prevención y estar alerta de tu mascota, aunados a una buena educación, te ayudará a prevenir dolores de cabeza. Espero que nunca llegues a necesitar ni tu botiquín, ni estos consejos, pero al igual que los seguros de los autos, "siempre es mejor tenerlos, que no tenerlos", así tu y tu mascota estarán más tranquilos sabiendo que están ahí. Ah y mil gracias por leer este post.
|