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Por Claudia
El color influye, motiva o sugiere algún tipo de reacción en quienes lo usan y en quienes lo perciben.
El uso consciente de las bondades terapéuticas de los colores constituye la base de la cromoterapia, disciplina en la que se aprovechan las virtudes de aquéllos para mejorar la salud y restablecer la armonía del organismo.
Cada color emite una vibración que se capta a través de la vista e influye sobre nuestra mente. Según los expertos, las personas que a diario se visten con diferente color, conservan la salud con más facilidad.
Las bases de la cromoterapia las estableció, en 1933, Dinshah Ghadiali, investigador, médico, químico, físico y metafísico indio, quien precisó que el cuerpo humano se comporta como un “prisma viviente” que extrae de los colores la energía necesaria para su equilibrio.
La terapia que Ghadiali ideó consistía en aplicar luces de determinados colores sobre el cuerpo de sus pacientes, para eliminar los desequilibrios de los que derivan las diversas enfermedades.
El estudio de este método fue reconocido por la Organización Mundial de la Salud como una terapia alternativa en 1976, y ratificado en 1983.
Los beneficios del color
VERDE: simboliza la nueva vida, la regeneración y la renovación; es un poderoso calmante del sistema nervioso, reduce la ansiedad y normaliza el sueño.
AZUL CELESTE: se asocia con el poder de la palabra y la fuerza de voluntad. Provoca serenidad y tranquilidad y con él se tratan los padecimientos de la garganta.
AZUL ÍNDIGO: se asocia con la creatividad. Mejora la audición, la vista y el olfato.
AMARILLO: simboliza el estado de alerta. Estimula el entusiasmo y promueve la alegría; es muy útil contra la depresión y para eliminar toxinas del cuerpo.
NARANJA: se relaciona con la cordialidad y la bondad. Alivia el cansancio y activa la flora intestinal.
ROJO: enfatiza la vitalidad y la energía. Con él se trata la anemia y se combate la tristeza; además, agiliza el flujo sanguíneo.
VIOLETA: permite llegar a estados elevados de la mente y a los planos superiores de la conciencia; por ello, es auxiliar en los tratamientos de desórdenes mentales, dolores de cabeza y migrañas.
La cromoterapia no sustituye a la medicina tradicional, aunque sí resulta benéfica para la salud.
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