|
Isela Serrano
Algunos hoteles empeñan tiempo y dinero para descubrir nuevas maneras de aumentar sus utilidades ¿Qué tal cobrar 75 pesos por una botella de agua de un litro colocada sobre el lavabo? o ¿Añadir a tu cuenta el pago de 30 pesos diarios por encontar un periódico matutino en la puerta de tu habitación, cuando tú no lo has solicitado?
El lado opuesto son los modestos hoteles o posadas donde la tarifa incluye llamadas locales gratis y uso de todas las instalaciones sin cargo extra, pero no así en inmuebles de clase mundial donde por un minuto telefónico pagarás hasta 30 pesos.
A mí me ocurrió cuando al comerme unas papás fritas me enteré que tal insumo tenía un valor de 90 pesos -ilusa de mí pensé que era una cortesía del hotel- en otra ocasión, me animé a visitar el gimnasio y al final ingerí un jugo de naranja y medio me comí una manzana, que un joven amablemente me ofreció, por lo cual tuve que pagar casi 300 pesos.
¿Qué cargos te han sorprendido? ¿Cuándo las letras chiquitas te han dejado con los ojos prácticamente cuadrados por cargos que no consideraste te aplicarían?
Comparte con otros lectores tus experiencias y recuerda una máxima: "cuánto más cara sea la tarifa de un hotel, más posibilidades existe de que pagues mayores cuotas por servicios no tradicionales como los de sus instalaciones".
|